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jueves, 29 de enero de 2015

Malos tiempos para la épica

Voy a ser objetivo, aprovechando el alivio que supone haber evitado escribir esta crónica desde una silla de hospital y desde el teclado del móvil, con lo bien que estoy ahora tras haber visto un capitulito de Mad Men y ponerle una coma a un día duro, como casi todos. Anoche quedé triste, decepcionado, avergonzado, y no por el resultado, sino por algunos hechos puntuales que se produjeron en este partido de vuelta de copa. Con lo que prometía con el golazo de Torres... El Niño sigue callando bocas con unos pocos segundos... Su gesto besando el césped en la vuelta del hijo pródigo no tiene precio, solo por eso me valió la pena ver el primer tiempo, porque la segunda parte solo la seguí por teléfono. Si piensan que era por el resultado adverso, me conocen muy poquito. Este primer tiempo fue vibrante, lo disfruté a pesar del varapalo del marcador. El Barsa fue letal a la contra, pero el Atleti fue combativo (en el buen sentido) y mantuvo el mentón alto hasta el descanso. Toda eliminatoria está realmente jodida cuando juegas la vuelta habiendo perdido sin haber marcado fuera. Si encima se juntan tres grandes futbolistas como los tres delanteros que se han apañado los fosforitos, pues poco hay que hacer. La clave fue ese 1-1 rápido, donde no sé cómo cojones entra el balón, el cual creí que paraba Oblak, que sigue con claroscuros pero al que veo titular el año que viene. Este, me temo que poco más jugará a no ser que la cague mucho Moyá. 

Luego estuvieron las decisiones arbitrales, de un señor con unos apellidos que no evocan nada bueno acá por el Manzanares: "Gil y Manzano", casi nada al aparato. Pero la culpa la tiene esa femme fatale, esa zorra impía llamada Compensación. Ella hizo que el árbitro, último responsable, no pitara una flagrante falta sobre Juanfran por la banda que era amarilla minutos antes, a su vez hizo que luego pitara un surrealista penalty sobre el propio alicantino, y finalmente que este señor no pitara una mano bastante evidente que hubiera supuesto un punto de inflexión considerable. Yo pienso eso, que tiran mucho de compensación en cuanto huelen que han cometido un error. En el descanso llegó la expulsión de Gabi, que no sé qué leches le dijo al árbitro ni en qué tono para que le expulsase... Nuestro capitán dejó manco al equipo, mucho más de lo que lo estaba sin Godín ni Tiago. Luego lo de Arda, que no sé cómo cojones se le fue el pistón de esa manera tan grosera tras hacer minutos antes un control de genio de barrio. Te quiero turco, pero si de mí dependiera te metía tres o cuatro partidos. Yo no entro en lo que sancionen o dejen de sancionar a otros jugadores, pero no me gusta que uno de mi equipo cometa esas atrocidades que ensucian un escudo al que idolatro. Aún así, perdonado quedas otomano, que no se repita (aún recuerdo cuando calmaste a Diego Costa en un derbi mítico). Hubo tiempo para las ya tan típicas regañinas entre Raúl García y el resto del mundo, que no me gustan nada tampoco. Hay que tener temple coño... Entre unas cosas y otras hemos dado carnaza a los oportunistas de turno, que esta vez vuelven a tener argumentos para darnos bien. Solo queda seguir hacia adelante, felicitar al Barsa, no sin antes decirle a Neymar que se cree mierda y no llega ni a peo. De donde no hay no se puede sacar, y es una lástima que tanto talento quede emponzoñado por su actitud de niñato, porque si un tío calmado como Fernando Torres llegó a encararse con él por algo sería... No obstante, el mayor insulto es la ignorancia. Estos pavos se crecen cuanto más se enciende la gente contra ellos joder... La coneja Jordi Alba es otra que tal baila, pero no nos desviemos, que hoy el centro de atención son los míos, que son los que me importan y que no supieron perder. Eso me jode un huevo, más que caer eliminado de una competición cuyas acciones estaban empezando a subir. Hoy, en un ambiente en el que pocos sabían que era del Atleti, con una puta tele con los manolos esos insidiosos en el cogote, he tenido que capear el temporal. Por suerte o por desgracia, la gente opina sin conocimiento de causa, cegada por sus colores y/o con una opinión ultrasesgada por los medios. Tuve que aguantar a un madridista desprendiendo ácido antibarcelonista y absurdeces de árbitros comprados, diciendo además que el ciclo Cholo había tocado a su fin. Y a un señor que decía que le habían robado el partido a mi equipo. En esos momentos en los que uno se siente como un extraterrestre en medio de tanto terrícola, lo que menos podía sospechar, fue lo que este hombre hizo después, sacar orgulloso su teléfono con una funda rojiblanca donde rezaba "Bendita Afición". No coincidía del todo en sus razonamientos, pero ahí surgió esa extraña conexión de Sra. Rushmore que me alivió por un momento. Al final, durante ese almuerzo en el que estaba a la defensiva debido a esa conversación de fútbol forzada por la tele, poco tuve que defender a mi equipo, apenas entré al trapo y cuando lo hice, fue con mi verdad por delante y reconociendo lo que no está bien. Porque yo me creo más objetivo que nadie del universo, aunque intuyo que por el simple hecho de creer eso, ya estoy siendo sumamente subjetivo. Yo y mis mierdas... Menos mal que esto no para. Próxima parada, Éibar, a ver qué nos encontramos por Ipurúa, me temo que nada bueno. No te rindas Atleti.



ANEXO: unos cojones que no caben en la mano
Hablando de manos, ayer, en un día aciago para los colchoneros, con la detención de Ansaldi incluida (ponte las pilas y vuelve ya macho), me arrancó una sonrisa el saber que la selección española de balonmano había pasado a semis del mundial, derrotando nada menos que a Dinamarca. Un deporte venerable éste, y de los pocos que me despierta cierto orgullo nacional. Seguiremos atentos a Qatar 2015.



viernes, 16 de enero de 2015

En los genes

PREFACIO: el Glorioso llegaba a la ida con un once lleno de segundos espadas, el rival también. Era una incógnita el devenir del partido, pero cuando peor estaban las cosas, apareció una triquiñuela de RG8, con la complicidad de un desafortunado Ramos. De esta forma abría el Atleti el marcador. Por si fuera poco, el charrúa Josemari Giménez de soberbio cabezazo ponía más tierra de por medio. Ahí me empecé a poner nervioso, porque en los derbis me pongo nervioso cuando vamos ganando, y en una eliminatoria, un 2-0 es, más que un caramelo, un bombón Lindt. El hecho de verlo con dos madridistas, uno más fundamentalista (aún así te aprecio Nando) que el otro (familia política y todo), y un afable argentino que se mantuvo como la mencionada marca de bombones (neutral) me hizo que no disfrutara de la victoria como es debido. Soy tan gili que durante unos minutos sentí remordimientos porque mi equipo había metido un penal dudoso. Así soy yo... Tras dar porculo a mi sobrino madridista con la colaboración de mi sobrino rojiblanco y recibir a cambio imágenes que NO descargué en las que se intuía a Ramos cabeceando en Lisboa, comencé a recapacitar: que se jodan! Ahí me acordé del no-gol de Perea, del fuera de juego de Huntelaar, del agarrón de Raúl a Aragoneses, de la mano de Xabi Alonso, de la no-roja a Arbeloa en este mismo partido... Así que para la vuelta programé verlo en mi pueblo, Antequera, sin tufo avikingado, pero por motivos de trabajo decidí ir un bareto de mi actual localidad a ver al menos parte del mismo, porque un streaming no estaba a la altura de tal partidazo. Así procedí, solo, a lo McClane en Nakatomi, actuando como si me observaran sabiéndome especial: un pato rojiblanco en un estanque de blancos.

