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domingo, 30 de noviembre de 2014

Dos no pelean si uno no quiere

Calaba hasta los huesos la sensación de que algo gordo había acaecido. El Calderón tenía más pinta de cementerio de que de caldera a presión, y no era para menos. Los grupos ultra, ya sean de ideología antifascista o neonazi, utilizan el fútbol como excusa para darse de hostias. Son muchas las imágenes que se producen cada dos por tres, hasta que pasan cosas como la de la víspera del partido. Una muerte. Sinceramente, si me dicen que el fallecido era una persona que iba con su familia tranquilamente a ver el encuentro, sentiría más vergüenza, pero tratándose como parece de una pelea acordada entre bandas, con participación de otros grupos radicales, lo único que me preocupa es las consecuencias que puede tener eso en los seguidores normales, principalmente de mi equipo, que queda señalado aún más como icono de violencia. Porque no nos engañemos, esos también representan al Atleti, ya que cuando decimos que animamos mucho sí contamos con ellos ¿verdad?, así que ahora toca bochorno. El mundo ultra, que he investigado a veces por internet, pero de cuyos entresijos no tengo ni puta idea, es un cáncer cuando desemboca en este tipo de violencia. Pero que quede claro: sea del equipo que sea. Me jode mucho pensar que por estos incidentes probablemente llamen asesinos y barbaridades así a gente que como yo comparte la pasión por mi equipo, y cuyo concepto de sangría probablemente esté más ligado a juntar letras en un blog, o a tomarse un par de vasos de buen rollo con un aficionado rival. Espero que al menos esta desgraciada muerte genere un punto de inflexión de algún tipo, al igual que el que está a punto de ocurrir en mi vida. Curiosamente anoche apliqué para una oferta de trabajo en Santiago de Compostela. Imaginándome una vida allí, obviamente me vi hablando de fútbol, diciendo a la primera oportunidad los colores a los que represento. Figúrense lo que pensaría ahora de mí la persona que oiga eso y sea lo suficientemente estúpida para meter a todos en el mismo saco. Lo dicho, una desgracia para el fútbol, que me temo no será la última. De hecho, ambos grupos protagonistas principales (Riazor Blues y Frente Atlético), ya tienen episodios sangrientos en España. Si es que ya lo digo en el título... No obstante, no dejo de pensar en las consecuencias que tendrá lo ocurrido en el buen aficionado rojiblanco, incluso en el propio equipo, ya de por sí envidiado por las altas esferas.


Dicho título también es extensible en este caso al césped, donde solo existió un equipo. En el plano estrictamente balompédico, el Atleti parecía contagiado de la atmósfera tóxica de este hecho. Era superior. Atacaba sí, pero no con la precisión de otras veces. Delante, todo hay que decirlo, un Depor que venía descaradamente a rascar un cerocero. Qué tiempos cuando el Deportivo de la Coruña era el mejor equipo de Europa... Cuando parecía que el descanso podría ser la mejor opción para aclarar ideas, llegó el gol de Saúl, que aprovecha cada titularidad para meter su golito. No es lo más importante en su demarcación, pero da muestras de su todocampismo. Es una buena noticia tener a un canterano pisando fuerte y con la confianza del Cholo. Tras el descanso, y tras tener ya más claro qué había ocurrido, no se hizo esperar el segundo gol. A Arda, hasta en un partido impreciso como éste, se le cae la clase por todos los lados y en un lance al que nos tiene poco acostumbrados, el tiro lejano, dio la sentencia a este partido tan frío. Terminó el partido entero el turco, mostrando su magia hasta cuando fallaba en el pase. Un fenómeno. Simeone tiró de Raúl Jiménez: impreciso. Y de un Cebosha que me entusiasma que juegue. Seguro que el tío se parte el pecho en cada entrenamiento. No estamos para pecho fríos que no se adapten a las exigencias, así que no veo mal sus minutos que por algo serán. Además salió Cerci, mucha velocidad y poco control, pero esperemos que no sea una causa perdida en Madrid, porque ha costado una pasta. Partido de obligado cumplimiento, tres de tres en esta ristra de partidos en casa, y ahora a relamerse pensando quién se dejará puntos en el Valencia-Barca. Y hoy más que nunca, por todo buen aficionado del equipo coruñés: "Aúpa Deportivo":


jueves, 23 de octubre de 2014

Cura en salud

El Atleti afiló las lanzas ante el Malmö, del que en esta casa hace unos días dimos a conocer su historia, (imperdonable no leerlo después del currele que me pegué cabrones). Sin embargo, apenas conocíamos sus dotes de juego más allá de los resultados obtenidos en las dos jornadas anteriores. El partido comenzó tan frío como el carácter que se le presupone a todo nórdico. Sus talludos centrales despejaban los córners que merodeaban su área sin despeinarse, pero poco a poco el Atleti fue encontrándose en el partido. Si bien en la primera parte, más allá de las ocasiones marradas, costó darle ritmo al juego, la segunda fue otro cantar... Neptuno le metió el tridente por el culo Thor, o quien fuera el dios de estos correctos vikingos, eso nunca está de más. Groserías aparte, el partido pareció hecho a petición de aquellos jugadores que necesitaban retomar confianza: Mandzukic, Griezmann y Cerci mayormente. Tanto el croata como el hipster franchute, arrastran bagaje compuesto de un alto despliegue físico pero negado de cara a gol. El italiano llegó bajo de forma, y encima a un equipo en el que el físico es fundamental. Aún es pronto, pero su gol va confirmando mi alocada teoría de que tiene un aire a Vieri. Tampoco se tomen al pie de la letra esto último. Por lo tanto, cada uno de estos goles fueron de esos que tanto celebra Simeone, y con razón. Todo el que ha jugado mínimamente al fútbol sabe la confianza que te da anotar un gol, máxime siendo hombres de área como estos dos grandes jugadores, que no terminan de engranar de forma óptima en esta maravilla arquitectónica de equipo. Algunos dirán que de maravilla nada, pero a esos herejes fanes del barroco les invito a que vean los tantos y jugadas de ayer, sobre todo la del primer tanto. Crema pura. El turco estuvo en su salsa de yogur con picante e hizo sus orfebrerías de rigor constantemente. Si a eso le sumamos que por la derecha entraba como un puñal Juanfrankestein, que está como un tiro, y si a esto le sumamos además, que Koke estuvo omnipresente en ataque, pues el resultado fue esta goleada, en la que pudo hasta mojar por segunda vez en una semana Mario Suárez. 


