martes, 14 de enero de 2025
Como en casa...
viernes, 1 de marzo de 2024
y te rendiste en febrero...
jueves, 8 de febrero de 2024
Desesperando
Desde Leipzig no recordaba un mazazo comparable. Esto de sentir que es la tuya, que incluso eres favorito, que hay que ganar, y llevarte esta bofetada continua de frustración. Ay, Reinildo de mi vida... Te perdono, pero ayer me mataste. Por si fuera poco luego se me paró el corazón cuando caíste raro en otro lance y creí que te habías roto. Estos hijos de puta que nos odian incluso cuidaron su equipación para creerse el Madrid y no llegan ni a Sevilla. Pero lo cierto es que el rival y su portero gigante no pasaron muchos apuros. Nunca olí la sangre aunque hicimos mucho más. De hecho el cruel marcador que no se lo creen ni ellos... ni yo aún. Como guinda de este pastel amargo, recorrimos todos los caminos de ida y vuelta de la angustia a la esperanza en menos de dos minutos con ese fueradejuegopenalty a Morata. Quedan tres largas semanas, tanto que febrero tendrá un día más para no dejar de creer en un, ahora más que nunca sueño, de ganar la Copa. Espero que los jugadores no estén tan pochos como yo, que creo que se puede remontar, pero solo quiero jugar ese partido, estoy desconcertado, los demás no me interesan y me viene a la cabeza "En carne viva" de Raphael, así de mal estoy hoy cagontó.
viernes, 26 de enero de 2024
Intensa calma
¿O era agarrotamiento? Tan cerca y tan lejos de las semis. Este equipo se supera haciendo dramáticas ensaladas de emociones, que te tironean las pulsaciones como un cani con su Jog trucada. Al menos siguen terminando con final feliz en Copa. La víspera parecía como si se hablara más de los rivales en la próxima ronda, y más aún de grato que era que no estuviera ya el Parka, que de que enfrente había un rival reincidente, correoso, copero, y sobre todo dispuesto a llegar a toda costa a los penaltis, donde eran superiores. Hablando de los once metros, ahí fue donde por radio le empecé a tomar el pulso al partido, tras casi perder el mío propio en mi cirugía de "corte de grifo". A buen entendedor... Se falló, había que seguir remando, zapando, sobrevolando... Y así transcurrían los minutos, conmigo ya en primera fila con mi móvil sin moverme apenas, varado entre la parsimonia sevillana. No sé si eran los rescoldos de la sedación, o el manido miedo a que se escape el sueño en un escenario favorable, pero yo estaba lento, letárgico, como sin estar allí, con Marcao juez y parte de todo. Esto era un callejón con la salida cada vez más estrecha y oscura. Entró la moranca de Rakitic, mientras Ramos y el "Webo" Acuña me producían náuseas e incomodidad a partes iguales. Pero los más morrocotudos fueron los cambios del Cholo. Quitar de una tacada a Antoine y Morata para meter a Memphis y Correa me descorazonó tanto que ahí sí que me desperté, pero fue para peor. No daba mucho crédito, la verdad sea dicha. Seguían los goles anulados, los "son malísimos, pero éstos nos llevan a penaltis", y al final llegó lo soñado por Simeone y todos los que estábamos más tensos que en quirófano. Gol de Depay a pase de Angelito de Arabia. Digno de una novela barata y previsible, para cualquiera menos para nosotros, que no sabemos más que sufrir y nunca vemos venir los quiebros del destino de nuestro Atleti. Para más inri, ese último segundo truculento, que dentro de mi apatía de ayer, me hizo murmurar suplicando que no se concediera un penalty (me cago en tu calavera, Barrios) que nos habría sumergido en la mierda más absoluta de haber entrado. La Titoneta sigue colgando talismanes en su timón, Mario Suárez comentando en ESPN es uno de ellos, porque lo digo yo que soy el capitán. Pronto habrá que entrar en Nervión, pero no donde los palanganas afloran, sino el de la ría de Bilbao. Una batalla parricida donde en negro nos ganan ellos y en color nosotros entre los quince enfrentamientos coperos a lo largo de la historia, que ya lo he mirado. Hay que cargar víveres para llegar vivos a tan hostil terreno, aunque ya sepamos lo que es pasar una eliminatoria allí. Que al pasar por su lado, esa Gabarra atracada desde hace cuarenta años no nos inspire pena alguna, porque ellos no la tendrán de nosotros.