 Llevaba esperando este momento varios días, en el sentido de que por suerte o por desgracia el trabajo me absorbe poderosamente y no he tenido el tiempo que hubiera deseado para descargar aquí, en mi mind palace, mis visicitudes con el Atleti como actor secundario con alma de principal, mínimo Morgan Freeman. Y llevaba esperando este momento varios años: ver a Torres, a.k.a. Fernando el Conquistador, enviar por mensajería dos paquetes en forma de balón en las dos porterías de la pocilga. Entre él y Griezmann (con un Mario y Tiago que destacaron sobremanera) se bastaron para despelotar a una defensa de chiste. En esta vuelta con aires cacareados de remontada, con enésima invocación del espíritu de Juanito (dejad en paz a los muertos por favor), el Madrid, un gran equipo, el club más poderoso del mundo en líneas generales, todo hay que decirlo, no consiguió ni acercarse a eliminar a un equipo que no es el mejor del mundo, pero es mejor que cualquiera, que dirían Sabina y Páez. Hace poco decíamos que a equipos colosos el Atleti le hacía frente mejor a partido único, así que fíjense en la evolución positiva de los nuestros, que en la Supercopa de España y en esta eliminatoria (además de la de la Champions ante el Barca), ha eliminado a Pili y Mili a doble asalto. Sencillamente espectacular. Que nos quiten lo bailao. Porque llegar a un bar exhausto, pedirte un Red Bull (Red Bull verdadero, no bebida energética marca blanca al mismo precio de un Red Bull), porque si te pido una Coca Cola y me pones una Hacendado no me cobras lo mismo no? pues igual con el Red Bull de los cojones... Pedirte un Red Bull, decía, (a este paso me van a pagar por hacerles publi) entre madridistas que veían el repelente y grimoso homenaje con tintes norcoreanos a su ídolo vociferante, y ver cómo segundos después se quedaban a cuadros con el 0-1, es momento Mastercard (nada, que hoy hago anuncios gratis y punto). Y es que se veía venir... entre esto del baloncito de gold-filled y el espíritu del bueno de Juanito que las cosas no les iban a salir bien (si hay algo de lo que me alegro de haber estado ajetreado es por no haber visualizado mierdas de tal calibre durante la semana, pero me han llegado en forma de diarrea auditiva, qué se le va a hacer). En esas va y comienza el partido, y cuando aún ni había apartado la mirada por primera vez de la pantalla, se va Grizzie por la banda, la mete a dentro del área, y en ese momento pensé que el pase era malo, pero The Kid remachó como un gran delantero que es, le pese a quien le pese. Tras celebrar con rabia el gol, yo y algún que otro valiente, incluso había un nota con una camiseta rojiblanca, el Madrid comenzó a cercar el marco de Oblack [sic]. Dominio asfixiante para el aficionado y tan solo exigente para nuestros gladiadores, que controlaban como podían las embestidas de un buen equipo merengue, que aún así no tuvo tantas ocasiones claras como posesión circundante. De todas maneras el gol de Ramos, con cantada del esloveno que salió a por aceitunas de noche, reactivó la zozobra, porque seamos francos, el RM es de los pocos equipos que te mete el miedo en el cuerpo con casi cualquier resultado adverso. No sé si es el ADN que se ha instalado en el seguidor atlético en la última década, pero yo no me fiaba ni un pelo. Así llegó el descanso como agua de mayo. No aguantaba allí más, e hice un semi-GilMa. Me fui a por lechuga al Supersol, descuidando adrede un buen pellizco del segundo tiempo. Ya dentro del coche (pasaba de gastar más dinero entre vikingas histéricas) oí estupefacto como el gol del becerro de oro (que conste que Cristi no me cae ni mal, me cae peor Messi fíjense lo que les digo) no era el 2-1, sino el 2-2. Ole los cojones de mi Atleti una vez más. Tras aguantar unos veinte minutos más, y enterarme de que entraba Arda, dejé de preocuparme por la eliminatoria. El turco saliendo a cerrar los partidos no hace falta ni que me lo enseñen para saber lo que hace... Mientras, ya en casa, picaba cebolla para burritos con el móvil al lado, y también hubo tiempo para que el mismo que protestaba por juego duro del Atleti en la ida mereciera la expulsión, además para que fuera aplaudido por el señorío de la capital. Hasta hoy no he visto el segundo golazo de Torres. Otra muesca más, este equipo lleva en los genes la competitividad, y poco a poco se están mutando los genes recesivos* del pesimismo en los derbis que se propagaron los últimos años. Pocos equipos, por no decir ninguno, aguantan tal tormenta de ataques casi sin despeinarse. Por desgracia hay gente que solo valora un subconjunto barroco y quijotesco del maravilloso deporte que es el fútbol, y que no ve jugar a los nuestros más que contra el equipo de la galaxia y con eso ya establecen verdades universales. De ahí me imagino que brotará ese mantra que dice que somos violentos, que no jugamos a nada, y demás sandeces. Son un mal necesario, y no hay que olvidar que si chillan tanto es porque ahora les estorbamos, pero son los mismos que se alegraban de las Europas Leagues. Afortunadamente, hace tiempo que aprendí que el mayor insulto es la ignorancia, o como mínimo la buena educación cuando alguien busca que uno entre al trapo. Incluso les doy la razón distraídamente cuando me dicen que los del Cholo son "donadores de patadas", o que son violentos. En resumen: "ladran, luego cabalgamos". No se sabe por cuánto a este ritmo, pero esta eliminatoria nos la merecíamos. Y ya está, que no se puede sacar pecho mucho más, que enseguida se lo hunden a uno, sino que se lo digan a los haters de El Niño. Humildad como reliquia.

* no soy experto en genética, pero sé lo de los guisantes de Mendel y esa mierda. Que ningún experto en la materia me corrija. Gracias.

ANEXO: El Barça en liga y en copa.
No quería obviar el partido que hubo entre medias del derbi copero. El Atleti jugó mal los minutos que le vi contra un Barcelona que le pasó por encima. Esta vez la insípida equipación visitante hizo honor a su apariencia. El tridente Neymar, Messi y Suárez percutió justamente a los nuestros. A pesar de ello, es cuestión del gen simeónico, tan correctamente implantado en nuestros jugadores, el hecho de que el Atleti llegó a ponerse a un gol de nuevo, y plantó más cara de la esperada al descanso a un Barsa que sufrió hasta el final para certificar su justísima victoria. Eso sí, NO ME GUSTÓ LA ACTITUD MACARRA EN CIERTAS ACCIONES, COMO MANDZU MANDANDO CALLAR AL NOU CAMP, QUE NOS APLAUDIÓ EL DÍA QUE GANAMOS LA LIGA ALLÍ. ASÍ NO CROATA. HUELGA DECIR QUE CIERTAS ACTITUDES HAY QUE RELAJARLAS, QUE UNA COSA ES COMPETIR, QUE LO HACEMOS DE CINE, Y OTRA PASARSE DE LA RAYA. CON ESTO NO LE DOY LA RAZÓN A LOS QUE DICEN QUE SOMOS VIOLENTOS, SINO QUE MATIZO CIERTOS COMPORTAMIENTOS QUE NO SON DE RECIBO, SEA EL RIVAL QUE SEA. OTRA COSA ES QUE LOS DETRACTORES DEL JUEGO ATLÉTICO VEAN FANTASMAS DONDE NO LOS HAY. Ahora los hechos sitúan una nueva eliminatoria, que esperemos tenga el mismo devenir que la de tan grato recuerdo en Copa de Europa. El FCB también es un rival temible, pero hay que tratar de hacer la machada completa en Copa tras eliminar al Real Madrid. A falta de nuevos resultados, esta Copa me la está empezando a poner dura, esperemos que no haya gatillazo y que las palabras del Cholo se sigan cumpliendo: "a doble partido, los míos no temen a la muerte".

miércoles, 24 de diciembre de 2014

eskerrik asko

No podía terminar este año así como así. Casi a la francesa, nunca mejor dicho dado el protagonista del último partido del año. Este Atleti se merecía una despedida a lo campeón. El escenario, pese a haber sido conquistado siempre que los nuestros han pasado por el nuevo San Mamés, no era el más favorable, el primer tiempo menos. Una nula respuesta al voluntarioso e ineficaz juego bilbaíno, que les dio más que suficiente para irse ganando al descanso. No daba un puto duro por el Atleti, desde la comprensión de las bajas, del peso de los partidos, de que a veces también hay que perder, de que bastante había creído ya tantas y tantas veces, con más éxitos que fracasos de por medio. Pero este equipo estuvo una vez más por encima de mi mentalidad, y pese a la horrible indumentaria, me brindó con sidra el Gaitero una victoria que por mucho que el árbitro manchara, deja una pátina de profesionalidad incontestable. La sucesión de goles fue un momento nirvana por todo lo que se produjo en esa habitación de hostal jiennense, con mucha influencia en el resultado final, y que sorprendentemente tenía canal+ cuando apenas pensaba en ver el partido. Se hizo lo mismo que el Cholo dijo a sus jugadores en el entretiempo: terminar bien un gran año, disfrutando por el camino.