¿Y el Malmö? Fue discreto sí, pero que se lo digan a otros equipos que sufren lo indecible e incluso sucumben ante desconocidos para el gran público. El campeón sueco se limitó a buscar un balón parado favorable, y solo se llevó a cambio el gol de propina de Godín (alma de delantero), faltaría más. Por cada gol que marca el Atleti de córner, un tertuliano de prensa rosa futbolera tiene ébola. Respecto a la defensa, si Miranda y él están tan espabilados como anoche, yo me relajo. En cuanto a la repartición de minutos, lástima que Jiménez no tuviera ninguno, pero me alegro una vez más por el Cebolla, que también tiene derecho a jugar, así como Saúl, que está claro no tiene complejos y que cuenta mucho en esta plantilla. Todo fueron buenas noticias, pero ni tanto ni tan poco. Viene de maravilla este contundente triunfo aunque hay que seguir remando porque no hay nada hecho. Ya habrá tiempo de comprobar si los suecos en su campo tienen algo que decir. Yo mientras haciendo el cabrón pensando en Berlin. No tengo arreglo.

jueves, 2 de octubre de 2014

Ligarte a la estrecha buenorra

-Perdone señor, ¿sabe dónde está una mezquita que me han dicho que está por aquí cerca?
-Pues no tengo ni idea. A mano izquierda creo que hay un sitio en el que se reúnen evangelistas brasileños de esos, pero de mezquitas, no sé nada.

Como si de una premonición al desenlace final se tratara, mantuve esta conversación con un musulmán que me topé camino al partido. ¿Sabría lo que es el ardaturanismo? ¿Debería haberle dejado mi número para hacerle entrar en la verdadera fe? No, mejor no.

Salió el Atleti ante una Juve menos Juve con ese verde tan feo e impersonal. En todo caso que vistan de rosa (su color originario) o de azul (mítico en Europa). Colores con identidad, joder. Es frustrante lo de las equipaciones. Pero ¿qué les voy a contar yo? Que tengo un modelo bastante cani de la Vecchia Signora en tonos dorados. Por ahora tan solo el Levante me ha jodido la estadística de equipo que está en mi colección de camisetas y pierde. Volviendo al partido, enseguida se vio que delante había todo un hueso. Un equipo aguerrido, de los que no dan un resquicio y con jugadores top 20 a chorros. Pocas ocasiones, con un anecdótico dato de posesión y pases realizados favorable a los transalpinos. Quien se guíe por esas cifras a la hora de valorar a un equipo mal lo lleva. Tiago estuvo sublime en colocación y contundencia. Está ahora mismo en un momento dulcísimo. Un auténtico cortafuegos. Del portugués más o menos me lo espero, pero hay alguien que se merece nuevo reconocimiento: Mario Mandzukic, un tío con un par de testículos, intercambiando manotazos por doquier con defensas desquiciantes. Seguro que es un hijoputa, pero es nuestro hijoputa, los centrales le tocan los cojones bastante pero él aguanta sin perder los nervios. Para chulo nuestro batman larguirucho, que se quita la máscara al cuarto de hora dejándose la napia desprotegida ante la atonicidad de Bonucci. Lo dicho, un tío grande y guerrero, no como la maricona de Llorente. Al descanso daba la sensación de que se necesitaba un golpe de timón para superar a esos tres centrales. Éste se produjo paulatinamente. Tanto, que incluso los italianos comenzaron a llegar al área con cierta claridad. Pero una jugada de Arda por banda derecha provocó la amonestación (árbitro malísimo para ambos equipos) para Chiellini, que daría divinamente el pego como actor en pelis de romanos. Ese lance, cual partido de rugby, permitió arrinconar durante unos minutos a los juventinos, con varios corners y centros. Ya que no se podía con cates, pues a empujones.

