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domingo, 22 de diciembre de 2024

Siempre hay algo increíble

Esto es de locos. Nunca he visto nada igual. Disfrutémoslo aunque a mí me cueste hacerlo, pero intuyo que será una felicidad más tántrica y duradera que me ayudará más tiempo en mis propios partidos diarios. Mismos medios, mismo fin, distinto plan. Volver a ser alguien hasta no se sabe cuándo pero ahora sí sabiendo cómo. Yo me con poco me vale, pero me jode muchísimo perder la ilusión cuando hay un sueño tan lejano pero posible. Ahora hablemos de nuevo solo del Atleti. Así que voy grinchear un poco: para seguir arriba y hacer bueno este excelente excedente de puntos, habrá que ser inteligente en el mercado para no llorar si a Galán o Barrios les da por lesionarse, y ya que estamos, por pedir que no quede, mejorar ante rivales que tratan de arrinconar en su campo (y no me refiero precisamente al Barsa o al Madrid). Lo demás da hasta vértigo, por mucho que ya hayamos estado ahí, aunque yo me veo presto. Echaba de menos esta sensación de agonía protegiendo el valioso empate, y encima cae un nuevo milagro a la francesa. Sabemos que no siempre saldrá cara, pero cuando pase estaremos preparados, porque sabemos de dónde venimos hace nada. Qué alegría me da la cohesión y buena pinta que tiene esto, qué bueno es el que me note a mí mismo echando el freno de mano porque esto es muy difícil. Así que volvamos a saborear estos efluvios ligueros las veces que hagan falta hasta mediados de enero, y por supuesto no despreciemos el aroma de la Copa, que finalmente por dos circunstancias la cual más frustrante no podré ver en directo en esta ocasión histórica... Entre ellas anda el juego.

lunes, 18 de marzo de 2024

Bajar

La primera parte ni la vi por la hora, al cuarenta iba 0-0, refresco al minuto y 0-1 con gol del niñato (no lo pienso ver). Una puñalada al páncreas fue eso, lo reconozco. Es ver esa puta cara afeminada me da ganas de vomitar y de pensar mil torturas. ¿A quién coño se le ocurre no poner cláusula del sentido común a este capullo cuya única motivación es jodernos? Y ¿a quién coño se le ocurrió fichar a ese tío dilapidando lo de Griezmann en vez de hacer un Simao-Forlán 2.0? Luego que sí, que muchas jugaditas, lo sabíamos todos, y muchos no nos quejaríamos, porque por algo se la habrían jugado tantísimo. El mayor error de la historia del Atleti.  Tuve el descanso para aclimatarme, y el puto Bati me sedó, y quizá también al propio equipo, con sus palabras de que estaba "convencido de que lo ganábamos". Que estaba "tranquilísimo" y demás mierda. Yo también esperaba un empatito, o mejor dicho, lo firmaba con sangre de otro sí hacía falta, así que me quedé incrédulo cuando llovieron los goles. También es verdad que las contundencias fueron un tanto dispares esta vez, pero el baile fue considerable. No me gusta nada esta sensación prepandemia de estar aún peleando la clasificación para la Champions y la propia competición, aunque esos cuartos sean gloria bendita. En ese trabalenguas nos podemos quedar sin lo uno ni lo otro. Dos semanas para descansar, si acaso hacer un calendario en sucio y escribir algo sobre la historia del Borussia Dortmund y de paso practicar mi alemán. Algo me dice que nos enfrentaremos de nuevo a estos cabrones, que ayer también vestían de amarillo, antes de que acabe la temporada, así que más le vale al Cholo comprarse una chaqueta nueva, para tener manga para los ases que nos harán falta si queremos hacer algo ilógico. Así estoy yo de pirao: por un lado sueño con ella y por otro veo chunguísimo quedar cuartos.

lunes, 27 de febrero de 2017

La historia interminable

Comenzaba el día muy futbolero, acomodando a mi cuñado en las afueras del Vivar Téllez para ver de gratis el Vélez-Antequera del grupo IX de Tercera. Tras saludar a Calatayud, volvía a casa y me cruzo con un desgarbado chaval con pinta de pajillero y una camiseta del Atleti. Le dije algo que ni me acuerdo para motivarle, pero no las tenía todas conmigo, de hecho no quería ni pensar en el partido. Maricona de mí, tenía ganas de que mis padres alargaran la visita a la Axarquía para tener una excusa para no verlo. Fue así solo en parte, y tras cagarme en hebreo por la mala conexión que había ayer en casa, recordé que mi vecino me había ofrecido ir a verlo. Aunque había rechazado cortésmente la propuesta (la otra vez me llevé un 0-3 del Madrid de propina), mi puta ADSL me hizo cambiar de opinión. 


Como habrán podido inferir, no vi la primera parte. Me han hablado maravillas de ella y, aunque seguramente no sea para tanto, me hubiera gustado verla. Qué tiempos, en los albores del blog, en los que me descargaba partidos si me los perdía para verlos a doble velocidad y saber de qué hablaba. Como si eso importase... En esas me encontré en casa del vecino, supermajo el hombre, edulcorando la tensión del partido hablando de lo inevitable: bebés. "Mi niña come esto", "Pues mi niño zampa lo otro"; "Mi niña dice esto", "Pues mi niño balbucea lo otro"... Y llegaron los goles (celebrados con silenciador por ambas partes) de una película que hemos visto ya taaantas veces... Pero no por ello jode menos. Somos incapaces de ganarle en liga a estos cabrones. Da igual que estén decadentes y bajo mínimos y que nosotros vengamos entonados de Champions como ayer. Siguen sucediéndose los 1-2 con fútbol rácano. Ni rastro de aquellos impredecibles Atleti-Barsa de frenesí goleador. Ni de coña cambiaría esas montañas rusas pre-cholo a los actuales: me basta con quedarme con los de la copa de Europa. Pero los de liga han desencadenado una pusilanimidad sin precedentes en mí. Cuando empató Godín con esa jugada que tanto añorábamos, sabía lo que venía luego, lo sabía hasta mi sobrino del Madrid: 





...Y así fue. Aunque había sido un día de cosas extraordinarias, como que el Antequera gane 0-5 al Vélez y mi cuñado vea todos los goles en el fondo que le había recomendado, hay cosas que nunca cambian. Que Ibrahimovic no pare de marcar esté donde esté, que los entrenadores sean despedidos como punto de inflexión aunque te hayan hecho campeón, o que Messi... Así llegamos al minuto ochentipico, y mi vecino dijo: "Es raro que Messi no haya aparecido". En un alarde de lumbrerismo, como si Rajoy me poseyera, le contesté: "No ha aparecido porque todavía no ha aparecido." Porque el argentino, cuando está en Mongolia es aún más peligroso, y con un gol de navajero nos quitó un empate que no hubiera estado nada mal a esas alturas. Vaya goles por cierto, de los que te provocan un esguince de maxilar y sobrecarga de ceja antes de entrar con tanta puta carambola. Por si acaso, la próxima solo aceptaré la invitación si es un Madrid-Barsa.