Estos 365 días de 2014 son un subconjunto de la época más guinessiana de nuestro equipo. Campeón de Liga, Campeón de Supercopa de España, subcampeón de Europa y semifinalista de Copa. Por no hablar de la pléyade de records que los futbolistas con alma de gladiadores de Simeone (y Burgos, y el Profe Ortega...) han conquistado. Sería una pérdida de tiempo sumergirme en cada uno de los logros, ya por todos sabidos, pero quiero rescatar una frase esperanzadora, máxime en los tiempos que corren, y que fue pronunciada por nuestro guía espiritual cuando se consiguió el título liguero. "Si se cree y se trabaja, se puede". Pocas veces, por no decir ninguna, he sentido tanto orgullo como con los éxitos de este año. Esa sensación tan reconfortante de saber que uno ha estado ahí en las duras, en las podridas, para estar por derecho en las maduras. Hoy no merece la pena hablar del futuro, porque el presente es demasiado grande. El equipo está en metamorfosis para seguir siendo igual de sólido, y creo que todos temíamos una suerte de caída en picado tras la temporada anterior. Ni de lejos se ha producido esa hecatombe. En octavos de Champions; en liga dominando la tercera plaza y mirando más arriba que abajo; en Copa con todo por decidir. No hay duda de que será duro, pero eso es lo que nos pone, ¿a quién le gusta lo fácil siendo del Atleti?

jueves, 27 de noviembre de 2014

De la alfa a la omega

Con cada vez menos sorpresa para propios y extraños el Atleti tumbó, mejor dicho no dejó salir al ring, al Olympiacos de El Pireo, que no es del todo Atenas. El actual once titular a excepción de Miranda fue el encargado de machacar a los del tocapelotas de su entrenador, que no me cae tan mal como otros de la acera de enfrente pero al que no trago, por mucho que salude al equipo al final del partido. Los comienzos que tiene este ejército cuando la situación lo requiere de verdad son admirables. Esta vez me perdí incluso un par de ocasiones antes de anclarme en el sofá. Raúl García, al que unos cuantos, incluso yo, hubieran dejado en el banco por Griezmann, abría la brecha con la inestimable colaboración del estimado Roberto. Luego, dominio absoluto, con un 2-0 que el croata no tuvo más remedio que remachar ante la ineptitud de los centrales grecos. La noticia a pesar de la fiabilidad, es que además este equipo juega muy bien, al menos a ratos.

Respecto al año pasado, el mapa de calor se ha desplazado a la banda derecha, en la que un desmelenado Arda y Juanfran acuchillan defensas. Cómo está el de Crevillente madre mía... Continuemos con las bondadosas comparaciones. Mandzukic siempre me ha agradado, a sabiendas de que no es el Kun, ni Forlán, ni Falcao, ni Vieri, ni Hasselbaink, ni Diego Costa. No es un mal delantero, ni mucho menos, pero el buen atlético sabrá lo que quiero decir. Entre otras cosas, viene en un momento de su carrera bastante tardío. Sin embargo, además de engrosar su cuenta ayer a costa de los griegos, muestra un compromiso defensivo y una actitud como muy poquitos, y que para mí le convierten en una referencia cojonuda. No lo cambio a día de hoy. Y paso de seguir comparando con el año pasado, que siempre me pasa igual. El partido continuó con el rodillo colchonero, y así llegaron el resto de goles de nuestro espigado 9. Hubo tiempo para que Raúl Jiménez tuviera sus minutos. Cada vez veo más decisiones acertadas en sus acciones, y el tiempo dirá de qué pasta está hecho. Griezmann vio cómo le anulaban extrañamente un gol, solo se me ocurre que por offside posicional del mexicano, o quizá fue por su horrible corte de pelo o como mucho por compensar el leve fuera de juego de RG8 en el primer gol. De todas formas, el francés sí parece enrolado en la causa, no tanto como Cerci. 
Lo que queda claro, máxime después de este partido, es que Simeone sabrá mejor que nadie quién se merece jugar. Aunque no niego que me gustaría ver más al italiano, sobre todo para que no se queme. Pero el problema puede que sea más simple: de momento, no tiene sitio. El Atleti actualmente tiene un bloque en el que es sumamente complejo entrar, siquiera jugar unos minutos, y si encima el solicitante de turno no está acostumbrado a machacarse a cada segundo y no asume ese rol innegociable de soldado raso, como puede que sea el caso, lo tendrá francamente difícil. Pero ese es el menor de los problemas. La clasificación está conseguida. Berlín, aún utópica, no está ni cargada en el mapa, pero el saber que al menos vamos a volver a vivir un choque de octavos de final allá por febrero, hace que a uno le baile el cuerpo. Antes habrá que exhibir galones ante toda una Juventus, más que para ser líderes de grupo, por la camiseta enfundada. Sinceramente, me da igual quedar primero o segundo, pero tengo muchas ganas de ver este apasionante duelo con más margen de pulsaciones. Recordemos cómo empezó la clasificación, y cómo se ha enderezado a base de triunfos. No valoraremos este tinglado hasta que lo perdamos. Esperemos que ese momento nunca llegue del todo.

ANEXO: El Atleti y los helenos
Antes del partido me tomé la molestia de consultar en infoatleti el devenir de los nuestros contra los equipos de Grecia. El balance no es muy halagüeño. En total se ha enfrentado a seis clubes: Panionios, OFI Creta, PAOK, Aris, Panathinaikos y Olympiacos. El Panionios, el OFI y el Aris nos eliminaron de competición europea, si bien el Aris de Salónica lo que hizo fue jodernos la fase de grupos de la Europa League 2010/11. Además, nos hicieron ostentar el dudoso honor de ser el primer equipo en perder en terreno español contra un griego en partido oficial. Sin embargo, los dos colosos del país, Panathinaikos y Olympiacos, han sucumbido ante nosotros siempre que se nos han cruzado. Un total de siete victorias, un empate y cinco derrotas de global contra el país de los filósofos.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Correcalles

Tarde o temprano iba a aparecer en el blog una crónica con ese nombre. Y creo que el partido de anoche en Suecia justifica esa denominación: encuentro de ida y vuelta donde el Atleti tan solo estuvo cómodo al inicio y al final. Durante muchas fases el Malmö, lejos de limitarse a defender, se plantó en los morros del área rojiblanca. De todas formas, los apuros llegaron cuando los nuestros ya se habían puesto por delante merced a un gol que es de lo mejor que he visto últimamente en cuanto a belleza y asociatividad. Ya estarían tardando quienes nosotros sabemos en hacer recreaciones 3D del gol si hubieran sido otros los protagonistas. Golazo de Koke. Pero los bravos suecos tenían que irse arriba. No les quedaba otra... 

