¿Desde cuándo el resto de derbis en casa son tan difíciles? El partido fue un tan espeso como la miel del color del rival. Vaya equipación rara, como nuestra alineación. Dicho esto, llegué en el 55. Últimamente me dejo el móvil sin querer cuando salgo y juega el Atleti, y casi que mejor. Luego, como infiero fue antes, fue un despropósito cercano al de mi cena. Dos fogonazos, en vez de uno, por lo de las líneas de la fe, fueron necesarias para ganar un partido que me dejó reventado. Me satisfizo más por la funcionarialidad de los tres puntos, muy útiles a futuro, que por el éxtasis de la victoria en sí. Porque el VAR me tiene enfermo. Esos trazos raros a posteriori... Inevitable pensar que son a capricho o cuando menos aleatorias, para eso deja seguir siempre. Y no hablemos de esos contactitos que ahora hacen que se revuelquen como perras para que arriba piquen dándole palante y patrás, y entonces llamen al de abajo, que rara vez va a desdecirles. Esta vez el tonto de Pep Chavarría ese, paradójicamente evitó tirar nuevamente las líneas en el inexpresable 2-1, quejándose de nada. Ojo, no digo que nosotros no lo hagamos, eh. Simplemente es asqueroso, aunque es una treta implícita de un mal menor como es el VAR, comparado con las injusticias de antes. Nunca vamos a estar contentos, aunque yo cada vez lo estoy más de que Memphis siga a lo suyo. Y Griezmann. Y De Paul. Y Barrios. Y Reynildios (puto gilipollas fui que se me olvidó ponerte en el Comunio). Y muchos más. Febrero espera como Tyranosaurus con piel de lobo.
Mostrando entradas con la etiqueta Rayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rayo. Mostrar todas las entradas
jueves, 1 de febrero de 2024
miércoles, 19 de octubre de 2022
El rayo que no cesa
Como en la canción, dicha centella se nos mete dentro, nos hace recular, especular con la inflación... Y esta vez a ese Atleti sesteante le salió una dolorosa cruz, que me ha hecho dormir con una nube negra en el pensamiento. Cuando abunda esta casualidad donde antes apenas había fallas en la ejecución de los partidos, hay que descartar el tema azaroso (excepto en el balonazo de Grbic a la spider cam esa). Pero lo cierto es que yo no tengo un solo culpable, el Cholo me temo que tampoco. Eso sí, sus cambios sentaron al equipo peor que a mí una gorra o tomarme un zumo de piña frío en ayunas. Radamel mío, demasiado que fallaste un penalty cuando nos visitaste con el Mónaco, uno di noi siempre. Él culminó la agonía que siempre empieza cuando un rival se pone a gesticular como una quinceañera dentro del área para llamar al vídeo. Qué tortura de VAR, aunque hoy, si bien interpretable, no podemos quejarnos de ese lance. Lo peor fueron las sensaciones post descanso ante un rival que por mucho que ya no sea ese chavalín repetidor, y ahora se haya sacado el graduado en el nocturno y busque curro, no deja de ser el Rayito, que hacía más de veinte años que no nos puntuaba en casa.
Esa procrastinación, trufada de ocasiones de Cunha (yo confío en su mutación a killer aún), nos llevó a este indigesto y decepcionante punto, parón en seco a las expectativas de mejora del equipo. Una cosa es sufrir en San Mamés y otra hacerlo cuando estaba todo controlado, en tu campo, y posiblemente provocado por las fichas mal removidas. Griezmann fue un espectáculo, De Paul y su revalorización van viento en popa, el cuerpo de Lemar ya tenía mono de enfermería, o de hacer compañía a nuestro pobre capitán. Mención aparte Morata, que es mi delantero: me vale de sobra un tío así. El que a estas alturas pida un nueve mejor para aspirar a títulos a saber qué aspira él los viernes por la noche.
