martes, 23 de febrero de 2016

Meneer Frits y el PSV

15 de enero de 1911, un crío de cinco años, protagoniza el saque de honor del primer partido del Philips Elftal (Equipo de la Philips en neerlandés) y embrión del club al que homenajeamos hoy, en víspera de un choque de la máxima competición continental: el PSV Eindhoven. Pero en esta ocasión, más que un equipo, que por cierto comparte el ser originario de una fábrica con nuestros amigos del Bayer Leverkusen, nos centraremos en un icónico personaje que es precisamente ese niño, que estaba en el primer partido del equipo de su vida. Señoras y señores, con todos ustedes, el PSV Eindhoven y Frederik Philips como hilo conductor de la historia (nunca mejor dicho dado a lo que se dedica la empresa holandesa).

Frederik Jacques Philips (Frits), era sobrino del fundador del gigante electrónico holandés. La empresa y su crecimiento desde comienzos del siglo pasado fue paralelo al de la sureña ciudad de Eindhoven, estrechamente relacionada con la misma. Hace un rato hemos hablado de un partido inaugural del equipo de la fábrica, pero como suele pasar en muchas ocasiones, la fundación como tal del Philips Sport Vereniging se produjo dos años después, tras unos actos conmemorativos del centenario de la independencia de los Países Bajos. Hasta quince años más tarde no se permitió formar parte del equipo a jugadores que no fueran trabajadores de la empresa. No obstante, eso no limitó la capacidad de este laureado club, que en los años veinte ya jugaba en primera división de la Liga de Fútbol de los Países Bajos. Se proclamaron campeones en 1929, y fueron creciendo como club hasta llegar a participar en la primera edición de la Copa de Europa. Además, desde que la Eredivisie nació en 1957, es uno de los cuatro que nunca han descendido de categoría.

El mismo año que el PSV ganaba su primera liga, Frits Philips recibía su grado en ingeniería. Poco a poco fue asumiendo responsabilidades en la empresa, y la II Guerra Mundial marcó un punto de inflexión. Su padre y su tío tuvieron que huir a Estados Unidos. El señor Philips tuvo que quedarse al mando. Durante este periodo, en el que la factoría fue secuestrada por los invasores, trató de salvar al máximo número de judíos que podía, retrasando su deportación argumentando que eran mano de obra indispensable para mantener la productividad de la fábrica, lo cual interesaba a los militares alemanes. Por ello fue condecorado por la institución Yad Vashem "por arriesgar su vida para salvar judíos durante el Holocausto". Fue hecho prisionero cinco meses por los nazis durante una huelga, y la amenaza con su ejecución fue el motivo de que ésta cesara. De 496, sobrevivieron 382. ¿Cualquier persona en su lugar hubiera hecho lo mismo? No lo sé, pero lo cierto es que según todas las fuentes fue un hombre precursor en el buen trato al trabajador, quizá debido a que desde joven formó parte del Oxford Group, un colectivo que abogaba por poner fin al egoísmo en la tierra y blablabla. Sería de campo de concentración hacer este artículo aún más soporífero. Sigamos con el fútbol para tratar de remediarlo...

Tras un ganar su cuarta liga a mediados de los sesenta, un bache institucional finalizó abruptamente con la nueva década. Y a partir de los setenta fue cuando realmente el PSV se convirtió en un equipo puntero en Holanda y un clásico de las competiciones europeas. Desde entonces siempre han jugado alguna de ellas cada año. Además, en 1977 ganaron su primer título continental: la UEFA, eliminando en semis al Barça y en la final al Bastia por un contundente global de 3:0. Pero lo mejor estaba por llegar, y de la mano de Guus Hiddink, once años después, fueron el tercer equipo europeo en lograr el triplete. Arrasaron en liga, ganaron la copa al Roda, y en la final de la Copa de Europa honraron la maldición de Bela Guttman derrotando al Benfica en la tanda de penaltis tras no abrirse el escoro en todo el partido. De hecho, fueron uno de los campeones más pírricos, no ganando un solo partido desde cuartos, pero que se lo digan a la Quinta del Buitre... Van Breukelen se erigió en héroe tras parar el único penal fallido de la tanda. Otros nombres destacables eran el capitán belga Eric Gerets, el danés Heintze o un joven Ronald Koeman. No todo iban a ser florituras y jogo bonito. Sin embargo, en los noventa, el PSV se convirtió en escaparate europeo de dos de los más magníficos goleadores de la historia: Romario y Ronaldo comenzaron su andadura al otro lado del charco en Eindhoven. Ya que estamos hablando de individualidades, otros nombres destacados en la historia de los boeren (granjeros), son hombres como Ruud Van Nistelrooy, Arjen Robben, Philip Cocu (su actual técnico), Willy van der Kuijlen (más partidos y goles), Willy van de Kerkhof (bi-subcampeón del mundo) o Coen Dillen, que ostenta el récord de goles en una sola temporada de Eredivisie con 43. Además, el que más y el que menos se acordará del inestable Mateja Kezman y su nebuloso paso por el Manzanares.