El descanso les sentó bien a los celestes y muy mal a los de amarillo, que habían jugado con doce la primera mitad por la absurda vestimenta del colegiado inglés (tiene cojones que fuera todo el primer tiempo con una ropa tan parecida al Atleti). Luego nos echó un cable haciéndose el lugareño en la mejor ocasión del Malmö: tiro que toca en la mano suelta de Siqueira y trancazo al palo de Rosenberg, que acabó desquiciado. Minutos de agobio... El Atleti estaba jugando con hielo y éste también quema. El equipo no me gustó nada en la segunda parte. Jugó a lo que quisieron los rubios nórdicos con coleta, pero a pesar de ello, nuestro narigón (detalle que no todos tienen saludando a la afición) remachó un balón manso para acabar con las opciones enemigas. En cuanto la golpeó Raúl sabíamos que iba a ser gol, reconozcámoslo. Ahí se firmó la amnistía de este caliente partido, que fue un filete congelado sobre aceite hirviendo. Lástima el gol anulado al Cebolla. Me jodió lo que no está escrito. La clasificación está encauzada pero sigue estando rara (como dice Simeone). Yo escribo esto en un avión que va a Zúrich, y como buen imbécil que soy, fantaseo con este mismo destino como escala a Berlín allá por junio. No quedan palos ni ná...

sábado, 1 de noviembre de 2014

Testarudos

Minuto 54, tras ir por delante en el marcador con una primera parte constante e insistente, un balón tontamente no despejado provoca un córner. El Atleti, el número uno ejecutándolos, y posiblemente también defendiéndolos, veía cómo el Córdoba igualaba un partido de obligado cumplimiento con un golazo de Ghilas (pasado de kilos y con un gran parecido a El Barrio). Con ese peso en el lomo, nunca mejor dicho, el Atleti tenía que volver a meter una marcha más, pero a cabezón no le gana nadie. Afortunadamente, este equipo responde de maravilla ante las exigencias del guion, y cortó de raíz lo que podría haberse convertido en una pesadilla antes de navidad, dadas las fechas. Eso es con lo que me quedo de este partido: la convicción y oportunismo para acallar la rebelión cordobesista. Anteriormente, vimos a un Atleti equitativamente tozudo por las bandas, con un Siqueira que cada vez me gusta más pero que tiene errores que cuestan goles (también se distrajo luego Juanfran en ese córner). Aunque se puede decir que la marcha de Filipe está cada vez mejor salvada con los dos recambios que hay para ese puesto. Hoy por ti, mañana por Ansaldi. 

Se percibe además mayor participación de la gente de dentro, pero no, no terminan de germinar todas las ocasiones que deberían. No obstante, Griezmann comienza a justificar su contratación y le van entrando los goles que al principio no querían. Los dos tantos del borgoñón fueron los que nos hicieron romper las igualadas. Por otro lado, el gol nuestro de cada día a balón parado para Mandzukic, que suma y sigue. Encima, otro gol de RG8 con la colaboración del pobre Pinillos, que también había participado desviando el tiro de Griezmann en el primer gol. En los minutos finales, se pudo comprobar que Simeone da oportunidades a quien se lo curra: otra lectura no tiene la entrada reciente en los cambios para Cristian Rodríguez. Me alegro por él, me identifico mucho con su carácter en la cancha y siempre está bien tenerle con autoestima. Fallé en mi pronóstico de que Cerci nos iba a sacar del atolladero, y también en que iban a dosificar a Koke, que soltó un larguerazo enroscado genial. Él, si cabe más que Gabi, es uno de los termostatos de este equipo, y me preocupa que se gripe con tantos partidos. De todas formas, si el año pasado se llegó tan lejos con 13 hombres y estamos empezando noviembre, es un tanto paranoide crearnos este tipo de zozobras. 

Cerca del final, llegó un tanto de esos que tanto me ponen de los nervios para darle rimel al marcador final. Quiero creer que esto no sucederá en situaciones igualadas y que ese segundo gol cordobés fue fruto de la parsimonia puntual debida al resultado. De todas formas, poco que objetar a un equipo que fue a por el partido de principio a fin y que cada jugada mordía al contrario. Enfrente estuvo un Córdoba (de infausto recuerdo los años en el infierno) que no fue ni mucho menos lo peor que ha pasado por el Calderón. Dudo que les de para mantenerse en liga de los premios de la risa, pero dieron sensación de peligro en varias contras pese a su desplome final. Además, es una gozada ver un desplazamiento masivo de aficionados de otro equipo a un Calderón que ya de por sí tiene ambientazo, y el premio sin discusión de ver a un equipo con alma de campeón. A seguir remando ambos y nos vemos en abril, ojalá que in situ dada mi cercanía con la ciudad califal.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Diosa Intensidad

Fue invocada con fuerza por todos y cada uno de los que siguen al equipo que lleva en el pecho el emblema de Madrid, y el resultado no pudo ser otro. El Atlético minimizó a un Sevilla que también sabe de esto y que sin embargo anoche, entre experimentos fallidos, sucumbió a la voracidad colchonera sin apenas inquietar. Fruto de la vehemencia y apasionamiento buscando el gol, llegó el de Koke. Cuanto más se busca, más probable es que se tenga la suerte de cara. En esta ocasión así fue, y tras ser desviada, la pelota entró a pesar de que el gran portero sevillista hiciera lo imposible por pararla. Aprovecho para decir que el Sevilla Fútbol Club tiene jugadores y actitudes cancheras que admiro, pero que a la par me hacen odiarlos momentáneamente. Imagino que a los palanganas les pasará lo mismo cuando se enfrentan al Atleti. No cambiéis nunca por favor. Mis respetos para el SFC, compañero de andanzas tantas veces en esta década. No tuvo precio la batalla entre Mandzukic y Nico Pareja. Que si te doy un manotazo para alejarte, que si yo te estrujo la nariz enmascarada en un salto... Fútbol al fin y al cabo, sin mariconadas. Al que no le guste que mire para otro lado.

En esas el partido comenzó a enquistarse, se atisbaba la reacción nervionense, pero esta nunca llegó. Lo que sí llegó fue un auténtico golazo, a balón parado y de jugada. Más chulos que un 8'8 periódico. No sé si eso estaba ensayado, pero conociendo quiénes están detrás de la maquinaria no me extrañaría un gramo. Gran gol que vino de perlas a Saúl, cada vez menos sorprendentemente titular. Dada la apatía de Mario y el bajo estado de forma de Gabi (clave para el devenir del equipo y que mostró mejoría ayer), es sensacional tener a un chaval con confianza, y todos sabemos tenga uno la demarcación que tenga, el gol es lo que da más autoestima. Fue una especie de paralelismo con el primer gol de Koke con el Atleti, precisamente en un Atleti-Sevilla de hace tres años. Época en la que aún no estaba el Cholo, que anoche volvía por fin al banquillo. Los jugadores son profesionales, muy profesionales, pero es probable que el argentino inoculase anoche ese extra de intensidad que, bien canalizada, es la que hace a este equipo ser tan sólido atrás y tan contundente arriba. Es la madre de los éxitos, y Simeone su profeta más aventajado. No se trata solamente de luchar cada balón como el último, sino estar atento a las claves del partido para hincar aún más el diente en la presa. La afición también lo sabe, y volvió a dar una lección de fiereza y de paso demostrar algo que no hacía ni falta: que está con su líder y con el equipo a muerte. Me da pena que hasta gente a la que admiro, como Paulo Futre, se venda por una puta columna y tilde de desagradecida a la que es también su afición... Por suerte de momento, solo de momento, se consiguen cerrar estas bocas hediondas, y hay periodistas en los que se puede confiar. El tonto soy yo, que me enervo leyendo esas mierdas. Si ya lo dijo el Cholo: "No consuman, lean El pato del Manzanares".