Vuelta a la desazón. Ahora pidamos que vuelva el 5-3-2, que vuelvan Savic y Giménez de lesiones, João (yo un poco sí, por curiosidad al menos), el poner los jugadores en su sitio, y ya puestos, el 4-2-4 de Quique... En serio, estoy muy perdido y triste con la sinuosidad que llevamos. Encima hoy se ha roto el bidón del Atleti que mi niño usaba para el deporte. Ha durado menos que él apuntado. Mal augurio, o más bien gran metáfora de nuestro equipo. La única buena noticia es que no estamos en la tabla tan mal como de la cabeza, aunque tras Heliópolis puede que sí. Todo es incertidumbre excepto que nos tangarán arbitralmente, y como eso no lo podemos controlar, solo queda jugar y ganar. Ya lo canta Robe, y quizá lo murmure Simeone a diario: "No sé en que parte de esta historia perdí el argumento primario". Esta locura transitoria ya dura demasiado...
domingo, 25 de enero de 2015
Uno para todos
Que el Atleti de Simeone es un equipo en su máxima expresión es un axioma, pero luego están los partidos en los que brilla con luz propia alguno de los pupilos del argentino. El mosquetero Antoine Griezmann, en este derbi madrileño, fue el protagonista de cabo a rabo. Llevaba tiempo sin ver un partido completo de los nuestros, tenía casi síndrome de abstinencia, si bien mi metadona había sido, como mucho, ver fragmentos de partidos. El hecho de enterarme a la mañana siguiente justo antes de entrar al trabajo del resultado de la ida de copa contra el barca habla por sí solo... De esta manera, saboreé más la victoria justa y con un brillo muy focalizado de este Atlético de Madrid, que en la primera jornada ante este mismo rival ofreció una lamentable imagen. Hoy, cinco meses después, he de decir que me está pareciendo una temporada cojonuda.
Como decía, Griezmann se está mostrando cada vez más como ese enfant terrible que sabemos que ha de ser. En el primer gol se aprovechó de típico fallo en salida de balón del Rayo de Jémez para anotar con sanfre fría. En el segundo, una gran peinada de nuestro alfil croata la culminó con igual calma. Igualito que yo vamos... Hay que ver como una portería se te puede hacer infinitamente pequeña o sorprendentemente grande. A partir de ahí, pasó lo que este año sucede con demasiada frecuencia: gol visitante que complica el partido. Trashorras, uno de los jugadores que más me llama la atención de los vallekanos, la clavó ante un Moyá que aunque imagino que sabría que era el único sitio por el que se la iba a clavar el rayista, no llegó. Por cierto, me comentan que partidazo de Oblak en copa y me alegro sobremanera. Tenemos dos grandes porteros hasta que se demuestre lo contrario. La segunda parte no contribuyó al empate, y los nuestros empujaron hasta sentenciar con un extraño gol, que es algo que creo no tenía este equipo: gol de córner en propia puerta. ¿Se imaginan que estaba ensayado para que saliera así? Luego salió Torres, el otro niño, que parece puede hacer buenas migas permanentemente con Antoine. No marcó, pero es cuestión de tiempo. Sinceramente creo que en el mercado de invierno el equipo ha salido reforzado. Aquí aprovecho para mostrarle mis respetos a Cristian Rodríguez, un jugador que ha exudado atleticismo desde que llegó y que me cautivaba con sus arrancadas, sus cebollazos y los cojones que le ponía a cada jugada. Suerte en Parma y que te vaya bonito vuelvas o no. "Cebosha: Uno di noi". Por otro lado, llega un jugador que siempre me ha gustado: Cani, sin haberle visto jugar, aportará más fútbol, cosa de la que no vamos precisamente sobrados. Y Fernando es Torres... Volviendo al partido, yo hubiera agotado los cambios, y los hubiera hecho antes, pero el Cholo sabrá. Fue un gustazo escucharle en una entrevista que ya había leído online en la que almuerza con Maldini, sus hijos y Gustavo López. Una verdadera gozada este tipo de charlas distendidas y con historias y opiniones de las que hacen a uno dar gracias por gustarle este deporte. Una nueva victoria, para seguir apuntalando la tercera plaza y seguir mirando igual hacia abajo que hacia arriba. En medio, un nuevo episodio, esperemos que no el último, de la Copa del Rey. Yo lo veo chunguísimo, pero remontable incluso si marca el puto Barsa. Otra noche mágica nunca está de más, y ya no digo nada que luego todo se sabe...