Y ya que indefectiblemente hemos mencionado nuestra casa ¿qué hay de enfrentamientos entre estos dos equipos rojiblancos? Pues no hay que remontarse mucho, solo unos ocho años, para mencionar el doble enfrentamiento que vivieron en la fase de grupos del retorno a la Champions del Atleti tras más de una década de sequía. Los resultados fueron inmejorables. El primer partido, en el Philips Stadion, fue un repaso del Atleti de Aguirre, con doblete del Kun y gol de Maniche. Recuerdo que me perdí ese partido porque tenía un examen de Teoría de Autómatas y Lenguajes Formales pero nada más montarme en el coche, Paco González avisaba de que el Atleti iba ganando, y así toda la hora de camino. Otra victoria, pero en un escenario absolutamente peculiar, se vivió en el segundo partido. Ganamos 2-1 en un Calderón vacío porque el gilipollas corrupto de Platini lo cerró tras disturbios con los putos ultras del Olympique de Marsella. Eso no fue excusa, y en una lección de fidelidad, más de mil colchoneros animaban al equipo desde el exterior. Como se oía en la radio... se me ponen los pelos de punta.

Más atrás, haciendo alarde de mi absurda memoria para todo lo relacionado con el fútbol, recuerdo un Teresa Herrera (tenía 10 años) en que nos enfrentamos a ellos (2-2). Cuántos partidos he visto en el Bar Onix... ¿Tú te acuerdas Amador? Disfruten viendo a Vieri, Cocu y cía en este enlace. Por si esto fuera poco, los Rood-Witten nos ganaron el Villa de Madrid del 84. Se jugó a tres bandas entre nosotros, ellos y el Sporting de Portugal. Nunca entenderé por qué defenestraron este precioso trofeo, que no se disputa desde 2003. En esta ocasión ya me han hecho el trabajo. Resumiendo, en un partido con gresca al final, y que acabó en empate a un gol, los holandeses se llevaron el torneo, disputado por primera vez en formato triangular. Les aseguro que no tiene desperdicio la crónica que se hace del partido en el enlace de más arriba.

A la vez que el PSV se iba consolidando como un grande holandés, incluso haciendo sombra al todopoderoso Ajax, Meneer (Señor) Frits (como era llamado cariñosamente) ya había tenido tiempo de ser director de la empresa nodriza por diez años, y seguir vinculado a ella como supervisor hasta 1977. Posteriormente, no paró de aprovechar su bonanza económica para beneficiar a la ciudad. Fundó la universidad técnica, invirtió en una sala de espectáculos, así como el Evoluon, una especie de domo futurista que pasó de museo a centro de conferencias. Siempre gozó de popularidad en todas las capas sociales, lo que le valió para recibir varias condecoraciones. Un tío con visión de negocio (los japoneses nunca le comieron la tostada) y además campechano, lo cual no es fácil de compaginar. Tanto sería así, que para sus cien años, la ciudad de Eindhoven promovió unos actos para renombrar por un día varios edificios, incluso el propio nombre de la ciudad con el nombre de nuestro amigo. Ni Kim Jong Un vamos... Así, el 16 de abril de 2005, ésta paso a ser Frits Philips Stad por un día. Hasta se acuñó una moneda especial para la ocasión... Eso sin contar que ya de por sí muchos lugares llevan su nombre permanentemente.

Un hombre que sabía hacer dinero y ser comprometido con su ciudad, y que sobre todo, nunca dejó de seguir al equipo de sus amores. Lejos de los palcos vip, siempre apoyó al equipo desde el asiento 43, fila 22 del sector D. Lamentablemente, pocos meses después de esos multitudinarios actos, la salud de Frederik dijo basta, y falleció el 5 de diciembre. Fue homenajeado en el siguiente partido disputado en el Philips Stadion, un PSV-Fenerbahçe de Champions con un minuto de silencio y la victoria de su club por 2:0. Su localidad desde entonces permanece vacía a modo de agradecimiento póstumo. Además, se erigió una estatua en su honor en el centro de la ciudad. El mismo año de su defunción, el capitán Van Bommel, levantó junto a él el último título de liga que el bueno de Frits presenció desde su butaca. Siete hijos, 22 ligas, 9 copas, una Copa de Europa y una UEFA le contemplan.