"La Copa que trajo nuestro Antic,
que yo la sueño y deseo tanto,
y que Miranda también nos dio,
contra el Real Madrid (BIS) "
viernes, 19 de enero de 2024
Humildad como reliquia
Desde nuestro prisma, la narrativa de los derbis está llena de puntos de inflexión, afines las muchas veces al abismo de la amargura, siempre tangenciales a la locura. En Copa nos sabemos aún más iguales que en Europa, pero tras el drama saudí, había una sensación similar a la de Milán: si se cae, la brecha será inolvidable a pesar del buen balance global; el fútbol tiene memoria, pero pivota y se retroalimenta solo de la épica del ganador. Y basta de florituras, que estoy más exhausto que Carlos Sainz de tanta piedra en el camino. Lo cierto es que esta vez, a lo Rocky, a lo ensayo-error, a lo final del 2013, a lo qué se yo, aguantamos, aprovechamos, fuimos retráctiles, y alcanzamos una merecida catarsis en la prórroga, justo cuando el partido ya sale de órbita y los conceptos tácticos se desprenden como tejido muerto, fagocitados por el instinto de supervivencia. Ahí, esta vez, la moneda cayó por el lado de la sencillez y el no agachar la cabeza ante patéticos monigotes. Antoine se administró como nadie, quizá demasiado, pero todo se justificó cuando bajó del altar de la hagiografía colchonera, se dejó de gilipolleces y nos subió adonde él duerme, con moraleja además para el más tonto de la clase... Aún quedaba ordalía, lo sabíamos de sobra, porque nuestro rival es el adversario por antonomasia y por los precedentes recientes. Eso sólo era volver a postrar a la bestia, pero fue Riquelme, a pase de un correcto Memphis (pélate ya!!!) quien le cortó la cabeza: sangre blanco merdellón y linfa violácea. Me recordó a mi paroxismo en Tallinn. Esta vez en silencio, con la Titoneta zozobrante a mi lado, cayendo finalmente de rodillas, rodeado con la manta noruega y un pijama de navidad. Esta vez con el extra de cobertura wasapera con el Bati, porque lo veía por la tele. Hablando de la retransmisión, no se entienda esto como falta de respeto, pero el gran Mario Suárez me gustó más como comentarista que como jugador. Un indio contra dos madridistas: pocos son. Lo malo es que en estas ocasiones de alegría, siempre echo el freno de mano, como si no fuera merecedor. Siempre busco atenuantes para sosegarme, fruto de mi espíritu pusilánime. Sobre todo, trato de actuar en actos cotidianos como si hubiera ocurrido lo contrario, para no olvidar de dónde yo vengo y de cómo fallo en el resto de obligaciones. Nunca es tarde para cambiar, pero es que no es fácil ser yo, ni decir tiene ser del Atleti, porque yo soy el Atleti. Y por eso sostengo que es el equipo del que más difícil es ser, por quién tenemos al lado, no hay problema en reconocerlo, pero sobre todo por la inefable manera de subir y bajar de las nubes. Hoy salió cara, mañana a ver qué sale en el sorteo. Aquí el "partido a partido" me la suda, yo quiero la Copa y si no moriré ahogado y sin abandonar a mi tripulación.
jueves, 18 de enero de 2018
¿De quién es la culpa?
