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martes, 14 de enero de 2025

Como en casa...

Dadas las circunstancias, era una ocasión histórica. Casi imperdonable el no ir. Pero mi suegra trabajaba, tengo tres niños, y precisamente por olvidárseme recoger al mayor del colegio me había autocastigado con no asistir a este Marbella - Atleti, cuando aún no sabía que no iba a poder. Así viví hasta la víspera, cada vez más indiferente con el consuelo de saber que lo podría ver en una pantalla de televisión grande en vez de ser un nómada del stream móvil. Pero lo que vi horas antes en la tele donde esperaba ver este icónico partido fue al Bati, contramaestre de la (Ba)Titoneta, al sabio de Herrezuelos Amador y a la joven promesa Darío, nuestro ya consolidado heredero colchonero. Una jocosa invitación, una mujer alegre por haber sabido mantener el secreto y un hombre con alma de niño que le recogía al vuelo una camiseta del Atleti mientras el corto vídeo terminaba. Al final el sueño era posible. El castigo ya me llegaría más tarde en la forma más cruel que mi cuerpo me puede castigar.

Así volvería a un campo a ver un partido más de cinco años después. Desde el infame derbi de septiembre de 2019 no pisaba un estadio. La Rosaleda: el campo donde por razones obvias más fútbol profesional he visto. Y mi extrañísima relación con el Málaga CF desde la época cuando nos ganaron la cuarta plaza con el jeque. He visto allí desde partidos de segunda con Catanha y Guede ante un Toledo donde jugaba Emery hasta inolvidables duelos Champions culminando con una volcánica temporada 13/14 como abonado (hará unos diez años allí nos poníamos líderes en un día de cabalgata con una árida victoria). Allá hace unos trece años debutaba un Simeone que ayer (de alguna forma) nos ayudaba a conseguir la victoria trece consecutiva. En un Málaga - Atleti me cantaron que era de Segunda, en otro Málaga - Atleti empecé a hacerme parte del macho beta que soy hoy... Siempre Málaga. El no sé qué qué sé yo de esa ciudad desde que para mí era un entramado de túneles con luces y centros comerciales donde no se veía la playa, sino el mar, hasta mi conocimiento tardío pero intenso de su centro histórico (con permiso de sus guiris de ida y vuelta). Mi simpatía por el Málaga por diversos motivos ha ido decreciendo con el paso del tiempo. Incluso a veces me sentí sucio y envidioso porque despechos y rangos me impedían desear muy fuerte que llegaran a donde mi Atleti no podía llegar. Así de mezquino soy cuando se trata de mi equipo. Yo en todo caso soy del Antequera, pero si escucho un "Puta Málaga" salto, sobre todo sin conocer el previo inmediato del tensísimo choque en según qué planos. Estoy cada vez más harto de algunos cánticos vergonzantes que hacen quedar al Atleti a la altura del betún del Dia. Ese contexto raro pues, hizo que floreciera mi personalísimo fundamentalismo mediante hechos inusitados, como que yo haga reiterados cipotes a mis compañeros de escudo por del otro córner por ultrajar a Málaga (yo no pensaba en el club, pienso en esa ciudad fea pero bonita, en mi provincia, en Andalucía, en que qué necesidad hay), haciendo que el Bati me llamara al orden (primera vez). Toxicidad a raudales, pero por mi parte también. Solo puedo insultar yo parece, sobre todo a Callejón (segunda vez). Por un lado me creo que somos todos uno y que lo que me contraria me avergüenza como si lo hicera yo, y por otro me creo tan por encima del bien y del mal que me creo de otro Atlético de Madrid, donde lo primero o lo segundo no es ser antimadridista, porque el Atleti está por encima del resto. Actitud delirante, lo sé.

Lo que es el partido, calma chicha, aún más anestesiada desde el gol de Antoine. Me quedé esperando un posible fuera de juego desde el VAR, que ni había por cierto. Por lo demás, todo va a cámara lenta, los jugadores parece que no tienen prisa. Todo parece más peligroso o inofensivo directamente proporcinal a lo cerca que estés de la jugada.
Con las gafas nuevas y graduadas a conciencia, el momento de mayor éxtasis fue el repentino efecto (aunque duró una media hora) de ver al cholo en la banda. El abrigo gris del nota de la otra área técnica me escamaba, pero éste se movía como él, vestía como él... Hasta que me vi a Nelson Vivas por la pantalla, recordamos que el Cholo estaba sancionado de Cáceres y me di cuenta de que el fútbol no se ve tan de puta madre en cualquier parte de La Rosaleda. Aunque de eso ya nos habíamos dado cuenta antes: tan cerca de la barandilla y con tanta gente tardona y perdida, aquello tenía más trasiego de gente que un paso de peatones de Tokio a la hora del curro. Todos saturando al acomodador, que querría cortarse las venas: argentinos pa ver a Julián, atléticos de toda España aturrullados buscando su sitio... El Paseo de Acacias vamos. Lo de la lentitud para entrar al estadio sin siquiera ser por cacheos sino por simple falta de efectivos lo dejamos para otro día.

Acabó el partido según lo esperado. Hubiera estado algún golito más, sobre todo porque era nuestra portería, pero nada. La vuelta fue rápida... Hasta el coche. Aparcar en centro comercial es una buena idea si vas cualquier otro día por la zona. En día de partido te convierte en un ratón atrapado. Cincuenta minutos de reloj dentro en una suerte de tercer tiempo. Lo que faltaba para darme cuenta de lo que ya sabía: como en casa, en ningún sitio para ver el fútbol.

viernes, 1 de marzo de 2024

y te rendiste en febrero...

"...Primero, te quiero, igual". Viendo el percal, el puto Calamaro me llevaba viniendo a la cabeza hace tiempo ya con ese fragmento que titula. Borrón y perdemos la cuenta de las veces que nos quedamos sin Copa (creo que la vez desde que la ganamos con mayor intervalo sin volver a ganarla). Máxime en esta ocasión con, a pesar del repaso que nos dieron, unos rivales que hacían a uno relamerse con el panorama de estas semis fatídicas. Esa sensación de fracaso, porque podríamos haberlo hecho perfectamente, es la peor. Como estamos chalaos, y agarrándonos a variopintos talismanes, a una idea feliz del Cholo o qué sé yo, pensábamos poder remontar tras la aciaga ida pero... Yo es que cada vez que lo ponía veía un chicharro ghanés. Estas historias se las llevan los que salen convencidos de lo que tienen que hacer, que decía Luis, y eso solo lo hicieron ellos excepto algunos ratos en la ida. Yo pensaba de todas maneras que daríamos la cara, pero tampoco. Eso agudiza el dolor. Ahora el luto atípico de estos trances, que no son tan frecuentes. Esta pérdida de rumbo y/o incompetencia puede hacer al equipo enfermar del todo y perder "lo que le importa al club", que es esa Champions que tanto queremos jugar pero que yo, a día de hoy, tengo derecho a decir que me importa bien poco. Lo que sí me da pavor es la deriva que pueda tomar esto, que a Griezmann le haya dado el viejuno de golpe, la plaga infinita de lesiones, cruzar el umbral del Metropolitano para competir... En definitiva, a lo que nos ha enseñado este mes, por muy ventajista que suene ahora. Para eso me llevo los disgustos que me llevo. La Titoneta ya llegó a la ría de Bilbao zozobrante y ni llegó a puerto. Habrá que repararla a su debido tiempo y considerar cuándo hay que sacarla, no sea que se pudra a desdichas como la gabarra esa de los cojones y acabe acompañando a los restos aún calientes de la gitana estafadora. Nos la tenían guardada, como siempre, pero hay que reconocer el abuso. Espero que se nos den motivos para creer, porque yo nunca comulgué con el milanés y fundamentalista lema del "nunca dejes de creer", y con esos adjetivos sobran más palabras. Se cierra esta copa con buenos y vibrantes recuerdos, incluso del buen encuentro de ida. Pero anoche me costó horrores no darle la espalda al equipo. Ni me quiero imaginar a los héroes que se plantaron allí. A cauterizar esta imborrable herida, directamente proporcional a la ilusión depositada. Pero tengo claro que se mejorará no con eliminar al Inter, sino con ganar en liga como solíamos. Necesito tiempo, pero sí me ha dado ya para a reflexionar y certificar que no sabría vivir sin mi Atleti, ese que ayer vestía tanta historia, pero que la hizo por su pusilanimidad. 

jueves, 8 de febrero de 2024

Desesperando

Desde Leipzig no recordaba un mazazo comparable. Esto de sentir que es la tuya, que incluso eres favorito, que hay que ganar, y llevarte esta bofetada continua de frustración. Ay, Reinildo de mi vida... Te perdono, pero ayer me mataste. Por si fuera poco luego se me paró el corazón cuando caíste raro en otro lance y creí que te habías roto. Estos hijos de puta que nos odian incluso cuidaron su equipación para creerse el Madrid y no llegan ni a Sevilla. Pero lo cierto es que el rival y su portero gigante no pasaron muchos apuros. Nunca olí la sangre aunque hicimos mucho más. De hecho el cruel marcador que no se lo creen ni ellos... ni yo aún. Como guinda de este pastel amargo, recorrimos todos los caminos de ida y vuelta de la angustia a la esperanza en menos de dos minutos con ese fueradejuegopenalty a Morata. Quedan tres largas semanas, tanto que febrero tendrá un día más para no dejar de creer en un, ahora más que nunca sueño, de ganar la Copa. Espero que los jugadores no estén tan pochos como yo, que creo que se puede remontar, pero solo quiero jugar ese partido, estoy desconcertado, los demás no me interesan y me viene a la cabeza "En carne viva" de Raphael, así de mal estoy hoy cagontó.

