miércoles, 6 de diciembre de 2017
La Orquesta del Titanic
jueves, 28 de septiembre de 2017
Y gracias
jueves, 1 de mayo de 2014
Chelsea 1-3 At. Madrid "Vuela alto"
Tras la embriaguez (más futbolística que etílica) de anoche, no puedo menos que cumplir con mi obligación y rendir homenaje a este señor equipo. No se cansan de brindarnos noches mágicas. La de ayer fue una de ellas, con pasaporte a una final de la máxima competición a nivel de clubes del mundo. Una nueva y mareante cita con la historia que de momento dejaremos aparcada hasta tratar de ganar la liga. Quizás ese sea el principal defecto de servidor: no saborear totalmente los éxitos. Ayer pensaba igualmente en la posible lesión de DC que en disfrutar del espectáculo. Porque es que lo fue. Como un guion de cine. Torres nos lo ponía difícil mientras me dolía la vista de verlo hacer gol. Luego, cuando uno firmaba el descanso para rearmarnos en la segunda parte aparece Adrián (bien Juanfran). Lo tengo ya muy dicho: el asturiano se crece en las noches europeas. Ese empate psicológico fue la antesala del resto de emociones positivas. El segundo acto fue apoteósico. Las cosas cambiaron y lo que en la primera eran balones divididos perdidos y relativa incomodidad se tornó en este periodo en un saber estar y un cambio de registro para quitarse el sombrero y no ponérselo más hasta que apriete la calor de verdad. Me vienen a la cabeza nombres propios, cánticos de esa afición entregada, lances del partido... el penalty del suspense con el "Luis Aragonés" de fondo, el centro de Juanfran en el gol del turco, la furia y devoción de Arda en su celebración, las parada s de Courtois... Estamos de acuerdo en que el fútbol no es una cuestión de vida o muerte (coincido con Mr. Shankly en el principio de su frase) pero esto no quita que a veces le emocione a uno. No se paga con dinero el orgullo de poder ver a este equipo darse de hostias con la crème de la crème y los "tops" mundiales. Este Atleti, sin ser ya Aviación, es de altos vuelos. Te quiero Cholo.
PS: es harto incómodo escribir a miles de pies de altura. Pero la ocasión lo merece. Posiblemente bajo las nubes esté en este momento el Calderón. Me santiguo y me despido. Ahora a por el Llevant. No se admiten respiros de aquí al 24.
miércoles, 23 de abril de 2014
At. Madrid 0-0 Chelsea - Bloqueo continental
A primeros del siglo XIX, Napoleón Bonaparte utilizó esa maniobra para tratar de aislar económicamente a Gran Bretaña. Así pretendía arruinarla para posteriormente derrotarla en el campo de batalla. Si uno es retorcido como yo, puede buscar similitudes entre lo de ayer en el Calderón y esa estratagema. El Chelsea impuso un Mouro que recordaba a un bus londinense de dos pisos. Es una propuesta como otra cualquiera, ya veremos si les sale bien. Para mí es un buen resultado para este equipo, más acostumbrado a aprovechar espacios que a atacar todo el rato como ayer. Simeone, el mejor entrenador del mundo, intentó con Diego y luego con Arda (muy bien los dos), encontrar esa brecha entre tanto gigantón guiri. Eso sí, grandes y altos serían, pero a rato recordaban a rumiantes de lo que les gustaba el césped supervisado por Xavi Hernández. El otro fútbol, con el que se asocia al Atlético de Madrid. Ahora que si "hemos probado nuestra propia medicina", que si "eso es lo que hace el Atleti otros partidos"... Yo creo que no llega tanto, pero me la suda. El equipo ayer hizo un partido serio, sin fisuras, y todos somos conscientes de sus limitaciones a la hora de romper defensas. Si el balón parado es una de las bazas del otro equipo, que además tenía un físico fortísimo, no es tan fácil. Quizá la pega sea que el Atleti no llegó a exigir en demasía a Schwarzer, recordado enseguida por ser el portero del Fulham en la Europa League de Hamburgo. Se dice que en el descanso de esa final estuvo entrenando centros, pero esa noche de poco le sirvió. Lo cierto es que ayer no se echaron de menos a Cech ni a Courtois si no hubiera jugado (grande la afición cantándole cuando el checo se lesionó). Porque para lo que hicieron los ingleses... Torres dio un porculo importante, pero estaba tan solo que a veces pensaría que aún jugaba en el Atleti porque solo vería rojiblancos a su alrededor. martes, 22 de abril de 2014
At. Madrid - Chelsea (pre-previa por matar el tiempo)
10:24 Hay cosas que no cambian, como la música del tiempo de en Televisión Española. Por desgracia sus comentaristas tampoco creo que lo hagan esta noche. 22 de abril de 2014. Un día como otro cualquiera para la inmensa mayoría, pero una fecha ansiada desde hace un par de semanas. El mantra "final a final" le ayuda a uno a no mirar más allá de lo inmediato, pero este partido se intuía desde la lejanía sin necesidad de forzar la vista. En estos tiempos de Semana Santa y posterior síndrome postvacional (quien pueda tenerlo), sigo sin saber si es la procesión o la profesión la que va por dentro. En cualquier caso, uno hoy apenas puede dejar de pensar en el partido, imaginándose variopintos escenarios y a la vez ninguno. Calculando mentalmente cuántas horas van faltando. Sopesando si compensa tomarse eso tan en serio. ¿Merece la pena? Por supuesto que sí.
