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viernes, 27 de junio de 2014

Brasil 2014: hemisferio occidental

Si me dicen un año, automáticamente lo asocio con la temporada de liga que fue o, si es par, con el Mundial o Eurocopa del mismo. Esos eventos son una suerte de hitos en mi vida. Demarcan épocas personales y situaciones para el recuerdo. Son sin duda los eventos que espero con más ganas, aunque luego por el camino nos damos cuenta de que, como en todo, la novedad paulatinamente da paso a la indiferencia y la desmitificación. Hace poco leí un post en la que el autor hablaba de ver el Mundial partiendo de la base de que los primeros partidos (por muy perrunos que sean) son innegociables, y luego cuanto más nos acercamos al final, por un motivo o por otro, dejamos de tener esa capacidad de atención volcada todo el mes en el verde. Ese proceso es perfectamente aplicable a mí, pero eso no quita que la Copa del Mundo deje imágenes para el recuerdo, las cuales paso a enumerar en esta retrospectiva crónica de la primera fase.

1ª JOR. Todo empezó con el penalty infame del árbitro japonés, que demostró no tener personalidad, o ser muy malo, o tener el bolsillo lleno, o las tres cosas. Se me quitaron sensiblemente las ganas de seguir enchufado al Mundial, pero ¡qué coño! Si me había gastado el dinero como un pijo para verlo en cualquier parte ahora no podía desertar. Además empezaba fuerte con un España-Holanda. Todo seguía donde se dejó en Johannesburgo, y confiaba en la Selección, a pesar de no tenerlas todas conmigo. Yo tan solo pedía que pasaran de fase, porque ¿qué más les íbamos a pedir? Después de todo lo que esta gente había conseguido... Pero tras el vuelo sin motor de Van Persie, que igualaba el partido en uno de los goles psicológicos más evidentes de la historia, todo se torció, y la torçida brasileña contempló cómo su odiadamente querido Diego Costa hincaba la rodilla seguido por todos sus compañeros.

Van Gaal y los suyos dejaban a España conmocionada, por no decir en coma. Me alegro por él, que siempre es ridiculizado por gente que no tiene ni puta idea de fútbol. En ese mismo día, México confirmaba mis expectativas, y a pesar de escamotearles dos goles a todas luces legales (grupo de Brasil, vaya usted a saber), vencían a Camerún, que ya hacía presagiar que se la iban a volver a pegar, como literalmente veríamos la siguiente jornada. Golpe duro para la vigente campeona, ¿habría más sorpresas? No hubo que esperar mucho porque al día siguiente Costa Rica daba un navajazo en el costado de Uruguay. Cuando todo parecía de cara para una de mis selecciones apadrinadas, aparecía el primer pelotazo de la siempre ninguneada CONCACAF. Por su parte, ingleses e italianos ofrecieron un espectáculo digno de la Copa del Mundo, en un sensacional encuentro en el que tras él aún creía en los ingleses pero me maldecía por haber apostado a que Italia quedaba fuera. De esta primera jornada rescatar también los esperanzadores debuts de Colombia y Costa de Marfil, el zozobrante inicio belga, el trámite necesario de Francia, y el gol de Seferovic que dejaba tocadísima a la simpática Ecuador en el descuento. Argentina me quitó las ganas de trasnochar tras su tempranero gol ante una Bosnia, a la que aún veía con opciones de pasar. Por último, la para mí sorprendente goleada sin despeinarse de los cabezacuadrada ante Cristianogal. ¿A quién cojones se le ocurre apostar porque los alemanes se quedan fuera en la primera fase? 

2ª JOR. No por acabar sin goles dejó de engancharme el  Brasil-México, un partido que creía que iba a volver a ganar la anfitriona a trompicones pero que al final derivó en unas atractivas tablas. Trasnoché como casi siempre para ver a Croacia, que se deshizo sin problemas de Camerún y sus clanes... Descorazonadora la imagen del fútbol africano en ocasiones, aunque por suerte siempre hay alguna nación que saca las castañas del fuego. En este caso parecía ser Nigeria, que me sorprendió derrotara a los bosnios, que para mí es la selección de la segunda fila de que más me ha decepcionado. En ese momento Costa de Marfil aún era mi principal esperanza nigga, pese a perder contra una Colombia que bailaba de felicidad con el permiso de las lágrimas del bueno de Serey Die, que encima perdió un balón clave para la derrota de su equipo. La férrea Argelia goleaba a una Corea lejos de la de los últimos años... ¿Y Ghana? Qué decir de la Italia de África... Nos había brindado dos exhibiciones de coraje y fútbol vertiginoso, pero ni contra USA ni contra Alemania (un partidazo) en el segundo, sacaban una cifra aceptable de puntos.