Por si fuera poco con la reivindicación de Saúl Ñíguez, otro del que me alegré infinito que marcara fue el mexicano. No solo hizo gol tras magistral centro de Koke, sino que tuvo unos minutos geniales. Habrá que seguir confiando en él. Y en Raúl García, que ahora tira hasta penaltys. Y en Griezmann, es un lujo tenerle en el banquillo tanto tiempo. Eso habla a las claras de que este año hay más armas en el arsenal. Otra cosa será utilizarlas todas sin que se encasquillen ni oxiden. Si es que cuando un día salen las cosas, salen: incluso en el Levante-Rayo de más tarde presencié un centrazo de Insúa rematado a gol por Baptistao... Victoria para enmarcar, y que afortunadamente cada vez es menos noticia. De los equipos que se han enfrentado a rivales chungos, el Atleti es el único que ha ganado siempre hasta ahora. Es pronto para saber qué pasará, pero de momento solo basta con deshacer el zoom y pasar del mapa de España al de Europa. Ahora toca la Vecchia Signora. La exigencia cada vez es mayor, pero la experiencia también. 

domingo, 24 de agosto de 2014

Distancias

 Volvemos a hacer lo que más nos gusta desde esta cédula de sentimiento colchonero. Como ya dije hace tiempo, las entradas serán menores, que no menos extensas, pero empezando con un título en disputa era imperdonable no escribir algo. Quedan muchos temas en el limbo, como las salidas y llegadas, las sensaciones y las inquietudes. Pero ya habrá tiempo de desgranar toda esa mierda.

1º Asalto Quizá hoy me guíe por el antimadridismo exacerbado de mi contertulio el día del partido, ya que yo soy mucho de retener lo que veo y oigo durante los mismos, pero creo que un majareta más perdido en la red como yo no hace daño a nadie. Sobró el cuarteto de instrumentos de cuerda del inicio, pero sobró aún más enturbiar el ambiente recordando a Luis Aragonés en pleno minuto de silencio. Lamentable la manera de algunos de ensuciar la imagen del aficionado rojiblanco. Vamos a zambullirnos ya en el partido, que si no se nos atraganta esto entre media del síndrome postvacacional. Salió el Atleti con la cota de malla en pleno verano y a horas más adecuadas de programas de prensa rosa futbolera de esos que yo por suerte no veo ni para criticarlos. Enfrente estaba un equipo que le pese a quien le pese llega a producir trauma aparte de desprecio natural. Yo no sé qué critican tanto los exquisitos, pero en la primera parte si hubo un equipo con ocasiones fue el Atlético de Madrid. Para "no querer jugar" ya es algo. No aparecían por ningún lado ni el enchufado del presidente ni el resto de divas, a una de ellas más le vale quitarse esa diadema o perderá followers en Instagram. Mientras, al Atleti le podrán recriminar su poca vistosidad a veces (solo a veces) por mucho que se empeñen en decir que es siempre. Pero ¿qué quieren que les diga? A mi me gusta más ver a un jugador de mi equipo pelear a muerte por un balón y llevárselo que una pataleta absurda en la esquina del área para posteriormente ceder el balón hacia atrás. El fútbol es un deporte y un sentimiento, para otros menesteres están el cine o el teatro. Percibo que se hablan pestes del Atlético de Madrid actual, desde los áticos con piscina futboleros a los más lúgubres tugurios, cuando deberían como mínimo valorar las ganas e intensidad que le pone este equipo. Entendería más esta postura si los árbitros fueran permisivos, pero si el Atleti juega al límite es un riesgo que tiene sus consecuencias pagadas a rajatabla en forma de tarjetas. Véase la torticera tarjeta a Koke en los primeros minutos oficiales de la temporada: absolutamente precondicionada por dónde se jugaba y quién era el infractor. Esta forma de jugar ha servido tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, con buenos resultados con árbitros europeos y nacionales. Invito a esos paladines del "jugar al fútbol en vez de dar patadas" a ver más de un partido del Glorioso antes de opinar desde el desconocimiento, demostrando no tener ni puta idea de la grandeza del fútbol.

No es menos cierto que en la segunda parte la balanza terminó de inclinarse y por poco que hizo el Madrid fue justo que se adelantase en el marcador con un gol de debutante. James, sucedáneo rebozado de CR96, mantenía esa costumbre impertérrita de debutar marcando ante nosotros. Cosas del Atleti... Pero de este Atleti también son cosas el no perderle la cara al partido a pesar de quedar menos de diez minutos, y aunque el que escribe esto desertó por amor y ni siquiera se dignó a poner la radio durante un trayecto de una hora en coche, no saben ustedes la alegría que me llevé al saber que no, que don Raúl García Escudero no estaba muerto y daba un hálito de esperanza para la vuelta. Algo así como despertarte de una pesadilla e ir descubriendo que era solo un sueño... o quizá la manida situación de encontrarte una cantidad de dinero de importe mediano/bajo (según el nivel adquisitivo de cada uno) en el bolsillo interior de un abrigo donde solo esperabas un pañuelo de papel rancio. Después hubo tiempo para una mano de Mario, para rematar su mal partido. No digo que no sea mano, pero ojito con las justificaciones que veo y oigo por ahí de que corta una trayectoria. Efectivamente es así, pero si es mano, es porque el árbitro hubiese visto que había voluntariedad de cortar el balón, bien por poner el brazo en un sitio clave a ver si le da o porque descaradamente ha ido a contactar con él. Todo lo demás creo que estoy en posición de decir que es no tener ni idea de reglamento. Esto lo digo así a las bravas, sin documentarme mucho. De todas formas también les digo que yo en este caso sí hubiera pitado mano y punto, sin entrar en voluntariedades, simplemente porque me parecía justo.

Sea como fuere, el Atlético, como suelo llamarle yo, salió vivo de un lugar donde muchos perecen, y con más opciones de las a priori esperadas de llevarse la copa. Cada uno juega acorde a sus intereses y con lo que tiene, que no es mucho precisamente. Buscaban un rival digno, y ahora berrean. Me cuesta conformarme con el "que hablen de uno, aunque sea mal", porque crean una imagen satanizada de un equipo que honra al deporte en cada aparición, y que en la actualidad está dando un ejemplo de superación constante. El fútbol, para los que están en el terreno de juego ha de ser una guerra bien entendida, en la que se utilizan todas las armas al alcance para conseguir la gloria. Mientras los demás se confundan en otras divagaciones le seguirá yendo bien al equipo, independientemente de los títulos. Y hablando de títulos, no olvidemos que esto era la final de la Supercopa de España. Como trofeo menor que es, y por eficiencia de calendario, debería disputarse a partido único, pero como no es así, los nuestros decidieron ser muy cautos atrás y a partir de ahi tratar de sacar un buen resultado para la vuelta que sería en el Calderón. Aunque seamos francos, contra los de la acera de enfrente, sobre todo en el Manzanares, las expectativas seguían sin ser muy halagüeñas... 

2º Asalto
Conscientes de que repetir el discurso de repantigarse atrás no iba a ser suficiente bajo ningún escenario de partido, el Atleti salió enrabietado y a la carótida del rival. Antes de que todo el mundo estuviera sentado dejándose la garganta apareció una pareja que huele de maravilla: Antoine y Mario. El francés (que me gustó mucho en la ida) la peina y el croata la cruza con un tiro de los que duelen a los porteros. Ni el palo salvó a Iker en esta ocasión (no hago bromas fáciles con él porque le agradezco sus éxitos con España). Curiosa la conversión de héroe a villano tanto a nivel nacional como de club la que ha sufrido este hombre, claramente en el ocaso de su carrera. Ley de vida. A partir de ahí, paulatinamente pasó lo que se esperaba, el potencial del Madrid comenzó a mostrarse con la connivencia rojiblanca y bien pudieron empatar. Especialmente activo estuvo James, cuyo gran Mundial le permitió a Florentino enterarse de que existía para hacer rico al mafioso del Mónaco. Lo que no haga Floren... Pero sin Di María, el desequilibrio en persona, costaba más hincarle el diente a esta roca (que no joya) de equipo que es el del Mono Burgos, porque Simeone perdió los papeles en una hipersobrereacción. Un comportamiento lamentable que le puede costar varios partidos. Prefiero un entrenador con sangre a un pecho frío, pero hay fronteras que no se deben superar nunca. Al menos se disculpó y ha asumido su culpa. Espero que su ausencia no se note. De hecho, vaya por delante que yo siempre que digo "Simeone", menciono implícitamente a Germán y su cronómetro, otro artífice igual de importante de los éxitos recientes. Lo mismo no hay mal que por bien no venga y empezamos a vislumbrar al sucesor natural de nuestro líder. En el otro lado, su entrenador y su flor adherida al culo no tuvieron tino con los cambios, mientras que los jugadores colchoneros mutaban de soldados rasos a gladiadores, dando un recital de garra y sacrificio culminado con varias ocasiones para haber finiquitado la final, que no eliminatoria. Esto era un título, no lo olvidemos.