Una biografía cuando menos llamativa la de este señor, que en unos tiempos de jeques, inversores chinos, y lo que es peor, presidentes que incluso siendo de la casa no gozan de la popularidad ni de los valores adecuados para el fútbol romántico, estuvo altamente vinculado a su club y a su empresa, hasta el punto de llamarme la atención tanto que ha eclipsado la descripción de nuestro próximo rival. Vaarwel Meneer Frits.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Pirañas melladas


Partido serio de un Atleti que no se repantigó en la segunda parte, escarmentado del fiasco de Coruña. El siempre peligroso Betis, volvió a ser la víctima perfecta de los nuestros, que salieron a comerse el césped y demás franjas verdes que vieran a su paso. El gol tras el robo en manada al centrocampista bético es simplemente colosal. Posteriormente hubo un rosario de ocasiones para sentenciar, pero todo el dinamismo ofensivo se veía frenado por una nube de imprecisión en la definición. Griezmann, Torres, Carrasco, Óliver... Nadie consiguió sentenciar el partido, aunque en esta ocasión, la zozobra era de otro tipo. El equipo apenas reculó con el paso de los minutos, y uno quiere pensar que aparte de porque hoy por hoy somos superiores al manquepierda, fue por la lección aprendida. De todas maneras, es poco probable que el Atleti del Cholo encaje goles tontos. En resultados a favor defendiendo el resultado, nuestro equipo está como pez en el agua, incluso yo, y creo que muchos seguidores del Atleti hemos desarrollado cierta tranquilidad a la hora de ver estos partidos de marcador corto. Pero mejor no tentar a la suerte en demasía, si podemos ver partidos más afilados como este último, pues eso que nos llevamos, otro día caerán los goles por su propio peso. Ayer si no se remató la faena fue de pura mala puntería. Todos los jugadores estuvieron a un buen nivel, en especial Fernando Torres, que no todo en la vida es marcar: gran partido del madrileño. Además, el significativo gol de Koke hace entrever que puede que esté recuperando su mejor versión. Carrasco sigue sacándose delicias de las botas (jugó con las botas del suspendido Bélgica-España por cierto) y no hablemos ya del más que confirmado porterazo Jan Oblak, que por desgracia no irá a la Euro 2016. Bien Savic, muy sobrio en lo poco que participó, al igual que Gámez, que sin ser el estilete que es Juanfrancisco se dejó ver con criterio. Una de mis debilidades el de Fuengirola desde que le veía en la Rosaleda. De Godín ni hablo, todo lo que diga de El Cacique es poco. Tendrían que cambiarle la portada al ron en su honor joder... 


Y por poner pegas, el que sí me dejó muchas dudas fue el reincorporado Vietto, al que esperemos no le afecte el síndrome de la rojiblanca pesada. Jugador que ficho en el Comunio jugador al que hundo... Por cierto, ¿dónde está Correa? El equipo, en cuanto a resultados y en muchas fases también en juego, sigue teniendo hechuras de señor equipo. En estas temporadas cholescas, con el Atleti ha pasado como cuando te vas poniendo gordo, tú no te das cuenta y de repente te ve un colega y dice: "estás más gordo cabrón!" Solo que los nuestros no están gordos, sino que tienen la complexión de Jonah Lomu. Obtuvieron una victoria de grande, con mucha más repercusión además, tras el resto de resultados. Todos sabemos que el Atleti se esforzó en ganar al Betis para acelerar la marcha de Benítez... Pero apenas hay tiempo para regodearse en la segunda plaza, porque hay otra segunda plaza que asegurar, que es la de la Champions contra el Galatasaray. El miércoles que nadie me busque, que por fin podré ver un partido europeo del Atleti en condiciones tras el infame día que Chicharito nos eliminó. 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Mapas, Banderas y Billetes

Siempre me ha atraído la geografía y la vexilología. De pequeño, así estoy como estoy, me flipaba la sección de banderas de una setentuda enciclopedia que cogía polvo sin mí. Pero claro, databa de una época previa a la caída del muro de Berlín, y por supuesto también a la división de Yugoslavia cual botella de Sheriton en un botellón nini. Esa pasión iba en paralelo con una pasión aún mayor, la del fútbol. Tenía una libreta en la que dibujaba esas banderas, emparejándolas y escribiendo un resultado. Luego en el patio de mi antigua casa jugaba para recrear los goles de esos 'partidos imaginarios' en absoluta privacidad, celebrándolos y todo. Yo podría jugar mucho en la calle con más gente, pero esos momentos en solitario era donde más daba rienda suelta a mi retorcida imaginación. El problema era que de vez en cuando aparecían en las noticias y en las guías Marca (de internet ni hablar) países que ni sabía que existían. Estonia, Letonia, Georgia... o Kazajistán. Cuando pude tener acceso a esas nuevas naciones y sus banderas, ya uno tenía la edad del pavo, y no seguía los mismos rituales, pero en cualquier caso, centrándonos ya en el tema, disfruto cuando equipos de naciones de tercera fila futbolística se cuelan en el primer plano de las competiciones internacionales. Ese toque de exotismo siempre contribuyó a acentuar mi pasión por el fútbol. Por eso me parece bien el nuevo criterio para fomentar la presencia de campeones de ligas menores en la Champions League.