África aún era una incógnita, pero la que de verdad lo estaba petando era Ámerica... Uruguay vencía y eliminaba a Inglaterra, que tiene un no sé qué que me recuerda a la España de antes de empezar a ganar... Siempre tienen un equipo apañado, tradición, pero nunca hacen nada. Humo. Con los charrúas de vuelta en la pelea, Colombia clasificada, y Ecuador volviendo a la vida, el auténtico bombazo llegó con la derrota azzurra ante Costa Rica. Me quito el sombrero ante esta humilde selección, ninguneada por absolutamente todos. Algo parecido pasaba con Australia, a pesar de que era la primera en hacer las maletas tras dos encuentros muy buenos ante Chile y Holanda. Los mismos rivales a los que tenía que encararse la Selección. Porque ahora tocaba Chile, teniendo que ganar sí o sí o sí. Debía de haber un golpe encima de la mesa, un zarpazo que pusiera al orgullo españolito, y también a los simplemente seguidores de este equipo como yo. La gran mayoría creíamos, pero por el peor motivo que puede haber: porque sí, porque éramos España y los vigentes campeones. A los pocos minutos se confirmaron los peores augurios, mejor dicho, hechos que ni el más cenizo habría presagiado. A la puta calle en la jornada dos. Con un juego patético tras el segundo tiempo ante Holanda. No me dejó ni rabia ni la cara de tonto de otras veces, no sé si porque era totalmente justo o porque estamos borrachos del éxito pasado. Más bien lo primero, porque me pareció una pena y una vergüenza no defender de mejor manera el título, al menos sobrevivir hasta la última jornada por favor... Máxime en un Mundial tan bonito y con tantas alternativas, en el que me sentía como un esloveno o un hondureño. No obstante, el grupo era complejo, y como ya sabemos, no iba a ser la única grande en irse fuera. Una de esas no iba a ser Francia, que certificaba lo asequible de su grupo tras golear a Suiza. Bélgica a regañadientes también pasaba el corte dejando en alerta roja a Rusia. En otro de esos partidos perrunos y con pocos telespectadores, Grecia sacaba un aparentemente inservible empate ante Japón, con diez hombres durante gran parte del juego. Pero los helenos, tras ese cerocero, seguían vivos, muy vivos. No tanto, pero también, los portugueses, que ante una excelente selección yankee veían cómo Varela mantenía enchufada la respiración artificial. Por último Messi, que al final van a tener razón con lo de que se estaba reservando para el campeonato, decidió un partido que Irán no mereció perder, y menos de esa forma. La crudeza del fútbol: un deporte de equipo, pero con un alto componente individual, altamente propenso a tragedias y proezas, según el bando.

3ª JOR. Así llegábamos a donde todo se decide, donde comienzan a salir aviones de sueños rotos hacia todos los puntos del mundo. Croacia, un equipo al que por amor tenía especial cariño, fue la siguiente de la lista. México hizo buena su condición de "local" e hizo bueno el dicho de que los que llegan al mundial con suspense tienen un plus de peligrosidad. Mítico el kaiser Rafa Márquez, ayudando a los tricolor a pasar de ronda. Curioso el romance de los aztecas con los octavos. Siempre les espera allí un rival duro, pero es que aún siendo un buen seleccionado, jamás de los jamases afirmaríamos que de los ocho mejores del mundo. Veremos cómo desempeñan ante los holandeses, que dejaron a Chile bailar con la más fea pero la que tiene mejor culo: Brasil. España mientras tanto hacía un ejercicio de profesionalidad con una aceptable victoria ante Australia. Me quedo con el gol de Villa, uno de los artífices de los éxitos recientes, con ese punto de raza y de oportunismo tan necesario. Su golazo fue la mejor despedida para esta leyenda hispana. Habrá que ver con qué intensidad soplan los vientos de cambio en España de cara a la Euro 2016, a la que confieso miro de reojo con Koke como posible hombre clave. Pero no elucubremos tanto...