Esta vez no hubo que terrenizarlos, porque este Barca no está fino; les jugamos de tú a tú y ni por esas. Por eso jode más no haberles eyaculado la senyera. Al final el único premio que saqué del partido fueron unas natillas Pedialac que no le gustan a su hija y al mío le pirran. Aún queda mili, pero ahora sí que sí hay que soslayar más a Donosti que a Nervión (ni de coña tampoco me cambio por su feria y su tamborrada). Al menos si logramos ser cuartos, el mono-loguista con FP en jardinería que tienen por entrenador no sería el último en celebrar algo en nuestro estadio. Entre ese tío, el resultado, y que me dio por meterme en los comentarios del Marca, la mala hostia alcanzó la máxima del mes. Hablando de máximas, ahora que sale Trainspotting 2, como yo no soy Mark Renton, digo lo siguiente antes de irme a seguir programando:


Elige no ponerte una camiseta del Antequera para evitar líos, elige comprarte un traje de boda  en una amplia gama de bajos putos precios, elige ir a Samsung a que te arreglen la tablet en vez de rootearla tú, elige comer en el Vips en vez de en casa, elige recoger la ropa tendida los domingos por la mañana, elige escribir en tu blog en vez del de la empresa, elige estar agachado y ver dibujitos con el niño en la alfombra, mientras llenas tu boca de patatas del Metadona, elige disfrazarte de padrazo, limpiando meados y cacas de un pequeñajo, siendo un modelo aceptable para el proyecto de persona que tienes delante, acomoda su futuro, divide tu vida. 
Pero ¿por qué quiero yo hacer algo así? Yo sí elegí esas cosas, y otra me eligió a mí. ¿Y las razones? No hay razones. 
¿Quién necesita razones cuando tienes al Atleti?


miércoles, 8 de febrero de 2017

La copa medio llena


Tras la ida veía imposible el pase, fue pasando la semana y el lunes ya no paraba de cruzar mensajes con Bati (mi sobrino del Atleti) sobre las opciones en la vuelta. Este Atleti del Cholo nos ha convertido en yonkis de las grandes citas (si esto es ser sufridor, que no acabe nunca por favor)... Así estuve pensando en el partido toda la mañana del martes, pero surge la mala noticia: el duelo, nunca mejor dicho, iba a tener una mística especial (seguí parte del mismo en un velatorio). ¿Acaso no es en momentos como éste dónde mejor encajan las gestas? Tenía aroma a otra semifinal difícil como la del Bayern y en un entorno de circunstancias para mí (ese día fue el hospital) ¿Por qué el resultado de ésta última no iba a ser como la de Munich? NO. Solo pude ver la última media hora, pero lo cierto es que durante muchísimos minutos y bajo distintos escenarios el glorioso dominó y creó peligro a todo un Barca en su campo, y eso me la pone dura. Para que luego digan que este equipo es monoregistro... Tuvo cogida del pecho a la lógica y puso los huevos de corbata a los messidependientes. Ver a Piqué jalear a la impávida grada tras la expulsión de Carrasco o a la Busqueta echar balones fuera no tiene precio. Pero la pegada de los nuestros estaba anoche de marcha por el Puerto Olímpico. Nada que objetar al despliegue y las ganas que pusieron hasta el final. No olvidemos además, que anduvimos invertebrados sin Gabi y las posteriores bajas de Godín y el indio Gaitán. Y Gameiro, por dios, con los trallazos que te clavabas en las tandas con el Sevilla, ¿tanto pesa la rojiblanca? Una pena, definitivamente no era la noche... Eso sí, una vez más estos colosales cabrones lograron que, aparte de cogerme un cabreo considerable, supurase orgullo al pitar el árbitro. Tras estar absolutamente noqueados por la mejor delantera de la historia contemporánea, pudimos hasta el último segundo meternos en una final que nos habría sabido a gloria tras las dudas de esta temporada. Quedémonos con que esta visita al Nou Camp nos ha recordado a propios y extraños que aún semos peligrosos, como Makinavaja por el Barrio Chino. Quizá aquí, justo a mitad de temporada, se recupere el rumbo. Veamos la copa medio llena tras este Jagermeister de autoestima y, aunque todos quisiéramos una copa sin líquido, metálica y con peana, este grupo de jugadores nos ha enseñado que siguen con sed y que hay más relaciones públicas sueltas: me han comentado que han vuelto a echarle el ojo a una orejona calientapollas que nos ha roto el corazón más de una vez, pero que está tan buena...

jueves, 29 de enero de 2015

Malos tiempos para la épica

Voy a ser objetivo, aprovechando el alivio que supone haber evitado escribir esta crónica desde una silla de hospital y desde el teclado del móvil, con lo bien que estoy ahora tras haber visto un capitulito de Mad Men y ponerle una coma a un día duro, como casi todos. Anoche quedé triste, decepcionado, avergonzado, y no por el resultado, sino por algunos hechos puntuales que se produjeron en este partido de vuelta de copa. Con lo que prometía con el golazo de Torres... El Niño sigue callando bocas con unos pocos segundos... Su gesto besando el césped en la vuelta del hijo pródigo no tiene precio, solo por eso me valió la pena ver el primer tiempo, porque la segunda parte solo la seguí por teléfono. Si piensan que era por el resultado adverso, me conocen muy poquito. Este primer tiempo fue vibrante, lo disfruté a pesar del varapalo del marcador. El Barsa fue letal a la contra, pero el Atleti fue combativo (en el buen sentido) y mantuvo el mentón alto hasta el descanso. Toda eliminatoria está realmente jodida cuando juegas la vuelta habiendo perdido sin haber marcado fuera. Si encima se juntan tres grandes futbolistas como los tres delanteros que se han apañado los fosforitos, pues poco hay que hacer. La clave fue ese 1-1 rápido, donde no sé cómo cojones entra el balón, el cual creí que paraba Oblak, que sigue con claroscuros pero al que veo titular el año que viene. Este, me temo que poco más jugará a no ser que la cague mucho Moyá. 

Luego estuvieron las decisiones arbitrales, de un señor con unos apellidos que no evocan nada bueno acá por el Manzanares: "Gil y Manzano", casi nada al aparato. Pero la culpa la tiene esa femme fatale, esa zorra impía llamada Compensación. Ella hizo que el árbitro, último responsable, no pitara una flagrante falta sobre Juanfran por la banda que era amarilla minutos antes, a su vez hizo que luego pitara un surrealista penalty sobre el propio alicantino, y finalmente que este señor no pitara una mano bastante evidente que hubiera supuesto un punto de inflexión considerable. Yo pienso eso, que tiran mucho de compensación en cuanto huelen que han cometido un error. En el descanso llegó la expulsión de Gabi, que no sé qué leches le dijo al árbitro ni en qué tono para que le expulsase... Nuestro capitán dejó manco al equipo, mucho más de lo que lo estaba sin Godín ni Tiago. Luego lo de Arda, que no sé cómo cojones se le fue el pistón de esa manera tan grosera tras hacer minutos antes un control de genio de barrio. Te quiero turco, pero si de mí dependiera te metía tres o cuatro partidos. Yo no entro en lo que sancionen o dejen de sancionar a otros jugadores, pero no me gusta que uno de mi equipo cometa esas atrocidades que ensucian un escudo al que idolatro. Aún así, perdonado quedas otomano, que no se repita (aún recuerdo cuando calmaste a Diego Costa en un derbi mítico). Hubo tiempo para las ya tan típicas regañinas entre Raúl García y el resto del mundo, que no me gustan nada tampoco. Hay que tener temple coño... Entre unas cosas y otras hemos dado carnaza a los oportunistas de turno, que esta vez vuelven a tener argumentos para darnos bien. Solo queda seguir hacia adelante, felicitar al Barsa, no sin antes decirle a Neymar que se cree mierda y no llega ni a peo. De donde no hay no se puede sacar, y es una lástima que tanto talento quede emponzoñado por su actitud de niñato, porque si un tío calmado como Fernando Torres llegó a encararse con él por algo sería... No obstante, el mayor insulto es la ignorancia. Estos pavos se crecen cuanto más se enciende la gente contra ellos joder... La coneja Jordi Alba es otra que tal baila, pero no nos desviemos, que hoy el centro de atención son los míos, que son los que me importan y que no supieron perder. Eso me jode un huevo, más que caer eliminado de una competición cuyas acciones estaban empezando a subir. Hoy, en un ambiente en el que pocos sabían que era del Atleti, con una puta tele con los manolos esos insidiosos en el cogote, he tenido que capear el temporal. Por suerte o por desgracia, la gente opina sin conocimiento de causa, cegada por sus colores y/o con una opinión ultrasesgada por los medios. Tuve que aguantar a un madridista desprendiendo ácido antibarcelonista y absurdeces de árbitros comprados, diciendo además que el ciclo Cholo había tocado a su fin. Y a un señor que decía que le habían robado el partido a mi equipo. En esos momentos en los que uno se siente como un extraterrestre en medio de tanto terrícola, lo que menos podía sospechar, fue lo que este hombre hizo después, sacar orgulloso su teléfono con una funda rojiblanca donde rezaba "Bendita Afición". No coincidía del todo en sus razonamientos, pero ahí surgió esa extraña conexión de Sra. Rushmore que me alivió por un momento. Al final, durante ese almuerzo en el que estaba a la defensiva debido a esa conversación de fútbol forzada por la tele, poco tuve que defender a mi equipo, apenas entré al trapo y cuando lo hice, fue con mi verdad por delante y reconociendo lo que no está bien. Porque yo me creo más objetivo que nadie del universo, aunque intuyo que por el simple hecho de creer eso, ya estoy siendo sumamente subjetivo. Yo y mis mierdas... Menos mal que esto no para. Próxima parada, Éibar, a ver qué nos encontramos por Ipurúa, me temo que nada bueno. No te rindas Atleti.