Bandera de Kazajistán
Así llegamos al enfrentamiento que vivirá nuestro equipo en tierras kazajas. ¿Verán desde el avión al agonizante Mar de Aral? Kazajistán es una emergente nación euroasiática, de hecho, hace poco que juega en UEFA, mientras que el resto de Stan's (Turkmenistán, Uzbekistán, Kiguizistán y Tayikistán) lo hacen en Asia. Hasta hace poco pensaba que la capital de esta gigantesco estado era Alma-Ata, pero no, desde 1998 la nueva capital es Astaná (a más de 6000 kms de Madrid). Una medida que hizo que este núcleo, anteriormente conocido como Akmola, haya triplicado su población y haya crecido hasta ser una de las capitales más nuevas del mundo. Poderoso caballero es don dinero. No entraré en más detalles geopolíticos. Simplemente, nos enfrentamos a un rival que está más lejos que a tomar por culo, y vamos a jugar en una ciudad 'artificial' y mejorada a golpe de talonario (tenges kazajos en concreto). Este hecho, se extiende al equipo local: el FC Astaná. Así que de historia y hemerotecas digitales más bien poco. Nuestro rival fue fundado tras una fusión de clubes en 2009, y tras varios renombramientos, responde al nombre actual. Entre medias, llegó la inyección económica del conglomerado Astana Presidential Sports Club. El presidente kazajo, que lleva en el cargo más tiempo que la puerta, quiere desarrollar el deporte nacional en varias disciplinas (boxeo, baloncesto, waterpolo, hockey sobre hielo...). ¿Y les suena el equipo ciclista Astaná? Por tanto, con el poderío económico y todo la institución que tiene detrás, el FC Astaná comenzó a ganar copas y, en 2014, finalmente la liga local. No obstante, aún le queda mili para igualar al Aktobe y al Irtysh Pavlodar, que ostentan seis títulos. Su plantilla la componen en mayoría jugadores nacionales, salpicados por un puñado de balcánicos y africanos, entre ellos el esloveno Maksimovic, autor del gol que les dio la histórica clasificación para la fase de grupos eliminando al APOEL.


Ya obtuvieron su primer punto en el anterior partido en casa contra el Galatasaray, lo cual es un aviso, si bien en el Calderón sucumbieron por un inapelable 4-0 y ofrecieron muy poquito. Están pensando en la liga, la cual tienen a punto de caramelo y termina en breve. Ellos aún no han adaptado su liga al calendario europeo, y eso puede ser un arma de doble filo. En ese contexto visitaremos el Astana Arena, un moderno estadio que además es donde juega la selección del país. No hay mucho más que rascar de un equipo cuya historia es recentísima, y que el tiempo dirá si se convierte en alguien en el fútbol europeo. Por lo pronto, se van a hinchar de hacer kilómetros en avión, y podrán presumir de haber hospedado a uno de los más grandes equipos del mundo como es el Glorioso.


sábado, 31 de octubre de 2015

Nunca Mais

He visto más partidos de fútbol que veces me he masturbado... Bueno. No. Pero casi siempre, en el proceso de valorar la actuación de un equipo, me cuesta ver ese trabajo en la sombra, esos detalles cruciales como la colocación y la anticipación de cara a distribuir el juego. En definitiva, el arte de guiar y llevar el tempo. A pesar de mi vista gorda para ese menester, Tiago Mendes absorbió mi atención en el partido de anoche, dando una gran exhibición y siendo el faro y el ancla del equipo en una magnífica primera parte. Tiago sabe dónde estar, qué hacer, cuándo hacerlo y, por si fuera poco, invita a los demás a tomar acciones acertadas cuando él no puede. De hecho, si fuera posible, me gustaría contratar sus servicios para orientarme en mis quehaceres. Seguro que también sabría. Él fue el autor del gol que abría el partido tras un acoso con el que los nuestros ganaban claramente a los puntos. Él, con su apariencia física de conquistador portugués, nos hacía ver más allá de Finisterra. Sin duda, algún antepasado del lusitano tuvo que entrevistarse en algún momento de la historia con algún rey para decirle que podía dirigir una expedición a ultramarinos dominios.