En el grupo de los campeones, Costa Rica confirmaba su morrocotudo liderazgo, mientras que Uruguay dejaba fuera a Italia en un partido bocatto di cardinale (pregúntenle a Chiellini). Godín, una vez más, decisivo. Mis respetos para los celestes, hay que saber jugar muy mucho para eliminar a los transalpinos. Son el equipo con más cojones con el permiso de los griegos. Ay los griegos... Sin hacer ruido, con mucho esfuerzo, y aprovechando las ventajas de una naif selección marfileña, se metía en el descuento en octavos. Costa Rica-Grecia, agárrense el coño... Si bien me alegro por los espartanos grecos, (si tengo una camiseta suya es por algo), me dio una gran pena la eliminación de les eléphants en probablemente la última aventura de esta gran generación, que ya sea por grupos difíciles o como esta vez, por fallos de niños, han quedado fuera. Mondragón hacía historia al ser el más veterano en debutar. Klose también está a un gol de colocarse como máximo anotador de la historia de las copas del mundo, y al menos ya ha conseguido igualar al gran Ronaldo. Francia pasaba sin despeinarse, y Suiza ganaba con fuerza a Honduras, vengándose del pasado campeonato. Lástima que quedase fuera Ecuador, los pequeños detalles... Argentina seguía ganando, esta vez con más movilidad, pero aún veo que son mucho ruido y pocas nueces... Se medirán a los helvéticos del veterano Ottmar Hitzfeld y que no se fíen mucho. A pesar de que es una de las selecciones sudamericanas que más antipatía me levanta, aprovecho para decir que es un espectáculo ver al público argentino llenar un estadio tras otro. Viven el fútbol como nadie, no se puede negar. A partir de USA 94, donde se vive cada vez más el deporte rey es en Estados Unidos. Un país que cada vez comete menos errores de novato, y que junto a Alemania ha pasado de ronda. Una pena por Ghana, a la que me hubiera gustado ver competir en octavos. Aunque dieron la sensación de poder doblegar a cualquier equipo al final solo obtuvieron un punto y un logro individual: el gran Asamoah Gyan se convierte en el máximo goleador africano superando a un tal Roger Milla (el pobre camerunés ha perdido sus dos records, ni eso se queda Camerún). Mientras las águilas negras decían adiós, Argelia, los zorros del desierto, tumbaban con un fútbol lleno de alma a Rusia, otra de mis grandes decepciones europeas. Portugal, siempre correosa y por la que apostaba en su grupo incluso por encima de los germanos, se ahogó en la desesperación de Cristiano, las lesiones y las lágrimas de Beto. Luto ibérico, esperanza americana, África mantiene el tipo y Asia ni estuvo ni se le esperó. Solo quedan 16: las sorpresas de turno, los aspirantes eternos y la escolta de cinco campeonas del mundo. Millones de personas les contemplan, que siga el espectáculo.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Finlandia 0-2 España 2-2 Chile (Clasificación + Amistoso) - El arte de la guerra

Es una forma un poco macabra, pero cada vez más creo que se puede conocer a un país si se sabe cómo y por qué ha actuado en conflictos bélicos. Últimamente me ha dado por ver documentales de guerra, en concreto de la WW2. ¿Qué sabemos de los finlandeses? Ese hermético país situado tan al norte, minado de lagos y cuna de periciosos pilotos de coches, por supuesto apellidados con el sufijo "-nen". Futbolísticamente casi todos conocemos al sempiterno Jari Litmanen, pero pocos conocen al dignísimo sustituto de la nueva ola finesa Teemu Pukki. Aparte de eso, en el fútbol, poco más tenemos que llevarnos a la boca. ¿Se pareceran en algo un equipo de fútbol a un ejército del mismo país? Lógicamente no tiene por qué, pero en este caso, tras ver cómo se desempeñó Finlandia contra la URSS en la Guerra de Invierno, conflicto hijo de la Segunda Guerra Mundial, y sobre todo, tras estudiar cómo se han enfrentado a la Selección en este partido y en la ida en Gijón, alguna similitud créanme que hay. 