viernes, 26 de enero de 2024

Intensa calma

¿O era agarrotamiento? Tan cerca y tan lejos de las semis. Este equipo se supera haciendo dramáticas ensaladas de emociones, que te tironean las pulsaciones como un cani con su Jog trucada. Al menos siguen terminando con final feliz en Copa. La víspera parecía como si se hablara más de los rivales en la próxima ronda, y más aún de grato que era que no estuviera ya el Parka, que de que enfrente había un rival reincidente, correoso, copero, y sobre todo dispuesto a llegar a toda costa a los penaltis, donde eran superiores. Hablando de los once metros, ahí fue donde por radio le empecé a tomar el pulso al partido, tras casi perder el mío propio en mi cirugía de "corte de grifo". A buen entendedor... Se falló, había que seguir remando, zapando, sobrevolando... Y así transcurrían los minutos, conmigo ya en primera fila con mi móvil sin moverme apenas, varado entre la parsimonia sevillana. No sé si eran los rescoldos de la sedación, o el manido miedo a que se escape el sueño en un escenario favorable, pero yo estaba lento, letárgico, como sin estar allí, con Marcao juez y parte de todo. Esto era un callejón con la salida cada vez más estrecha y oscura. Entró la moranca de Rakitic, mientras Ramos y el "Webo" Acuña me producían náuseas e incomodidad a partes iguales. Pero los más morrocotudos fueron los cambios del Cholo. Quitar de una tacada a Antoine y Morata para meter a Memphis y Correa me descorazonó tanto que ahí sí que me desperté, pero fue para peor. No daba mucho crédito, la verdad sea dicha. Seguían los goles anulados, los "son malísimos, pero éstos nos llevan a penaltis", y al final llegó lo soñado por Simeone y todos los que estábamos más tensos que en quirófano. Gol de Depay a pase de Angelito de Arabia. Digno de una novela barata y previsible, para cualquiera menos para nosotros, que no sabemos más que sufrir y nunca vemos venir los quiebros del destino de nuestro Atleti. Para más inri, ese último segundo truculento, que dentro de mi apatía de ayer, me hizo murmurar suplicando que no se concediera un penalty (me cago en tu calavera, Barrios) que nos habría sumergido en la mierda más absoluta de haber entrado. La Titoneta sigue colgando talismanes en su timón, Mario Suárez comentando en ESPN es uno de ellos, porque lo digo yo que soy el capitán. Pronto habrá que entrar en Nervión, pero no donde los palanganas afloran, sino el de la ría de Bilbao. Una batalla parricida donde en negro nos ganan ellos y en color nosotros entre los quince enfrentamientos coperos a lo largo de la historia, que ya lo he mirado. Hay que cargar víveres para llegar vivos a tan hostil terreno, aunque ya sepamos lo que es pasar una eliminatoria allí. Que al pasar por su lado, esa Gabarra atracada desde hace cuarenta años no nos inspire pena alguna, porque ellos no la tendrán de nosotros.

"La Copa que trajo nuestro Antic, 

que yo la sueño y deseo tanto,

y que Miranda también nos dio,

contra el Real Madrid (BIS) "

viernes, 19 de enero de 2024

Humildad como reliquia

Desde nuestro prisma, la narrativa de los derbis está llena de puntos de inflexión, afines las muchas veces al abismo de la amargura, siempre tangenciales a la locura. En Copa nos sabemos aún más iguales que en Europa, pero tras el drama saudí, había una sensación similar a la de Milán: si se cae, la brecha será inolvidable a pesar del buen balance global; el fútbol tiene memoria, pero pivota y se retroalimenta solo de la épica del ganador. Y basta de florituras, que estoy más exhausto que Carlos Sainz de tanta piedra en el camino. Lo cierto es que esta vez, a lo Rocky, a lo ensayo-error, a lo final del 2013, a lo qué se yo, aguantamos, aprovechamos, fuimos retráctiles, y alcanzamos una merecida catarsis en la prórroga, justo cuando el partido ya sale de órbita y los conceptos tácticos se desprenden como tejido muerto, fagocitados por el instinto de supervivencia. Ahí, esta vez, la moneda cayó por el lado de la sencillez y el no agachar la cabeza ante patéticos monigotes. Antoine se administró como nadie, quizá demasiado, pero todo se justificó cuando bajó del altar de la hagiografía colchonera, se dejó de gilipolleces y nos subió adonde él duerme, con moraleja además para el más tonto de la clase... Aún quedaba ordalía, lo sabíamos de sobra, porque nuestro rival es el adversario por antonomasia y por los precedentes recientes. Eso sólo era volver a postrar a la bestia, pero fue Riquelme, a pase de un correcto Memphis (pélate ya!!!) quien le cortó la cabeza: sangre blanco merdellón y linfa violácea. Me recordó a mi paroxismo en Tallinn. Esta vez en silencio, con la Titoneta zozobrante a mi lado, cayendo finalmente de rodillas, rodeado con la manta noruega y un pijama de navidad. Esta vez con el extra de cobertura wasapera con el Bati, porque lo veía por la tele. Hablando de la retransmisión, no se entienda esto como falta de respeto, pero el gran Mario Suárez me gustó más como comentarista que como jugador. Un indio contra dos madridistas: pocos son. Lo malo es que en estas ocasiones de alegría, siempre echo el freno de mano, como si no fuera merecedor. Siempre busco atenuantes para sosegarme, fruto de mi espíritu pusilánime. Sobre todo, trato de actuar en actos cotidianos como si hubiera ocurrido lo contrario, para no olvidar de dónde yo vengo y de cómo fallo en el resto de obligaciones. Nunca es tarde para cambiar, pero es que no es fácil ser yo, ni decir tiene ser del Atleti, porque yo soy el Atleti. Y por eso sostengo que es el equipo del que más difícil es ser, por quién tenemos al lado, no hay problema en reconocerlo, pero sobre todo por la inefable manera de subir y bajar de las nubes. Hoy salió cara, mañana a ver qué sale en el sorteo. Aquí el "partido a partido" me la suda, yo quiero la Copa y si no moriré ahogado y sin abandonar a mi tripulación.


"A mi manera, ilusionado, en un velero que me lleva a todos lados;
con el Batiato, muy motivado, y con el Tito con el que otra Copa ya viví;
yo que te animo y que te quiero tanto, 
Simeone puso mi corazón latiendo por ti, latiendo por ti..."

jueves, 18 de enero de 2018

¿De quién es la culpa?

¿Será de Vitolo y su traición que espoleó al rival? ¿De los sevillistas por ir de víctimas? ¿O del Atleti por subestimarle? ¿De Boskov y "el fútbol es fútbol"? ¿Será de Diego Costa por marcar y hacernos pensar que todo estaba hecho anoche? ¿O quizá sea de Montella? ¿Será del Chachachá o será del trap? ¿Será de Correa (Angelito y/o Joaquín)? ¿Será de Navas, de la deflección de Lucas o de la cagada de Moyá? ¿Será de Oblak por no jugar? ¿De la hinchada? ¿O del Cholo por quitar a Griezmann? ¿Del francés por hacer méritos para ser cambiado? ¿Será de Yoko Ono que tiene la culpa de todo? ¿Del Sabina y su "qué manera de perder"? ¿Del árbitro y el gol que anuló? ¿Será por la puta mierda de horario? ¿O a lo mejor es porque ese empate tras adelantarnos hizo que se nos fuera la olla? ¿Será porque Mark lo estaba viendo también? ¿O porque "Panadero" Díaz no pudo estar para hacerle un tackle en el 1-2 al delantero? Y mucho peor, ¿será porque lo vi junto a mi vecino atlético a sabiendas que los precedentes eran tan malos como el resultado de ayer? ¿Será la culpa de Manzano en China? ¿De Cerezo? ¿Gilma? ¿Gil? ¿Del Wanda y su puta madre? ¿Del cambio de escudo? ¿De la cirugía plástica de Indi? ¿Será mi culpa exclusivamente? ¿Será que quien mueva los hilos ahí arriba echaba de menos mi cara tonto tras acabar estos partidos?
Como dijo ayer Paco González en la radio camino a casa: "En la copa pasan cosas raras". Pero, ¿tan raras como esta remontada sevillista? Y lo que de verdad importa: ¿tan raras como remontar esta eliminatoria? Esperemos que sí.

jueves, 4 de enero de 2018

Prison Break

Como ya viene siendo habitual me perdí gran parte de la primera parte. Para cuando me sumé a la retransmisión la fiesta ya estaba agonizando tras goles de Godín, que llevaba 200 años sin hacer de las suyas en área contraria, y de Torres, un poquito adelantado él. Solo tuve tiempo antes del descanso para constatar una escaramuza entre aficiones en forma de cánticos, que como está la cosa no sorprende a nadie. Lo que sí me sorprende gratamente es el gran juego, sobre todo individual, que llevo observando en estas dos eliminatorias en nuestros rivales de segunda B. Ayer especialmente el lateral del Lleida, Moussa Bandeh. Iba siempre como apunto de caerse hacia adelante, batallando con su tamaño para hacer regates y movimientos más propios de alguien más menudo, y el tío salía airoso como pocos. En general, siempre valeroso el equipo de la Terra Ferma, tratando de buscar el gol sin éxito. Anoche esa palabra era rojiblanca, y se personificó en un hombre peculiar, competitivo como pocos, y que, más chulo que un dieciocho, anotó a pase de Juanfran sin importarle que en medio hubiera un ilerdense despistado. Entonces me acordé de la tibia abierta en Getafe, de la doctora serbia y su placenta de yegua y, por un momento, todos pensamos en la cara de gilipollas que se nos hubiera quedado si en ese gol DC se hubiera lesionado en vez de simplemente agenciarse una calcamonía del muslo de Julen. HAMBRE. Ésa es la diferencia que marca o lagarto, y que esperemos nos siga sirviendo tras haber estado en aislamiento con Vitolo estos meses. Además con la pinta que tienen perfectamente podrían haber salido del trullo recientemente...