El Atleti controló y dominó sin descanso hasta el descanso. Inutilizó a un Depor que dejaba groseramente solo al emergente Lucas Pérez. Lo intentó por una banda (Juanfran genial como toda la temporada) y por otra (se notó que Filipe volvía a la que fue su casa por lo suelto que estuvo). Además, a dos aguas, el pintor barroco, Yannick Carrasco. Este hispano-luso que en realidad es belga, parecía a priori un círculo en el tetris colchonero, pero ha demostrado, varios partidos ya, un poderío físico y unos recursos técnicos excelentes. En un símil cervecero, es una Mort Subite con alma de Delirium Tremens. Mantiene esa electricidad tanto en ataque como en defensa, y todos los detalles que tiene los hace para hacer daño, sin mariconadas absurdas como otros. Hoy en un par de arrancadas me la puso dura. No había quien lo cazara al cabronazo. Apuesto a que al pobre Laure no le hizo tanta gracia. El fofisano y buen central Sidnei tuvo que andar al quite en esos lances. Simeone ha encontrado el filón, y lo alinea porque hay que aprovechar a todo jugador on fire, lástima de su cambio tan apresurado en la segunda parte, como ya pasó ante el Valencia... Esperemos que el efecto Carrasco se transforme en algo permanente, porque un verso libre nunca viene mal. Fin de la chupada de polla. Prosigamos.



En resumen, todos, liderados por Tiago sabían qué hacer al servicio del equipo, con el único lunar de Jackson, aún, todavía, still, encore, fuera de ritmo: como yo en tango, vamos... Acelera o ralentiza las acciones en el momento inoportuno, como bien dijo Gustavo López (gran jugador y mejor comentarista). No obstante, yo confío aún en este portento de delantero que es el colombiano, ya verán como se hincha.

La segunda parte, el ímpetu del Atleti evolucionó de manera directamente proporcional al tamaño de mi reproductor, ya que el YOMVI va como el culo en pc y tuve que pasar al móvil. Ésto me permitió comenzar a esbozar esta crónica, y volver a dar señales de vida en un lugar donde antes publicaba con la disciplina del Profe Ortega. Gran invento no obstante el YOMVI (tengo una cuenta que puedo usar cuando no juega el Mandril). Yo me estoy planteando contratar el BeIN ese para los dos últimos partidos de fase de grupos para ver un puto partido de Copa de Europa de mi equipo en condiciones... Tanta rojadirecta capaz es de causar glaucoma. Pues eso, segunda parte con ventaja, sinónimo de sesteo. Aún así, ¿qué malo puede pasar con nuestro dispositivo defensivo y lo poco que ofrecía arriba el Depor? Pero lo cierto era que el devenir de la segunda parte era un calco con papel cebolla de la primera. El Deportivo mimetizó lo hecho por los nuestros un rato antes con la connivencia rojiblanca.
Dominio sin ocasiones del equipo herculino hasta que pasó lo que pudo pasar hace quince días en Anoeta o en otras tantas expediciones colchoneras. Gol aislado del rival. ¿Y ahora qué hacemos? Un despiste de Josemari Giménez propició un meritorísimo gol de Lucas Pérez, del que no conocía su existencia pero al parecer es el estandarte de este Coruña que tras muchos años mira al descenso con risa floja. Gran definición de un tío que tenía pinta de que iba a soñar esa noche con el huesudo rostro de Godín y las contundentes intervenciones de su pupilo y compatriota. Pero al bueno de Giménez, al que ni la sombra de la duda tiene huevos de posarse, le jugó una mala pasada la confianza. 



De ahí al final, empate y gracias. Ese gol no estaba contemplado en ningún guion. De nada sirvieron los cambios de esquema ni la entrada de Saúl y Correa (al menos me puntuaron en el Comunio). Resultado absolutamente justo y que me dio un rabia que no sentía desde la eliminación en Champions del pasado año. Una pena no rematar esos partidos, pero esa es una de las características nucleares de nuestro juego. Aparte de ello, lo único que me preocupa es lo mismo de siempre, la frustración del paso de testigo en el medio campo, más que nada por la edad de nuestros dos silentblocks (Gabi y Tiago) y la dificultad para ofrecer un plan B si la cosa se sale de lo previsto. Este comportamiento retráctil, por no decir fláccido, de la segunda parte, debería mejorarse para incrementar lo que está siendo una buena temporada hasta ahora. El equipo está arriba, y yo estoy a muerte con él, pero a veces nos creamos problemas nosotros mismos y es una pena. Esperemos que la moraleja llegue al Cholo que en definitiva es quien echa atrás al equipo, en lo que creo que todos coincidimos es uno de los pocos 'defectos' de nuestro líder. Aunque seguramente sea yo el listo... 