Los finlandeses perdieron con heroicidad la Guerra de Invierno
Conscientes más que nadie de su inferioridad, los fineses plantearon un partido cauto, ceñiditos atrás, y a partir de ahí máxima entrega y a soltar la cuchara lo más tarde posible. Esta vez, aún con 9 falso, o falso 9, la jugada no les salió bien, y a la Roja, a.k.a. Ejército Rojo de Stalin del Bosque (tienen bigote los dos y todo), le bastó un pasazo con bisturí de Cesc Fábregas y una soberbia definición de Jordi Alba. Estos jugadores con la absoluta me gustan inversamente proporcional a lo gordos que me caen, es decir, muchísimo. 

lunes, 1 de julio de 2013

Brasil 3-0 España (Confecup) - Samba de hierro y hiel

No sé si por ser de Atleti, o quizá por mi forma de ser, inevitablemente tengo muy desarrollado el sentido de la fidelidad y el de estar ahí en los malos momentos de lo que me apasiona. Aún así confieso que me acosté en el minuto 80 para terminar de seguir el partido por radio... La selección, cuando nadie lo imaginaba, nos ha brindado una serie de éxitos sin parangón, así que hoy, a pesar de la triste derrota, escribo esta crónica con la camiseta de la Euro 2012 puesta. No me confundan con un patriota cerrado, simplemente me sale de ahí, de hecho odio a los fundamentalistas y españolitos, lo mío va más con la idea de ser seguidor de un equipo. Además, ¿por qué tengo que estar siempre dando explicaciones de más? Opinen lo que quieran y mejor me iría de corregir ese defecto que tengo.

Grandiosa Brasil. A ver el año que viene...

Al turrón. La verdad no me esperaba este repaso. Ha sido el partido, con la salvedad de algún amistoso reciente, en el que he visto mayor impotencia de España ante el rival. Los brasileros han rozado la perfección con una intensidad mayúscula. Han borrado del mapa a la selección y son absolutamente merecedores del triunfo. De hecho para mí Brasil, si no lo era ya antes, ahora es candidata número uno, dos y tres a ganar el Mundial el año que viene. De todas formas no quiero decir con esto que en España se produzca un fin de ciclo, solo es que no se puede ganar siempre, y las épocas van pasando inmisericordes. Confío en que hagamos un papel bueno el año que viene (si nos clasificamos), pero algo habrá que cambiar para competir con mayores opciones en lo que sí que puede que sea la última aventura al completo de este grupo legendario de futbolistas. Gracias por todos los éxitos que en mi época adolescente ni siquiera hubiera soñado, sobre todo hoy que vienen mal dadas. Lo mismo que para los jugadores puntuales que saldrán siempre, con más o menos razón, criticados con más afán de hacernos los sobrados entendidos de fútbol que ser constructivos.