ANEXO: unos cojones que no caben en la mano
Hablando de manos, ayer, en un día aciago para los colchoneros, con la detención de Ansaldi incluida (ponte las pilas y vuelve ya macho), me arrancó una sonrisa el saber que la selección española de balonmano había pasado a semis del mundial, derrotando nada menos que a Dinamarca. Un deporte venerable éste, y de los pocos que me despierta cierto orgullo nacional. Seguiremos atentos a Qatar 2015.



viernes, 16 de enero de 2015

En los genes

PREFACIO: el Glorioso llegaba a la ida con un once lleno de segundos espadas, el rival también. Era una incógnita el devenir del partido, pero cuando peor estaban las cosas, apareció una triquiñuela de RG8, con la complicidad de un desafortunado Ramos. De esta forma abría el Atleti el marcador. Por si fuera poco, el charrúa Josemari Giménez de soberbio cabezazo ponía más tierra de por medio. Ahí me empecé a poner nervioso, porque en los derbis me pongo nervioso cuando vamos ganando, y en una eliminatoria, un 2-0 es, más que un caramelo, un bombón Lindt. El hecho de verlo con dos madridistas, uno más fundamentalista (aún así te aprecio Nando) que el otro (familia política y todo), y un afable argentino que se mantuvo como la mencionada marca de bombones (neutral) me hizo que no disfrutara de la victoria como es debido. Soy tan gili que durante unos minutos sentí remordimientos porque mi equipo había metido un penal dudoso. Así soy yo... Tras dar porculo a mi sobrino madridista con la colaboración de mi sobrino rojiblanco y recibir a cambio imágenes que NO descargué en las que se intuía a Ramos cabeceando en Lisboa, comencé a recapacitar: que se jodan! Ahí me acordé del no-gol de Perea, del fuera de juego de Huntelaar, del agarrón de Raúl a Aragoneses, de la mano de Xabi Alonso, de la no-roja a Arbeloa en este mismo partido... Así que para la vuelta programé verlo en mi pueblo, Antequera, sin tufo avikingado, pero por motivos de trabajo decidí ir un bareto de mi actual localidad a ver al menos parte del mismo, porque un streaming no estaba a la altura de tal partidazo. Así procedí, solo, a lo McClane en Nakatomi, actuando como si me observaran sabiéndome especial: un pato rojiblanco en un estanque de blancos.

 Llevaba esperando este momento varios días, en el sentido de que por suerte o por desgracia el trabajo me absorbe poderosamente y no he tenido el tiempo que hubiera deseado para descargar aquí, en mi mind palace, mis visicitudes con el Atleti como actor secundario con alma de principal, mínimo Morgan Freeman. Y llevaba esperando este momento varios años: ver a Torres, a.k.a. Fernando el Conquistador, enviar por mensajería dos paquetes en forma de balón en las dos porterías de la pocilga. Entre él y Griezmann (con un Mario y Tiago que destacaron sobremanera) se bastaron para despelotar a una defensa de chiste. En esta vuelta con aires cacareados de remontada, con enésima invocación del espíritu de Juanito (dejad en paz a los muertos por favor), el Madrid, un gran equipo, el club más poderoso del mundo en líneas generales, todo hay que decirlo, no consiguió ni acercarse a eliminar a un equipo que no es el mejor del mundo, pero es mejor que cualquiera, que dirían Sabina y Páez. Hace poco decíamos que a equipos colosos el Atleti le hacía frente mejor a partido único, así que fíjense en la evolución positiva de los nuestros, que en la Supercopa de España y en esta eliminatoria (además de la de la Champions ante el Barca), ha eliminado a Pili y Mili a doble asalto. Sencillamente espectacular. Que nos quiten lo bailao. Porque llegar a un bar exhausto, pedirte un Red Bull (Red Bull verdadero, no bebida energética marca blanca al mismo precio de un Red Bull), porque si te pido una Coca Cola y me pones una Hacendado no me cobras lo mismo no? pues igual con el Red Bull de los cojones... Pedirte un Red Bull, decía, (a este paso me van a pagar por hacerles publi) entre madridistas que veían el repelente y grimoso homenaje con tintes norcoreanos a su ídolo vociferante, y ver cómo segundos después se quedaban a cuadros con el 0-1, es momento Mastercard (nada, que hoy hago anuncios gratis y punto). Y es que se veía venir... entre esto del baloncito de gold-filled y el espíritu del bueno de Juanito que las cosas no les iban a salir bien (si hay algo de lo que me alegro de haber estado ajetreado es por no haber visualizado mierdas de tal calibre durante la semana, pero me han llegado en forma de diarrea auditiva, qué se le va a hacer). En esas va y comienza el partido, y cuando aún ni había apartado la mirada por primera vez de la pantalla, se va Grizzie por la banda, la mete a dentro del área, y en ese momento pensé que el pase era malo, pero The Kid remachó como un gran delantero que es, le pese a quien le pese. Tras celebrar con rabia el gol, yo y algún que otro valiente, incluso había un nota con una camiseta rojiblanca, el Madrid comenzó a cercar el marco de Oblack [sic]. Dominio asfixiante para el aficionado y tan solo exigente para nuestros gladiadores, que controlaban como podían las embestidas de un buen equipo merengue, que aún así no tuvo tantas ocasiones claras como posesión circundante. De todas maneras el gol de Ramos, con cantada del esloveno que salió a por aceitunas de noche, reactivó la zozobra, porque seamos francos, el RM es de los pocos equipos que te mete el miedo en el cuerpo con casi cualquier resultado adverso. No sé si es el ADN que se ha instalado en el seguidor atlético en la última década, pero yo no me fiaba ni un pelo. Así llegó el descanso como agua de mayo. No aguantaba allí más, e hice un semi-GilMa. Me fui a por lechuga al Supersol, descuidando adrede un buen pellizco del segundo tiempo. Ya dentro del coche (pasaba de gastar más dinero entre vikingas histéricas) oí estupefacto como el gol del becerro de oro (que conste que Cristi no me cae ni mal, me cae peor Messi fíjense lo que les digo) no era el 2-1, sino el 2-2. Ole los cojones de mi Atleti una vez más. Tras aguantar unos veinte minutos más, y enterarme de que entraba Arda, dejé de preocuparme por la eliminatoria. El turco saliendo a cerrar los partidos no hace falta ni que me lo enseñen para saber lo que hace... Mientras, ya en casa, picaba cebolla para burritos con el móvil al lado, y también hubo tiempo para que el mismo que protestaba por juego duro del Atleti en la ida mereciera la expulsión, además para que fuera aplaudido por el señorío de la capital. Hasta hoy no he visto el segundo golazo de Torres. Otra muesca más, este equipo lleva en los genes la competitividad, y poco a poco se están mutando los genes recesivos* del pesimismo en los derbis que se propagaron los últimos años. Pocos equipos, por no decir ninguno, aguantan tal tormenta de ataques casi sin despeinarse. Por desgracia hay gente que solo valora un subconjunto barroco y quijotesco del maravilloso deporte que es el fútbol, y que no ve jugar a los nuestros más que contra el equipo de la galaxia y con eso ya establecen verdades universales. De ahí me imagino que brotará ese mantra que dice que somos violentos, que no jugamos a nada, y demás sandeces. Son un mal necesario, y no hay que olvidar que si chillan tanto es porque ahora les estorbamos, pero son los mismos que se alegraban de las Europas Leagues. Afortunadamente, hace tiempo que aprendí que el mayor insulto es la ignorancia, o como mínimo la buena educación cuando alguien busca que uno entre al trapo. Incluso les doy la razón distraídamente cuando me dicen que los del Cholo son "donadores de patadas", o que son violentos. En resumen: "ladran, luego cabalgamos". No se sabe por cuánto a este ritmo, pero esta eliminatoria nos la merecíamos. Y ya está, que no se puede sacar pecho mucho más, que enseguida se lo hunden a uno, sino que se lo digan a los haters de El Niño. Humildad como reliquia.