Entonces llegó el gol. Es un tío raro este turco. Se lleva balones inverosímiles metiendo culo, es listo como nadie para romper a las defensas en esos bloqueos cerca de las esquinas, pero luego el bueno de Manyu todo el rato bajando para cubrir el hueco que dejaba en las contras... Anarquía al servicio de la magia. Porque en contraprestación apareció nuestro barbudo favorito en un centro de Juanfran (todo lo que le diga es poco) al que no llegó el propio croata, y sin saber muy bien cómo, embocó el balón bajo la mirada con ceño fruncido de todos los rojiblancos del mundo: en Estambul y en Málaga los hay fijo. Al igual que los grandes de la NBA se crecen en los play-offs, a Turan le va la Copa de Europa. No es la primera vez que el otomano consigue goles de pura raza en Champions: Milan, Oporto, Zenit, Chelsea, y ahora Juventus. Un gol de sutil casta, de huevos. Tras los peores minutos de la reanudación, nos poníamos por delante con pocas ocasiones. Cosas de equipo grande y tal. El marcador no se podía mover. A base de palos vamos aprendiendo a echar el cerrojo, pero Ansaldi, no te vayas al corner en el 84' cabrón. Este tío centra de puta madre por cierto. Luego Siqueira reforzó ese lado y forzó corners que si yo fuese un aficionado de la Juventus habría roto la tele de impotencia (el travelo de Lichsteiner casi pierde los estribos). Pero qué bien sabe cuando es uno de los tuyos el que resguarda la ventaja. En esa ensalada de laterales dobles, con Mario entrando como cemento extra, mientras los italianos metían a ochocientos delanteros y al repelente niño de papá de Morata, murió el partido como empezó: feo de cojones, plomo puro, pero con un gol más. No se cometieron errores, y he ahí el resultado. No es nada fácil crearle problemas a este tipo de equipos, y les vencimos con mentalidad férrea y de equipo ganador. No había encajado goles y contaban por victorias sus partidos. Ahora es el Atleti quien lleva tres seguidos sin recibir un gol, aunque Moyá apunto estuvo de liarla y de paso darnos una taquicardia gratuita. Se reconduce la clasificación, y ahora espera el Malmoe, al que no habrá que subestimar (le mojó la oreja a los grecos). Definitivamente estos triunfos son los que mejor saben, valorémoslo como se merece antes de la siguiente batalla.



PD: La próxima vez que cruce con un mahometano y me haga la misma pregunta, le diré que el Calderón a ratos es mezquita y hay un duende turco al que alabar. Luego lo mismo me tira un zapato a la cara...

domingo, 14 de septiembre de 2014

Hijos pródigos

A veces, en una suerte de psicología inversa, me mentalizo de que lo peor va a pasar: ese gol en contra el último minuto, ese balón que da en el palo y sale fuera... Detrás de esos rituales fatalistas en busca del desenlace beneficioso para el Atleti, se esconde un feo, pero a veces justificado, poso de desconfianza. Desde hace unos años, Simeone y esta máquina de ganar que ha creado me han enseñado a creer. Creí en este equipo en el Bernabéu, en Mestalla, en el Nou Camp, en Stamford Bridge, en Lisboa (prórroga incluida). Pero en este nuevo curso futbolístico, a pesar de comenzar con título, se instaló en mí un reflejo de esa actitud de niñata insegura. Confiaba, sí, pero con escepticismo del bueno. No hablo de confianza ciega, sino simplemente dar otorgar el merecido crédito ganado con creces a este equipo. Sin embargo en este partido no daba dos duros por el Atleti. Me avergoncé de su primera parte agazapada, y me merezco la tortura que pasé en la segunda parte. Por mezquino y cenizo y por ser permeable a los comentarios catastrofistas de la prensa que consulto cual yonqui. 

Mi penitencia fue una agonía desconocida. Por motivos laborales, mi pareja, que tiene muchos más cojones que yo y encima está muy buena, entró sin complejos al bar enfundada con la camiseta de Arda. En pleno pasto de borregos, con curiosamente alguna camiseta rojiblanca (recuerden que donde vivo es bien raro). Tuvimos que irnos justo cuando comenzaba lo mejor. En ese momento casi me alegré, porque temía un gol rival en cualquier momento. Cuando me quedé solo, se podía ver a un enfermo dando vueltas por la ciudad, intentando hacer oídos sordos a los posibles gritos de gol, y por tanto alejándome de bares y teles a todo volumen con la voz de Robinson: si no lo estaba viendo, tampoco quería oírlo. Afortunadamente, mi momentáneamente desarrollado sentido del oído fruto de los nervios, escuchó como una bendición desde un balcón un murmullo que decía "ha marcado el Atlético de Madrid". Había marcado Arda. Arda! Entre tanto revuelo por la vuelta del rayos UVA que había logrado el empate, otro que volvía era la barba de Bayrampasa, en quien para variar en este día tan desconfiado tampoco tenía muchas esperanzas, dada su convalecencia.

Tras ello, activé la conexión del móvil y escribía compulsivamente con mi fiel escudero colchonero a modo de cordón umbilical con lo que pasaba en cualquier pantalla cercana. Lo único que deseaba era que pasasen los quince minutos restantes deambulando por calles raras. Al final, extraña alegría en un triunfo de mérito incalculable. Me merecí esa zozobra invidente que me impidió saborear el triunfo. Porque no fui digno de mi equipo, no confié en él cuando más me necesitaba y precisamente cuando más me está devolviendo con éxitos y trabajo mi devoción. Su grandeza actual es capaz de sobrepasar mi fe rojiblanca. Me autoculpo para expiar mi pecado, que me tomaré como una tentación en el desierto fallida. Doy gracias a Simeone y cía, por inculcarle a estos jugadores el sacrificio, el trabajo y la solidaridad que debería suponerse a un profesional, pero que son rara avis en el fútbol aterciopelado actual. Ese es el verdadero patrimonio de este equipo. No hay más que ver un vídeo de hace poco donde se percibía el entusiasmo y la intensidad que imprimía el Cholo a los que hacían un rondo para robar el balón. Esos detalles técnicos, unidos a otros minoritarios como entrar aporreando los cristales del bus al entrar en la pocilga, me hacen estar aún más orgulloso de mi equipo. Si hasta el peluca Cerezo hizo el otro día lo que tenía que hacer: sacar los dientes ante la mugre que dice que el Atleti es violento.