viernes, 28 de junio de 2013

España 0[7]-0[6] (Confecup) - La suerte nunca se olvida

¿Qué coño significa la frase del título? La escuché en una serie sevillana (como Don Jesús Navas) bastante recomendable si tienes un sentido del humor extraño como yo. Quizá me gusta tanto porque se presta a múltiples interpretaciones. Yo la uso hoy porque, aunque hay un componente azaroso detrás de cada acción en un partido de fútbol, que es lo que nos suele ocupar en este blog, a veces no es tanta suerte sino sangre fría y capacidad mental lo que hay detrás para poder, como en el caso de anoche, pasar a una final. Pero aún así, la gente sigue abusando del concepto suerte. No jodamos, los penaltys NO son una lotería. Una vez leí una frase de un entrenador argentino que me llamó la atención y coincido totalmente: "Los penaltis son un acto de hombría para el que gana y una lotería para el que pierde". Dependen de la precisión, la capacidad para templar los nervios y ganar ese duelo portero/lanzador. Si hablamos de intuición, creo que también se desarrolla con entrenamiento. También existe un don innato que tienen algunos pero, ¿eso es suerte? Otra cosa es si esta es una manera de ganar y de perder un tanto sádica (pero nunca injusta, los penaltis son como un partido diferente que hay que saber jugar), o una manera de ganar "menos noble o meritoria". De hecho yo en esta ocasión, dado el desarrollo del partido, ni me puse tan nervioso ni me alegré tanto como en otras ocasiones. Ya me acordaré cuando perdamos alguna tanda ya... En cualquier caso hubiera sido una pena haber tenido que usar lamentables argumentos como "Dentro de un año volvemos" o "El que ganase la Confederaciones no gana luego el Mundial" para enfrentarnos de nuevo a Uruguay por el tercer puesto. La probabilidad existe menos de lo que pensaba hasta ahora en este tipo de cosas. Quizá un poco de componente psicológico que condiciona, pero poco más. Para acabar con esta vaga teoría, decir que España ha vencido en sus tres últimas tandas, ante rivales tan temibles a priori en estas lides como Italia y Portugal. No creo que sea coincidencia que la mejor época de la selección coincida con estas victorias. Algo de saber hacer y de mentalidad ganadora habrá ¿no? Eso sí que es una suerte.


Este partido me recordó muchísimo al desarrollo de las semifinales de la anterior Eurocopa, precisamente justo un año después. Ese día, por motivos de trabajo yo estaba solo en un hotel de Wroclaw, viendo el partido a 3000 km de mi casa y de mi amada. Un año después he sufrido cambios tan extraños pero efectivos como los que hizo ayer Mister Potato, que aunque a veces me saque de quicio casi todo le sale bien al mamón. Eso de momento no cambia, y se celebró esa efeméride calcando a la perfección el desarrollo. Sea con el sabor que haya sido, estamos en la final, por fin jugamos ante Brasil, además en una final de un torneo que me ilusionaría bastante ganar, casi lo mismo que otro Mundial, porque ¿cuándo va a tener la selección oportunidad de volver a jugar este evento? ¿Cuándo vamos a volver a ver los brasileños acojonados de enfrentarse a España? Esto no tiene precio, pero no lo termino de valorar como debería. Me pasa también con cosas ajenas al fútbol.

viernes, 21 de junio de 2013

España 10-0 Tahití (Confecup) - Las pequeñas grandes cosas

"¿Qué hace el BATE Borisov en la Champions League?" ó "No sé qué pinta Tahití en la Copa Confederaciones. Devalúa el torneo..." Razonamientos como este no van conmigo porque van contra el romanticismo futbolístico que defiendo a espada y capa. Una de las cosas que más me fascinan de este deporte, y del resto en general, es cuando por azar del destino se producen hechos inverosímiles, o enfrentamientos pintorescos y desiguales como el de ayer. Si el desenlace además es tan favorable a los nuestros y rodeado de tanta cordialidad, con el remodelado Maracaná como escenario, pues "enciende que no nos vamos".

Para empezar, como amante de la geografía que soy, decir que Tahití es un caso especial dentro de las selecciones de fútbol: no es un país como tal. Este equipo representa a la Polinesia Francesa, un territorio de ultramar de los franchutes. Debido a que se lo han ganado en el campo, (no como Brasil y en menor medida Italia), disputan este trofeo tras haber sido campeones de su continente. Por lo que se ve Nueva Zelanda no se tomó en serio la última OFC Cup pensando que sin Australia lo tendrían hecho. Craso error. Cayeron en semifinales ante Nueva Caledonia (la patria de Karembeu), pero luego fueron los rojiblancos tahitienses los que ganaron y sellaron su billete para Brasil. Con dos cojones. La suerte ha querido que se enfrentara uno de los equipos más amateurs contra una de las mejores selecciones de la historia en un torneo de ámbito mundial. Dos equipos en la antípoda uno de otro tanto geográfica como balompédicamente. Bonito eh? Ahora saldrá el típico lila a decir que no sabe qué pintan esos ahí. Pues para mí mucho. Fue uno de los partidos más llamativos que he visto en mi vida. No a nivel de juego evidentemente...