PD: Giménez crack!



martes, 25 de agosto de 2015

Embrionario

Mientras el Cholo termina de verter la cantidad exacta de agua en cada copa para tratar de conseguir la armonía que nos dé alguna Copa, se vio a un Atleti quinceminutal, hijo del de la temporada pasada, nieto del de la anterior, que tras conseguir el tanto no supo ni rematar la faena ni dormirla con la sapiencia de los últimos años. En mi opinión, nada de que preocuparse de momento, es cuestión de tiempo que el argentino inocule el veneno rojiblanco para que la mayoría de fichajes parezcan socios del Atleti de tercera generación. De hecho, esta plantilla me ilusiona bastante, pero más que nunca dependemos de nuestro entrenador para conseguir que todo funcione. Ya que estamos, cuando digo entrenador, la mayoría de veces incluyo en el paquete al Mono Burgos incluso al Profe Ortega. Sin ellos no somos casi nada.
Por lo que al partido respecta, no tengo más que añadir excepto que creo que no me equivocaba al pensar en Correa como un fichaje excelente, Antoine es el faro, Oliver y Jackson han de ser claves, Oblak parece seguir en estado de gracia y Filipe no sé dónde estaba el año pasado, pero creo que nunca se quitó la camiseta del Atleti debajo de la de Samsung. 


Respecto al conjunto del equipo más allá de este partido, pues ha sido un verano extrañamente plácido, sin salidas de última hora ni llegada de jugadores a finales de agosto. Ojalá que eso ayude en el devenir de una temporada que se avecina durísima para variar, con cada vez menor distancia entre los cinco gallos actuales (si metemos a Sevilla y Valencia). Empezaremos a ver pronto la altura de este Atleti, porque aún no se ve nada en esta ecografía inicial que tuvo a un clásico de la liga de vuelta. Me alegro que haya un equipo canario en Primera. Más diversidad coño... En lo que rodeó al partido, sí que tengo más que decir, ya que por culpa de un servofreno que dijo adiós en las pronunciadas cuestas de Cómpeta al final no fuimos al Calderón, cuando se reunían todos los ingredientes espaciotemporales para hacerlo. Tenía mono de Atleti, pude ver el partido, pero como tantas cosas en la vida, al final no son para tanto, y fue más ilusionante la semana previa que el propio partido en sí, aunque reconozco que últimamente, por mucho que esté prácticamente al tanto del último pedo de Fernando Torres, no siento ese gusanillo futbolero que espero hallar pronto. Será este calor que me tiene gilipollas perdido...

No es casualidad que los salvavidas sean rojiblancos, Porque ahí seguimos, de nuevo mi Atleti vuelve a rescatarme, siendo testigo mis problemas reales, los problemas que en realidad son evolución, y los problemas que no son tales pero que para uno son Problemas. Un bar de yonkis que parece estar instalado en mi puto salón, proyectos de volar, proyectos de quedar, llamar al mecánico, llamar al hospital, ordenador medio roto, cuidar de mi familia de una persona y media, reforzar experiencia laboral... Los nuestros no pueden hacer más que mejorar lo ya bueno (empezar ganando lo es sea como sea) y yo mientras resuelvo mis mierdas espero volver a hacer del fútbol un lugar de deliciosa tensión y disfrute aunque sea por la tele, porque lo que es jugar, encima últimamente no juego una puta mierda. Todo se andará por supuesto. Forza Atleti, y por tanto fuerza para mí y para los míos también, para seguir y para nacer, quién sabe si del Atleti...



domingo, 19 de julio de 2015

Exhumación

Como paso intermedio a la vuelta del blog, con el cual espero proseguir en los próximos días, dejo el siguiente extracto, que me resisto a borrar, y que en su momento no publiqué porque no tenía ni putas ganas de terminarlo. Está levemente podado porque algunos de los interrogantes de ese momento fueron resueltos, pero dejo el grueso del mismo aunque ahora sea tan chocante como ver a Arda besando el escudo del Barsa.