* no soy experto en genética, pero sé lo de los guisantes de Mendel y esa mierda. Que ningún experto en la materia me corrija. Gracias.

ANEXO: El Barça en liga y en copa.
No quería obviar el partido que hubo entre medias del derbi copero. El Atleti jugó mal los minutos que le vi contra un Barcelona que le pasó por encima. Esta vez la insípida equipación visitante hizo honor a su apariencia. El tridente Neymar, Messi y Suárez percutió justamente a los nuestros. A pesar de ello, es cuestión del gen simeónico, tan correctamente implantado en nuestros jugadores, el hecho de que el Atleti llegó a ponerse a un gol de nuevo, y plantó más cara de la esperada al descanso a un Barsa que sufrió hasta el final para certificar su justísima victoria. Eso sí, NO ME GUSTÓ LA ACTITUD MACARRA EN CIERTAS ACCIONES, COMO MANDZU MANDANDO CALLAR AL NOU CAMP, QUE NOS APLAUDIÓ EL DÍA QUE GANAMOS LA LIGA ALLÍ. ASÍ NO CROATA. HUELGA DECIR QUE CIERTAS ACTITUDES HAY QUE RELAJARLAS, QUE UNA COSA ES COMPETIR, QUE LO HACEMOS DE CINE, Y OTRA PASARSE DE LA RAYA. CON ESTO NO LE DOY LA RAZÓN A LOS QUE DICEN QUE SOMOS VIOLENTOS, SINO QUE MATIZO CIERTOS COMPORTAMIENTOS QUE NO SON DE RECIBO, SEA EL RIVAL QUE SEA. OTRA COSA ES QUE LOS DETRACTORES DEL JUEGO ATLÉTICO VEAN FANTASMAS DONDE NO LOS HAY. Ahora los hechos sitúan una nueva eliminatoria, que esperemos tenga el mismo devenir que la de tan grato recuerdo en Copa de Europa. El FCB también es un rival temible, pero hay que tratar de hacer la machada completa en Copa tras eliminar al Real Madrid. A falta de nuevos resultados, esta Copa me la está empezando a poner dura, esperemos que no haya gatillazo y que las palabras del Cholo se sigan cumpliendo: "a doble partido, los míos no temen a la muerte".

martes, 20 de mayo de 2014

Barcelona 1-1 At. Madrid (J38) - Qué manera de poder

 Conforme más se acercaba la cita más rápido pasaba el tiempo, más claro lo iba viendo, más confiaba y creía en este equipo. Luego fue empezar el partido y ver la actitud combativa a pesar de las lesiones y el gol en contra cuando creí sin ver. Aunque esto no es del todo cierto, porque en la pantalla se veía a un grupo irreductible de héroes áureos peleando cada balón como leones, como si valiese un campeonato vamos. Por encima de las circunstancias, pasase lo que hubiese pasado, me sentí más que nunca orgulloso de pertenecer a esta religión. Si es que dan ganas de ir puerta por puerta  cual testigo de Jehová contando a la gente las bondades del cholismo. Pero lo mejor estaba aún por venir. Que aunque uno confiase, el marcador no dejaba de ser adverso. El comienzo de la segunda parte, a lo Stamford Bridge, nos dejó a todos sin aliento. El factor psico-ilógico innato del Atleti combina sorprendentemente bien con la mecánica precisa del juego que ofrece este equipo. No dejar nada al azar, manteniendo las tres efes (FÚTBOL, FE y FUERZA) ha dado lugar a partidos memorables y a un título de liga histórico por cómo se ha producido: la mayor hazaña deportiva a alto nivel que he visto en mi vida (hablo desde la euforia relajada de tres días después). Ni les cuento ya como en Lisboa presencie un nuevo triunfo. Pero no nos desviemos de lo que hoy atañe. La liga, mucho más sacrificada y dura de lograr que la Champions, ya nos pertenece. Ha sido tras un intervalo de 18 años, que dan para muchas cosas. Yo tenía ocho años y medio la última vez. Pero ya no hace falta ponerse en plan nostálgico para recordar. Ya hay un nuevo dígito en el contador de liga, para emparejar con el otro diez de copas, conseguido curiosamente hace justo un año. No solo es el nuevo título, sumamente meritorio tras quitarle la hegemonía a Fortunata y Jacinta. Es mucho más. Es la forma de conseguirlo, desde el primer partido en Sevilla hasta esta final en la fecha 38. Es el legado intangible que va dejando el Atleti de Simeone a su paso. Los niños ilusionados que no dentro de mucho irán al Calderón o llevarán la camiseta rojiblanca por la calle. Ese espíritu combativo que cala hondo hasta en mi equipo de fútbol sala. La vuelta a los orígenes del Atleti en su esplendor, precisamente en una época en la que el fútbol moderno aplasta inmisericorde los viejos valores. Si hasta uno duda de si los merengones querían que perdiera el Barsa o realmente que ganase el Atleti por merecimiento... Eso sí, por mucho merecimiento que estuviese sobre el tapete, hubo que sacar hasta la última reserva para lograrlo. Así sabe mejor, incluso mejor que ganarla en el Calderón, fíjense lo que les digo. Ha habido mucha gente que lo daba por hecho y que tras la semana pasada se rajaron. No les culpo a los que no, pero dichosos los que creyeron. Orgullosamente me incluyo este último grupo. Había que tener muchos huevos y estar lo justo de cuerdo para esperar el gol del Faraón Godín. No se podía escapar joder... Después más suspense porque era el Barça que por peligro real, el tiempo pasaba más lento que el caballo del villano más vil. El intervalo entre el minuto 81 y el 89 se hizo más largo como el periodo de tiempo si ganar la copa. El pitido final en ese saque de banda, Gabi y Raúl abrazados en el suelo, la afición rival aplaudiendo (chapeau, no me lo esperaba)... Algo grande había sucedido. No lo hace nadie. El Atleti en estado puro: ganador, con suspense, pero ganador las más veces, digan lo que digan los analfabetos en Historia del fútbol. Una victoria además desde la humildad, porque si bien el nuestro no es un muerto de hambre, monetariamente no hay color respecto a Telma y Louise. Hay muchos otros equipos que compiten contra jeques y multinacionales que han sucumbido (Liverpool, Dortmund...), así que más mérito aún tiene en los tiempo$ que corren. Una victoria de honor, de huevos, pero quiero destacar que con mucho fútbol. Ya pueden vender las motos que quieran los detractores tildando de juego sucio o rácano (os metéis el autobús por el culo), porque este equipo cuando está on fire hace una interpretación perfecta del balompié.


