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viernes, 3 de marzo de 2017

Haberlas hailas

Nueva noche de ovnis en el suelo de Riazor. Últimamente tenemos querencia a regalar goles a los gallegos, para darle emoción y eso. Tras un inicio prometedor, un mal saque de Oblack [sic] supuso que con la connivencia de Giménez y la ratonería de Andone (qué huevos tiene este cabrón) fuéramos por detrás en un partido controlado hasta el momento. Desde ese lastimoso gol hasta el descanso, el Atleti acusó sobremanera ese inesperadísimo golpe, y pasó a ofrecer una imagen borrosa y torpe, como si los jugadores se hubieran puesto las botas al revés. Ni siquiera el factor Thomas, lo más interesante en ese primer cuarto de hora junto a las subidas de Vrsaljko, siguió funcionando. 


La queimada del cholo en el descanso hizo que se enderezara la situación paulatinamente. Así llegó la doble ocasión que terminó en gol de Griezmann. Pienso que es un golazo y que Lux también tiene parte de culpa, pero quién leches se va a esperar un latigazo así. Lejos de echarse atrás, los de Mel se volvieron a acercar al área rojiblanca, pero la mejor la tuvo Torres, que soltó un tiro duro con el que Lux enjugó su 'error' anterior. No era ni mucho menos un dominio aplastante, pero la remontada era factible. Entonces, el fatídico lance de Fernando. Por si el partido no hubiera sido para olvidar, encima el susto del Niño. Cuando me levanté a mear por la noche ya leí un tweet que alejaba el peligro. Yo sabía que no iba a ser nada, a Torres nunca se le ocurriría. Eso no quita para que quedara una estampa peliaguda, que nos enseña lo ornamentado del fútbol de élite para lo realmente ridículo que es cuando ocurre un episodio así. No había más que ver a Giménez, al que ya sabemos de sentimiento a flor de piel, pero cuya reacción igualmente impactaba. Ida ya la ambulancia, quedaron siete minutos fantasma en los que nada pasó, al igual que en la clasificación. De la tercera plaza como que nos vamos olvidando, pero respecto a la Real, tras su cagada ante el Éibar en casa, aún seguimos a un punto. Ya mismo termina el segundo trimestre y no terminamos de arrancar, pero estamos vivos y la salud, vista la jugada de ayer, es un tema importante.

sábado, 31 de octubre de 2015

Nunca Mais

He visto más partidos de fútbol que veces me he masturbado... Bueno. No. Pero casi siempre, en el proceso de valorar la actuación de un equipo, me cuesta ver ese trabajo en la sombra, esos detalles cruciales como la colocación y la anticipación de cara a distribuir el juego. En definitiva, el arte de guiar y llevar el tempo. A pesar de mi vista gorda para ese menester, Tiago Mendes absorbió mi atención en el partido de anoche, dando una gran exhibición y siendo el faro y el ancla del equipo en una magnífica primera parte. Tiago sabe dónde estar, qué hacer, cuándo hacerlo y, por si fuera poco, invita a los demás a tomar acciones acertadas cuando él no puede. De hecho, si fuera posible, me gustaría contratar sus servicios para orientarme en mis quehaceres. Seguro que también sabría. Él fue el autor del gol que abría el partido tras un acoso con el que los nuestros ganaban claramente a los puntos. Él, con su apariencia física de conquistador portugués, nos hacía ver más allá de Finisterra. Sin duda, algún antepasado del lusitano tuvo que entrevistarse en algún momento de la historia con algún rey para decirle que podía dirigir una expedición a ultramarinos dominios.



El Atleti controló y dominó sin descanso hasta el descanso. Inutilizó a un Depor que dejaba groseramente solo al emergente Lucas Pérez. Lo intentó por una banda (Juanfran genial como toda la temporada) y por otra (se notó que Filipe volvía a la que fue su casa por lo suelto que estuvo). Además, a dos aguas, el pintor barroco, Yannick Carrasco. Este hispano-luso que en realidad es belga, parecía a priori un círculo en el tetris colchonero, pero ha demostrado, varios partidos ya, un poderío físico y unos recursos técnicos excelentes. En un símil cervecero, es una Mort Subite con alma de Delirium Tremens. Mantiene esa electricidad tanto en ataque como en defensa, y todos los detalles que tiene los hace para hacer daño, sin mariconadas absurdas como otros. Hoy en un par de arrancadas me la puso dura. No había quien lo cazara al cabronazo. Apuesto a que al pobre Laure no le hizo tanta gracia. El fofisano y buen central Sidnei tuvo que andar al quite en esos lances. Simeone ha encontrado el filón, y lo alinea porque hay que aprovechar a todo jugador on fire, lástima de su cambio tan apresurado en la segunda parte, como ya pasó ante el Valencia... Esperemos que el efecto Carrasco se transforme en algo permanente, porque un verso libre nunca viene mal. Fin de la chupada de polla. Prosigamos.