Anexo: Agvonavbare
Si hay un portero noventero al que guardo especial cariño es al nigeriano Wilfred, luego llegó Songo'o, pero el hecho de que fuera un portero de raza negra le daba un toque llamativo. Por ese motivo, me resultó fácil amarrar ese nombre en mi, incipiente por aquella época, base de datos futbolística. No me pregunten qué comí hace dos días, pero sí cualquier gilipollez desde la temporada 94/95 para acá, y les devuelvo el dinero si no les doy una respuesta convincente. Por terminar de agrandar mis vínculos con el protagonista de este anexo, recuerdo cómo lo reconocí en un capítulo de "Los ladrones van a la oficina" en el que hacía de Baltasar. Por último, uno de mis primeros cromos de colecciones Este de la temporada 95/96, la primera y última que tuve, era del africano, al que elegí para que mi vecino, que tenía ordenador con una cosa llamada escáner y otra impresora que sacaban imágenes de cualquier cosa en papel, me imprimiera en blanco y negro. Hoy, el Rayo, en otra de sus medidas que le retratan como uno de los mejores clubes de primera, y el más solidario por descontado, va a ayudar a traer a los hijos de un agonizante Wilfred, al que desconocemos los motivos, pero el fútbol no le terminó de dar para vivir como imagino vivirán los futbolistas de la actualidad. Un tío grande en ambos sentidos.
martes, 26 de agosto de 2014
Chocolate
Diluyéndose irremisiblemente. Hueco. Romo. Chato. Sin carcasa ni armazón. Mal partido para comenzar la liga el que se marcó nuestro Atleti en el Valle del Kas. Ni siquiera la gloriosa camiseta amarilla del año pasado sirvió para espabilar a un equipo que se fue derritiendo con el paso de los minutos. Una mierda mu grande de inicio liguero vamos. Produce ardores de estómago este indigesto debut, que a priori podría haber parecido un buen escenario de andadura. Solo se me ocurre el atenuante de relajación tras un título recién conquistado, pero las sensaciones fueron muy malas, sobre todo en una segunda parte para olvidar. Acostumbrados a tirar las primeras partes en muchos partidos del año pasado, fue muy sorprendente no vislumbrar siquiera una ocasión de gol en el segundo acto. Aunque Mandzukic fue sustituido cerca del final, más bien parecía haberse quedado ya en el banquillo tras el primer tiempo. Eso sí, el croata, que tuvo el gol en sus botas en los primeros compases, se mató mientras le duró la gasolina. ¿El resto? Se vio muy poco de la parte alta, tras alinear a dos delanteros y a Griezmann, el bagaje ofensivo fue pobre. Poco a poco fueron desapareciendo atacantes en la segunda parte para terminar solo con Héctor y Cristian Rodríguez como atacantes... Algo no se ha hecho bien cuando ese es el plan de un equipo que acaba de ganar la liga (un canterano que creo debutaba en Primera y un jugador que aún no se sabe si se queda). Hasta aquí el pesimismo, porque esto es muy largo, pero me temo que la plantilla de este año es inferior a la del pasado. Quizá sea más equilibrada, pero la sombra de Filipe es muy alargada, y el factor explosivo que tenía DC no lo tiene nadie actualmente. Faltaban RG8, que a día de hoy es una baja significativa, y por supuesto Arda. Me da mala espina el turco y su dique seco. Se necesita el máximo de él para tener esa chispa de imaginación y pausa. Es un oasis de fútbol dentro del erial pastoso que últimamente vemos. Mientras, Saúl, que el año pasado era central precisamente en el Rayo, ahora es una de las opciones de la banda. Cosas raras, pero si nos paramos a pensar en los mimbres que hay, no tanto. Como muchos otros atléticos habrán dicho últimamente, "Simeone sabrá". Y así es, no cabe otra que confiar en el técnico y las atalayas desde donde dirigirá los próximos cuatro partidos, porque la plantilla es la que es. Esto acaba de comenzar, y quedan 37 partidos más, por suerte no creo que haya muchos tan infumables, es la única consolación posible. domingo, 26 de enero de 2014