Por cierto, partidazo de Augusto, ya iba siendo hora también. Por si el marcador no era ya abultado para los méritos, llegó el cuarto sobre la bocina (de churro para más inri). Y nada más que añadir, salvo que en este partido el Atleti hizo lo que tuvo que hacer en Elche. Paradójicamente, allí se tuvieron muchas más oportunidades y se acabó empatando. Aquí prácticamente a gol por llegada. Qué les voy a contar yo...



jueves, 30 de noviembre de 2017

Crónica tan larga como una eliminatoria de dieciseisavos de copa

Han pasado muchas cosas desde la última crónica. Ha desaparecido un submarino argentino y la ausencia de noticias son malas noticias, Grêmio ganó a Lanús la Libertadores, Italia no va al mundial, Perú vuelve a uno, nos han dejado Feliciano Rivilla y Su Majestad Chiquito de la Calzada. Mientras, yo sigo con mis mierdas, que en parte son las del Atleti. Sin duda la peor es que estamos prácticamente fuera de la Champions, nuestro sueño húmedo. Casi tan pocas opciones como que los pobres 44 tripulantes del ARA San Juan vuelvan con sus familias. No es que no crea que podemos ganar en Stamford Bridge, sino que pedirle al Qarabag más machadas de las que hicieron ante nosotros ya sería de "dame el número de tu camello". Duele y mucho, pero aparte del posible título europeo que también nos ha dado alegrías en el pasado, estaría la vía Champions directa. Al menos eso creía, aunque me han comentado que ya no hay previa de Champions en España (lo de quedar quintos no lo contemplo). Total: que la Europa League sería para ganarla, aunque fuera la mano que sustituye a la vagina, a mí no me disgustaría. Hay que pelearla dignamente y luego nos iremos emocionando, sobre todo si nos ponen los rivales... 

¿Y en liga? Tras el último partido en Levante, donde por fin el Cholo ganó, pudimos constatar un cambio físico, moral, anímico y de juego. Los nuestros salieron a morder fuera el marcador que fuese, y por eso un Levante que está instalado en la zona tranquila quedó caricaturizado cual farolillo rojo. Un gran peso de encima que cae tras ganar en ese estadio tras casi diez años joder. Encima se confirman mis presagios y los de muchos, y en cuanto Antoine se ha cambiado de peinado ha empezado a meter goles además de partirse el pecho, que eso nadie lo discute que lo hacía ya. Casi que mejor noticia aún es el retorno goleador de Gameiro, le necesitamos con o sin Costa. Del resto de no habituales, me da a mí que muchos se van a pirar y poca gente va a lamentarse por ello (por supuesto, más abajo hablaremos de Luciano Darío Vietto). Yo casi que dejaba a Giménez, Correa y Torres de recambios para todo y ya está. Invictos en liga con una impecable media inglesa, lástima que a años luz del título y virtualmente fuera de Champions. Pero aún en tres competiciones, porque si escribo hoy es para hablar de la vuelta de Copa, que a pesar de haberse prolongado más de un mes en el tiempo no he podido insertar nada en medio.

Giménez abrió la lata con un corner old school que siempre nos recordará a los años del plomo desde el balón parado. El charrúa estuvo omnipresente, como Lucas, como Rambo Savic (que casi marca)... Qué bien estamos en todas las líneas cuando todo el equipo presiona. Moyá, único damnificado (aparte de los canteranos que por el incierto marcador de la ida no tuvieron bola). El equipo no se andó con chiquitas, y al igual que los últimos encuentros no bajó el pistón tras adelantarse. Obviamente la entidad de los rivales no era para tirar petardos siquiera, pero qué os voy a contar yo, si todos vimos lo que pasó con un equipo azerbayano hace poco. Por cierto, ninguno de los goles los vi en la emisión en directo. ¿Gafe yo? Iros al peo. Me perdí los dos primeros volviendo a casa, y al ver el marcador tenía la esperanza de que Vietto hubiera marcado: me siento fatal por el chaval, que es que encima tiene una cara de niño que ni Solskjaer. Pero NO. No hubo más verle la cara en una de sus múltiples ocasiones antes del medio tiempo para saber que él no había sido el autor de algún gol. Después una sucesión de rutinas: que si prepara la ropa, el biberón del niño, pon lavadora... En esas me confío, dejo al niño en la cama, y aun teniéndolo a escaso metro de mí no puedo evitar que se caiga. Yo no tengo tantos reflejos como el portero del Elche. Me puse de mala hostia, me sentía fatal por ese descuido y me encojoné en hacer cosas del hogar en vez de ver el partido. Si es que ya me lo habían dado a entender ese día en el almuerzo: soy un gilipollas considerable. Volvamos al partido después de esta bonita excursión a mi psique.




Además de que Carrasco acabó un partido de una santa vez, una de las grandes noticias fue que Torres dio su enésima lección de cómo un jugador ha de defender la camiseta del Club Atlético de Madrid, y se curró un doblete más que merecido. Necesitamos a Fernando en nuestro equipo. Pero Vietto... lo de Luciano ya es para tomárselo a cachondeo si no fuera porque somos buena gente. Está total y absolutamente negado de cara a puerta. Se acordará de Guille Vallejo toda su vida, porque las tuvo de todos los colores para batirle y nanai. Me recuerda a mí en mi última temporada cuando jugaba: "hoy va a ser mi día", "hoy me salgo", y luego bluff. Entre que parece blandito por dentro y por fuera, que no es delantero centro, que no es mediapunta, que mala suerte, que buena suerte del rival... Ya es resignación más que rabia lo que se le ve. Dudo que haya más opciones para él de jugar en el Atleti, pero le deseo lo mejor. Seguro que se pira a otro sitio y las enchufa, ojalá eh, pero lo que está claro es que la camiseta del Atleti le está cuatro tallas más grande por muy ajustada que se la pida al utillero.




Vamos cerrando por aquí. Funcionarial triunfo, con muchas conclusiones de cara al mercado de invierno y con un valor añadido si vemos lo que le ocurrió a la Real Sociedad, nuestro próximo rival, a manos del Lleida que, valga la redundancia, quién sabe si será nuestro próximo rival en el torneo del KO. Vamos mejorando.

miércoles, 25 de octubre de 2017

La falla de Elche

Una temporada más volvía la copa a nuestras vidas. Un torneo que históricamente no se nos ha dado nada mal, y que para un perfil como el del Atlético de Madrid probablemente es el trofeo más asequible. Aunque se empeñen en hacer un formato de mierda, es una competición bonita, donde tenemos ocasión de ver cómo los pequeños miran de frente a los grandes. Una pena que casi siempre se quede solo en eso. No hay más que ver cómo el premio para los pocos segunda b que pasan la dura criba es enfrentarse a uno de los primeros clasificados de liga y con la ida en casa por cojones. Como si el único propósito de jugarla fuese poder hacer caja contra algún pez gordo de primera que llegará plagado de suplentes a la cita. En este caso volvió a ser así, y el Cholo dio entrada a dos grumetes con buena pinta, sobre todo el lateral izquierdo Sergi Barjuán González, muy participativo y centrando con muy mala elche. Pintaza del chaval. Pero el que centró para gol fue Giménez, desatado sobre todo los primeros compases del partido, y que proveyó a Thomas con un gran balón que recordó al que nos enchufó el otro día el asqueroso de Luis Suárez. Jugador total Josemari, que luego se abrió la cabeza y todo. Este uruguasho... 


Las ocasiones llovían, pero la mala puntería hizo de las suyas. Otros días últimamente es que ni las creábamos aunque, por muy histórico que sea el Elche C.F., si no lo hacemos contra un segunda b... Augusto volvía (¿pero no lo iba a hacer al 100% desde agosto? y ¿acaso no hay suficiente con un rubio con peinado hortera en el equipo?) De argentino a argentino, Gaitán hizo su segundo mejor partido con el Atleti, el otro bueno había sido con nosotros como rivales y él con el Benfica. Algo parecido me temo que pasa con Vietto, que fue el goleador en una victoria del Villarreal en el Calderón y luego... luego... Es un caso curioso el de Luciano. Simeone, espero que no sea porque es compatriota suyo, le brinda minutos, pero cuando no es por una cosa es por otra: el hombre (con cara de niño) se busca la vida, pelea, tiene situaciones francas, pero NO. Si no ha marcado ya, no merece la pena ponerlo más.  Ya es más por él que por nosotros. Falló varias ocasiones clarísimas, en las que Torres, otro que anda apático, todo sea dicho, le asistió muy bien. Los franjiverdes por su parte, con un excelente central llamado Golobart y muchas perlas técnicas, aguantaron como pudieron e incluso se asomaron un par de veces por la meta de Moyá con cierto peligro. 