Pero tras este exitazo, que nadie se vaya, ni que decir tiene que el fin último ha de ser la continuidad en esta línea ascendente. La herencia en vida que sigue dejando la generación cholesca tiene que servir para buscar tiempos de mayor constancia. Eso es lo principal, más allá de ganar en sí. Sería imperdonable, aunque por desgracia posible, que se dilapidara el tesoro construido en estos años con el argentino al mando. Hay que seguir arriba para que los que hoy se alegran porque gane el Atleti siendo de Pimpinela, antes de hablar en actitud paternal se lo piensen dos veces ante el temor, o bien sean felices conversos. Eso querrá decir que esto marcha. De momento, no hay que ser vinagre, y se agradecen los auténticos gestos de felicitación vengan de donde vengan. Máxime cuando aquí en el sur, los acelerones de motos, los pitidos de coche y los salpicones de agua están deliciosamente minimizados cuando Neptuno sale del océano. Es un círculo en el tetris el encontrar a cómplices de batalla entre tanto bipartidismo. Lo que ellos no vivirán son experiencias más personales, como que le hagan a uno un gofre rojiblanco, que te pare un ciclista desconocido para alabar sinceramente a tu equipo sin saber de dónde vino y por dónde se fue, o que cualquier viandante se quede mirándote como a un pingüino en el desierto. "I'm an alien, a legal alien", no sé si como Sting en New York o peor... pero mola esa sensación. Una alegría interna que le hace a uno sentirse estúpidamente culpable por vivir este momento único. Te das cuenta de que compensa la zozobra de los días entre partido, la tensión latido a latido, los desplazamientos a Granada o Sevilla, el trasladarte a donde hiciera falta para encontrar un techo (atlético a poder ser) bajo el que ver los partidos, o bien descargarlos para su posterior visionado aún sabiendo el resultado, incluso autorturarse uno sin más referencia que la aplicación de móvil de turno, todo ello para luego sangrar letras en esta web... Compensa sí, pero no solo este año, no solo este lustro, no solo esta década, no se equivoquen: siempre. Y al menos a mí, estas situaciones de alegría por lo deportivo también me sirven para valorar el resto de cosas buenas del inventario. Lo propio. Mejor acordarse ahora de los patrimonios personales (familia, amigos, posesiones inmateriales...) que cuando se pierde ¿no? Hubo suspense, el indio disfrazado de sheriff dejó caer la pistola, quién sabe si aposta, pero finalmente sorprendió desde el suelo para encañonar al malhechor.


Y así, tres días después de esta proeza, he seguido saboreando la victoria mientras leía el periódico de recuerdo, ese que solo se compra cuando gana el Atleti o la selección, y últimamente me he gastado dinero en esa mierda. Buena señal ésta. Mientras me bebo una Keizer Karel Charles Quint Rouge, como me podría beber una puta Steinburg, uno sigue con el orgullo a flor de piel, y no quiere soltar el teclado ni para terminársela. Gracias Simeone, gracias Germán, gracias Profe Ortega, gracias a todo el que haya puesto un granito de arena en el cuerpo técnico o apoyando al equipo, gracias sin excepción a todos muchachos que son superhombres, gracias por volverlo a hacer.

La Familia
Con el extra de motivación que ha de haber supuesto esta victoria, se nos aproxima una nueva cita con la Historia. Muchos rostro pálido (sin acritud alguna) dicen jocosamente que no seamos avariciosos, que dejemos la Copa de Europa, como siempre me ha gustado llamarla en vez de Champions, para ellos porque ya tenemos la liga: y una mierda! Magullados, heridos, pero con ilusión deslumbrante y con la bendición de los héroes del 74 a la espalda, veremos si se cumple otro sueño, que tornaría la hazaña en milagro empírico. Esta semana, al contrario de la pasada, en la que me martilleaba en la fase REM la parada de Willy Caballero, discurre más apacible, pero no por ello estamos relajados. Se viene una finalísima en la que con los soldados disponibles, y parafraseando a Simeone, habrá que seguir creyendo y trabajando a partes iguales. Así pudimos en el Campo Nuevo, y solo así se podrá en Da Luz. Cada vez menos latidos para la final...


martes, 13 de mayo de 2014

Pre(-)tensiones

En estos días me estoy  dando cuenta de que me afecta mucho, por no decir demasiado, el devenir del Atlético de Madrid. No rindo bien en el trabajo, me despisto con la pareja, me cuesta pensar en otra cosa coño. Por más que rehúya el tema siempre es recurrente hablar del puñetero Atleti (ver el vídeo del final). Estoy cansado mentalmente, y me avergüenzo por ello... Hace poco, hablando por internet de la actualidad deportiva con un compañero a miles de kilómetros de distancia, éste me preguntó con tino: "¿Acaso tienes acciones en el Atlético de Madrid?". Mi respuesta, fue: "sí, acciones espirituales". Detrás de esa etérea y fundamentalista respuesta se esconde una pasión absolutamente sólida e ingobernable. La misma que me impulsa a hacer cientos de kilómetros para ver el partido en cualquier estadio o televisión a tiro si el cuerpo me lo pide. Tal pasión que me hace ocupar un jugoso porcentaje de mi tiempo en ensoñaciones de todo tipo mientras pasa el tiempo entre final y final, y que incluso últimamente me hace dejar de ver encuentros decisivos con cualquier excusa por no aguantar tanto estrés, a lo Gil Marín dando vueltas por la M-30. Luego me cachondeo de los semanasanteros o me sorprende la devoción de los norcoreanos a su líder. ¿Acaso yo estoy libre de pecado? Yo elegí, quizá desde la inconsciencia de un niño al que solo le llamaba la atención la sonoridad del nombre o los colores de la camiseta, una causa que en mi tiempo más que nunca se posiciona como lo utilitario, lo mundano, la tía buena sin medio kilo de maquillaje, el sexo con aliento mañanero, con sus pros y sus contras. Sea como fuere, elegí ser Steve Rogers en vez del Capitán América, cosa que como dice el gran Anyzed, no suele ocurrir. No obstante, no me creo un aficionado superior por ser del Atleti, cada palo que aguante su vela, pero es que esta vela alumbra más que ninguna joder... El escenario que se plantea es el más épico de los posibles. Gane el que gane será justo vencedor. Sabíamos a qué nos ateníamos de no ganar el pasado partido. El que diga que no se quedó frío miente como un bellaco. En mi opinión hubiera sido insuperable hacerlo en casa, pero el destino es juguetón, y nuestro Atleti también. El que más y el que menos, sabe que es el más difícil todavía. Condicionantes por doquier que se antojan favorables al rival que mejor ni pensarlos, ¿porque qué importan cuando en medio está la ilógica rojiblanca? ¿Cuántas veces este año nos hemos visto en situaciones límite y el equipo ha dado la cara? Exceso de confianza cero, pero a este equipo le va la marcha y nosotros, aunque agotados, hemos de seguir confiando. A mí no hace falta que nadie me lo diga: si no creo en este equipo, difícilmente voy a creer en nada en esta vida. Este conjunto de preguntas retóricas y contradicciones no son más que una excusa para pasar el tiempo mientras el reloj camina lento hacia las 18:00 del sábado... No va más.