Vuelve Arda, esperemos que para quedarse tras la turbiez de su estado físico desde que se lesionó por primera vez en la última jornada de liga. Con él de abanderado, quizá el único capaz de aportar lucidez, se ha sacado un resultado formidable ante los fuchsias. Tiago, otro en el ojo del huracán tras su gatillazo con el Chelsea y posterior vuelta, lidera el núcleo duro, que ha de llegar en breve a la temperatura óptima. Moyá cumple con profesionalidad. Griezmann no puede sino mejorar. Queremos ver a Cerci, y comprobar si el mexicano realmente quiere dejarse ver. Cada vez queda menos para que vuelva el Cholo al banco, y entre él y Burgos van dando con las proporciones adecuadas de cada sustancia en su laboratorio de ganar. Se atisba de nuevo el espíritu y el compromiso tras dos partidos que sembraron la duda. Otra cosa será que se mantenga esta actitud, y por supuesto otra mucho menos controlable y difícil la de que acompañen los resultados como el pasado año. Por si fuera poco, ya comienza la Champions, y soy del Atleti. Créanme eso último que les digo.


jueves, 1 de mayo de 2014

Chelsea 1-3 At. Madrid "Vuela alto"

Tras la embriaguez (más futbolística que etílica) de anoche, no puedo menos que cumplir con mi obligación y rendir homenaje a este señor equipo. No se cansan de brindarnos noches mágicas. La de ayer fue una de ellas, con pasaporte a una final de la máxima competición a nivel de clubes del mundo. Una nueva y mareante cita con la historia que de momento dejaremos aparcada hasta tratar de ganar la liga. Quizás ese sea el principal defecto de servidor: no saborear totalmente los éxitos. Ayer pensaba igualmente en la posible lesión de DC que en disfrutar del espectáculo. Porque es que lo fue. Como un guion de cine. Torres nos lo ponía difícil mientras me dolía la vista de verlo hacer gol. Luego, cuando uno firmaba el descanso para rearmarnos en la segunda parte aparece Adrián (bien Juanfran). Lo tengo ya muy dicho: el asturiano se crece en las noches europeas. Ese empate psicológico fue la antesala del resto de emociones positivas. El segundo acto fue apoteósico. Las cosas cambiaron y lo que en la primera eran balones divididos perdidos y relativa incomodidad se tornó en este periodo en un saber estar y un cambio de registro para quitarse el sombrero y no ponérselo más hasta que apriete la calor de verdad. Me vienen a la cabeza nombres propios, cánticos de esa afición entregada, lances del partido... el penalty del suspense con el "Luis Aragonés" de fondo, el centro de Juanfran en el gol del turco, la furia y devoción de Arda en su celebración, las parada s de Courtois... Estamos de acuerdo en que el fútbol no es una cuestión de vida o muerte (coincido con Mr. Shankly en el principio de su frase) pero esto no quita que a veces le emocione a uno. No se paga con dinero el orgullo de poder ver a este equipo darse de hostias con la crème de la crème y los "tops" mundiales. Este Atleti, sin ser ya Aviación, es de altos vuelos. Te quiero Cholo.

PS: es harto incómodo escribir a miles de pies de altura. Pero la ocasión lo merece. Posiblemente bajo las nubes esté en este momento el Calderón. Me santiguo y me despido. Ahora a por el Llevant. No se admiten respiros de aquí al 24.

miércoles, 12 de marzo de 2014

At. Madrid 4-1 AC Milan (CL) - Questo è Atleti

El romanticismo llevado a la máxima expresión es lo que palpé primero. Qué colorido, qué tifo con banderas por doquier. Como si de estandartes de batalla se tratase. Un buen partido de fútbol debe ser una batalla, y todo hacía indicar que nuestros caballeros estaban prestos y dispuestos. Gabi robó un balón que él mismo había comprometido, la cedió a Koke mientras señalaba con su espada el camino al joven muchacho, que puso un centro inteligente, quizá muy abierto, quizá muy alto y bajo a la vez... Pero allí estaba el delantero con más recursos del momento, Don Diego, el villano codiciado, para constatar que aparte de marcar goles, algo de brasileño aún le queda, porque su remate es digno de un golpe de vale tudo. Estoy disfrutando como un niño del Atleti mientras me flipo escribiendo esta crónica, creyéndome aprendiz de A. Pérez-Reverte o del Anónimo de los cantares de gesta. 

fuente: memedeportes.com

Si sigo en esta línea acabaré cagándola, así que volvamos al realismo cholesco. El Atleti entonces tenía todo de cara a las primeras de cambio. La gente irresponsable incluso desde antes del partido ya se veía en cuartos y este gol no hacía sino certificar el trámite ¿verdad? Imposible. El Milan, quizá con la omertà del Atleti, comenzó a comerciar en el territorio de los matones colchoneros (ahora me paso a Mario Puzo!?), y al final la asquerosa de Kaká, que parece que solo rinde cuando juega contra nosotros empataba. El gol fue un calco de otros muchos por esa esquina del barrio, pero para mí Juan Francisco es sagrado y en esta bitácora le seguiré pagando mi mensualidad religiosamente. La tendencia continuó tras la igualada, cuesta mucho revertirlas, máxime cuando el rival, esté como esté actualmente, tiene áura de campeón. 7 copas de Europa. Porque si eso no importa ahora, ¿por qué un equipo que tiene solo dos más siempre es el favoritísimo? Como dijo Raúl García Escudero I de la Corona de Navarra: "En la Champions hay que saber sufrir". Sabias palabras tras igualar a otro SABIO, Courtois tampoco se quedaba corto con las suyas (el belga es más bueno que una Barbar haga lo que haga con su futuro). Se necesitan además, golpes de timón, de esos que te llegan cuanto más te lo crees y cuanto más entrenas. El oficio, la suerte del equipo grande o como se llamen. Gol de Arda tras tocar en la cerda valenciana de Rami. Ese balón entró por la energía de cada arqueo de ceja y levantada de asiento de cada rojiblanco que ayer veía el partido en ese momento. Fue un punto de inflexión similar al que presencié in situ en el primer partido de esta andadura contra el Zenit. Gol de Ardajandro Magno en el momento que peor lo estábamos pasando. Cómo me ponen sus celebraciones de rabia sarracena joder... Eso es luchar por lo suyo y no poner bombas diez años antes. A su salud el shawarma de turno de ayer coño!