Con pocos minutos de la segunda parte llegó una jugada que marcó esta ida de dieciseisavos: tackle contundente de Lucas, que dejó lesionado al delantero Lolo Plá. La verdad que me cuesta decantarme sobre si es penal o no, pero está claro que la defensa en pleno se confía en la jugada. Antes de retirarse, el chaval empató desde los once metros. A partir de ahí el Elche, contra todo pronóstico, se volcó en el mediocampo del Atleti, que no obstante falló dos claras ocasiones más a cargo del susodicho, que insisto, le deseo lo mejor, pero basta ya joder, para eso que juegue un canterano. Total, que poco a poco el equipo se diluyó, y el empate estaba cantado desde el minuto sesentipico, que fue cuando me puse a escribir esta mierda porque si no siempre me entra sueño y al final paso. Nos hemos complicado la vida, aunque es un buen resultado no nos podemos confiar del todo y por tanto no se podrá dosificar en la vuelta, que no quiero un albacetazo. Una pena, porque por momentos se jugó muy bien. Y que sí, que ya lo sé, que el Elche está en segunda b, pero viniendo de los dos partidos de mierda en Bakú y en Vigo no sienta tan mal este desliz copero. Con el manido "No hay tiempo para más" del comentarista también acaba mi escritura, no sin antes decir que el escudo del Elche tiene una figura que siempre pensé que era un niño escribiendo, cuando en realidad es una mujer con una palma. Que Saúl es de allí ya lo sabía, vaya coñazo que han dado, incluso más que el formato actual de copa.

miércoles, 8 de febrero de 2017

La copa medio llena


Tras la ida veía imposible el pase, fue pasando la semana y el lunes ya no paraba de cruzar mensajes con Bati (mi sobrino del Atleti) sobre las opciones en la vuelta. Este Atleti del Cholo nos ha convertido en yonkis de las grandes citas (si esto es ser sufridor, que no acabe nunca por favor)... Así estuve pensando en el partido toda la mañana del martes, pero surge la mala noticia: el duelo, nunca mejor dicho, iba a tener una mística especial (seguí parte del mismo en un velatorio). ¿Acaso no es en momentos como éste dónde mejor encajan las gestas? Tenía aroma a otra semifinal difícil como la del Bayern y en un entorno de circunstancias para mí (ese día fue el hospital) ¿Por qué el resultado de ésta última no iba a ser como la de Munich? NO. Solo pude ver la última media hora, pero lo cierto es que durante muchísimos minutos y bajo distintos escenarios el glorioso dominó y creó peligro a todo un Barca en su campo, y eso me la pone dura. Para que luego digan que este equipo es monoregistro... Tuvo cogida del pecho a la lógica y puso los huevos de corbata a los messidependientes. Ver a Piqué jalear a la impávida grada tras la expulsión de Carrasco o a la Busqueta echar balones fuera no tiene precio. Pero la pegada de los nuestros estaba anoche de marcha por el Puerto Olímpico. Nada que objetar al despliegue y las ganas que pusieron hasta el final. No olvidemos además, que anduvimos invertebrados sin Gabi y las posteriores bajas de Godín y el indio Gaitán. Y Gameiro, por dios, con los trallazos que te clavabas en las tandas con el Sevilla, ¿tanto pesa la rojiblanca? Una pena, definitivamente no era la noche... Eso sí, una vez más estos colosales cabrones lograron que, aparte de cogerme un cabreo considerable, supurase orgullo al pitar el árbitro. Tras estar absolutamente noqueados por la mejor delantera de la historia contemporánea, pudimos hasta el último segundo meternos en una final que nos habría sabido a gloria tras las dudas de esta temporada. Quedémonos con que esta visita al Nou Camp nos ha recordado a propios y extraños que aún semos peligrosos, como Makinavaja por el Barrio Chino. Quizá aquí, justo a mitad de temporada, se recupere el rumbo. Veamos la copa medio llena tras este Jagermeister de autoestima y, aunque todos quisiéramos una copa sin líquido, metálica y con peana, este grupo de jugadores nos ha enseñado que siguen con sed y que hay más relaciones públicas sueltas: me han comentado que han vuelto a echarle el ojo a una orejona calientapollas que nos ha roto el corazón más de una vez, pero que está tan buena...

jueves, 29 de enero de 2015

Malos tiempos para la épica

Voy a ser objetivo, aprovechando el alivio que supone haber evitado escribir esta crónica desde una silla de hospital y desde el teclado del móvil, con lo bien que estoy ahora tras haber visto un capitulito de Mad Men y ponerle una coma a un día duro, como casi todos. Anoche quedé triste, decepcionado, avergonzado, y no por el resultado, sino por algunos hechos puntuales que se produjeron en este partido de vuelta de copa. Con lo que prometía con el golazo de Torres... El Niño sigue callando bocas con unos pocos segundos... Su gesto besando el césped en la vuelta del hijo pródigo no tiene precio, solo por eso me valió la pena ver el primer tiempo, porque la segunda parte solo la seguí por teléfono. Si piensan que era por el resultado adverso, me conocen muy poquito. Este primer tiempo fue vibrante, lo disfruté a pesar del varapalo del marcador. El Barsa fue letal a la contra, pero el Atleti fue combativo (en el buen sentido) y mantuvo el mentón alto hasta el descanso. Toda eliminatoria está realmente jodida cuando juegas la vuelta habiendo perdido sin haber marcado fuera. Si encima se juntan tres grandes futbolistas como los tres delanteros que se han apañado los fosforitos, pues poco hay que hacer. La clave fue ese 1-1 rápido, donde no sé cómo cojones entra el balón, el cual creí que paraba Oblak, que sigue con claroscuros pero al que veo titular el año que viene. Este, me temo que poco más jugará a no ser que la cague mucho Moyá. 

Luego estuvieron las decisiones arbitrales, de un señor con unos apellidos que no evocan nada bueno acá por el Manzanares: "Gil y Manzano", casi nada al aparato. Pero la culpa la tiene esa femme fatale, esa zorra impía llamada Compensación. Ella hizo que el árbitro, último responsable, no pitara una flagrante falta sobre Juanfran por la banda que era amarilla minutos antes, a su vez hizo que luego pitara un surrealista penalty sobre el propio alicantino, y finalmente que este señor no pitara una mano bastante evidente que hubiera supuesto un punto de inflexión considerable. Yo pienso eso, que tiran mucho de compensación en cuanto huelen que han cometido un error. En el descanso llegó la expulsión de Gabi, que no sé qué leches le dijo al árbitro ni en qué tono para que le expulsase... Nuestro capitán dejó manco al equipo, mucho más de lo que lo estaba sin Godín ni Tiago. Luego lo de Arda, que no sé cómo cojones se le fue el pistón de esa manera tan grosera tras hacer minutos antes un control de genio de barrio. Te quiero turco, pero si de mí dependiera te metía tres o cuatro partidos. Yo no entro en lo que sancionen o dejen de sancionar a otros jugadores, pero no me gusta que uno de mi equipo cometa esas atrocidades que ensucian un escudo al que idolatro. Aún así, perdonado quedas otomano, que no se repita (aún recuerdo cuando calmaste a Diego Costa en un derbi mítico). Hubo tiempo para las ya tan típicas regañinas entre Raúl García y el resto del mundo, que no me gustan nada tampoco. Hay que tener temple coño... Entre unas cosas y otras hemos dado carnaza a los oportunistas de turno, que esta vez vuelven a tener argumentos para darnos bien. Solo queda seguir hacia adelante, felicitar al Barsa, no sin antes decirle a Neymar que se cree mierda y no llega ni a peo. De donde no hay no se puede sacar, y es una lástima que tanto talento quede emponzoñado por su actitud de niñato, porque si un tío calmado como Fernando Torres llegó a encararse con él por algo sería... No obstante, el mayor insulto es la ignorancia. Estos pavos se crecen cuanto más se enciende la gente contra ellos joder... La coneja Jordi Alba es otra que tal baila, pero no nos desviemos, que hoy el centro de atención son los míos, que son los que me importan y que no supieron perder. Eso me jode un huevo, más que caer eliminado de una competición cuyas acciones estaban empezando a subir. Hoy, en un ambiente en el que pocos sabían que era del Atleti, con una puta tele con los manolos esos insidiosos en el cogote, he tenido que capear el temporal. Por suerte o por desgracia, la gente opina sin conocimiento de causa, cegada por sus colores y/o con una opinión ultrasesgada por los medios. Tuve que aguantar a un madridista desprendiendo ácido antibarcelonista y absurdeces de árbitros comprados, diciendo además que el ciclo Cholo había tocado a su fin. Y a un señor que decía que le habían robado el partido a mi equipo. En esos momentos en los que uno se siente como un extraterrestre en medio de tanto terrícola, lo que menos podía sospechar, fue lo que este hombre hizo después, sacar orgulloso su teléfono con una funda rojiblanca donde rezaba "Bendita Afición". No coincidía del todo en sus razonamientos, pero ahí surgió esa extraña conexión de Sra. Rushmore que me alivió por un momento. Al final, durante ese almuerzo en el que estaba a la defensiva debido a esa conversación de fútbol forzada por la tele, poco tuve que defender a mi equipo, apenas entré al trapo y cuando lo hice, fue con mi verdad por delante y reconociendo lo que no está bien. Porque yo me creo más objetivo que nadie del universo, aunque intuyo que por el simple hecho de creer eso, ya estoy siendo sumamente subjetivo. Yo y mis mierdas... Menos mal que esto no para. Próxima parada, Éibar, a ver qué nos encontramos por Ipurúa, me temo que nada bueno. No te rindas Atleti.