jueves, 4 de enero de 2018
Prison Break
jueves, 30 de noviembre de 2017
Crónica tan larga como una eliminatoria de dieciseisavos de copa
¿Y en liga? Tras el último partido en Levante, donde por fin el Cholo ganó, pudimos constatar un cambio físico, moral, anímico y de juego. Los nuestros salieron a morder fuera el marcador que fuese, y por eso un Levante que está instalado en la zona tranquila quedó caricaturizado cual farolillo rojo. Un gran peso de encima que cae tras ganar en ese estadio tras casi diez años joder. Encima se confirman mis presagios y los de muchos, y en cuanto Antoine se ha cambiado de peinado ha empezado a meter goles además de partirse el pecho, que eso nadie lo discute que lo hacía ya. Casi que mejor noticia aún es el retorno goleador de Gameiro, le necesitamos con o sin Costa. Del resto de no habituales, me da a mí que muchos se van a pirar y poca gente va a lamentarse por ello (por supuesto, más abajo hablaremos de Luciano Darío Vietto). Yo casi que dejaba a Giménez, Correa y Torres de recambios para todo y ya está. Invictos en liga con una impecable media inglesa, lástima que a años luz del título y virtualmente fuera de Champions. Pero aún en tres competiciones, porque si escribo hoy es para hablar de la vuelta de Copa, que a pesar de haberse prolongado más de un mes en el tiempo no he podido insertar nada en medio.miércoles, 25 de octubre de 2017
La falla de Elche
miércoles, 8 de febrero de 2017
La copa medio llena

jueves, 29 de enero de 2015
Malos tiempos para la épica
♪ Voy a ser objetivo, aprovechando el alivio que supone haber evitado escribir esta crónica desde una silla de hospital y desde el teclado del móvil, con lo bien que estoy ahora tras haber visto un capitulito de Mad Men y ponerle una coma a un día duro, como casi todos. Anoche quedé triste, decepcionado, avergonzado, y no por el resultado, sino por algunos hechos puntuales que se produjeron en este partido de vuelta de copa. Con lo que prometía con el golazo de Torres... El Niño sigue callando bocas con unos pocos segundos... Su gesto besando el césped en la vuelta del hijo pródigo no tiene precio, solo por eso me valió la pena ver el primer tiempo, porque la segunda parte solo la seguí por teléfono. Si piensan que era por el resultado adverso, me conocen muy poquito. Este primer tiempo fue vibrante, lo disfruté a pesar del varapalo del marcador. El Barsa fue letal a la contra, pero el Atleti fue combativo (en el buen sentido) y mantuvo el mentón alto hasta el descanso. Toda eliminatoria está realmente jodida cuando juegas la vuelta habiendo perdido sin haber marcado fuera. Si encima se juntan tres grandes futbolistas como los tres delanteros que se han apañado los fosforitos, pues poco hay que hacer. La clave fue ese 1-1 rápido, donde no sé cómo cojones entra el balón, el cual creí que paraba Oblak, que sigue con claroscuros pero al que veo titular el año que viene. Este, me temo que poco más jugará a no ser que la cague mucho Moyá.