En resumen, todos, liderados por Tiago sabían qué hacer al servicio del equipo, con el único lunar de Jackson, aún, todavía, still, encore, fuera de ritmo: como yo en tango, vamos... Acelera o ralentiza las acciones en el momento inoportuno, como bien dijo Gustavo López (gran jugador y mejor comentarista). No obstante, yo confío aún en este portento de delantero que es el colombiano, ya verán como se hincha.

La segunda parte, el ímpetu del Atleti evolucionó de manera directamente proporcional al tamaño de mi reproductor, ya que el YOMVI va como el culo en pc y tuve que pasar al móvil. Ésto me permitió comenzar a esbozar esta crónica, y volver a dar señales de vida en un lugar donde antes publicaba con la disciplina del Profe Ortega. Gran invento no obstante el YOMVI (tengo una cuenta que puedo usar cuando no juega el Mandril). Yo me estoy planteando contratar el BeIN ese para los dos últimos partidos de fase de grupos para ver un puto partido de Copa de Europa de mi equipo en condiciones... Tanta rojadirecta capaz es de causar glaucoma. Pues eso, segunda parte con ventaja, sinónimo de sesteo. Aún así, ¿qué malo puede pasar con nuestro dispositivo defensivo y lo poco que ofrecía arriba el Depor? Pero lo cierto era que el devenir de la segunda parte era un calco con papel cebolla de la primera. El Deportivo mimetizó lo hecho por los nuestros un rato antes con la connivencia rojiblanca.
Dominio sin ocasiones del equipo herculino hasta que pasó lo que pudo pasar hace quince días en Anoeta o en otras tantas expediciones colchoneras. Gol aislado del rival. ¿Y ahora qué hacemos? Un despiste de Josemari Giménez propició un meritorísimo gol de Lucas Pérez, del que no conocía su existencia pero al parecer es el estandarte de este Coruña que tras muchos años mira al descenso con risa floja. Gran definición de un tío que tenía pinta de que iba a soñar esa noche con el huesudo rostro de Godín y las contundentes intervenciones de su pupilo y compatriota. Pero al bueno de Giménez, al que ni la sombra de la duda tiene huevos de posarse, le jugó una mala pasada la confianza. 



De ahí al final, empate y gracias. Ese gol no estaba contemplado en ningún guion. De nada sirvieron los cambios de esquema ni la entrada de Saúl y Correa (al menos me puntuaron en el Comunio). Resultado absolutamente justo y que me dio un rabia que no sentía desde la eliminación en Champions del pasado año. Una pena no rematar esos partidos, pero esa es una de las características nucleares de nuestro juego. Aparte de ello, lo único que me preocupa es lo mismo de siempre, la frustración del paso de testigo en el medio campo, más que nada por la edad de nuestros dos silentblocks (Gabi y Tiago) y la dificultad para ofrecer un plan B si la cosa se sale de lo previsto. Este comportamiento retráctil, por no decir fláccido, de la segunda parte, debería mejorarse para incrementar lo que está siendo una buena temporada hasta ahora. El equipo está arriba, y yo estoy a muerte con él, pero a veces nos creamos problemas nosotros mismos y es una pena. Esperemos que la moraleja llegue al Cholo que en definitiva es quien echa atrás al equipo, en lo que creo que todos coincidimos es uno de los pocos 'defectos' de nuestro líder. Aunque seguramente sea yo el listo... 