Rayo 2-4 At. Madrid (J21) - Sonrisas y lágrimas
No, ni puta idea de qué va esa película o musical con la que titulo, pero esas dos vertientes he visto hoy: en general, y en dos equipos de fútbol de la misma ciudad. Lo dos que mejor me caen, dicho sea de paso. El Atleti trató de resolver por la vía rápida y lo consiguió ayudado por un Rayo defensivamente hemofílico. Villa fue quien cual ladrona de libros generó el primero. En serio Paco Jémez, ¿de qué cojones te sirve querer sacar la pelota jugada desde el túnel de vestuarios si ves que a tu equipo le hacen goles como churros y muchos de ellos por ese motivo? Allá ese señor con su fundamentalismo guardioliano... Ojalá me equivoque pero me temo que se van a segunda a falta de tres jornadas. Seguimos. Sin apenas tiempo Manquillo tomó el relevo de Juanfran en la alineación, con penalty absurdo incluido, pero esta vez Courtois, ese portero que crece al ritmo que hicieron sus centímetros de altura en su adolescencia, lo paró. Tras una apertura de Villa, Diego Costa volvió a tener cabeza y cedió a su acompañante, el principito Sosa, que cedió al rey mendigo Arda, para anotar el que parecía la sentencia. No contentos con esto, el noble y quijotesco equipo que es el Rayo de Paco Jémez logró acortar en un desbarajuste. Acto seguido de nuevo Arda remacha un gol a balón parado. Lo que le faltaba ya al turco, ser un cazagol. Así terminó este ¿frenético? (no lo ví) primer periodo. Pero eso sí, vaya alegría de golpe y porrazo me llevé al ver el marcador en mi móvil. Las redes sociales o cuando algún pesad@ te habla son un coñazo, pero ese cacharro internetizado también le sirve a uno para estar al tanto de su indispensable club de fútbol.
La segunda parte, a priori, serviría para dar descanso a algunos pesos pesados (y apercibidos). Lamentablemente, entre la lesión nada más salir de Óliver y la de Tiago en el calentamiento poco se pudieron dosificar los minutos jugados. Koke se lleva la palma. No sé si es diésel, gasolina o nuclear, pero lo juega todo sin rechistar, me duele hasta a mí. Si no descansan hoy, ¿cuándo se va a poder? Nunca. Aquí la clave está en conseguir hacer de los menos habituales Raúles Garcías. Además, quiero creer que descansaron parcialmente durante la segunda parte, porque el Rayo, también por mérito suyo, atacó muy bien y fue un quebradero constante para los nuestros. Afortunadamente atrás son poco fiables y Diego Costa batió a Rubén en una de esas. Casualidades de la vida que la lata que me bebía en ese instante llevara inscrito el nombre de ese portero, el del equipo más goleado de primera. Más casualidades, ¿saben quién desvía la trayectoria del GOL DE DIEGO COSTA para que coja portería? Saúl Ñíguez. El buen canterano rojiblanco no tuvo su día y también peinó atrás en el segundo tanto de Arda. Flaco favor le hace a su formación como mediocampista jugar de central, pero ya paso de meterme más con el entrenador del Rayo, que por otro lado me cae bastante bien. ¿Qué cojones sabré yo? Más bien me debería meter con Cerezo, que fue objeto de las pancartas de los rojizos ultras del Rayo. Cuando el río suena...