Al acabar ese duelo, se sabrá el ganador de una liga que al principio daba risa floja el pensar conquistar. A cualquiera que lo hubiera dicho con firmeza allá por octubre le hubiéramos puesto la camisa de fuerza... Y ahora sería la guinda, sin ella, todo tendría menos sentido. Dejaría una sensación de vacío y cara de gilipollas importante. No sería un triunfo, sí sería loable, memorable, excelente, pero le faltaría el premio eterno, que no el sello de grandeza que yo por ejemplo guardaré (más allá del resultado). Eso de que "del subcampeón no se acuerda nadie" es una verdad a medias. Lo entiendo más bien como una herramienta motivadora que como una verdad, por mucho que la diga Don Luis entre otros. Yo sí recordaré a este gran Atlético, igual que nos acordamos del que perdió hace cuarenta años la copa de Europa. Y como muchos futboleros recordamos al EuroDepor, a la Hungría del 54, al Leverkusen del triplete de subcampeonatos, al Valencia de las dos finales de Champions perdidas o al Brasil del 82. Mas no es menos cierto que cada vez son menos los románticos como yo... Es innegable que sería un palo, y a ratos tengo miedo de que esto no se vuelva a producir en años y lo dejemos escapar tras tenerlo tan, tan cerca. Estaría igualmente agradecido, que no feliz. Y esa malévola opción está ahí, de hecho todo el mundo ajeno ya no confía en el Atleti, que a la primera que ha marrado ya vuelven a torcerle el rostro. En contraposición: ¿Y si se consiguiera cuando solo queda un paso? En un escenario tan mítico... Creo en la motivación de Simeone y en que no les temblará el pulso en este envite definitivo. Honor y sacrificio ante todo, así se saboreará mejor el desenlace. Yo mientras visualizo a Filipe llorando, al Cholo aplaudiendo a los jugadores al terminar, pero no sé si por haber ganado o por haber perdido. Lo que nadie nos podrá quitar es los buenos ratos vividos hasta entonces, y los que quedan por venir. Pase lo que pase, quedaremos los mismos de siempre, la vieja guardia, los que no duramos ni cinco minutos en una conversación con un desconocido para soltarle que somos colchoneros; mientras, el niño del anuncio de refresco que se hace del Atleti por una niñata probablemente vuelve a hacerse ciervo. Y así, cagado y cargado de valentía, embravecido de miedo, con vértigo a la estabilidad de estos días tan lentos, tras empezar hablando de mí, me despido justificando mi adicción reconocida. Para ello me remito como ya hice tiempo ha, a un fragmento de la película argentina "El secreto de sus ojos":

"El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de famila, de novia, de religión, de Dios... pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín... no puede cambiar... de pasión."


jueves, 10 de abril de 2014

At. Madrid 1-0 Barcelona - Semieternos

La noche deliró como un pájaro en llamas. Aunque no dé a la gloria la Puerta de Toledo. Yo me bajo en Pirámides. Yo me voy al Calderón, aunque sea a través de una pantalla plana. Todos los atléticos haciendo fuerza desde el mundo... Y lo lograron. Con una superioridad numérica flagrante, porque cada vez tengo menos claro lo de que la afición no juega. Ayer el público convirtió un estadio que de por sí impone en una marmita en ebullición. Yo no estuve porque el rival era el Barça y ese espíritu Champions no tendría la misma esencia europea, y también, lo reconozco para escarnio público, pensaba que la eliminatoria iba a estar encarrilada para ellos en la ida, cual buen cagón/fatalista/realista que soy. Como si el Atlético de Madrid supiera de certezas... Bueno, actualmente sí hay una: este equipo es un equipo de los cuatro mejores de Europa. Gracias, pase lo que pase, por esta cuarta semifinal europea, la primera que yo presencio. 


Qué comienzo. Qué aguante de la situación cuando la cosa se complicó. Y por último, qué manera de terminar el partido. Pero más allá del qué, yo me quedo con el cómo. Un gen competitivo inusitado y cada vez menos sorprendente. Como si de un ejército de disciplinados norcoreanos que adoran a su líder, pero un líder de verdad, todos dieron lo mejor de sí. De no haber sido así no hubiera sido posible. No olvidemos que se trataba de uno de los dos o tres mejores clubes del mundo, que había estado en semis seis veces seguidas antes. Que cuenta en sus filas con el mejor jugador del mundo. Y para más inri, con las bajas de Diego Costa y Arda, ahí es nada. El mejor indicador de la gran noche de ayer fue que apenas me vinieron a la cabeza sus ausencias en todo el partido.  Se mantuvo el suspense hasta el final, pero afortunadamente las ocasiones marradas y sus "nos vamos a acordar de haber fallado eso" correspondientes cayeron en saco roto. Y además de por el resultado en cuestión, es que fue totalmente merecido. Por méritos propios: con unos jugadores entregados, con un público que es una extensión de su entrenador, sin una sola ayuda arbitral, con el césped cortado... 


Tras esta hazaña, al alcance de muy pocos, ni un alma por la calle por estos lares. Solo un atlético que emitió un "ayrgh" a modo de saludo de complicidad. "Hay que seguir" le contesté. No es que esto no serviría de nada de no ganar un título, pero mientras haya opciones hay que seguir peleando, sin bajones de euforia. Solo quiero puntos de inflexión positivos. Eso sí, me dio tentación de traerme la camiseta al trabajo, pero puede que no fuera una buena idea porque no sé si mi jefe es del Madrid o del Barsa. Ojalá dentro de unos años esa pregunta no sea tan bipolar y obvia. Cosas como la de anoche ayudan a ello. Si no, siempre quedará la vieja guardia. 

YO NO compré ese periódico madridista
¿Y hoy, día 10 de abril? Felicitaciones, las más impersonales veladas de antibarcelonismo y malicia madridistas, otras llenas de respeto, y silencio de los que ahora están fuera y ningunearon al Atleti al principio de la liga. Humiltat y valors lo llaman. Pero seamos francos, yo al revés no los felicitaría. Curiosamente hoy me crucé con uno de los primeros hombres del Barsa que conocí, el presidente de mi antiguo equipo de fútbol sala, por él si que no me alegro. Dejo ya de contar mi vida con sosez (pero es que sin esa mierda no sería mi blog, sino un blog más, que los hay y muy buenos de nuestro equipo). La peor crónica de la historia en uno de los partidos más memorables. Cosas del Atleti. Lo escribo solo para dejar constancia, casi sin ganas, vacío, orgulloso de este equipo más allá de los resultados. Son un ejemplo para todos. Ahora falta lo más difícil, que es el próximo partido. Hoy ya hasta os hablo de "tú". Llamadme agorero pero yo ya estoy pensando, más que en el sorteo, en el domingo a las 19:00.

miércoles, 2 de abril de 2014

Barcelona 1-1 At. Madrid - El espíritu de Glasgow

Casi cuarenta años después, y salvando las distancias, lo primero que me vino a la mente tras el pitido final fue la batalla de Glasgow. Por supuesto no había ni nacido, pero toda persona a la que se le llene la boca diciendo que es del Atleti y no tenga menos de doce años debería conocer este encuentro. A partir de aquí doy por hecho que saben por dónde van los tiros. El Atlético ayer también lo supo. Los nuestros dieron una vez más un tratado de competitividad. En territorio nacional sí, pero bajo los focos esta vez del público europeo y del resto del mundo. Era la Copa de Europa. Díganselo a mis murciélagos en el estómago las horas previas, y al caminar hacia el lugar de encuentro resoplando con la cabeza alta y la camiseta desremetida bajo la chaqueta. y al cambio horario primaveral que junto con la mejora de clima asocio a partidos grandes, de esos en los que se deciden títulos. No hay nada que reprochar y mucho que agradecer al equipo, que sacó un resultado formidable y supo morir con las botas puestas. Sin escudarse en la temprana lesión de su principal valedor, el Atleti del Cholo plantó la bandera marino y oro (le acabaremos cogiendo cariño) sobre el Camp Nou, y nos hizo disfrutar de sufrimiento lo que duró el partido. 