ANEXO: unos cojones que no caben en la mano
Hablando de manos, ayer, en un día aciago para los colchoneros, con la detención de Ansaldi incluida (ponte las pilas y vuelve ya macho), me arrancó una sonrisa el saber que la selección española de balonmano había pasado a semis del mundial, derrotando nada menos que a Dinamarca. Un deporte venerable éste, y de los pocos que me despierta cierto orgullo nacional. Seguiremos atentos a Qatar 2015.



viernes, 16 de enero de 2015

En los genes

PREFACIO: el Glorioso llegaba a la ida con un once lleno de segundos espadas, el rival también. Era una incógnita el devenir del partido, pero cuando peor estaban las cosas, apareció una triquiñuela de RG8, con la complicidad de un desafortunado Ramos. De esta forma abría el Atleti el marcador. Por si fuera poco, el charrúa Josemari Giménez de soberbio cabezazo ponía más tierra de por medio. Ahí me empecé a poner nervioso, porque en los derbis me pongo nervioso cuando vamos ganando, y en una eliminatoria, un 2-0 es, más que un caramelo, un bombón Lindt. El hecho de verlo con dos madridistas, uno más fundamentalista (aún así te aprecio Nando) que el otro (familia política y todo), y un afable argentino que se mantuvo como la mencionada marca de bombones (neutral) me hizo que no disfrutara de la victoria como es debido. Soy tan gili que durante unos minutos sentí remordimientos porque mi equipo había metido un penal dudoso. Así soy yo... Tras dar porculo a mi sobrino madridista con la colaboración de mi sobrino rojiblanco y recibir a cambio imágenes que NO descargué en las que se intuía a Ramos cabeceando en Lisboa, comencé a recapacitar: que se jodan! Ahí me acordé del no-gol de Perea, del fuera de juego de Huntelaar, del agarrón de Raúl a Aragoneses, de la mano de Xabi Alonso, de la no-roja a Arbeloa en este mismo partido... Así que para la vuelta programé verlo en mi pueblo, Antequera, sin tufo avikingado, pero por motivos de trabajo decidí ir un bareto de mi actual localidad a ver al menos parte del mismo, porque un streaming no estaba a la altura de tal partidazo. Así procedí, solo, a lo McClane en Nakatomi, actuando como si me observaran sabiéndome especial: un pato rojiblanco en un estanque de blancos.

 Llevaba esperando este momento varios días, en el sentido de que por suerte o por desgracia el trabajo me absorbe poderosamente y no he tenido el tiempo que hubiera deseado para descargar aquí, en mi mind palace, mis visicitudes con el Atleti como actor secundario con alma de principal, mínimo Morgan Freeman. Y llevaba esperando este momento varios años: ver a Torres, a.k.a. Fernando el Conquistador, enviar por mensajería dos paquetes en forma de balón en las dos porterías de la pocilga. Entre él y Griezmann (con un Mario y Tiago que destacaron sobremanera) se bastaron para despelotar a una defensa de chiste. En esta vuelta con aires cacareados de remontada, con enésima invocación del espíritu de Juanito (dejad en paz a los muertos por favor), el Madrid, un gran equipo, el club más poderoso del mundo en líneas generales, todo hay que decirlo, no consiguió ni acercarse a eliminar a un equipo que no es el mejor del mundo, pero es mejor que cualquiera, que dirían Sabina y Páez. Hace poco decíamos que a equipos colosos el Atleti le hacía frente mejor a partido único, así que fíjense en la evolución positiva de los nuestros, que en la Supercopa de España y en esta eliminatoria (además de la de la Champions ante el Barca), ha eliminado a Pili y Mili a doble asalto. Sencillamente espectacular. Que nos quiten lo bailao. Porque llegar a un bar exhausto, pedirte un Red Bull (Red Bull verdadero, no bebida energética marca blanca al mismo precio de un Red Bull), porque si te pido una Coca Cola y me pones una Hacendado no me cobras lo mismo no? pues igual con el Red Bull de los cojones... Pedirte un Red Bull, decía, (a este paso me van a pagar por hacerles publi) entre madridistas que veían el repelente y grimoso homenaje con tintes norcoreanos a su ídolo vociferante, y ver cómo segundos después se quedaban a cuadros con el 0-1, es momento Mastercard (nada, que hoy hago anuncios gratis y punto). Y es que se veía venir... entre esto del baloncito de gold-filled y el espíritu del bueno de Juanito que las cosas no les iban a salir bien (si hay algo de lo que me alegro de haber estado ajetreado es por no haber visualizado mierdas de tal calibre durante la semana, pero me han llegado en forma de diarrea auditiva, qué se le va a hacer). En esas va y comienza el partido, y cuando aún ni había apartado la mirada por primera vez de la pantalla, se va Grizzie por la banda, la mete a dentro del área, y en ese momento pensé que el pase era malo, pero The Kid remachó como un gran delantero que es, le pese a quien le pese. Tras celebrar con rabia el gol, yo y algún que otro valiente, incluso había un nota con una camiseta rojiblanca, el Madrid comenzó a cercar el marco de Oblack [sic]. Dominio asfixiante para el aficionado y tan solo exigente para nuestros gladiadores, que controlaban como podían las embestidas de un buen equipo merengue, que aún así no tuvo tantas ocasiones claras como posesión circundante. De todas maneras el gol de Ramos, con cantada del esloveno que salió a por aceitunas de noche, reactivó la zozobra, porque seamos francos, el RM es de los pocos equipos que te mete el miedo en el cuerpo con casi cualquier resultado adverso. No sé si es el ADN que se ha instalado en el seguidor atlético en la última década, pero yo no me fiaba ni un pelo. Así llegó el descanso como agua de mayo. No aguantaba allí más, e hice un semi-GilMa. Me fui a por lechuga al Supersol, descuidando adrede un buen pellizco del segundo tiempo. Ya dentro del coche (pasaba de gastar más dinero entre vikingas histéricas) oí estupefacto como el gol del becerro de oro (que conste que Cristi no me cae ni mal, me cae peor Messi fíjense lo que les digo) no era el 2-1, sino el 2-2. Ole los cojones de mi Atleti una vez más. Tras aguantar unos veinte minutos más, y enterarme de que entraba Arda, dejé de preocuparme por la eliminatoria. El turco saliendo a cerrar los partidos no hace falta ni que me lo enseñen para saber lo que hace... Mientras, ya en casa, picaba cebolla para burritos con el móvil al lado, y también hubo tiempo para que el mismo que protestaba por juego duro del Atleti en la ida mereciera la expulsión, además para que fuera aplaudido por el señorío de la capital. Hasta hoy no he visto el segundo golazo de Torres. Otra muesca más, este equipo lleva en los genes la competitividad, y poco a poco se están mutando los genes recesivos* del pesimismo en los derbis que se propagaron los últimos años. Pocos equipos, por no decir ninguno, aguantan tal tormenta de ataques casi sin despeinarse. Por desgracia hay gente que solo valora un subconjunto barroco y quijotesco del maravilloso deporte que es el fútbol, y que no ve jugar a los nuestros más que contra el equipo de la galaxia y con eso ya establecen verdades universales. De ahí me imagino que brotará ese mantra que dice que somos violentos, que no jugamos a nada, y demás sandeces. Son un mal necesario, y no hay que olvidar que si chillan tanto es porque ahora les estorbamos, pero son los mismos que se alegraban de las Europas Leagues. Afortunadamente, hace tiempo que aprendí que el mayor insulto es la ignorancia, o como mínimo la buena educación cuando alguien busca que uno entre al trapo. Incluso les doy la razón distraídamente cuando me dicen que los del Cholo son "donadores de patadas", o que son violentos. En resumen: "ladran, luego cabalgamos". No se sabe por cuánto a este ritmo, pero esta eliminatoria nos la merecíamos. Y ya está, que no se puede sacar pecho mucho más, que enseguida se lo hunden a uno, sino que se lo digan a los haters de El Niño. Humildad como reliquia.

* no soy experto en genética, pero sé lo de los guisantes de Mendel y esa mierda. Que ningún experto en la materia me corrija. Gracias.