Partido raro, partido ganado, ahora a olvidarnos de la liga, donde el Barça se puso ganando nada más ponerme a verlo (puto gafe que soy si no lo pongo seguro que no hubieran ganado). El miércoles los rojivascos, tras un resultado similar en liga, nos esperarán con las fauces abiertas. A tirarlos de la Copa se ha dicho, que los títulos no están como para regalarlos. Agur.
lunes, 26 de agosto de 2013
At. Madrid 5-0 Rayo (J2) - Palizón sin pegas
Todo fueron buenas noticias. El Atleti, con cambios respecto a los partidos anteriores, ofreció su mejor versión ante un diezmado Rayo, que vio sus ideales de fútbol alegre dilapidados por el fútbol realidad que definitivamente se sigue manteniendo a orillas del Manzanares. No me canso de ver esa presión asfixiante, esas faltas tácticas, esas estrategias a balón parado, los automatismos defensivos, la afición entregada al equipo (¿qué le cantaban a Butragueño que no me enteré bien?), las arrancadas de Costa y Arda, la seguridad de Courtois... Buf, cuando jugamos así me la ponen morcillona.
Todos estuvieron a un nivel magnífico, y me alegro de que Raúl García abriera y cerrara el marcador. Este tío no es nada del otro mundo, pero aporta entrega y llegada, cosas importantes a lo largo de una temporada. Además vi a un Tiago con galones, haciendo gala, valga la redundancia, de su buen sentido táctico. Entre los demás, me quedo con la fuerza volcánica, no exenta de calidad, de Don Diego Costa. Qué tío, cada vez que lo veo parece que mejora el partido anterior. Y no le va a la zaga la Pasión Turca, ARDAjandro Magno metió el gol de la tarde tras un pasazo del anterior mencionado. Vaya sociedad limitada... Y encima Villa, y en menor medida Adrián y Bati, haciendo la competencia. Lástima que El Guaje no marcase, porque al final parecía que ese era el objetivo de todo el equipo. Aunque como he dicho en la primera frase, hasta eso puede ser buena noticia, porque lo mismo contra el Barca si tiene alguna el larguero de hoy sería esta vez gol. Tengo mucha fe en este campeón del mundo.
Pero tampoco nos chupemos las pollas aún, queda mucho camino por delante y los recursos son limitados. De momento ojalá se consiga el titulo que está en juego en el Nou Camp el próximo miércoles-jueves. Es muy dificil, pero mi cuñado del Atleti, al cual se me acaba de ocurrir entrevistar para el blog un día de estos, dejó la siguiente reflexión. El tío (gracias por dejarme las llaves para ver el partido en buena calidad) dijo: "Ahora con este empate en la ida sí tengo más esperanza. Porque Simeone puede plantear el partido casi como una final, ya que ganando nos clasificamos. Y ya sabemos lo bien que se le dan." El razonamiento puede parecer simple, pero no por ello menos cierto, y a mí me ha dado aún más moral. Ya veremos.
lunes, 11 de febrero de 2013
Rayo 2-1 At. Madrid (J23) - Vaya partiíto
Feo como yo, inerte como un trozo de granito, soso como la comida del hospital, insulso como los centros de Gabi, insípido como agua destilada, descafeinado como un Granada-Getafe en la jornada 38 con todo decidido, pusilánime como un condenado a muerte, errante como el Cata en el primer gol, descoordinado, desquiciado, deslabazado, deshecho como una pastilla de sacarina en un descafeinado muy descafeinado, más artículos comenzados en el prefijo des- excepto los de connotaciones positivas o alentadoras como desinhibido, desatado, desbocado etcétera. Sin plan b, sin gas, sin ambición, sin hambre, paupérrimo,frío, calado por la lluvia, nulo, vago, ausente como Adrián, ansioso como Falcao, impotente como los cambios realizados, inútil como el gol al final, extraño como un pato en el Manzanares. Eso me pareció el partido, y lo vi entero como un campeón, al menos lo vi muy bien acompañado. Y que no se me olvide felicitar al Rayito y a Nigeria por ser de nuevo Campeona de África. Dos de los equipos que mejor me caen.
Este partido me sirvió para revivir recuerdos en la casa de mi cuñado, hermana y sobrinos del Atleti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