Luego estuvieron las decisiones arbitrales, de un señor con unos apellidos que no evocan nada bueno acá por el Manzanares: "Gil y Manzano", casi nada al aparato. Pero la culpa la tiene esa femme fatale, esa zorra impía llamada Compensación. Ella hizo que el árbitro, último responsable, no pitara una flagrante falta sobre Juanfran por la banda que era amarilla minutos antes, a su vez hizo que luego pitara un surrealista penalty sobre el propio alicantino, y finalmente que este señor no pitara una mano bastante evidente que hubiera supuesto un punto de inflexión considerable. Yo pienso eso, que tiran mucho de compensación en cuanto huelen que han cometido un error. En el descanso llegó la expulsión de Gabi, que no sé qué leches le dijo al árbitro ni en qué tono para que le expulsase... Nuestro capitán dejó manco al equipo, mucho más de lo que lo estaba sin Godín ni Tiago. Luego lo de Arda, que no sé cómo cojones se le fue el pistón de esa manera tan grosera tras hacer minutos antes un control de genio de barrio. Te quiero turco, pero si de mí dependiera te metía tres o cuatro partidos. Yo no entro en lo que sancionen o dejen de sancionar a otros jugadores, pero no me gusta que uno de mi equipo cometa esas atrocidades que ensucian un escudo al que idolatro. Aún así, perdonado quedas otomano, que no se repita (aún recuerdo cuando calmaste a Diego Costa en un derbi mítico). Hubo tiempo para las ya tan típicas regañinas entre Raúl García y el resto del mundo, que no me gustan nada tampoco. Hay que tener temple coño... Entre unas cosas y otras hemos dado carnaza a los oportunistas de turno, que esta vez vuelven a tener argumentos para darnos bien. Solo queda seguir hacia adelante, felicitar al Barsa, no sin antes decirle a Neymar que se cree mierda y no llega ni a peo. De donde no hay no se puede sacar, y es una lástima que tanto talento quede emponzoñado por su actitud de niñato, porque si un tío calmado como Fernando Torres llegó a encararse con él por algo sería... No obstante, el mayor insulto es la ignorancia. Estos pavos se crecen cuanto más se enciende la gente contra ellos joder... La coneja Jordi Alba es otra que tal baila, pero no nos desviemos, que hoy el centro de atención son los míos, que son los que me importan y que no supieron perder. Eso me jode un huevo, más que caer eliminado de una competición cuyas acciones estaban empezando a subir. Hoy, en un ambiente en el que pocos sabían que era del Atleti, con una puta tele con los manolos esos insidiosos en el cogote, he tenido que capear el temporal. Por suerte o por desgracia, la gente opina sin conocimiento de causa, cegada por sus colores y/o con una opinión ultrasesgada por los medios. Tuve que aguantar a un madridista desprendiendo ácido antibarcelonista y absurdeces de árbitros comprados, diciendo además que el ciclo Cholo había tocado a su fin. Y a un señor que decía que le habían robado el partido a mi equipo. En esos momentos en los que uno se siente como un extraterrestre en medio de tanto terrícola, lo que menos podía sospechar, fue lo que este hombre hizo después, sacar orgulloso su teléfono con una funda rojiblanca donde rezaba "Bendita Afición". No coincidía del todo en sus razonamientos, pero ahí surgió esa extraña conexión de Sra. Rushmore que me alivió por un momento. Al final, durante ese almuerzo en el que estaba a la defensiva debido a esa conversación de fútbol forzada por la tele, poco tuve que defender a mi equipo, apenas entré al trapo y cuando lo hice, fue con mi verdad por delante y reconociendo lo que no está bien. Porque yo me creo más objetivo que nadie del universo, aunque intuyo que por el simple hecho de creer eso, ya estoy siendo sumamente subjetivo. Yo y mis mierdas... Menos mal que esto no para. Próxima parada, Éibar, a ver qué nos encontramos por Ipurúa, me temo que nada bueno. No te rindas Atleti.