ANEXO: El Barça en liga y en copa.
No quería obviar el partido que hubo entre medias del derbi copero. El Atleti jugó mal los minutos que le vi contra un Barcelona que le pasó por encima. Esta vez la insípida equipación visitante hizo honor a su apariencia. El tridente Neymar, Messi y Suárez percutió justamente a los nuestros. A pesar de ello, es cuestión del gen simeónico, tan correctamente implantado en nuestros jugadores, el hecho de que el Atleti llegó a ponerse a un gol de nuevo, y plantó más cara de la esperada al descanso a un Barsa que sufrió hasta el final para certificar su justísima victoria. Eso sí, NO ME GUSTÓ LA ACTITUD MACARRA EN CIERTAS ACCIONES, COMO MANDZU MANDANDO CALLAR AL NOU CAMP, QUE NOS APLAUDIÓ EL DÍA QUE GANAMOS LA LIGA ALLÍ. ASÍ NO CROATA. HUELGA DECIR QUE CIERTAS ACTITUDES HAY QUE RELAJARLAS, QUE UNA COSA ES COMPETIR, QUE LO HACEMOS DE CINE, Y OTRA PASARSE DE LA RAYA. CON ESTO NO LE DOY LA RAZÓN A LOS QUE DICEN QUE SOMOS VIOLENTOS, SINO QUE MATIZO CIERTOS COMPORTAMIENTOS QUE NO SON DE RECIBO, SEA EL RIVAL QUE SEA. OTRA COSA ES QUE LOS DETRACTORES DEL JUEGO ATLÉTICO VEAN FANTASMAS DONDE NO LOS HAY. Ahora los hechos sitúan una nueva eliminatoria, que esperemos tenga el mismo devenir que la de tan grato recuerdo en Copa de Europa. El FCB también es un rival temible, pero hay que tratar de hacer la machada completa en Copa tras eliminar al Real Madrid. A falta de nuevos resultados, esta Copa me la está empezando a poner dura, esperemos que no haya gatillazo y que las palabras del Cholo se sigan cumpliendo: "a doble partido, los míos no temen a la muerte".

jueves, 18 de diciembre de 2014

Feto

El partido no ofrece ningún atractivo más allá de encontrarme sin nada mejor que hacer. Además, ver al Atleti (con su incomparable abanico de emociones) siempre es un placer, más que un deber. Es el último partido del año en el Calderón. Un partido descafeinado, pero con varios canteranos y jóvenes fichajes que quizá tuvieran algo que decir. Y sobre todo, hay otro frente (el de la afición) cuya comunión, de ahí la palabra que titula, debe germinar poco a poco. Últimamente cualquier grito aislado que se oiga en el campo me suena a música celestial. Se nota que el aficionado de a pie es consciente de que vamos a tener que remar todos juntos más que nunca, pero al igual que con algunos jugadores que fueron de la partida, todo está en estado embrionario. En lo meramente futbolero, Manyuka y su olfato de Perdiguero de Burgos reconducen un tiro desviado en la única ocasión que recuerdo de la primera mitad. Es increíble la movilidad que tiene el eslavo... no sé de dónde sacan perlas como delantero tronco, si el menda se harta de defender y cae a banda... demasiado en mi opinión. Aún así, se le ve más que a Raúl Jiménez. Así continúa el cúmulo de choques e imprecisiones, y aprovecho para otros menesteres como cortarme el pelo, diseñar un plan b para el desayuno o zanjar los últimos flecos de la expedición a tierras jiennenses. Pasa el tiempo, con el Atleti llevando la batuta pero sin ritmo ni swing. Entonces aparece una carambola para darle el empate a los catalanes. Me sigo quedando con las ganas de ver una parada del bueno de Oblak... Lo poco que le tiran y la cantidad de goles que encaja el pobre chaval. La rebelión queda rápidamente minimizada con un nuevo tanto de SuperMario. Qué remate! ¿A que no adivinan a pase de quién? Koke y Mandzukic no estarán en San Mamés, cosas como esa jugada a buen seguro que no tendremos... Posteriormente, lo más interesante es la fumada del comentarista sobre el potencial riesgo de Simeone si alineaba a cuatro jugadores del filial. Y una mierda! Golazo para volver a empatar del L'Hospi. Esta vez sin rechace pero con un efecto diabólico que le vuelve a otorgar el beneficio de la duda al esloveno Oblak, pero me temo que este partido le está haciendo un flaco favor, y recemos porque tenga personalidad y no le entre ninguna psicosis tipo Asenjo. Finalmente hace una buena intervención que quizá le restaure la confianza: de paso le salva el malrato al debutante Keita de meterse un gol en propia. Conforme pita el árbitro publico esta entrada, posiblemente la última de una año legendario, por mucha mierda de partido que nos hayamos tragado en estos dieciseisavos de Copa, este 2014 ha sido colosalmente rojiblanco.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Huida hacia adelante

Apenas vi un cuarto de hora mal contado del partido, en unas condiciones casi peores que el césped artificial del terreno de juego, pero necesitaba desahogarme. Todos necesitábamos un partido rápido para pasar página tras lo ocurrido el domingo. No me han dado mucho el coñazo con el tema, pero a más de uno le he tenido que decir que yo soy del Atleti, que seré crudo pero no siento pena si alguien fallece si lo anda buscando, sea de mi equipo o no, y que a mí lo que me gusta es el fútbol. Además, en cuanto a animación se refiere, cada vez que he ido al Calderón, fuera en la zona que fuera, me he ido con la garganta bien ronca. Porque no sabemos qué pasará ahora con el ambiente en el estadio tras la supuesta eliminación del Frente Atlético, pero espero que esa magia no se resienta demasiado, ya que puede costar partidos. No obstante, me parece algo necesario las medidas que se tomen, porque se les ha ido de las manos con tanto vandalismo y, sinceramente, al igual que flipo con los tifos que se marcan y el colorido que dan, me repugnan algunos de sus cánticos. Espero que no paguen justos por pecadores, que se purgue lo que se tenga que purgar, y que esa grada siga siendo el corazón del estadio. Eso sí, que todo el mundo dé un paso al frente, nunca mejor dicho, para seguir creando una atmósfera adecuada si la cosa afloja. Es muy fácil hablar desde la lejanía, pero si alguna vez vuelvo por allí, por mí no va a quedar. 

Tras este divagar que no llevaba a ninguna parte, poco tengo que decir del partido más allá de las sensaciones que me deja el resultado y los ejecutores del mismo. Me alegro de que Cerci asumiera protagonismo, de que tuvieran minutos los menos habituales como Gámez, que dio una gran asistencia en el primer gol. Este partido era para eso, para coger confianza y/o dosificar. Gabi me comentan que estuvo muy bien, además anotó el 0-2, provocado por un Cerci que me gustó en lo poco que vi. También se produjeron otros dos goles, para mí mal anulados, en los que el mexicano pudo aligerar la presión. De todas formas aún no me parece desechable el chaval. Y de lo que sí me alegro, es del golazo del Cebosha. Un puto máquina. Hacía tiempo que no metía uno de sus cebollazos, y sin duda lo merece. Hay gente que no entiende que juegue a veces por delante del italiano, pues qué quieren, si su actitud es buena, me alegro de que tenga minutos. Los cojones ante todo. Además, que porque el tío resalte más por su pundonor que el resto no significa que no tenga clase. Se me ve el plumero claramente con el uruguayo, pero me la suda. Como nota curiosa además, los goles que le recuerdo suelen ser sobre la bocina, quizá eso muestre su capacidad de lucha hasta el final: contra el Sevilla el año pasado, o contra el Viktoria Plzen hace dos temporadas. Buena victoria en definitiva, que deja la eliminatoria sobre raíles.

Me despido no sin antes criticar, como hago todos los años, al formato tan mierder de la Copa joder... Le quitan la emoción de saber el rival, condicionan el sorteo para que a los grandes les toquen los pequeños, partidos de ida y vuelta desde el principio... Muy mal. Salvo catástrofe, a principios de enero habrá derbi en Copa, algo que sucede con mucha frecuencia los últimos años. Habrá mucha gente que diga que hay que tirar la Copa, que si no es el Madrid será el Barça, pero no creo que estemos sobrados en ninguna de las otras competiciones como para tirar nada, máxime contra el eterno rival. Yo pienso que será parecido al pasado año: Simeone irá a muerte el primer partido, y en la vuelta rotará en función del resultado de la ida. Antes hay que rematar la faena en casa, pero este 0-3 deja poco lugar a la sorpresa incluso para lo más escépticos como es mi caso. 

Forza Atleti más que nunca.

miércoles, 12 de febrero de 2014

At. Madrid 0-2 R. Madrid (Copa) - El partido más vergonzoso en 20 años de seguidor del Atleti

 Por si fuera poco el tostón de partido y los absurdos penaltys del principio, encima uno tiene que presenciar un acto lamentable como el mecherazo al pollo-pera ese. Encima aún no ha sido identificado, de vergüenza. Enseguida se me ha pasado por la cabeza lo difícil que suele ser ganarnos en el Calderón, que ayer presentaba una entrada más que aceptable, al mismo tiempo también pensé que por un hecho así es probable que nos cierren el campo al menos un partido. Y por último, lo feo que queda eso. Porque ese individuo, si él piensa que es del Atlético de Madrid, ha pagado una entrada para ir al campo, y luego le lanza un mechero al chulopiscinas, entonces SÍ representa a la afición del Atlético de Madrid. ¿Acaso no la representan los que animan cordialmente? ¿Acaso no la represento yo o el resto de gente con una bitácora que trate del Atleti? Eso es lo que me jode, que quedemos vilipendiados por actos como éste. Como si no hubiéramos tenido suficiente en este paquete de partidos con tres derrotas seguidas y sin hacer gol. Pero ayer eso, para mí, fue lo que menos me abochornó, que ya es decir. La imagen del juego en sí, fue la lesión del joven Manquillo, que ayer fue bastante protagonista. Hace poco me dijeron que los caballos, cuando sufren un cólico, intentan suicidarse partiéndose el cuello aposta. Al ver esta instantánea no puedo evitar asociarlo a la actitud de ayer del Atleti, mecherazo y penales suicidas incluidos.