lunes, 17 de junio de 2013

España 2-1 Uruguay (Confecup) - Hambre y saber comer

Iniesta... Partidazo que se marcó el colega pa variar.
Tras el sacrificio que me supuso ver el debut de la selección ante Uruguay, qué menos que sacar unas líneas que llevarnos a los ojos...
Vi a una España con hambre, seria, y cuya principal virtud quizá sea, aparte de las ya mencionadas, su sabiduría para dosificar y leer el partido. Me explico: si vamos ganando 2-0, y el rival no te ataca, ¿por qué coño vas tú a asumir riesgos y desgastarte? El problema es que incluso a nosotros mismos nos puede llegar a parecer eso algo aburrido, pero no olvidemos la dejadez que ofrecen los rivales que últimamente se han enfrentado a España en este aspecto. Estuve tentado de irme a dormir, pero al final mereció la pena ver el golazo de Luis Suárez. Sé que es imposible, pero este tío me mola para el Atleti ahora que se fue el Tigre.

La primera parte, eso sí, fue un recital, si bien el resultado final fue el mismo que el Italia-México (otro duelo latino-europeo muy similar en cuanto a potencial de los contendientes). A los italianos también los vi, y sin grandes alardes se les nota un equipo que no ha hecho otra cosa sino afianzar la idea de juego que tanto les dio en la pasada Euro. Si todo sigue su curso serán un rival durísimo en semis, así que nadie (excepto los comentaristas de Telahínco) de por hecho que la final será Brasil-España. Acordémonos de la última edición de este torneo... En resumen, buen inicio de España ante la siempre correosa Uruguay. A mí este torneo me ilusiona y me mata el mono de fútbol, de hecho lo estoy viviendo como hacía tiempo no lo podía hacer, y quién sabe cuándo España podrá volver a este pintoresco campeonato.

Ideas sueltas:
  • Al final es lo que cuenta: Una de las reflexiones que suelo hacer tantas veces: España de cara a la galería hizo un partidazo, al menos lo controló de cabo a rabo. Italia no lo hizo tanto, pero al final ambas obtuvieron igual resultado. Hay muchos caminos para ganar, ya lo sabemos, pero nos duela o no, al final el marcador es lo primero y lo último en este deporte. Todo lo demás es engañarse, aunque mientras disfrutemos de esta generación ¿no te jode? 
  • Respeto a los charrúas: Resulta de admirar el carácter competitivo de estos gladiadores del balón. Uruguay, con solo 3,3 millones de habitantes, fue (es) bicampeona del mundo y olímpica hace ya muchos años, y actual ganadora de la Copa América...  Si encima tienen aún a un reciclado Don Diego Forlán mostrando su clase en sus filas la admiración y simpatía por este equipo se acentúa.
  • El relevo: Lo único que me preocupaba hasta ahora, más bien de cara al Mundial, si nos clasificamos, era el grado de adaptación generacional que pudiera haber. Algunos de los nuestros están llegando al ocaso de su carrera, y Brasil 2014 será su última parada. Viendo a la sub-21 (fusilaría a todo el que la llama "rojita"), ante Holanda y Noruega, se me ha quitado esa inquietud. Si nada se tuerce y se le da bola a jugadores que aún no tienen muchos minutos en sus equipos hay futuro en cada posición. Pero se podrá hacer similar, aunque no con la suficiencia que los nuestros mostraron ayer de madrugada.
  • futsal: estoy siguiendo la final de la liga de fútbol sala entre El Pozo y el Barça. Es un gustazo ver un buen partido de este deporte. Me enorgullezco de ser un prácticamente del mismo y os recomiendo que veáis lo que queda de este duelo por la liga.
  • Leyendas Azuladas: Pirlo y su gran gol, luego paralelizado por Luis Suárez, tuvieron repercusiones estadísticas destacables. El primero cumplía su cap número 100 con La Azzurra, y el segundo igualaba a Forlán como máximo goleador de La Celeste, ahí es nada...
Cómo le pega el cabrón... Y no solo esa, sino las otras que lanzó.
    • Curiosidad: Gran gol del Neymar este. Me pregunto cómo le irá en España, y si hará bueno el dicho de que "en Europa se defiende más fuerte". Brasil es mucho más peligrosa cuando tiene "mejor" defensa que ataque (USA 94 por ejemplo), y eso que en esto último no son cojos. A ver si de una puta vez hay un duelo hispano-brasileño para salir de dudas.