Tuvo ocasiones para adelantarse antes, y sin embargo, cuando parecía que no iba a llegar, llegó y de qué manera. El lanzamiento de Diego Ribas es  de lo mejor que he visto en mi vida. Al final iba a ser que sí, que un Diego era el terror culerdo. Los rusos, japoneses y demás turistas que habían pagado el dineral por una entrada alucinaban pepinillos cuando el brasilero "gafe", con ese precioso número que es el 26 (el mismo que llevaba yo ayer), traspasaba el balón por la hipotenusa de la escuadra. Imposible para el buen portero que es Pinto. A partir de ahí comenzó a faltar fuelle, y llegó el consecuente gol de la Neymara, como era de esperar: perfil anotador contra el Atleti de manual. No se descompuso en demasía el glorioso, que aguantó con estoicismo y sin pólvora el asedio final. Courtois se erigió una vez más en superhéroe. Si tienes un tío que te marca la diferencia así en la portería, la vida es más fácil. Pero sería injusto irme sin valorar en general el esfuerzo realizado por todos (Tiago, Gabi, Filipe...). Encomiable, legendario, puede sonar derrotista más que realista, pero sea cual sea el desenlace, este Atleti para siempre estará presente ya. Como los que sacaron aquel empate en Escocia, aunque luego un tal Schwarzenbeck nos jodiera en la final.


Piénsenlo: tener a cero gran parte del partido al Barsa, con Messi missing, minimizando a Iniesta y por si fuera poco asomándonos con peligro arriba. A mucha gente se le llena la boca diciendo que el Barça no es el mismo de antes, pero que me capen si no está entre los tres mejores del mundo. Mucho mérito tiene esto. Pero para poco serviría si no rematamos la faena en casa tras obtener este gran resultado que todos hubiésemos firmado. Aunque antes de eso, me preocupa más el próximo partido de liga: sin Gabi y Diego Costa, que ni me atrevo a mirar la prensa para no saber cuánto tiempo estará lesionado. Chip cambiado. A por el Villarreal. Vuelve pronto, Lagarto.


domingo, 12 de enero de 2014

At. Madrid 0-0 Barcelona (J19) - fifty fifty

Como si de un Ankylosaurus contra un Tyrannosaurus Rex se tratase, el Atleti aguantó al Barça durante todo el partido. Y no solo eso, sino que en gran parte del mismo, esos jurásicos papeles se intercambiaron. Un duelo entre dos soberbias naves, pero donde no hay que olvidar los mimbres con las que se construyeron una y otra. Orgulloso de mi equipo me siento, y me levanto para aplaudir en forma de crónica. Ha sido impresionante la primera vuelta que se han cascado estos superhombres. 50 puntazos, solo eclipsados por un Barça en el que perdura la esencia ganadora del último lustro. La igualdad desde la desigualdad. No un combate nulo, sino una anulación mutua entre dos estilos. El fútbol visto desde dos puntos de vista tan distintos como loables. Hubo pocas ocasiones, pero emoción e intensidad a borbotones. Alternativas en el dominio en fragmentos de diez o quince minutos, como en un duelo de caballeros medievales en el que mientras uno repone fuerzas el otro lo acorrala buscando la estocada definitiva. Pero entre los dos ejércitos, brilló sobremanera un otomano culogordo (en el buen sentido) que ve el fútbol de otra manera. Ardajandro Magno, que guió al rebaño colchonero como un imperial turco andaluz. No le quitaba la pelota ni su sombra. Aunque sería injusto en un partido tan difícil, no mencionar el esfuerzo infinito de todos los que jugaron de la parte rojiblanca. Eso sí, de vergüenza el indulto a Juanfran. No me gustan esas ventajas por mucho que a los dos intocables se les pase la mano día sí, día también. Ya están a tres puntos, esa es la peor noticia de la jornada. Por cierto: ¿por qué pasa tantas veces que en la misma jornada haya dueños Madrid-Cataluña/Euskadi? Por último, excelente aspecto el que presentaba el Calderón. Dentro los nuestros ensalzaron el deporte bajo la ley de pureza alemana, solo que aquí en vez de agua, cebada y lúpulo, se mezclan trabajo, fe y fútbol.


Este viaje hacia Mordor llega a su ecuador. Quedan diecinueve finales hasta el final del campeonato. Simeone, el culpable de que uno se sienta cada día más orgulloso de ser del Atleti, nos sigue dando razones para seguir creyendo. Qué simpleza en la rueda de prensa a la hora de explicar el planteamiento táctico. No puedo evitar pensar qué nos esperará el día que el Cholo abandone el barco... Pero qué coño! Disfrutemos lo que queda de liga, en la que hemos hecho una primera vuelta de récord. La única pega es que si no se consigue el título (una misión quimérica), este equipo no tendrá la valoración en la historia que se merece. No solo se trata de haber aguantado de tú a tú al líder de la liga hasta la mitad, sino las renovadas sensaciones que me dejan los jugadores tras varios partidos en mi opinión algo espesos. 
Además, como si para celebrar la trayectoria de este gran Atlético de Madrid, recibí esta semana este gran regalo de alguien especial. Quizá en la capital fuera fácil de conseguir, pero bajo Despeñaperros lo dudo...


jueves, 29 de agosto de 2013

FC Barcelona 0-0 At. Madrid (Supercopa de España + Entrevista) - Crecer perdiendo sin perder

No es el mismo ambiente de una final, pero se hace esperar más que un simple partido de liga. Me dirijo a calle Herrezuelos para visionar esta vuelta de Supercopa en la que se puede hacer el más difícil todavía, ganar al mejor equipo del mundo, no ya a un partido sino a dos. La elegida, la camiseta de la Europa League 2010, rojiblanca ella, con el pantalón vaquero corto que parece continuar la equipación completa. Me flipan las camisetas con cuello, y aproveché la situación para creerme Cantona al dispararle al diablo. Hay que ver lo que viste una camiseta de mi Atleti...
Entonces llego con antelación con un objetivo previo y continuo a lo largo de la noche: entrevistar a mi cuñado rojiblanco, que responde a las iniciales de A.J.R.M., para mí el mayor conocedor del fútbol que conozco (siempre con mis redundancias). Docente, capitán de mi equipo de fútbol sala y quién sabe si la persona que me hizo decidirme a ser del Atleti, (ya hablamos de eso hace tiempo). Sin más, comienzo a dispararle preguntas, las cuales dejo parafraseadas bastante fielmente:

-¿Por qué eres del Atleti?
¿Por qué tengo el pelo blanco? ¿Por qué soy gordo? ¿Por los genes no? Pues igual con el Atleti.

-Defínemelo con una palabra o frase.
MI EQUIPO.

-Algo que recuerdes de tu infancia siendo del Atleti.
El impacto que causaba llevar una prenda del Atleti, porque todos eran del Real Madrid.

-Tu primer partido en el Calderón.
Ni me acuerdo, porque vi muchos en la mili. Luego he vuelto varias veces de unos años a esta parte.