A partir de ahí no hubo color. El equipo salía con potencia a la contra y fue cuestión de tiempo que llegara la sentencia. Me alegro como siempre del gol nuestro de cada día de RG8. El hombre a una nariz pegado que tanto criticó la gente, y que sabe de qué va esto como pocos. Por una tarjeta de chiste se perderá la ida de cuartos, pero ahí estará Villa, nuestro jugador más Champions. Que él no jugase ayer dice bastante de la solera de este equipo. Hasta Sosa parece más salao, y en una extraña jugada permitió a Costa rematar ajustado. Otro más. Un promedio de gol cada cincuentipico minutos en Copa de Europa. Bestial. Y recordemos que ha sido en solo cinco partidos. Fue una noche perfecta, con el suspense casi necesario tras el empate, para poder valorar más la gran victoria posterior. El Milan estará mal, no tan bueno como el Schalke 04, pero es el Milan hombre. Aunque el esquizofrénico Balotelli, que cuando se cree mierda no llega ni a peo fue el mejor indicativo de sus horas bajas. Por no ser, no llevaron ni su mítica equipación blanca, que nada más verla uno se acojona. Serán cosas del marketing... Nuestro líder argentino en eso no es bueno, pero lo hace a propósito, y nos ahorra problemas tirando de humildad. Lo que tenga que ser será. Pero la sensación de ver al Atleti pasar de ronda en Copa de Europa ya está desbloqueada. A seguir adelante con la cabeza alta, el orgullo blanco inmaculado, la mirada sanguinolienta. Pero los pies, en el suelo.


domingo, 26 de enero de 2014

Rayo 2-4 At. Madrid (J21) - Sonrisas y lágrimas

No, ni puta idea de qué va esa película o musical con la que titulo, pero esas dos vertientes he visto hoy: en general, y en dos equipos de fútbol de la misma ciudad. Lo dos que mejor me caen, dicho sea de paso. El Atleti trató de resolver por la vía rápida y lo consiguió ayudado por un Rayo defensivamente hemofílico. Villa fue quien cual ladrona de libros generó el primero. En serio Paco Jémez, ¿de qué cojones te sirve querer sacar la pelota jugada desde el túnel de vestuarios si ves que a tu equipo le hacen goles como churros y muchos de ellos por ese motivo? Allá ese señor con su fundamentalismo guardioliano... Ojalá me equivoque pero me temo que se van a segunda a falta de tres jornadas. Seguimos. Sin apenas tiempo Manquillo tomó el relevo de Juanfran en la alineación, con penalty absurdo incluido, pero esta vez Courtois, ese portero que crece al ritmo que hicieron sus centímetros de altura en su adolescencia, lo paró. Tras una apertura de Villa, Diego Costa volvió a tener cabeza y cedió a su acompañante, el principito Sosa, que cedió al rey mendigo Arda, para anotar el que parecía la sentencia. No contentos con esto, el noble  y quijotesco equipo que es el Rayo de Paco Jémez logró acortar en un desbarajuste. Acto seguido de nuevo Arda remacha un gol a balón parado. Lo que le faltaba ya al turco, ser un cazagol. Así terminó este ¿frenético? (no lo ví) primer periodo. Pero eso sí, vaya alegría de golpe y porrazo me llevé al ver el marcador en mi móvil. Las redes sociales o cuando algún pesad@ te habla son un coñazo, pero ese cacharro internetizado también le sirve a uno para estar al tanto de su indispensable club de fútbol.

La segunda parte, a priori, serviría para dar descanso a algunos pesos pesados (y apercibidos). Lamentablemente, entre la lesión nada más salir de Óliver y la de Tiago en el calentamiento poco se pudieron dosificar los minutos jugados. Koke se lleva la palma. No sé si es diésel, gasolina o nuclear, pero lo juega todo sin rechistar, me duele hasta a mí. Si no descansan hoy, ¿cuándo se va a poder? Nunca. Aquí la clave está en conseguir hacer de los menos habituales Raúles Garcías. Además, quiero creer que descansaron parcialmente durante la segunda parte, porque el Rayo, también por mérito suyo, atacó muy bien y fue un quebradero constante para los nuestros. Afortunadamente atrás son poco fiables y Diego Costa batió a Rubén en una de esas. Casualidades de la vida que la lata que me bebía en ese instante llevara inscrito el nombre de ese portero, el del equipo más goleado de primera. Más casualidades, ¿saben quién desvía la trayectoria del GOL DE DIEGO COSTA para que coja portería? Saúl Ñíguez. El buen canterano rojiblanco no tuvo su día y también peinó atrás en el segundo tanto de Arda. Flaco favor le hace a su formación como mediocampista jugar de central, pero ya paso de meterme más con el entrenador del Rayo, que por otro lado me cae bastante bien. ¿Qué cojones sabré yo? Más bien me debería meter con Cerezo, que fue objeto de las pancartas de los rojizos ultras del Rayo. Cuando el río suena...