Comer aquí es jugarse la vida
Ser seguidor del Atleti de mi perfil no es fácil. Si dragan en mi mente, por desgracia encontrarán que mi psique se vio afectada a perpetuidad por esa fatídica noche lisboeta. Esperaba un gol del Madrid en cualquier momento, pero también esperaba uno del Barcelona la noche mágica de la Champions pasada y no llegó, y así muchas otras veces. Este equipo sabe cada vez mejor aguantar el resultado y mover el partido a su antojo. Recuerdo cómo le quemaba la pelota en los pies a los nuestros en el primer derbi de Simeone contra los merengones. Al menos en esta vuelta de Supercopa se vio a un equipo capaz de sacar el balón desde atrás. Sin rifarla y terminando jugada.

Un bar del Atleti en plena Axarquía, rara avis.
El gol no llegó, y no solo eso, sino que durante toda la segunda parte el Atleti fue superior y creó más peligro, volteando el dominio madridista tras el gol de Manyu (ya se me ocurrirá algún mote para el croata). No tenía precio ver las caras de desazón de dependientes y clientes dentro del antro donde cenamos. Fin a la infame racha sin ganar al eterno rival en casa, y encima celebrando título en el Calderón, probablemente el último en este mítico estadio con los días contados. Esto no ha hecho más que empezar y los del Cholo ya tienen un título esta temporada, para otros será peccata minuta pero a mí me sabe a gloria. Nueva compra de periódico para inmortalizar el recuerdo y ojalá no sea la última del año, aunque será sumamente complicado rascar algo más esta temporada. No obstante, cada vez es más corta la distancia entre este equipo y la nobleza futbolística de la que nunca llegó a estar del todo distante. Lo mejor es que nadie le ha regalado nada y seguimos con los pies en el suelo. Este año será duro, pero ¿quién no está ilusionado con estos jugadores que se dejan los cojones en el campo? Cuando los demás van, el Atleti del Cholo vuelve, y cada vez con más adeptos de todas las especies...

#cocoesdelatleti

lunes, 28 de abril de 2014

Valencia 0-1 At. Madrid (J35) - Esto va en serio

 En una salida dificilísima, la primera por tierras horchateras, el Atleti demostró que esta temporada la raza que manda es la Sioux. Coleccionando la cabellera valencianista se da un paso crucial para la liga. ESTE ERA EL PARTIDO. Aquí estaba la primera asa de la copa. El Valencia, jugando en casa, y consciente de que podría joder a quien los había eliminado en Copa y Europa League recientemente, no "se dejó" en ningún momento. Totalmente comprensible y loable, aunque si hubiésemos pinchado se habrían llevado una ración de odio irracional por mi parte entre pecho y espalda. Demostraron con su alineación y el ambiente que este partido les importaba. No fueron ni mucho menos un murciélago con piel de cordero. Afortunadamente este año sale casi todo, y cuando no es una cosa es otra. Esta vez fueron dos capitanes con nombres cuya pomposidad es inversamente proporcional a su compromiso con este club. Grandes pase lo que pase. Gabi y Raúl. Se sufrió hasta el final, como debe ser si se quieren hacer grandes cosas. Diego Costa se empeñó por dos veces (me preocupa), en fallar lo que no suele. Permitió a Guaita enjugar con creces su error de cálculo en el primer gol. Pudo pasar cualquier cosa, pero el Atleti minimiza los errores y opaca los posibles aciertos del rival. Muestra de ello fue la intervención de Juanfran cerca del final. De cojones esa falta. Había que hacerla y punto. Alderweireld dará la talla de lateral, eso espero. 

El árbitro pitó y el estrés en ese antro de cubatas a tres euros (o 3'50 si hablamos de Beefeater), dejó paso a un puño agitado y contenido, que aún no se ha ganado nada. Esos borregos soltando bilis con tufo a ginebra o whisky en función de ser del Madrí o del Barzelona pusieron la vista en otro lado y uno se alegraba mientras tanto de no parecerse a ellos. El Atlético consiguió volver a ganar en liga en Mestalla tras once añazos. La última vez fue Aguilera quien nos dio el triunfo. Más de una década... En esa temporada la Real Sociedad estuvo apunto de dar la campanada, y mi amigo estuvo conmigo viendo el partido decisivo, como ayer tarde. Al año siguiente, el Valencia CF fue el último equipo terrenal en ganar la liga. La situación a estas alturas es casi inmejorable, y la gente tiene ganas de una alternativa a lo de siempre. Esos mecánicos béticos, esos amigos o conocidos del Athletic, y gente tanto ajena como aneja al fútbol, de todas las edades y credos, se deshacen en elogios hacia este grupo de superhombres. O en su defecto, desean que los nuestros ganen el campeonato. Incluso algunos aficionados light del Real Madrid o Barcelona... Sea como sea, cuando piropean al Atleti es como si me lo hicieran a mí, así que últimamente uno liga bastante, cuando menos falta le hace. 

domingo, 6 de abril de 2014

At. Madrid 1-0 Villarreal (J32) - Raúl selección


Pasan las jornadas y ahí sigue la obra, sólida como El Dolmen de Menga. Este Atleti aguanta más que submarino debajo de un grifo (nunca mejor dicho dado el rival de este sábado). No lo pude ver, apenas pude estar en contacto con el resultado, pero  ¿qué importa a estas alturas de campeonato? Si ya estoy como loco... Esta vez continuaba acentuándose el más difícil todavía, debido a las bajas en todas las líneas excepto en la portería. Más mérito si cabe. Aunque no es menos cierto que el Villarreal, donde Óliver Torres disfruta de una beca Séneca, también venía mermado. Aunque si les digo la verdad, si juega Toby Alderweireld en la zaga, a mí plim. Eso sí, incluso conocedor del resultado, a mí también me puso el culo prieto ese despeje que apunto estuvo de colarse. Brrr... ¿Y el gol? Les juro que no tuve ni que preguntar de quién había sido. Me habría jugado al menos dos euros a que era él. Raúl García rules again. Si no fuera por ti macho...

Cada vez hay más niebla, cada vez más espinos mientras la pendiente se hace más resbaladiza. Los indicadores no se sabe si dicen izquierda (Barcaca) o derecha (Mandril). Solo las cabras montesas parecen saber dónde está la meta, pero el equipo sigue firme el itinerario, a pesar de ir con la cantimplora en reserva. Aún queda un puñado de partidos para soñar. Encuentros con un Calderón abarrotado. Días del Cholo levantando los brazos en plan psycho jaleando a la grada. Encuentros fuera de casa donde cada rival querrá hacer el partido de su vida se juegue algo o no. Y antes de eso, una noche que puede pasar a los anales y vaginales de la historia el próximo miércoles. Adéu.


miércoles, 12 de marzo de 2014

At. Madrid 4-1 AC Milan (CL) - Questo è Atleti

El romanticismo llevado a la máxima expresión es lo que palpé primero. Qué colorido, qué tifo con banderas por doquier. Como si de estandartes de batalla se tratase. Un buen partido de fútbol debe ser una batalla, y todo hacía indicar que nuestros caballeros estaban prestos y dispuestos. Gabi robó un balón que él mismo había comprometido, la cedió a Koke mientras señalaba con su espada el camino al joven muchacho, que puso un centro inteligente, quizá muy abierto, quizá muy alto y bajo a la vez... Pero allí estaba el delantero con más recursos del momento, Don Diego, el villano codiciado, para constatar que aparte de marcar goles, algo de brasileño aún le queda, porque su remate es digno de un golpe de vale tudo. Estoy disfrutando como un niño del Atleti mientras me flipo escribiendo esta crónica, creyéndome aprendiz de A. Pérez-Reverte o del Anónimo de los cantares de gesta. 