Respecto al partido, albergábamos pocas esperanzas. Somos algo quijotes, y "un atlético de verdad no se rinde" bla bla bla. Pero lo sí que no somos es gilipollas. La alineación dejaba a las claras que esto era un trámite en el que había que encajar los menos goles posibles y, a partir de ahí, hacer un partido decoroso. Por desgracia todo empezó torcido cuando el bueno de Manquillo, de los pocos que corrieron, cometió por segunda vez en tres partidos penalty (¡ninguno más así por favor!). Claro y absurdo, como el de Insúa. Son episodios grotescos. Si a eso le sumamos la actitud lamentable del ayer capitán Raúl García, nos queda un partido bien feo. Él también representa al Atleti, a un nivel superior al nuestro, y ayer no me gustó nada su comportamiento. Una cosa es echarle cojones, que Xabi Alonso probablemente sea imbécil y sin duda un leñero, y otra lo de anoche. Hay que saber perder aunque sea contra éstos. Además, viendo el partido entre madridistas, comprobé como aún tienen fresco en la memoria el recuerdo de la final de 2013. Yo creo que nunca lo olvidarán. Tiremos de recuerdo al menos hoy. En liga ojalá sea otra historia...
Eliminatoria para olvidar, pero a partir de aquí queda un ilusionante tramo de campeonato doméstico, así como la Champ... No, mejor pensamos solo en el Valladolid, y de reojo en cómo será ganar sin el apoyo de la AFICIÓN por un puto mechero y un individuo con menos cerebro que la piedra del mismo. Si de mí dependiera lo metía en el Toro de Falaris.


jueves, 6 de febrero de 2014

R. Madrid 3-0 At. Madrid (Copa) - Borrón imborrable

 En el peor lugar y momento llegó esta derrota. Algo más dolorosa por ser contra quien fue, por marcar indirectamente un infraser como el que marcó, por las bochornosas batallitas entre futuros compañeros de selección, por la revivida sensación de impotencia, por los borregos que me rodeaban en ese bar del demonio... Eso sí, quienes realmente me acompañaban, cual ladrones al lado de la cruz de Jesucristo en el Gólgota, sí se portaron bien conmigo, conscientes de mi esfuerzo por estar en semejante lugar al que yo mismo había propuesto ir (no se puede ganar siempre joder). La penitencia además, será más larga que de costumbre, porque queda la vuelta, que se antoja un suplicio más que un estímulo. Aunque al menos se ha de intentar ganar, máxime cuando van no sé cuantos años (sí lo sé en realidad) sin hacerlo en el Calderón contra éstos. Pero ya puestos, honor aparte, mejor hacérselo en liga. En todos los partidos de aquí al final. Empezando por Almería.


Ninguno de los buenos atléticos olvidamos que este equipo de hombres está haciendo unos números galácticos, y esperamos que se siga esta línea rojiblanca tan exitosa. Hay que estar en las duras también; de hecho por eso hoy escribo, que no tenía ni putas ganas, pero mi equipo se lo merece, máxime este año. Gracias. Pero el mosqueo de anoche no nos lo quita nadie. Da rabia dejar escapar en la ida una competición que supuso tanto esfuerzo en enero, pero el que más y el que menos ya sabíamos que este escenario era muy probable. Aún así, al igual que el título de mi crónica, también es imborrable la huella que nos va a dejar el Atleti de Simeone. Ya nos acordaremos ya... Este partido de momento solo es un punto espurio, del que algo se habrá aprendido, como de cualquier derrota. Ahora, a seguir honrando esta camiseta y sucedáneas, como yo hice con la que ELLA me regaló (¡a qué precio!) en el día de ayer, y que continúo llevando hoy mismo en el trabajo. Solo me queda dedicarles esta imagen a los vociferantes pro-Pepe del bar, con acritud:



ANEXO: Mi primera vez en Madrid

Al menos, a pesar de la goleada, me alegro por mi otro sobrino, que no es del Atleti, es lo contrario, y que ayer tuvo la suerte de ver a su equipo ganar in-situ. Esta foto chirría aquí, pero ya que la tengo la pongo. Ya puestos a perder los principios...


Esta instantánea me hizo recordar mi primer viaje a Madrid. Han pasado ya catorce años. Fue para ver un Real Madrid-Málaga. Pero con lo que realmente me quedo de esa expedición, es con que vi el Vicente Calderón a la mañana siguiente. Fueron unos diez segundos, porque estaba jugando el Atlético B, pero siempre lo recordaré. Al igual que mi flamante pantalón de chándal Puma que me compraron allí, el cual a los pocos años mi madre prestó al nieto de la vecina que se había meado encima. Tiene cojones... Espero que al menos el chavalillo se hiciera del Atleti, algún día me enteraré. Han pasado ya catorce años, he dicho. Anda que no han ocurrido cosas ahí dentro desde entonces... Muchas, pero NO el haberle ganado al Madrid. El martes es una buena ocasión para hacerlo, como cualquier otra. Ya que pasar la eliminatoria está en chino, que sirva para eso al menos...

FORZA ATLETI ME CAGO EN LA PUTA

jueves, 30 de enero de 2014

Athletic 1-2 At. Madrid (Copa) - Algo personal

No soy supersticioso pero, por ejemplo, no soporto ver unas tijeras abiertas. Imagino que esto último desmiente lo que no quiero admitir. Sobre todo si nos centramos en el fútbol. En las grandes ocasiones lo rodeo de innumerables rituales. ¿Por qué tentar a la suerte? ¿Y si luego pierden y me culpo de no haber hecho el mismo ritual de la vez anterior? Como si acaso estuvieran invisiblemente conectados la camiseta que lleve puesta (por decir algo) con la red del equipo rival o los guantes de nuestro portero. Ayer acabé de una vez por todas con ese non-sense... Al dirigirme a casa antes del partido recordé que la semana anterior, en la ida, me detuve a orinar en un desvío secundario de la carretera. Pues bien, esta vez pasé porque estaba lloviendo. No estoy tan paranoico, pero sí lo suficiente para pensar en que no había seguido esa rutina. ¿Llevo una bufanda del Atleti a la casa de mi hermana para hacer el tonto? En otras circunstancias seguro que no la habría llevado por miedo a ir de listillo, tampoco habría cambiado el icono del Whatsapp ese de los cojones por algo rojiblanco. Demasiadas molestias fruto de los nervios, nervios provocados por el escenario de la batalla de ayer y por mi inseguridad en mí mismo reflejada hacia afuera. Lo de anoche fue un auténtico cantar de gesta alimentado por la valentía de un "equipo de hombres", como bien dijo Raúl García al término del mismo. Te quiero Raúl. Desde mucho antes. Hablando de pasado, precisamente hacía casi un año de la última visita a San Mamés, aunque en esta fuera en el nuevo. Aunque al fin y al cabo, siendo distintos son lo mismo, como yo en aquella crónica y en la actual. Ambiente feroz hasta el empate. Por si fuera poco, lluvia por doquier, por si fuera poco, se lesiona Filipe, el mejor lateral izquierdo del mundo. Además, el Athletic Club llevó el partido a su terreno y se fue al descanso ganando muy merecidamente. Buen jugador Aduriz, y grande Courtois, muy grande


Pero afortunadamente los partidos tienen dos tiempos de 45 minutos, no tres de 30 ni cuatro de 22'5. No sé qué les dijo Diego Pablo a los nuestros pero en la segunda parte salieron a por el gol. Como Gandalf, cuando se lo propusieron anotaron un gol que dejaba tambaleante a los leones. Leones protestones, con o sin razón, pero al fin y al cabo nobles. Reconozco que con tantos factores en contra celebré ese gol de RG8 como no hacía desde la final de Copa, cosa que dice mucho de nuestro rival. Mientras tanto, me preguntaba aún: ¿Y mi ruptura con las costumbres? ¿Hará que nos remonten en el último momento? Ni siquiera comía por miedo a que en el primer bocado nos marcasen. Ayer me dí cuenta de que todo eso es una mierda, los jugadores, y como mucho los entrenadores, y en últimísimo término los árbitros, son los que ganan o pierden los partidos. En realidad ya lo sabía, pero quizá esos comportamientos maniáticos sirvan de vía de escape a mis nervios. Lo dicho: el Atleti supo leer el partido como suele hacerlo en las grandes ocasiones, y sin despeinarse, porque estos jabatos pasan de los cortes de pelo, de ahí al final no sufrieron en demasía. Ni siquiera nos pueden acusar de juego duro, ni de provocadores, como leía por todos lados antes del duelo. Aunque en realidad que piensen eso favorecerá al Atlético en cada partido que juegue. Si no que se lo pregunten a Maradona cuando menospreció a Alemania en el Mundial. El partido terminó como había empezado: con Diego Costa solo ante Iago Herrerín a pasazo de Koke, solo que en la segunda ocasión no falló. 