Partido raro, partido ganado, ahora a olvidarnos de la liga, donde el Barça se puso ganando nada más ponerme a verlo (puto gafe que soy si no lo pongo seguro que no hubieran ganado). El miércoles los rojivascos, tras un resultado similar en liga, nos esperarán con las fauces abiertas. A tirarlos de la Copa se ha dicho, que los títulos no están como para regalarlos. Agur.

domingo, 12 de enero de 2014

At. Madrid 0-0 Barcelona (J19) - fifty fifty

Como si de un Ankylosaurus contra un Tyrannosaurus Rex se tratase, el Atleti aguantó al Barça durante todo el partido. Y no solo eso, sino que en gran parte del mismo, esos jurásicos papeles se intercambiaron. Un duelo entre dos soberbias naves, pero donde no hay que olvidar los mimbres con las que se construyeron una y otra. Orgulloso de mi equipo me siento, y me levanto para aplaudir en forma de crónica. Ha sido impresionante la primera vuelta que se han cascado estos superhombres. 50 puntazos, solo eclipsados por un Barça en el que perdura la esencia ganadora del último lustro. La igualdad desde la desigualdad. No un combate nulo, sino una anulación mutua entre dos estilos. El fútbol visto desde dos puntos de vista tan distintos como loables. Hubo pocas ocasiones, pero emoción e intensidad a borbotones. Alternativas en el dominio en fragmentos de diez o quince minutos, como en un duelo de caballeros medievales en el que mientras uno repone fuerzas el otro lo acorrala buscando la estocada definitiva. Pero entre los dos ejércitos, brilló sobremanera un otomano culogordo (en el buen sentido) que ve el fútbol de otra manera. Ardajandro Magno, que guió al rebaño colchonero como un imperial turco andaluz. No le quitaba la pelota ni su sombra. Aunque sería injusto en un partido tan difícil, no mencionar el esfuerzo infinito de todos los que jugaron de la parte rojiblanca. Eso sí, de vergüenza el indulto a Juanfran. No me gustan esas ventajas por mucho que a los dos intocables se les pase la mano día sí, día también. Ya están a tres puntos, esa es la peor noticia de la jornada. Por cierto: ¿por qué pasa tantas veces que en la misma jornada haya dueños Madrid-Cataluña/Euskadi? Por último, excelente aspecto el que presentaba el Calderón. Dentro los nuestros ensalzaron el deporte bajo la ley de pureza alemana, solo que aquí en vez de agua, cebada y lúpulo, se mezclan trabajo, fe y fútbol.


Este viaje hacia Mordor llega a su ecuador. Quedan diecinueve finales hasta el final del campeonato. Simeone, el culpable de que uno se sienta cada día más orgulloso de ser del Atleti, nos sigue dando razones para seguir creyendo. Qué simpleza en la rueda de prensa a la hora de explicar el planteamiento táctico. No puedo evitar pensar qué nos esperará el día que el Cholo abandone el barco... Pero qué coño! Disfrutemos lo que queda de liga, en la que hemos hecho una primera vuelta de récord. La única pega es que si no se consigue el título (una misión quimérica), este equipo no tendrá la valoración en la historia que se merece. No solo se trata de haber aguantado de tú a tú al líder de la liga hasta la mitad, sino las renovadas sensaciones que me dejan los jugadores tras varios partidos en mi opinión algo espesos. 
Además, como si para celebrar la trayectoria de este gran Atlético de Madrid, recibí esta semana este gran regalo de alguien especial. Quizá en la capital fuera fácil de conseguir, pero bajo Despeñaperros lo dudo...


miércoles, 2 de octubre de 2013

FC Porto 1-2 At. Madrid (CL) - Sin adjetivos

Ni yo y mi verborrea barata y gongoriana a partes iguales podrán describirles lo que me sugiere este Atético de Madrid. En una situación tan adversa como la vivida anoche en Do Dragão no se amilanó este equipo, a no ser que este verbo tuviera algo que ver con alguna época gloriosa del AC Milan. Se dijo bien alto y en todos los idiomas de Europa un "Estamos aquí", que suena igual en portugués que en español, un "Here we are", "Hier sind wir", "Nous sommes ici" y así hasta llegar al "Мы здесь" ruso para que nos entiendan, si no les quedó claro en la primera jornada, nuestros vecinos de grupo.


Salió el Atleti sin DC y sin Koke, y eso, aún en un bloque sólido como el nuestro, tiene que notarse algo. Máxime tras el esfuerzo del sábado, y en un campo dificilísimo ante un rival muy Atleti del Cholo: luchador, solidario y rápido arriba. Quizá por esa razón el equipo salió acarajotado. Si alguien ajeno no conociera las camisetas de ambos rivales hubiera dicho que el Oporto era el Atleti con razón. Cuando el motor rojiblanco tenía la temperatura adecuada ya se iba por detrás. Gol del colombiano Jackson Martínez y a remar en contra. Con lo que le costaba remontar al Atleti...

domingo, 29 de septiembre de 2013

R. Madrid - At. Madrid (J7) - Fútbol, orgullo y sacrificio

Pitó el árbitro el final y acabó la batalla. Un hombre de negro, agita con contundencia ambos brazos con los puños apretados mientras se dirige a los vestuarios de la pocilga. Él es el "noble y bélico adalid" de la letra que suena para tapar los pitos que ha provocado, y que sus soldados han certificado porque creen con fe ciega en su guía. Nueva victoria en el derbi. Y yo, mientras, con la alegría relajada de cuando ocurre algo muy deseado, léase cuando tienes algo que ansiabas en demasía, como un regalo de niño o un capricho de adulto, que dices: "Vale, ya lo tengo: ¿y ahora qué?", o incluso una sensación comparable al típico descenso de deseo sexual tras eyacular. Pero para sufrir esa sensación de flotante relajación, antes hay que haber tenido paciencia, trabajo y espíritu combativo respectivamente. El Atleti ayer, y siempre en los últimos tiempos, lo tuvo, y mucho más que su rival. Más fútbol también.