PD: Giménez crack!



domingo, 30 de noviembre de 2014

Dos no pelean si uno no quiere

Calaba hasta los huesos la sensación de que algo gordo había acaecido. El Calderón tenía más pinta de cementerio de que de caldera a presión, y no era para menos. Los grupos ultra, ya sean de ideología antifascista o neonazi, utilizan el fútbol como excusa para darse de hostias. Son muchas las imágenes que se producen cada dos por tres, hasta que pasan cosas como la de la víspera del partido. Una muerte. Sinceramente, si me dicen que el fallecido era una persona que iba con su familia tranquilamente a ver el encuentro, sentiría más vergüenza, pero tratándose como parece de una pelea acordada entre bandas, con participación de otros grupos radicales, lo único que me preocupa es las consecuencias que puede tener eso en los seguidores normales, principalmente de mi equipo, que queda señalado aún más como icono de violencia. Porque no nos engañemos, esos también representan al Atleti, ya que cuando decimos que animamos mucho sí contamos con ellos ¿verdad?, así que ahora toca bochorno. El mundo ultra, que he investigado a veces por internet, pero de cuyos entresijos no tengo ni puta idea, es un cáncer cuando desemboca en este tipo de violencia. Pero que quede claro: sea del equipo que sea. Me jode mucho pensar que por estos incidentes probablemente llamen asesinos y barbaridades así a gente que como yo comparte la pasión por mi equipo, y cuyo concepto de sangría probablemente esté más ligado a juntar letras en un blog, o a tomarse un par de vasos de buen rollo con un aficionado rival. Espero que al menos esta desgraciada muerte genere un punto de inflexión de algún tipo, al igual que el que está a punto de ocurrir en mi vida. Curiosamente anoche apliqué para una oferta de trabajo en Santiago de Compostela. Imaginándome una vida allí, obviamente me vi hablando de fútbol, diciendo a la primera oportunidad los colores a los que represento. Figúrense lo que pensaría ahora de mí la persona que oiga eso y sea lo suficientemente estúpida para meter a todos en el mismo saco. Lo dicho, una desgracia para el fútbol, que me temo no será la última. De hecho, ambos grupos protagonistas principales (Riazor Blues y Frente Atlético), ya tienen episodios sangrientos en España. Si es que ya lo digo en el título... No obstante, no dejo de pensar en las consecuencias que tendrá lo ocurrido en el buen aficionado rojiblanco, incluso en el propio equipo, ya de por sí envidiado por las altas esferas.


Dicho título también es extensible en este caso al césped, donde solo existió un equipo. En el plano estrictamente balompédico, el Atleti parecía contagiado de la atmósfera tóxica de este hecho. Era superior. Atacaba sí, pero no con la precisión de otras veces. Delante, todo hay que decirlo, un Depor que venía descaradamente a rascar un cerocero. Qué tiempos cuando el Deportivo de la Coruña era el mejor equipo de Europa... Cuando parecía que el descanso podría ser la mejor opción para aclarar ideas, llegó el gol de Saúl, que aprovecha cada titularidad para meter su golito. No es lo más importante en su demarcación, pero da muestras de su todocampismo. Es una buena noticia tener a un canterano pisando fuerte y con la confianza del Cholo. Tras el descanso, y tras tener ya más claro qué había ocurrido, no se hizo esperar el segundo gol. A Arda, hasta en un partido impreciso como éste, se le cae la clase por todos los lados y en un lance al que nos tiene poco acostumbrados, el tiro lejano, dio la sentencia a este partido tan frío. Terminó el partido entero el turco, mostrando su magia hasta cuando fallaba en el pase. Un fenómeno. Simeone tiró de Raúl Jiménez: impreciso. Y de un Cebosha que me entusiasma que juegue. Seguro que el tío se parte el pecho en cada entrenamiento. No estamos para pecho fríos que no se adapten a las exigencias, así que no veo mal sus minutos que por algo serán. Además salió Cerci, mucha velocidad y poco control, pero esperemos que no sea una causa perdida en Madrid, porque ha costado una pasta. Partido de obligado cumplimiento, tres de tres en esta ristra de partidos en casa, y ahora a relamerse pensando quién se dejará puntos en el Valencia-Barca. Y hoy más que nunca, por todo buen aficionado del equipo coruñés: "Aúpa Deportivo":


lunes, 6 de mayo de 2013

Deportivo 0-0 At. Madrid (J34) - ¿Y ahora qué?