viernes, 16 de enero de 2015
En los genes
PREFACIO: el Glorioso llegaba a la ida con un once lleno de segundos espadas, el rival también. Era una incógnita el devenir del partido, pero cuando peor estaban las cosas, apareció una triquiñuela de RG8, con la complicidad de un desafortunado Ramos. De esta forma abría el Atleti el marcador. Por si fuera poco, el charrúa Josemari Giménez de soberbio cabezazo ponía más tierra de por medio. Ahí me empecé a poner nervioso, porque en los derbis me pongo nervioso cuando vamos ganando, y en una eliminatoria, un 2-0 es, más que un caramelo, un bombón Lindt. El hecho de verlo con dos madridistas, uno más fundamentalista (aún así te aprecio Nando) que el otro (familia política y todo), y un afable argentino que se mantuvo como la mencionada marca de bombones (neutral) me hizo que no disfrutara de la victoria como es debido. Soy tan gili que durante unos minutos sentí remordimientos porque mi equipo había metido un penal dudoso. Así soy yo... Tras dar porculo a mi sobrino madridista con la colaboración de mi sobrino rojiblanco y recibir a cambio imágenes que NO descargué en las que se intuía a Ramos cabeceando en Lisboa, comencé a recapacitar: que se jodan! Ahí me acordé del no-gol de Perea, del fuera de juego de Huntelaar, del agarrón de Raúl a Aragoneses, de la mano de Xabi Alonso, de la no-roja a Arbeloa en este mismo partido... Así que para la vuelta programé verlo en mi pueblo, Antequera, sin tufo avikingado, pero por motivos de trabajo decidí ir un bareto de mi actual localidad a ver al menos parte del mismo, porque un streaming no estaba a la altura de tal partidazo. Así procedí, solo, a lo McClane en Nakatomi, actuando como si me observaran sabiéndome especial: un pato rojiblanco en un estanque de blancos.jueves, 18 de diciembre de 2014
Feto
jueves, 4 de diciembre de 2014
Huida hacia adelante
Tras este divagar que no llevaba a ninguna parte, poco tengo que decir del partido más allá de las sensaciones que me deja el resultado y los ejecutores del mismo. Me alegro de que Cerci asumiera protagonismo, de que tuvieran minutos los menos habituales como Gámez, que dio una gran asistencia en el primer gol. Este partido era para eso, para coger confianza y/o dosificar. Gabi me comentan que estuvo muy bien, además anotó el 0-2, provocado por un Cerci que me gustó en lo poco que vi. También se produjeron otros dos goles, para mí mal anulados, en los que el mexicano pudo aligerar la presión. De todas formas aún no me parece desechable el chaval. Y de lo que sí me alegro, es del golazo del Cebosha. Un puto máquina. Hacía tiempo que no metía uno de sus cebollazos, y sin duda lo merece. Hay gente que no entiende que juegue a veces por delante del italiano, pues qué quieren, si su actitud es buena, me alegro de que tenga minutos. Los cojones ante todo. Además, que porque el tío resalte más por su pundonor que el resto no significa que no tenga clase. Se me ve el plumero claramente con el uruguayo, pero me la suda. Como nota curiosa además, los goles que le recuerdo suelen ser sobre la bocina, quizá eso muestre su capacidad de lucha hasta el final: contra el Sevilla el año pasado, o contra el Viktoria Plzen hace dos temporadas. Buena victoria en definitiva, que deja la eliminatoria sobre raíles.miércoles, 12 de febrero de 2014
At. Madrid 0-2 R. Madrid (Copa) - El partido más vergonzoso en 20 años de seguidor del Atleti
jueves, 6 de febrero de 2014
R. Madrid 3-0 At. Madrid (Copa) - Borrón imborrable
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| FORZA ATLETI ME CAGO EN LA PUTA |
jueves, 30 de enero de 2014
Athletic 1-2 At. Madrid (Copa) - Algo personal
No soy supersticioso pero, por ejemplo, no soporto ver unas tijeras abiertas. Imagino que esto último desmiente lo que no quiero admitir. Sobre todo si nos centramos en el fútbol. En las grandes ocasiones lo rodeo de innumerables rituales. ¿Por qué tentar a la suerte? ¿Y si luego pierden y me culpo de no haber hecho el mismo ritual de la vez anterior? Como si acaso estuvieran invisiblemente conectados la camiseta que lleve puesta (por decir algo) con la red del equipo rival o los guantes de nuestro portero. Ayer acabé de una vez por todas con ese non-sense... Al dirigirme a casa antes del partido recordé que la semana anterior, en la ida, me detuve a orinar en un desvío secundario de la carretera. Pues bien, esta vez pasé porque estaba lloviendo. No estoy tan paranoico, pero sí lo suficiente para pensar en que no había seguido esa rutina. ¿Llevo una bufanda del Atleti a la casa de mi hermana para hacer el tonto? En otras circunstancias seguro que no la habría llevado por miedo a ir de listillo, tampoco habría cambiado el icono del Whatsapp ese de los cojones por algo rojiblanco. Demasiadas molestias fruto de los nervios, nervios provocados por el escenario de la batalla de ayer y por mi inseguridad en mí mismo reflejada hacia afuera. Lo de anoche fue un auténtico cantar de gesta alimentado por la valentía de un "equipo de hombres", como bien dijo Raúl García al término del mismo. Te quiero Raúl. Desde mucho antes. Hablando de pasado, precisamente hacía casi un año de la última visita a San Mamés, aunque en esta fuera en el nuevo. Aunque al fin y al cabo, siendo distintos son lo mismo, como yo en aquella crónica y en la actual. Ambiente feroz hasta el empate. Por si fuera poco, lluvia por doquier, por si fuera poco, se lesiona Filipe, el mejor lateral izquierdo del mundo. Además, el Athletic Club llevó el partido a su terreno y se fue al descanso ganando muy merecidamente. Buen jugador Aduriz, y grande Courtois, muy grande.