Sabía que podía volverse a repetir la historia de la final de Copa, pero reconozco mi reticencia. Más que por falta de confianza en los nuestros, porque era casi normal perder ante un equipo tan superior sobre el papel, y para colmo viniendo detrás en la clasificación. Existen varias casualidades entre las dos últimas victorias en el Cuerna. En mi círculo interno, lo vi con una de las personas que la vez anterior, y, en un plano más general, Casillas no jugaba. Hasta hace poco mantenía la ridícula teoría de que mientras jugaran Raúl, Guti y Casillas, el Atleti no le ganaría al Madrid. Que había una maldición también llegué a pensarlo. Menos mal que ha terminado la tortura de derbi tras derbi, pero ahora destierren el término casualidad de su cerebro. Lo de ayer noche no lo fue.
Con plena convicción salió el EQUIPO, con unas basculaciones inconmensurables y una capacidad de sacrificio al alcance de muy pocos. Así, concentrados y cada uno sabiendo dónde hacer daño, llegó el primero. Roba Filipe al asqueroso de DiMarica, asistencia celestial de Koke y define Costa. 0-1. Debieron de rabiar con la celebración del brasileño. Que sí, españolitos orgullosos, que no es español, ya ves tú qué pena tendrá el malo de Diego. Ojalá lo llamen con Brasil, le pegaría más, pero si jugase con la Selección y marcase seguro que lo celebraríais, como los que le hacen uh uh uh y luego tienen a Pepe al lado mirando. Esto va por los que lo hacen en mi estadio también. 


El que más y el que menos, esperaba una reacción colérica y embotellante del Mandril, pero nada más lejos de la realidad. El Atlético de Madrid siguió teniendo el control, y las mejores ocasiones. Diego Costa seguía en su salsa, y el alopécico portero de goma rival tratando de desquiciarlo. Así se llegó al descanso. Quedaba mucha tela blanca por cortar, meter en el batán y teñir de rojo sobre blanco. En esas llegó el segundo tiempo, con el mandibulado fichaje de 100 millones impotente a banda cambiada, con Arda dándose una paliza persiguiendo a todo portugués con cara de chulo que veía a su alrededor, y aparte dando un recital de proteger el balón y llevar el tempo del partido. Qué grande el turco. Un guaperas que yo me sé habrá soñado, si es que ha dormido, con nuestro gran Barba Turan, y en cómo en plan Bocubbas el bereber, trataba de estrangularle apretándole su superlativa nuez.

lunes, 26 de agosto de 2013

At. Madrid 5-0 Rayo (J2) - Palizón sin pegas

Todo fueron buenas noticias. El Atleti, con cambios respecto a los partidos anteriores, ofreció su mejor versión ante un diezmado Rayo, que vio sus ideales de fútbol alegre dilapidados por el fútbol realidad que definitivamente se sigue manteniendo a orillas del Manzanares. No me canso de ver esa presión asfixiante, esas faltas tácticas, esas estrategias a balón parado, los automatismos defensivos, la afición entregada al equipo (¿qué le cantaban a Butragueño que no me enteré bien?), las arrancadas de Costa y Arda, la seguridad de Courtois... Buf, cuando jugamos así me la ponen morcillona.


Todos estuvieron a un nivel magnífico, y me alegro de que Raúl García abriera y cerrara el marcador. Este tío no es nada del otro mundo, pero aporta entrega y llegada, cosas importantes a lo largo de una temporada. Además vi a un Tiago con galones, haciendo gala, valga la redundancia, de su buen sentido táctico. Entre los demás, me quedo con la fuerza volcánica, no exenta de calidad, de Don Diego Costa. Qué tío, cada vez que lo veo parece que mejora el partido anterior. Y no le va a la zaga la Pasión Turca, ARDAjandro Magno metió el gol de la tarde tras un pasazo del anterior mencionado. Vaya sociedad limitada... Y encima Villa, y en menor medida Adrián y Bati, haciendo la competencia. Lástima que El Guaje no marcase, porque al final parecía que ese era el objetivo de todo el equipo. Aunque como he dicho en la primera frase, hasta eso puede ser buena noticia, porque lo mismo contra el Barca si tiene alguna el larguero de hoy sería esta vez gol. Tengo mucha fe en este campeón del mundo.

Pero tampoco nos chupemos las pollas aún, queda mucho camino por delante y los recursos son limitados. De momento ojalá se consiga el titulo que está en juego en el Nou Camp el próximo miércoles-jueves. Es muy dificil, pero mi cuñado del Atleti, al cual se me acaba de ocurrir entrevistar para el blog un día de estos, dejó la siguiente reflexión. El tío (gracias por dejarme las llaves para ver el partido en buena calidad) dijo: "Ahora con este empate en la ida sí tengo más esperanza. Porque Simeone puede plantear el partido casi como una final, ya que ganando nos clasificamos. Y ya sabemos lo bien que se le dan." El razonamiento puede parecer simple, pero no por ello menos cierto, y a mí me ha dado aún más moral. Ya veremos.


lunes, 1 de abril de 2013

At. Madrid 1-1 Valencia (J29) - Con un pedrusco en los dientes

Tras una primera parte para olvidar el Atleti cosechó un sacrificado punto que le basta y le sobra para mantener avivado el inexpugnable círculo de fuego respecto a sus perseguidores Champions. Para mí, suficiente.