      jueves, 15 de noviembre de 2012

      España 3-2 Rusia (Selección) - Tú a Tailandia y yo a Panamá

      La selección de fútbol sala no hizo huelga, y selló con sufrimiento su pase a las semifinales del Mundial 2012 de fútbol sala, que se está celebrando en Bangkok, Tailandia. Debido al horario, tan solo es el segundo partido que he podido ver de nuestra selección durante el torneo. Es curioso como se ningunea a este deporte desde tiempos inmemoriales, cuando somos junto a Brasil la mejor selección del mundo. Hemos ganado dos Copas del Mundo y seis Eurocopas, las cuatro últimas consecutivas. Afortunadamente, todo hay que decirlo, Marca ha hecho un esfuerzo por retransmitirlo y hacer un seguimiento digno del actual campeonato del mundo. El otro día además me sorprendió gratamente ver que el Telediario hacía mención al triunfo que nos permitió pasar a cuartos de final contra la gran selección de Rusia.

      El encuentro en sí fue un partidazo ante una de las cuatro superpotencias de este deporte, a saber: Brasil, España, la propia Rusia, e Italia. Brasil, en mi humilde opinión, siempre estará por encima del resto, me explico: todas las grandes están plagadas de brasileños, aunque España solo tiene a Fernandao y Alemao. Resulta cuando menos curioso ver a Rusia con jugadores llamados Gustavo (para más inri portero, con la mala reputación que han tenido siempre los metas brasileños), Robinho, Pula, Cirilo y Éder Lima.

      Fernandao en un lance del juego.
      Este equipo está curtido en mil batallas y pese al tempranero gol de Cirilo (o Sirilo) tras un córner rápido, España equilibró pronto gracias a un tiro cruzado de Ortiz. Tras el gol, Rusia acusó el golpe (no había encajado ningún tanto hasta entonces) y España tuvo sus mejores minutos de ahí al descanso. Por el camino dos goles, el primero de Fernandao tras un control y pase buenísimos de Aicardo, mi debilidad en este equipazo. Posteriomente llegó el tercero de Sergio Lozano no sin suspense, ya que recogió su propio rebote tras tirar al palo. El segundo tiempo fue durísimo con una Rusia mucho más estirada. Juanjo Hernández, nuestro portero, se erigió en salvador y evitó el empate en varias ocasiones. Fuimos nostros los únicos en volver a marcar.

      miércoles, 17 de octubre de 2012

      España 1-1 Francia (Mundial 2014) - Al rojo vivo

      Si hay un partido para utilizar el topicazo de "hubo una parte para cada equipo" es este España - Francia. Todo ello en un escenario inmejorable como el estadio Vicente Calderón, que si todo sigue su curso por desgracia puede haber hospedado su último partido de selecciones. Por la tele se vio una muy buena entrada, aunque no lleno como se podría imaginar a priori. Aún así, aspecto excepcional el que lucía el estadio cinco estrellas que quieren derruir.

      España salió a por el partido, y sin apenas ocasiones claras llegó el tanto de Ramos, que tuvo tiempo de rematar al palo, lamentarse, esperar el nuevo centro y anotar en el área chica, todo ello con la colaboración de un ralentizado Sakho. Aprovecho para decir que desde que Ramos lanzó el penalty ante Portugal a lo panenka, tiene todo mi respeto, si es que antes no lo tenía ya por jugar en la selección. A pesar de la retirada de Silva lesionado el equipo siguió mirando hacia arriba, a por el segundo, sobre todo por la banda izquierda, con Jordi Alba recordándole a Debuchy la pasada Eurocopa siempre que podía. Lloris se lució en una doble parada, a Francia le anularon un gol totalmente legal. ¡En caso de duda no se pita señores del banderín! Y encima va Cesc y falla un penalty que nos hubiera dejado el partido como le gusta al equipo, a dormirla y pa casa. Lo que hubiéramos dado ayer por ese juego de control sin riesgo y ese doble pivote que ahora parece que es la panacea...

      Gol de Ramos para España en el minuto 25. (Fuente: Marca)