En resumen, de los partidos que más satisfecho me voy con mi equipo, porque era muy difícil, muy muy muy difícil. Si no hubiera sido por la solidaridad de todos y cada uno de ellos no se habría pasado esta ronda que nos ha exigido el máximo cuando estábamos bajo mínimos. No hay más que leer y oír lo que dicen del Atleti los que saben de fútbol y lo conciben por encima del tiki-taka: Kiko se refería al Glorioso como un "lobo con piel de galgo"; o Robinson, que con su forzado acento inglés nos equiparaba a "un ejército". Aunque quede feo destacar, felicito en especial a los sustitutos: Insúa y Sosa. Grandes labores las suyas, en especial del lateral, que dio la talla ante el asedio euskaldun. Me sorprendió también la no presencia de Villa tras ser de los pocos que descansó en Vallecas. El Cholo sabrá. Esta semana a ritmo de chistu no termina hasta el domingo al filo de las 21:00, cuando termine el partido contra la Real Sociedad. No podemos evitar pensar que el equipo se está desgastando mucho con la Copa, máxime con una semifinal ante todo un Real Madrid, pero a día de hoy, pensar eso sería pecado. Es como no hacer locuras por amor cuando estás enamorado. Aunque por desgracia aquí los logros serán bonitos solo si se gana, cosa harto difícil. Salgan los que salgan habrá que intentarlo, aunque será complicadísimo y extenuante. Además, detecto con satisfacción cómo los merengones no escarmientan, y ya dan por hecho que nos eliminarán. Probablemente así sea y nos ahoguemos en la orilla y luego perdamos la liga por cansarnos en la Copa, además jugará Casillas, pero eso es ahora es ciencia ficción (como cuando ayer me crucé con dos seguidores atléticos en pleno centro de Andalucía). La Copa no existe hasta next week. Jokoan egindako jokoa. Partido a partido. Paso a paso.jueves, 23 de enero de 2014
At. Madrid 1-0 Athletic (Copa) - A nuestro terreno
¿Y arriba? Diego Costa y el gol se han dado un tiempo, y mientras tanto sigue por tugurios de mala muerte metiéndose en peleas callejeras con cualquier central que pilla. Anoche pudo ser expulsado, y con su falta de anotación, incluso los no oportunistas como yo vemos con peores ojos su comportamiento. La ventaja que ha ido naciendo es que los contrarios también exageran y simulan deliberadamente (que no la plancha, que era segunda amarilla) muchos lances con él. Quizá por eso ayer acabó el partido, porque los árbitros no saben ya de quién fiarse (muy mal el colegiado igualmente). Al hilo de lo mismo, ayer percibí un chivatismo y lloriqueo impropio de chicarrones del norte, pero no hablo muy alto porque la vuelta allí puede ser de traca. Luego está Godín, que además de marcarse un partidazo en cuanto a juego, se le fue la olla demasiado. Sin embargo, no he visto por ningún lado el plantillazo de Aduriz a éste, pero sí las imágenes de cómo el uruguayo perdió los papeles cerca del final del partido, incluso después le duraba el cabreo. Hay que tener cuidadín con estas mierdas que luego nos buscan las cosquillas en cada campo, y puede que con motivos.