Pero cualquiera que viera la primera parte sin haber visto la mayoría de partidos del Atlético este año se extrañaría de las posiciones de cada equipo en la tabla. Se vio al inicio un Valencia cholesco, y no por la marca de batidos levantina, sino porque salieron decididamente a por el partido como solemos hacer nosotros: presionando arriba, ganando cada uno contra uno y multiplicándose en el campo. Gracias a ello pudimos utilizar lo que tanto gusta a los periodistas con ínfulas de ingeniosos en estas fechas: la palabra 'torrija' para referirnos al espeso juego que desplegó el Atleti, sobre todo en los primeros tres cuartos de hora. Afortunadamente la poca lucidez de la que disponemos, en forma de turco paticorto y culón, brindó a Falcao tras dos estilosos recortes un gran pase que el colombiano remató con ese escorzo tan suyo para empatar. Rememorando así otros goles que al Valencia ya le había marcado por muy temprano que se levanten los juntaletras deportivos, porque la Europa League también es una competición en la que se contabilizan los tantos anotados. Lo digo porque casi ninguna noticia de las que mencionaban el dato de que Falcao no había marcado al Valencia recordaban este hecho.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Granada 0-1 At. Madrid (J12) - El Plan C

No empezaba bien el día, con la derrota de España ante Brasil en la final de la Copa del Mundo de fútbol sala. Desde aquí me enorgullezco de practicar con mucha más pena que gloria este deporte, que tantas alegrías nos da. España es una superpotencia en él. El otro día dije que Brasil me parece la mejor selección a nivel global, pero después del partido de ayer no crean que lo tengo más claro, aunque, como en el fútbol 11, sus individualidades te matan, y eso también cuenta. Y por favor, árbitros más profesionales en una finalísima de un Mundial, NO es excusa, pero vale ya de tercermundismo arbitral, que en esta ocasión nos fastidió a nosotros.
Paralelamente, el equipo español de Copa Davis estuvo cerca de levantar su sexta ensaladera. No me gusta tanto el tenis como para ponerme a ver partidos de otros torneos, pero la Copa Davis tiene un no se qué qué se yo que me entusiasma. Los checos fueron justos vencedores y se acabó. No se puede ganar siempre, tanto en tenis como en fútbol sala.

D. Costa fue clave en el triunfo.
¿Y qué narices tiene esto que ver aquí? Pues no mucho, pero mi pasión por el deporte me lleva a mencionar esos acontecimientos. En ellos, además de las similitudes obvias, existe un nexo común: el escudo del Atleti. Desde que recuerdo, raro es el evento deportivo con participación española en el que no vea algún seguidor con camiseta o bandera del Atleti (mundiales de balonmano, eurobaskets, carreras de motos...). Estamos por todo el mundo, si vieron medianamente el futsal o el tenis ayer, sabrán de lo que les hablo. Y sabrán aún más de lo que les hablo si pensaban que el Granada-Atleti iba a ser un tostonazo de proporciones siderales. Llámenme cenizo, que lo soy, pero si hubiera hecho una quiniela a este partido le clavo una X como un templo, no solo X sino de 0-0. Más todavía sabiendo que algunos rivales directos habían pinchado, y que en otros partidos fuera ya habíamos dejado dudas. Quedaba una tercera bala en la recámara para "alegrarme la tarde", pero no esperaba mucho del partido más que pelotazo y centrocampismo del malo. Afortunadamente, un golpe de timón de nuestro Almirante argentino barrió para casa los tres puntos en disputa de la bella ciudad de Granada.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Real Betis 2-4 At. Madrid (J3): El árbitro nos afeó la victoria

Buen partido del Atleti, más 11 vs 11 que cuando jugó en superioridad. Se sitúa segundo tras cinco partidos jugados, algo que sin bucear mucho en la estadística estoy seguro que no pasaba desde la temporada 95/96, y todos sabemos lo que pasó en ella (en esta no llegaremos a tanto, pero ilusiona un poquito). 

Celebración del 2-4 definitivo


Salió al Villamarín con un once novedoso: sin Adrián que sigue buscándose a sí mismo, sin Koke (uno de los que más juega) y sin Courtois lesionado más anímica que físicamente. Éstos fueron suplidos por Cristian Rodríguez (odio llamarle Cebolla aunque lo acabaré haciendo), Raúl García y Asenjo. Desde el primer momento el equipo salió a morder, consciente de que ha de amarrar tantos puntos como pueda para tener colchón en el casi seguro bajón que tarde o temprano sufren todos los equipos que juegan tres competiciones.

Sin embargo, el primero en golpear fue el Betis, en un centro envenenado de Agra que ni Miranda acertó a desviar (solo desvió la atención del portero), ni Rubén Castro a rematar ni Asenjo a detener. Quizá estuvo un poco lento el bueno de Sergio, pero tampoco es para hacer leña, aunque le vi con una inseguridad alarmante. No tanto por ese gol, incluso Casillas ante el Manchester City encajó uno igual. Lo digo porque minutos más tarde estuvo a punto de protagonizar el gol tonto de esta  jornada aplazada, cuando se le escurrió un tiro centrado desde la frontal. Afortunadamente todo quedó en susto, incluso luego en pleno empuje del Betis sacó otro disparo que era medio gol. En resumen, ya que estamos hablando de Asenjo, puede ser válido para este equipo, pero hoy por hoy necesita más confianza, que creo puede coger en los partidos de Europa League e incluso de Copa del Rey.

1-0 y eso que el Atleti estaba jugando más sólido, con una buena presión en la salida de balón verdiblanca y una gran movilidad entre las piezas de ataque (Falcao, R. García, C. Rodríguez y Arda). Tanto es así que no se puede decir que el Atleti juega con un esquema 4-2-X-X determinado, porque todos los de arriba se mueven generando espacios y cubriendo toda la salida de balón del rival, asociándose diferente en cada jugada. A eso hay que sumarle las inteligentes subidas de los laterales, ayer exclusivamente de Juanfran.