Tan solo he podido ver el resumen. Se cumple el primer objetivo de la temporada que era jugar UCL 2013/14. Curiosamente al igual que en la temporada 2007/08, se certifica ante el Dépor. Ahora, para acabar esta liga 2012/13 de la que nos están sobrando unas seis u ocho jornadas, nos falta sellar la tercera plaza con la Copa, siempre la Copa del monarca como mayestático OBJETIVO. Y aunque aún es pronto, siempre me pregunto, con la impaciencia que me caracteriza, ¿qué clase de plantilla tendrá el Atleti el año próximo para no hacer el ridículo en Champions y no descuidar liga? ¿Serán los mejores fichajes la repesca de Alfonso Pizzi y Sílvio? La respuesta es casi obvia, pero no por ello uno deja de cuestionarse.

No voy a hablar del partido, no voy a hablar del árbitro, que tuvo tres fallos significativos (perderíamos 2-1 en las "otras ligas" arbitrales). Todo ello como si los penaltys se metieran solos y las circunstancias del partido no se alterasen a cada cambio de decisión del colegiado.
Pero sí hablaré de que hace dos o tres días cuando, de forma no premeditada, visioné a indecentes horas un documental sobre la historia del Deportivo de la Coruña. Un equipo tan campechano y que tanto buen fútbol y lecciones de humildad ha dado por España y Europa merece estar en Primera División. Así que ojalá se salven.
En el plano individual, volvió Arda y se comenta que Adri y Oli tuvieron buenos minutos. Hay que aprovechar los partidos restantes para afinar de cara a la quimera de la final del 17. Mientras, de gallego a gallego y a ver si Falcao marca porque le toca ante otro mítico como el Celta de Vigo el miércoles. No sé si me dará tiempo y ganas de ver su documental, pero ya no tendría la magia de la casualidad.

lunes, 10 de diciembre de 2012

At. Madrid 6-0 Deportivo (J15) - Pequeños y grandes detalles

Salió el Atleti sorprendido por el desparpajo que ofrecía un Depor en cuadro (se han encargado de recordarlo por activa y por pasiva para deslucir el triunfo). Cuando más comenzaba a preocuparme, gol del redimido Diego Costa tras rematar un córner en el segundo palo. Qué importante detalle controlar las jugadas a balón parado. Lo soez no quita lo valiente, y me alegro de que el brasilero anotara de nuevo, ya que es de los que más se lo curra, cayendo a banda, liderando la presión, y creando espacios. Sigue así por favor. Aún no las tenía todas conmigo, y menos aún cuando el flaco de Arguineguín remató al palo tras un excelente testarazo, 37 tacos le contemplan y ahí sigue el tío (si no hubiésemos bajado ese año...). Ahí está la diferencia, la suerte del campeón, el mayor presupuesto, la hechura de equipo grande, la chorra, la pegada, la potra o como lo quieran llamar. Máxime cuando minutos más tarde, tras un excelso pase de Koke, pura rapidez mental, cede a Falcao para que remate tras una larga conducción (un tipo de jugada no muy habitual en el colombiano). Radamel recibió el balón en fuera de juego, pero no es menos cierto que dos veces, una antes y otra después de ese lance, se señalaron otros dos que no lo eran, especialmente clamoroso el segundo. Total, 2-0. Pero esta vez no se iba a especular. El único cambio fue en el "dibujo" que vimos sobre el tapete. A mi juicio miope se cambió de una especie de rombo: con Arda arriba, Mario atrás y Gabi y Koke en los lados, a la tradicional segunda línea de tres hombres: (D. Costa atrasado, Turan y Koke). Por lo demás, siguió machacando el Atleti, que olió la sangre y no se conformó. Muestra de ello es el tercero. Presión bien llevada en una banda, melonazo del defensa que se agobia, cojonudo el recogepelotas dando balón rápido, saca Arda y Falcao acompaña la pelota hasta encadenarla sin controlar para depositarla en el palo más lejano. Eso es este Atleti, pequeños detalles, un gran equipo, y un grandísimo jugador. Todo este festival goleador, que aún no había llegado a su fin, estuvo aderezado con otras ocasiones, con un Depor totalmente desbordado tras su prometedor inicio. Era de lo mejorcito que había visto en el Calderón en cuanto a valentía y propuesta futbolística, y se estaba llevando un saco.