fuente: memedeportes.com

Si sigo en esta línea acabaré cagándola, así que volvamos al realismo cholesco. El Atleti entonces tenía todo de cara a las primeras de cambio. La gente irresponsable incluso desde antes del partido ya se veía en cuartos y este gol no hacía sino certificar el trámite ¿verdad? Imposible. El Milan, quizá con la omertà del Atleti, comenzó a comerciar en el territorio de los matones colchoneros (ahora me paso a Mario Puzo!?), y al final la asquerosa de Kaká, que parece que solo rinde cuando juega contra nosotros empataba. El gol fue un calco de otros muchos por esa esquina del barrio, pero para mí Juan Francisco es sagrado y en esta bitácora le seguiré pagando mi mensualidad religiosamente. La tendencia continuó tras la igualada, cuesta mucho revertirlas, máxime cuando el rival, esté como esté actualmente, tiene áura de campeón. 7 copas de Europa. Porque si eso no importa ahora, ¿por qué un equipo que tiene solo dos más siempre es el favoritísimo? Como dijo Raúl García Escudero I de la Corona de Navarra: "En la Champions hay que saber sufrir". Sabias palabras tras igualar a otro SABIO, Courtois tampoco se quedaba corto con las suyas (el belga es más bueno que una Barbar haga lo que haga con su futuro). Se necesitan además, golpes de timón, de esos que te llegan cuanto más te lo crees y cuanto más entrenas. El oficio, la suerte del equipo grande o como se llamen. Gol de Arda tras tocar en la cerda valenciana de Rami. Ese balón entró por la energía de cada arqueo de ceja y levantada de asiento de cada rojiblanco que ayer veía el partido en ese momento. Fue un punto de inflexión similar al que presencié in situ en el primer partido de esta andadura contra el Zenit. Gol de Ardajandro Magno en el momento que peor lo estábamos pasando. Cómo me ponen sus celebraciones de rabia sarracena joder... Eso es luchar por lo suyo y no poner bombas diez años antes. A su salud el shawarma de turno de ayer coño!



A partir de ahí no hubo color. El equipo salía con potencia a la contra y fue cuestión de tiempo que llegara la sentencia. Me alegro como siempre del gol nuestro de cada día de RG8. El hombre a una nariz pegado que tanto criticó la gente, y que sabe de qué va esto como pocos. Por una tarjeta de chiste se perderá la ida de cuartos, pero ahí estará Villa, nuestro jugador más Champions. Que él no jugase ayer dice bastante de la solera de este equipo. Hasta Sosa parece más salao, y en una extraña jugada permitió a Costa rematar ajustado. Otro más. Un promedio de gol cada cincuentipico minutos en Copa de Europa. Bestial. Y recordemos que ha sido en solo cinco partidos. Fue una noche perfecta, con el suspense casi necesario tras el empate, para poder valorar más la gran victoria posterior. El Milan estará mal, no tan bueno como el Schalke 04, pero es el Milan hombre. Aunque el esquizofrénico Balotelli, que cuando se cree mierda no llega ni a peo fue el mejor indicativo de sus horas bajas. Por no ser, no llevaron ni su mítica equipación blanca, que nada más verla uno se acojona. Serán cosas del marketing... Nuestro líder argentino en eso no es bueno, pero lo hace a propósito, y nos ahorra problemas tirando de humildad. Lo que tenga que ser será. Pero la sensación de ver al Atleti pasar de ronda en Copa de Europa ya está desbloqueada. A seguir adelante con la cabeza alta, el orgullo blanco inmaculado, la mirada sanguinolienta. Pero los pies, en el suelo.


domingo, 16 de febrero de 2014

At. Madrid 3-0 Valladolid (J24) - Minuto a minuto

Las condiciones eran propicias y así fue. Cuando se llevaban disputados unos segundos de partido ya se notaba que este Atleti era el bueno, y no la burdas copias de la semana pasada, sueño húmedo de muchos bocazas. Que se jodan un rato más, porque bastaron tan solo 4 minutos de empuje sin concesión para dejar el partido casi decidido. Digo "casi", por respeto al Valladolid, que fue de lo peor que ha pasado por el Calderón esta temporada. No deja de tener gracia que ambos fueran desde fuera del área. Primero Raúl, redimiéndose como el sabe tras su desquicie ante el puerco de Alonso, y luego Costa, al que no le tembló el pulso para sortear la vendimiadora salida de Mariño haciendo el primer gol desde fuera del área este curso. El pase de Rulo es para enmarcar y ponerlo encima de una chimenea victoriana. Y sin comentarios para la excelente ejecución de la falta del primer gol. Esa pizarra al puto Hall of Fame de los entrenadores cuando esta etapa termine.

A partir de ahí los nuestros, en lugar de buscar un tercero que dejara todo absolutamente cerrado, se dedicaron a descansar, o eso espero, porque el resto del primer periodo fue bastante aburrido. Bendito sopor. Eso sí, esperemos no tener que acordarnos de algún que otro gol no marcado de llegar con opciones al final de la liga. Aunque para mí, suficiente. Cuando frenan en la sed de goles por algo será... Esto está controlado no ya partido a partido, sino "minuto a minuto". Simeone dixit.



La segunda parte no la pude ver porque en esos momentos era yo el que tenía que jugar su partido. Me enteré más tarde de que Godín tiene la cabeza cada vez mejor amueblada y encima lo combina con esas arrancadas desde atrás marca de la casa. Entre él, Courtois y Alderweireld hubo una partida de parchís sobre el césped. No siempre va a ser de este modo, pero había que ganar o ganar, y se hizo sin un rasguño. Queda mucha tela por cortar, la siguiente es de diseño italiano, en una de las mecas de la moda y que a la vez es la Fossa dei Leoni, en el mítológico San Siro.

"Die Meister, die Besten, 
les meilleurs equipes, the champions!"

jueves, 30 de enero de 2014

Athletic 1-2 At. Madrid (Copa) - Algo personal

No soy supersticioso pero, por ejemplo, no soporto ver unas tijeras abiertas. Imagino que esto último desmiente lo que no quiero admitir. Sobre todo si nos centramos en el fútbol. En las grandes ocasiones lo rodeo de innumerables rituales. ¿Por qué tentar a la suerte? ¿Y si luego pierden y me culpo de no haber hecho el mismo ritual de la vez anterior? Como si acaso estuvieran invisiblemente conectados la camiseta que lleve puesta (por decir algo) con la red del equipo rival o los guantes de nuestro portero. Ayer acabé de una vez por todas con ese non-sense... Al dirigirme a casa antes del partido recordé que la semana anterior, en la ida, me detuve a orinar en un desvío secundario de la carretera. Pues bien, esta vez pasé porque estaba lloviendo. No estoy tan paranoico, pero sí lo suficiente para pensar en que no había seguido esa rutina. ¿Llevo una bufanda del Atleti a la casa de mi hermana para hacer el tonto? En otras circunstancias seguro que no la habría llevado por miedo a ir de listillo, tampoco habría cambiado el icono del Whatsapp ese de los cojones por algo rojiblanco. Demasiadas molestias fruto de los nervios, nervios provocados por el escenario de la batalla de ayer y por mi inseguridad en mí mismo reflejada hacia afuera. Lo de anoche fue un auténtico cantar de gesta alimentado por la valentía de un "equipo de hombres", como bien dijo Raúl García al término del mismo. Te quiero Raúl. Desde mucho antes. Hablando de pasado, precisamente hacía casi un año de la última visita a San Mamés, aunque en esta fuera en el nuevo. Aunque al fin y al cabo, siendo distintos son lo mismo, como yo en aquella crónica y en la actual. Ambiente feroz hasta el empate. Por si fuera poco, lluvia por doquier, por si fuera poco, se lesiona Filipe, el mejor lateral izquierdo del mundo. Además, el Athletic Club llevó el partido a su terreno y se fue al descanso ganando muy merecidamente. Buen jugador Aduriz, y grande Courtois, muy grande