-Mejor jugador y entrenador de la historia atlética. Solo uno.
...Gárate y Luis.

-Partido para el recuerdo.
Final de la Intercontinental, partido de vuelta. Tendría unos 11 años.

-¿Doblete o Atleti del Cholo? 
Doblete totalmente.

-Pasando a la actualidad. Claves del éxito de Simeone.
Ser un gran profesional y que tiene muchos huevos.

-Opinión de Óliver y Fernando Torres.
De Óliver, me parece que tiene gran técnica y visión de juego, físico creo que también tiene, lo cual es mucho más importante de lo que parece. Dirás "Xavi no tiene físico", pero sí que tiene... Y como dijo Albertini de Fernando Torres: "Si progresa como tiene que progresar será un crack, si no un buen jugador sin más".
Fernando Torres me parece un pedazo de jugador. Lo ha demostrado en todos los equipos. Con el Atleti se echó el equipo a la espalda siendo un niño, en el Liverpool fue un ídolo, y en el Chelsea, ahora que no arrastra lesiones, si lo tratasen bien, no dudo que volvería a su nivel.


-¿Mario o Gabi?
Tiago.

-¿Villa?
No mete más de 10 goles en liga. Necesita estar más arropado.

-Once tipo de esta plantilla
Courtois; Juanfran Miranda Godín Filipe; Tiago; Koke Óliver Arda; Costa

-Jugadores que no te desprenderías, (no más de cinco).
Filipe, Óliver, Arda, Tiago y Diego Costa.

-¿Qué debería pasar en la directiva del Atleti? ¿Qué opinas de este tema ahora un poco más olvidado debido al éxito deportivo?
Me gustaría que el club pertenciera a los socios, pero como es de ellos, y actualmente no podemos decir lo contrario, pues más vale malo conocido que bueno por conocer. Para traer a un jeque o un ruso con millones prefiero a estos.

-Pronóstico para este año.
Debería sacrificar una competición, porque no hay plantilla para las tres. Yo dejaría de lado la Copa, pero te digo que si Simeone se conciencia para ir a ganar a muerte todos los partidos de la liga, y "pasa" del resto de competiciones, partiendo de la base de que yendo así solo se perdiera con los dos grandes fuera de casa: el Atlético de Madrid puede ganar la liga.

-Un poco de quiniela sin venir a cuento, a ver con quién te quedas en cada caso: ¿Forlán o Agüero? X ¿Falcao o Costa? X ¿Courtois o Molina? 2.

-A estas alturas, a punto de cerrarse el mercado, ¿reforzarías alguna línea? (sabíamos ya la salida de Demichelis)
No. Para traer bazofia que se queden los que están. Si tuviera dinero traería a Gundogan y Lewandowski.

-Pronóstico para la Supercopa que está a punto de empezar. Tu puto 0-8 de global ya no se puede cumplir..
Ahora mismo ni idea. Cuando lleven un cuarto de hora te digo algo...

Y así comenzó la final. Temíamos el que más y el que menos un comienzo arrollador del Barça, pero a pesar de estar demasiado atrasados, lo cierto es que los nuestros no sufrían demasiado. De hecho, conforme fueron pasando los minutos el primer tiro a puerta lo hizo Koke, y posteriormente tras una jugada que el Barcelona no ha hecho aún esta temporada, Valdés vuelve a salvar a su equipo,.esta vez sí que con una parada magistral. "Hoy no metemos un gol" "Aunque nos duela estamos con uno menos, que es Villa" "Gabi malísimo" Al comenzar la segunda parte, de nuevo los primeros minutos son claves. Y es precisamente ahí cuando el Atleti muestra su mejor juego. Los tuvimos cagaos. Volvimos a tenerla pero Villa, que daba ligeros síntomas de estar en el partido colocó bien pero no con la suficiente fuerza.

viernes, 23 de agosto de 2013

At. Madrid 1-1 FC Barcelona (Supercopa de España) - Resistir

No tenía ni puta idea de qué escribir de este partido aparte de que fui a verlo en directo, cosa que tenía en mente desde que el 17 de mayo ganamos la Copa de España. Pero esta mañana/tarde, al levantarme (estoy de vacaciones sí ¿qué pasa?), me vino a la cabeza la imagen de Rocky contra Apollo Creed. Concretamente, Rocky 1. Esa imagen de "The Italian Stallion" noqueando al rival, que ya referencié en la propia final contra el Real Madrid, pero trasladada al combate completo. Interpretando el empate a uno como una victoria moral de los nuestros por el mérito de aguantar al mejor equipo del mundo; aunque como en la película, a los puntos gana Apollo, porque está claro que la igualada con goles favorece muchísimo a los ayer más que nunca catalanes. Les acabo de destripar gran parte de esa mitica película, pero una de dos: o ya la han visto, o no la piensan ver y encima siempre hacen la broma de cuándo van a estrenar Rocky 3547. Y ya que nos vamos por las ramas, decir que sí, que esa saga peca de repetitiva pero que cada una de ellas tiene algo diferente que llevarse a la córnea. Así que guarden las gafapasta que tampoco están tan mal coño (siempre nos quedarán Scorsese y Quentin, y no es postureo por mi parte). Por otro lado, tienen frasazas para la historia y una banda sonora co-jo-nu-da. Ahí queda eso. Porque para concluir, por si no ha quedado claro, decir que yo soy muy de Balboa, de ese espíritu de lucha mezclado con humildad, que yo admiro tanto. Tanto que por eso mismo me cuesta tanto emular. 


En resumen, nos queda la sensación, más bien certeza, de que el FC Barcelona es un rival poderosísimo, al que se le puede plantar cara durante algunos asaltos, pero que al final tiene todas las de ganar este título. Aunque, ¿hay algo más imprevisible que nuestro Atlético de Madrid? De aquí a unos días lo veremos.

MI 3º VISITA AL CALDERÓN

Me veo obligado a aportar otro punto de vista debido a que vi el partido in situ, cosa que no ocurre todos los días. La sensación agria que me dejó mi anterior visita al Calderón era difícil de superar, y efectivamente me fui mucho más contento que la vez anterior, a la par que presencié en directo por primera vez un partido del Barca. Quién sabe si volveré a ver otro partido más antes de su al parecer irremisible desaparición...

lunes, 17 de diciembre de 2012

FC Barcelona 4-1 At. Madrid (J16) - Desaspirante

Aunque yo lo tenía medio claro, ayer se acabó de confirmar: esta liga ya tiene dueño. Ya no somos aspirantes al título (otros ni siquiera llegaron a serlo). Treintipico minutos perfectos por parte atlética, y después una pegada bestial del Barça para dejarnos a 9 puntos más goal-average. Marcador habitual en los últimos años pero que, dada la actitud de los nuestros al principio, deja sensaciones muy distintas a las de las últimas derrotas en el Nou Camp.


Y es que salieron extraordinariamente bien los nuestros. Plantados de manera excepcional, ahogando la creación del Barcelona, robando en buenas zonas y, por si fuera poco, creando peligro. Pero peligro del bueno: un remate de cabeza al palo, un mano a mano que se fue desviado, y por último un gol que nos adelantaba. Todas ellas con Falcao como ejecutor. Mención merece también el robo de Diego Costa que propicia el tanto del colombiano. Aunque el Barça no había ni llegado a portería cuando poco después Adriano metió el gol de su vida. Encima, antes del descanso, barullo en un córner y define Busquets impecablemente para poner por delante a los catalanes. Esa es la diferencia de tener una plantilla súper (Barça), y un buen equipo (con sus límites) potenciado al máximo por el entrenador (el Atleti). Les había bastado con dos jugadas individuales para ir ganando al descanso. Eso desmoraliza a cualquiera.