"Los días fueron pasando y la gran noche de Champions se aproximaba. Tras salir vivos de la ida, y comenzar a equilibrar la balanza al final de la misma, la vuelta en el Bernabéu era territorio para soñar con otra noche mágica rojiblanca. Conforme se iba acercando la gran cita, en todo un cuarto de final de Copa de Europa, no olvidemos, el rival iba poniéndose el barro antes de que le picara el tabarro. Ya estaba preparada la excusa de las bajas, sensibles eso sí. Pero paradójicamente , y alejándome diez metros de los "si ya lo decía yo...", no me gustaba un pelo que el Madrid tuviera tantas bajas. Eso les alejaría del traje a medida que últimamente nuestro Atleti tenía confeccionado para ellos en forma de camisa de fuerza. Pero qué coño! Todos teníamos esa ilusión de pasar a semis, de seguir avanzando en una competición tan bella como esta. Con el pasar de los minutos el gesto se empezó a torcer, porque este Atleti no hacía más que cuerpear en la esquina. Sin atisbo de azotar de vuelta. Por fortuna el rival no hacía nada del otro mundo, pero suficiente eso sí, para ser netamente superiores. Si a eso le sumamos la desazón de seguir el partido desde la pantalla de un puto móvil, con el consiguiente desfase, y con la desgracia de tener cortes cada dos por tres. La sensación de estrés por mi Atleti era insostenible. Como muchos más, tras la tele, tras el teléfono, tras las ondas de la radio, yo también sufría defendiendo cada balón. Pero poco a poco un resquicio de esperanza se abría. El equipo comenzaba a seguir a Arda, el mejor hasta entonces. Pero en una de esas putas recargas de mi dispositivo, me percato a cámara lenta de la expulsión del turco. Esa era la primera palada para enterrar el sueño berlinés. Si hasta entonces no habíamos inquietado, difícilmente tras quedarnos con uno menos. Sin tiempo para pensar, porque ni quería pensar, solo quería conocer el desenlace, aunque tuviera todas las papeletas para ser cruz, de nuevo me topé de sopetón con el gol. La pantalla pasó de estar en negro a estar con el puto muñeco de cera de Chicharito celebrando un merecido tanto. Vaticiné que este tío iba a ser clave en el devenir del partido, y así fue, pero negativamente para nuestros intereses. Entre medias, la entrada de Giménez era como si el gol hubiera sido encajado de antemano. Los penaltys estaban a años luz. Yo creo en este equipo, en Simeone y todo lo que se pueda creer, pero he visto demasiado fútbol como para saber el resultado a obtener de tal plan. El tanto había llegado antes de un prórroga que hubiera sido un suplicio dadas las condiciones en las que la hubiéramos afrontado. Francamente, me desilusionó más la forma de encarar el partido que la propia eliminación, para más inri a costa del más odioso y casposo de los rivales. Fue una noche dura, incluso peor que la de la final de Lisboa. Desde esa noche, repetir final de Champions se había convertido en una ilusión que hacía tiempo que no sentía en el fútbol, a sabiendas de que era sumamente difícil. Perder esa ilusión tan bisoña, fue complicado de digerir. Cosa que no quita que aunque estuviera descontento con cómo se planteó el partido, no elogie la competición que hicieron los nuestros. Con una gran recuperación tras empezar con mal pie en Grecia. Repetir entre los ocho mejores de Europa consecutivamente solo lo hicieron este año cinco equipos en el continente, y nosotros fuimos uno de ellos. De hecho, no he tenido tiempo para constatarlo, pero imagino que es la primera vez en nuestra historia que se logra tal hito. Tras tragar hiel, al día siguiente ya pensaba en el próximo partido, en amarrar la tercera plaza, y en continuar siendo un grande de Europa. Me iban sudando la polla las burlas en el trabajo, y de repente, como si de una prueba celestial a mi paciencia se tratase, por primera vez en mi vida tengo un reventón. Obviamente, lo primero que pensé fue: "Precisamente hoy, joder...". Pero probablemente por ello, me armé de valor para tal odisea. Puede que a la gran mayoría un cambio de neumático le parezca un juego de niños, pero yo me sentí la mar de realizado tras completar con éxito la maniobra. Llego al trabajo con el consiguiente retraso, y en la primera respuesta a la típica burla borreguil les digo desde la cordialidad que no me toquen los cojones, que he cambiado una rueda y no estoy para ostias. El hombre, me dice: "Ves? Para eso te sirve ser del Atleti. Estás acostumbrado a sufrir. A mí me pasa eso y me hundo". No me lo tomé a mal, teniendo como premisa la ignorancia parcial del individuo. Esas palabras estaban distorsionadas respecto a la realidad, porque ser del Atleti, si sabes aprovecharlo, te enseña sobre todos los aspectos de la vida en general, a sufrir también. Lo que es pecado es pensar que solo te enseña a eso. La caraja por la derrota dio rienda suelta a una emulsión de orgullo por los valores que, a mí al menos, se me han ido forjando a la par que he ido siguiendo a mi equipo. Respeto por el rival, realismo rayano al pesimismo, solidaridad, seguir luchando hasta el final (por eso me jodió tanto la forma de perder en esta ocasión), saborear la victoria en su justa medida, valorar las emociones más pequeñas con la misma intensidad que las gordas... No es que ser seguidor del Atleti te dé acceso a la plenitud de valores, ni mucho menos, pero la forma de ser de este equipo en su historia al completo, es más proclive a ello. Eso, y que uno por desgracia tiene más cultura futbolística y deportiva que la media. Porque, no jodamos, bromas y tocadas de cojones se pueden hacer, forman parte de la salsa del deporte.........."