Pero afortunadamente los partidos tienen dos tiempos de 45 minutos, no tres de 30 ni cuatro de 22'5. No sé qué les dijo Diego Pablo a los nuestros pero en la segunda parte salieron a por el gol. Como Gandalf, cuando se lo propusieron anotaron un gol que dejaba tambaleante a los leones. Leones protestones, con o sin razón, pero al fin y al cabo nobles. Reconozco que con tantos factores en contra celebré ese gol de RG8 como no hacía desde la final de Copa, cosa que dice mucho de nuestro rival. Mientras tanto, me preguntaba aún: ¿Y mi ruptura con las costumbres? ¿Hará que nos remonten en el último momento? Ni siquiera comía por miedo a que en el primer bocado nos marcasen. Ayer me dí cuenta de que todo eso es una mierda, los jugadores, y como mucho los entrenadores, y en últimísimo término los árbitros, son los que ganan o pierden los partidos. En realidad ya lo sabía, pero quizá esos comportamientos maniáticos sirvan de vía de escape a mis nervios. Lo dicho: el Atleti supo leer el partido como suele hacerlo en las grandes ocasiones, y sin despeinarse, porque estos jabatos pasan de los cortes de pelo, de ahí al final no sufrieron en demasía. Ni siquiera nos pueden acusar de juego duro, ni de provocadores, como leía por todos lados antes del duelo. Aunque en realidad que piensen eso favorecerá al Atlético en cada partido que juegue. Si no que se lo pregunten a Maradona cuando menospreció a Alemania en el Mundial. El partido terminó como había empezado: con Diego Costa solo ante Iago Herrerín a pasazo de Koke, solo que en la segunda ocasión no falló. 


Era importante, para cerrar la eliminatoria y sobre todo para ser los primeros en ganar en San Mamés. No serán muchos los que lo hagan este año, ya verán qué pocos lo habrán hecho cuando en esta misma liga volvamos... Por eso era algo personal. Por eso y porque me duele la boca de decir que la historia es sagrada y que el Athletic es nuestro padre futbolístico, aunque ayer se invirtieran los papeles una vez más; una rivalidad que debería ser sana y deportiva, pero viciada por cuestiones políticas y por un pisotón de Simeone que seguirán recordando por los milenios de los milenios: un poco demasiado pesados ya. Por suerte conozco a seguidores del Athletic Club que portan la caballerosidad que se les presupone. Si incluso llegué a comprar en la tienda del equipo y todo... De hecho, no lo ví con mi athlético mejor amigo de milagro.  Pero entonces no habría llevado la bufanda, ni habría comido tímidamente tan solo en el descuento, ni habría celebrado con mi sobrino del Atleti la victoria brindando con shawarma. Porque esas tradiciones sí que no hay que exterminarlas.



En resumen, de los partidos que más satisfecho me voy con mi equipo, porque era muy difícil, muy muy muy difícil. Si no hubiera sido por la solidaridad de todos y cada uno de ellos no se habría pasado esta ronda que nos ha exigido el máximo cuando estábamos bajo mínimos. No hay más que leer y oír lo que dicen del Atleti los que saben de fútbol y lo conciben por encima del tiki-taka: Kiko se refería al Glorioso como un "lobo con piel de galgo"; o Robinson, que con su forzado acento inglés nos equiparaba a "un ejército". Aunque quede feo destacar, felicito en especial a los sustitutos: Insúa y Sosa. Grandes labores las suyas, en especial del lateral, que dio la talla ante el asedio euskaldun. Me sorprendió también la no presencia de Villa tras ser de los pocos que descansó en Vallecas. El Cholo sabrá. Esta semana a ritmo de chistu no termina hasta el domingo al filo de las 21:00, cuando termine el partido contra la Real Sociedad. No podemos evitar pensar que el equipo se está desgastando mucho con la Copa, máxime con una semifinal ante todo un Real Madrid, pero a día de hoy, pensar eso sería pecado. Es como no hacer locuras por amor cuando estás enamorado. Aunque por desgracia aquí los logros serán bonitos solo si se gana, cosa harto difícil. Salgan los que salgan habrá que intentarlo, aunque será complicadísimo y extenuante. Además, detecto con satisfacción cómo los merengones no escarmientan, y ya dan por hecho que nos eliminarán. Probablemente así sea y nos ahoguemos en la orilla y luego perdamos la liga por cansarnos en la Copa, además jugará Casillas, pero eso es ahora es ciencia ficción (como cuando ayer me crucé con dos seguidores atléticos en pleno centro de Andalucía). La Copa no existe hasta next week. Jokoan egindako jokoa. Partido a partido. Paso a paso.


miércoles, 15 de enero de 2014

At. Madrid 2-0 Valencia (Copa) - Férreo

Es de ley aplicarle este símil con el hierro a nuestro Atleti: por lo duro que es y por la Fe que tiene en la victoria. Se aferra a sus posibilidades como nadie, y normalmente obtiene recompensa. Ayer volvió a sufrir por momentos, pero manejando los pequeños y grandes detalles, la vida es más fácil. Este equipo minimiza sus errores y agranda los agujeros de los contrarios. Dándole a la Copa la importancia que se merece, apenas hubo cambios en el once respecto al supuestamente titular. Apareció un Sosa al que no vilo suficiente como para valorarlo y un inconmensurable Raúl García. De nuevo el navarro y el belga fueron claves en la eliminatoria. Pero antes llegó el gol de Godín, ya en la segunda parte. En la jugada que provoca el córner, Guaita toca la pelota, otra cosa es si dentro o fuera. Para mí tampoco hay falta del uruguayo. Fíjense las pocas dudas que arroja la jugada que ni un medio tan forofo como Superdeporte la ha usado para justificar la eliminación. Hasta llegar ahí, hubo alternativas en el juego, pero el Atleti paulatinamente iba arrinconando a los ché. Tras el 1-0, el Valencia volvió a crear peligro como ya hiciera en la ida, pero de nuevo un gran Tibu anuló los sueños de remontada. Quién nos iba a decir que este joven portero iba a hacer historia en el Atleti cuando llegó en 2011 al Calderón... Y quién nos iba a decir que RG8 iba a resurgir como mediapunta con instinto de gol en vena. Estoy seguro de que en muchísimas grandes selecciones iría convocado al Mundial. Lo remata TODO, y muy bien. Antes del gol que daba la puntilla a tanta zozobra, se sacó un latigazo que dio en el poste. Gabi fue el asistente en ambos casos, aunque con Sosa en el campo probablemente esos lances cambien de dueño. Bien nuestro capitán, con esas faltitas claves. Diego Costa no estuvo fino, pero cada balón dividido era suyo, así que no dudo que volverá a anotar en breve. Miranda y Godín imperiales, una de las claves de de los números de esta temporada. Para terminar, me gustan los minutos de los que está disponiendo últimamente Cristian Rodríguez, porque nos viene como anillo al dedo para las segundas partes de empuje.


En general fue un partido más abierto que la ida, y en el cómputo general el Valencia nos lo ha puesto francamente difícil. Hemos pasado sin brillo pero con autoridad. En el recuento de enfrentamientos coperos con los valencianistas salimos ganando 10-3 (finales incluidas). En Europa League también les hemos eliminado dos veces. Me encanta ganarle al Valencia por lo difícil que se me antoja siempre, si encima el bobo de Parejo pierde los nervios, mejor.
Ahora vendrá el vencedor del Athletic-Betis. En ambos casos jugamos la ida en casa. No me fio de ninguno de los dos, pero el enfrentamiento con los vascos es más atractivo dado que ya enfrentamos al Betis el año pasado.Por último, mi más sincera admiración por los jugadores del Real Racing Club de Santander, que están en cuartos de final a pesar de este formato tan negrero. Vaya par de cojones. A ver si el Alcorcón también pasa de ronda.