11:04 Con cargo de conciencia y culpable por procrastinación galopante, uno mira de reojo la prensa digital, tira de estadísticas, sigue rituales absurdos. ¿Qué les voy a contar yo a estas alturas de la película? Por ejemplo, me siento arrepentido por haber clicado antes la noticia de las declaraciones de Mourinho que las de Simeone, así que como el enlace no carga: plan B. Paso de leer lo que diga el portughéz. Yo lo que sé es que Eto'o, un cabrón en potencia a la hora de marcar al Atleti, no estará. También sé que Courtois finalmente sí, y aunque se infrinja el código de caballeros, mejor pedir perdón que pedir permiso. Pero si hubiese tenido que jugar Dani Aranzubía pues al toro y punto. Por otro lado está Torres: me parece ridículo que se piense que él va a marcarle algún gol a su equipo (el ex sobra aquí). Pero, ¿acaso no ha pasado otras veces en la historia? Muchos nombres propios, y dos equipos históricos en sus países. El Chelsea con la fama de la última década, y el Atlético de Madrid con una trayectoria más homogéneamente exitosa. Como me podría enrollar más que una persiana, solo me ciño a la Copa de Europa: el Chelsea FC juega su ¡séptima semifinal! en once años. No es moco de pavo. Mientras, los nuestros se enfrentan a su cuarto envite por alcanzar la final, datando la última del año 74. Experiencia reciente, que es lo que más cuenta, de eso sí que tenemos. No temo el peso de las camisetas, porque ambas son equiparables. Además, como muestra de lo que es capaz de hacer el Atleti motivado, la Supercopa Europea de 2012. Pero esta vez los ingleses serán más disciplinados, será músculo contra músculo. Y ahí puede ganar cualquiera.
16:16 Hoy se ha producido una casualidad que me ha fortalecido. Me he vuelto a topar con un compañero de trabajo (mejor dicho, un jefe de otros compañeros) y que además fue mi profesor en la facultad. Cada vez que nos cruzamos desde hace años surge el mismo tema: el Atleti. Esta vez, sin caer en la cuenta, comenzamos hablar de las bondades de este equipo del Cholo. De que pase lo que pase esto es muy grande. Pero lo bueno vino cuando este señor, me dice con total solemnidad: "Esta noche con lo perro que es Mourinho no sé, pero yo estoy convencido de que ganamos la liga". Ustedes dirán que exagero, pero noté un subidón de optimismo bárbaro. Si él lo dice, que tiene más tiros pegados que yo y otras veces ha sido comedido y realista, ¿quién soy yo para decirle que mejor "partido a partido"? Recuerdo que hace no tanto tiempo, el trasfondo de esas cortas conversaciones de pasillo era de un cariz mucho más pesimista y escéptico. Cómo hemos cambiado diegopaulatinamente... 17:35 Uno ahora se pregunta si le dará tiempo a llegar a casa de sus padres a soltar bártulos, mandar un cántico absurdo y exacerbado al grupo de mensajería donde hay un sobrino atlético que se motivará y otro madridista que se reirá con razón. Por si fuera poco, visita al doctor por problemas que le plantean a uno retirarse del fútbol sala underground de una puta vez. Para terminar, recoger la bufanda o algo identificativo de mi equipo, dejar el coche en el taller, colocar el recambio de espejo retrovisor en el vehículo que mañana usaré para el trabajo proporcionado por terceros, e ir al puto kebab a eso de las 20:20 con el rictus serio y la mandíbula apretada para no reír de nervios al ver llegar al sobrino siempre tarde. Porque ahí empieza realmente la previa. Dos carapollas y un destino, ver al Atleti esta noche con la certeza de que es muy grande. Eso sí, cuánto de grande es, ya es otra historia, puede que con hache mayúscula.