En ese momento, pensé, "me estoy enfangando demasiado, a tomar porculo el blog". Por suerte o por desgracia, hoy me encuentro de nuevo con ganas de revalorizar esta parcela de opinión, que es más valiosa cuanto menos gente tenga la fortuna de llegar a leerla. Espero continuar con esta aventura y también volver a leer los blogs atléticos que admiro. Gracias y Forza Atleti.

domingo, 5 de abril de 2015

Sábado de resurrección

Un día antes, y en una localidad de claras connotaciones islámicas, volvió el Atleti a ganar fuera de casa. Fue el partido deseado para cualquier aficionado en términos de pragmatismo: gol tempranero, sentencia poco después, y a vivir de las rentas dosificando a golpe de escalpelo. Eso fue lo que se vio en Córdoba, donde finalmente no fuimos porque nos sobraban motivos de toda índole. Cómodamente desde el sofá, vi como se daba el desenlace soñado. Gol rápido de Griezmann, cuyos goles vuelven a florecer, y lejos de especular, y quizá ayudados por la endeblez del rival, que no olvidemos es colista destacado, se siguió buscando el segundo con precisión quirúrgica. Así llegó lo que se venía pidiendo a gritos: el aprovechamiento de los geniales saques de banda de Jesús Gámez. Prolonga Giménez, con G de Güeno, y allí estaba Saúl, el torocampista que vuelve a estar como antes de la lesión, abarcando mucho campo y sudando goles. Estos dos últimos jugadores mencionados, son claros candidatos a ser vendidos por la directiva del club "comprador donde los jugadores juegan donde quieren". Ojalá se sigan haciendo las cosas bien y se mantengan estos interesantes futbolistas, porque sobre todo con el uruguayo hay central para rato. Por otro lado, qué bien Gámez joder, si ya sabía yo que este tío iba a rendir... pero no en la izquierda! El único lunar lo pondría en la apatía de Mandzukic, al que espero para la causa, porque se le necesitará más que nunca a partir de ahora. No obstante, sin florituras, se hizo todo bien, y no es fácil. El topicazo de que "en fútbol no hay enemigo pequeño" no es ninguna tontería, porque el rival, errático y despistado a más no poder, gozó de alguna que otra llegada peligrosa mientras su entrenador se desgañitaba apelando al ánimo y yo sin saber por qué sentía compasión por él. El fútbol es lo que tiene, las distancias son mínimas, pero francamente nunca dio sensación de que la victoria se fuese a escapar. Ese savoir-faire tan de este equipo campó a sus anchas en el Nuevo Arcángel, y se encargó de desquiciar a una grada asqueada y que mucho me temo no va a disfrutar de lo poco que le queda en primera como es debido. Quizá el ascenso del Córdoba llegó accidentalmente antes de lo previsto, o la gestión no ha sido la mejor, o simplemente no se pueden pedir peras al olmo, pero el caso es que el equipo blanquiverde parece avocado al descenso sin remisión. Ojalá vuelvan pronto, que siempre se agradece tener estadios a tiro de piedra por si uno se lía la manta a la cabeza para ver al Atleti. Regresa la pátina de profesionalidad que probablemente siempre estuvo ahí, pero que estuvo enmarcada dentro de un valle físico tan comprensible como premeditado. Eso es lo que quiero creer, porque a partir de ahora los fallos serán prácticamente imposibles de subsanar. Ya queda menos para el martes, otra cosa es que yo vuelva a arrastrarme por estos lares, mostrando mi falta de mojo, que no de musa, a la hora de escribir. Quizá esté yo también en un valle de rendimiento de esos... así que aunque seguramente vuelva en el próximo partido, cada vez voy notando más el peso de los dedos, la falta de agudeza a la hora de sacar chascarrillos baratos. Intento hacer malabares con las palabras pero éstas se me caen como si fuera un mendigo en medio de un semáforo en rojo, además no disfruto escribiendo esta mierda como antes, que es lo fundamental. ¿Será obsolescencia programada? ¿Será que las carreras de Juanfran y los despejes de Godín se alimentan de mi ego? ¿Será que me creía mierda y no llegaba ni a peo? ¿Será que todo fue un sueño, u otra vida?