Ahora se cambia de estadio hasta que dé comienzo el tercer tiempo de este partido de 180 minutos. Todo por decidir, pues. Confío en este Atlético, que suele moverse como pez en el agua en estos partidos. Enfrente uno de los peores rivales posibles: precisamente vienen de dos rondas donde han remontado sendos 1-0 en la ida (Celta y Betis). A priori será un Leones contra Tigres que no me perderé por nada del mundo. Hablando de felinos, ánimo de todo corazón a Radamel Falcao García. Ojalá pueda estar en el Mundial. Y hablando de babosas, todo mi desprecio a los imbéciles que han firmado el indulto a Del Nido. A mí se me caería la cara a pedazos de hacer eso, sus intereses tendrán, incluido nuestro presidente.
ANEXO: Un poco de historia rojiblanca
Dos equipos con mucha historia. Padre e hijo, que con el paso de los años se han transformado más bien en hermanos que, olvidando su origen común, a veces se odian entre ellos. Recordemos que el Club Atlético de Madrid S.A.D que conocemos actualmente, proviene del Athletic Club de Bilbao, cuando decidió fundar una sucursal del mismo en Madrid allá por 1903. Con el paso del tiempo, esa especie de filial comenzó a cosechar éxitos, y a día de hoy, los rojiblancos colchoneros tienen un palmarés superior en muchas facetas al de los vascos. La Copa, que es lo que nos atañe estos días, nos ha deparado un enfrentamiento que no se producía desde 1992, año en que por cierto fuimos campeones. Antes de la crónica que espero hacer del partido del 23 de enero de 2014, incrusto aquí lo poco que he recabado de las eliminatorias entre bilbaínos y madrileños. Básicamente, el primer enfrentamiento copero data de 1921, año de la primera participación del Atleti en este torneo. Hasta entonces no participó, mientras que a esas alturas el Athletic Club ya tenía siete entorchados. En ese primer duelo, los euskeras nos golearon para llevarse su octava final. Tras ello, más duelos se fueron sucediendo y todos con desenlace favorable a los norteños. En total nueve derrotas consecutivas, incluyendo un doble enfrentamiento en forma de liguilla en 1928 en el que perdimos ambos*. Pero la tendencia cambió drásticamente en 1972. En la ida, el Atlético de Madrid ganó por 4-1, y aunque perdió en la vuelta, logró eliminar por primera vez a este rival en Copa. El siguiente recorte contiene la previa de ese primer partido de la eliminatoria.
A partir de ahí, victorias y más victorias colchoneras, hasta un total de cinco, aunque han pasado más de veinte años del último precedente. En resumen, si nos ceñimos a la Copa, 5-9 gana el Athletic Club, incluyendo ahí dos finales ganadas por ellos (21 y 56) y una ganada por nosotros (85).
Además se han producido enfrentamientos en otros torneos oficiales de carácter eliminatorio, delimitados en cuanto a vencedor por ese punto de inflexión que fue 1972. Anteriormente a ese año, el Athletic nos ganó la Copa Eva Duarte de 1955 (una predecesora de la Supercopa). Aunque no es menos cierto que hubo un enfrentamiento en la Copa Presidente, donde hubo una victoria para cada equipo aunque a la postre el Atleti fue el campeón. También en dos ediciones de la efímera Copa de la Liga de primeros de los ochenta les derrotamos. Para terminar, por supuesto, el precedente más reciente: la Europa League de 2012, con la actuación estelar de Falcao y el baño táctico que les dimos.
Dos equipos históricos y laureados del fútbol nacional, que han llenado páginas de gloria en nuestro deporte. Se enfrentarán esta vez, y las que quedan...
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