Era importante, para cerrar la eliminatoria y sobre todo para ser los primeros en ganar en San Mamés. No serán muchos los que lo hagan este año, ya verán qué pocos lo habrán hecho cuando en esta misma liga volvamos... Por eso era algo personal. Por eso y porque me duele la boca de decir que la historia es sagrada y que el Athletic es nuestro padre futbolístico, aunque ayer se invirtieran los papeles una vez más; una rivalidad que debería ser sana y deportiva, pero viciada por cuestiones políticas y por un pisotón de Simeone que seguirán recordando por los milenios de los milenios: un poco demasiado pesados ya. Por suerte conozco a seguidores del Athletic Club que portan la caballerosidad que se les presupone. Si incluso llegué a comprar en la tienda del equipo y todo... De hecho, no lo ví con mi athlético mejor amigo de milagro.  Pero entonces no habría llevado la bufanda, ni habría comido tímidamente tan solo en el descuento, ni habría celebrado con mi sobrino del Atleti la victoria brindando con shawarma. Porque esas tradiciones sí que no hay que exterminarlas.



En resumen, de los partidos que más satisfecho me voy con mi equipo, porque era muy difícil, muy muy muy difícil. Si no hubiera sido por la solidaridad de todos y cada uno de ellos no se habría pasado esta ronda que nos ha exigido el máximo cuando estábamos bajo mínimos. No hay más que leer y oír lo que dicen del Atleti los que saben de fútbol y lo conciben por encima del tiki-taka: Kiko se refería al Glorioso como un "lobo con piel de galgo"; o Robinson, que con su forzado acento inglés nos equiparaba a "un ejército". Aunque quede feo destacar, felicito en especial a los sustitutos: Insúa y Sosa. Grandes labores las suyas, en especial del lateral, que dio la talla ante el asedio euskaldun. Me sorprendió también la no presencia de Villa tras ser de los pocos que descansó en Vallecas. El Cholo sabrá. Esta semana a ritmo de chistu no termina hasta el domingo al filo de las 21:00, cuando termine el partido contra la Real Sociedad. No podemos evitar pensar que el equipo se está desgastando mucho con la Copa, máxime con una semifinal ante todo un Real Madrid, pero a día de hoy, pensar eso sería pecado. Es como no hacer locuras por amor cuando estás enamorado. Aunque por desgracia aquí los logros serán bonitos solo si se gana, cosa harto difícil. Salgan los que salgan habrá que intentarlo, aunque será complicadísimo y extenuante. Además, detecto con satisfacción cómo los merengones no escarmientan, y ya dan por hecho que nos eliminarán. Probablemente así sea y nos ahoguemos en la orilla y luego perdamos la liga por cansarnos en la Copa, además jugará Casillas, pero eso es ahora es ciencia ficción (como cuando ayer me crucé con dos seguidores atléticos en pleno centro de Andalucía). La Copa no existe hasta next week. Jokoan egindako jokoa. Partido a partido. Paso a paso.


jueves, 23 de enero de 2014

At. Madrid 1-0 Athletic (Copa) - A nuestro terreno

Ya lo dijo nuestro entrenador cuando lo entrevistaron el otro día. Le preguntaron si prefería la liga o la Champions, y el dijo "ganar al Bilbao". Sin aspavientos el Atleti se adelanta en la eliminatoria para dejarla al 51%, se decidirá en terreno hostil pero defendiendo una aceptable ventaja. Un Athletic gatuno, no se lo creyó. Si a eso sumamos el buen hacer colchonero, aun notándose que faltaban titulares, nos da este resultado corto pero esperanzador para la vuelta en San Mamés. Pocas ocasiones, pero han resucitado las magníficas asistencias de Koke, y prácticamente con eso el Atleti ya fue merecedor del triunfo. Lo que ya había desperdiciado un Adrián que conmigo ha dejado de tener crédito, no lo desaprovechó Godín para hacer diegol. ¡Qué manera tan virulenta de rematar! Este tanto llegó en el mejor momento, justo antes del descanso.


El Cholo movió ficha quitando a Guilavogui, puede que demasiado pronto, se va a sentir señalado, pero la competitividad con Simeone es máxima. De hecho se notó positivamente la presencia de Gabi, y la posterior de Arda. De ahí al final estuvo más cerca el segundo que el empate, a pesar de sestear peligrosamente, pero no tanto como ante el Sevilla. Atrás estuvo muy bien la pareja de centrales, siendo hielo Alderweireld y fuego Godín. Demasiado parsimonioso el uno y demasiado alterado el otro: ying-yang. 


¿Y arriba? Diego Costa y el gol se han dado un tiempo, y mientras tanto sigue por tugurios de mala muerte metiéndose en peleas callejeras con cualquier central que pilla. Anoche pudo ser expulsado, y con su falta de anotación, incluso los no oportunistas como yo vemos con peores ojos su comportamiento. La ventaja que ha ido naciendo es que los contrarios también exageran y simulan deliberadamente (que no la plancha, que era segunda amarilla) muchos lances con él. Quizá por eso ayer acabó el partido, porque los árbitros no saben ya de quién fiarse (muy mal el colegiado igualmente). Al hilo de lo mismo, ayer percibí un chivatismo y lloriqueo impropio de chicarrones del norte, pero no hablo muy alto porque la vuelta allí puede ser de traca. Luego está Godín, que además de marcarse un partidazo en cuanto a juego, se le fue la olla demasiado. Sin embargo, no he visto por ningún lado el plantillazo de Aduriz a éste, pero sí las imágenes de cómo el uruguayo perdió los papeles cerca del final del partido, incluso después le duraba el cabreo. Hay que tener cuidadín con estas mierdas que luego nos buscan las cosquillas en cada campo, y puede que con motivos.


Ahora se cambia de estadio hasta que dé comienzo el tercer tiempo de este partido de 180 minutos. Todo por decidir, pues. Confío en este Atlético, que suele moverse como pez en el agua en estos partidos. Enfrente uno de los peores rivales posibles: precisamente vienen de dos rondas donde han remontado sendos 1-0 en la ida (Celta y Betis). A priori será un Leones contra Tigres que no me perderé por nada del mundo. Hablando de felinos, ánimo de todo corazón a Radamel Falcao García. Ojalá pueda estar en el Mundial. Y hablando de babosas, todo mi desprecio a los imbéciles que han firmado el indulto a Del Nido. A mí se me caería la cara a pedazos de hacer eso, sus intereses tendrán, incluido nuestro presidente.



ANEXO: Un poco de historia rojiblanca

mayo del 43
Dos equipos con mucha historia. Padre e hijo, que con el paso de los años se han transformado más bien en hermanos que, olvidando su origen común, a veces se odian entre ellos. Recordemos que el Club Atlético de Madrid S.A.D que conocemos actualmente, proviene del Athletic Club de Bilbao, cuando decidió fundar una sucursal del mismo en Madrid allá por 1903. Con el paso del tiempo, esa especie de filial comenzó a cosechar éxitos, y a día de hoy, los rojiblancos colchoneros tienen un palmarés superior en muchas facetas al de los vascos. La Copa, que es lo que nos atañe estos días, nos ha deparado un enfrentamiento que no se producía desde 1992, año en que por cierto fuimos campeones. Antes de la crónica que espero hacer del partido del 23 de enero de 2014, incrusto aquí lo poco que he recabado de las eliminatorias entre bilbaínos y madrileños. Básicamente, el primer enfrentamiento copero data de 1921, año de la primera participación del Atleti en este torneo. Hasta entonces no participó, mientras que a esas alturas el Athletic Club ya tenía siete entorchados. En ese primer duelo, los euskeras nos golearon para llevarse su octava final. Tras ello, más duelos se fueron sucediendo y todos con desenlace favorable a los norteños. En total nueve derrotas consecutivas, incluyendo un doble enfrentamiento en forma de liguilla en 1928 en el que perdimos ambos*. Pero la tendencia cambió drásticamente en 1972. En la ida, el Atlético de Madrid ganó por 4-1, y aunque perdió en la vuelta, logró eliminar por primera vez a este rival en Copa. El siguiente recorte contiene la previa de ese primer partido de la eliminatoria.

junio del 72

A partir de ahí, victorias y más victorias colchoneras, hasta un total de cinco, aunque han pasado más de veinte años del último precedente. En resumen, si nos ceñimos a la Copa, 5-9 gana el Athletic Club, incluyendo ahí dos finales ganadas por ellos (21 y 56) y una ganada por nosotros (85).



Además se han producido enfrentamientos en otros torneos oficiales de carácter eliminatorio, delimitados en cuanto a vencedor por ese punto de inflexión que fue 1972. Anteriormente a ese año, el Athletic nos ganó la Copa Eva Duarte de 1955 (una predecesora de la Supercopa). Aunque no es menos cierto que hubo un enfrentamiento en la Copa Presidente, donde hubo una victoria para cada equipo aunque a la postre el Atleti fue el campeón. También en dos ediciones de la efímera Copa de la Liga de primeros de los ochenta les derrotamos. Para terminar, por supuesto, el precedente más reciente: la Europa League de 2012, con la actuación estelar de Falcao y el baño táctico que les dimos. 


Dos equipos históricos y laureados del fútbol nacional, que han llenado páginas de gloria en nuestro deporte. Se enfrentarán esta vez, y las que quedan...

*lo contamos como victoria en duelo copero al hacer el cómputo más abajo

Fuentes: memedeportes, wikipedia, infoatleti.es y hemeroteca de ABC