sábado, 29 de abril de 2017

Presas canarios

Un día en el que entras de rebote a un restaurante que tiene un escudo del Atleti en el centro, no debe terminar mal. Antes del partido tuve la suerte de disfrutar un Informe Robinson cojonudo sobre la Lazio de las pistolas (gracias Jose Antonio). Gran historia la de los bandos de Chinaglia y Martini con el domador Tomasso Maestrelli guiándoles a la gloria. Las aristas del fútbol son infinitas... Esta pieza fue una telonera inmejorable para lo que venía luego. 


Aunque yo estaba listo una hora antes, no vi bien el comienzo del duelo. Entonces oí un ruido como de motor. Sería la trituradora para la fruta del niño?, sería el cochecillo en el que lo paseaba? Qué coño! Era el Atleti, que vacunado de la fiebre amarilla había salido como una moto para acabar con la falta de puntería. Además con gol de Gameiro, que tiene que recuperar sensaciones pero ya. La cosa no terminó ahí, y en menos de veinte minutos los del pusilánime de Setién (que ostia puta jugó en el Atleti) ya iban tres abajo. El segundo fue a balón parado, que nos llegan de estraperlo y con cuentagotas, pero así se aprecian mucho más. Vaya cabezazo de Saúl para darle la razón al vestuario de Las Palmas, que ya lo advertía antes de saltar ("atentos al balón parado!"). El torocampista one more time: lo mismo te da un pase de la muerte que te pone un córner en la escuadra... Luego gran pase de un sorprendente Gaitán y otro but de Kevin, puro cuerpeo en esta ocasión. Ya sabemos que "por desgracia" nuestro otro enfant terrible es de doble o nada.



No deja de tener gracia que en esta semana haya estado buscando viaje por Canarias. Tienen todas sus islas una pinta preciosa, pero si hay una de ellas relacionada con nuestro equipo, ésa es Gran Canaria. No viene mal recordar que nuestro rival es sobrino lejano de nuestro Atleti. Uno de los cinco escudos que orlan la parte inferior de su emblema, es el del Atlético Club. Dicho equipo fue uno de los que se unieron en 1949 para formar al club canarión. Su escudo era muy parecido al nuestro, apenas cambia el oso y el madroño por el perro y la palmera. Eso puede que dé para paja, así que guardémoslo para un posible artículo histórico. Con este 0-3, la segunda parte se presumía plácida y para dosificar. Pero tuvo que llegar la lesión nuestra de cada día. Ostiazo de Prince sobre Giménez y, supongo que fruto de la inesperada caída, el charrúa se vuelve a romper. Se me parte el alma cada vez que veo las reacciones de JoseMari al lesionarse. Una maldición lo de los laterales derechos o sucedáneos, y en el peor momento... La alternativa fue Thomas, y el experimento con gaseosaCoca-Cola salió bien. Joder que sí... El ghanés, totalmente desatado, hizo un tuya mía con Correa y definió a la africana, clavando la cadera. Luego él mismo abrió a la siniestra para que Filipe pusiera un balón de oro a Torres. Gol de El Niño siempre vale doble! Al igual que a Gameiro, le viene de perlas ese tanto al de Fuenla. Gran goleada ante un rival que se había reservado entre semana para esperarnos fresco. Excelente respuesta de principio a fin de los nuestros, que inyectaron adrenalina y cloroformo cuando la situación lo requirió. La testosterona viene de serie.


Y el encuentro fue tan apacible que vamos a tener tiempo para el tontolaba de Jesé, que dice que Griezmann en el Madrid tendría a muchos mejores que él... Éste sabe de eso un rato, porque en Concha Espina, en el PSG e incluso en la UD Las Palmas también hay muchos mejores que él, incluso tirándote a la piscina también, créelo. En la música esa que dicen que hace no sé si es el mejor, pero prefiero no comprobarlo. No obstante, sus compañeros se empeñaron en hacerle el mejor de ellos en el partido, y Antoine dejó para otro día la magia y fue un soldado raso más (pero con más fair play que Jesé como pudimos ser testigos). Por cierto, ¿tiene más pelo que antes el bocazas este o me lo parece a mí? No puede ser casualidad que a otro hijo de Picio como Diego López le ocurra exactamente lo mismo. Un claro caso de Reinjerto en la sociedad que dirían por Sevilla. Hablando de esos lares, sortearon en el curro entradas VIP para el derbi andaluz del lunes. Vamos Málaga! Pero muchas entradas para la misma semana hubieran sido, porque recordemos que la próxima semana tendré viaje relámpago al Calderón. 

Para terminar, decirles que he descubierto un puto temazo, un himno mejor dicho. Fue volviendo a escuchar un CD recopilatorio que hicimos para el viaje a Lisboa mi colega Jose Miguel y yo. Estuvo ahí desde entonces, sin embargo no sé cómo no me percaté hasta ahora. Si lo hubiera escuchado seguro que la historia hubiera cambiado... Se trata de Desesperado, del grupo Mareando la Perdiz. Ahora caigo que en un bastión amigo como cronicasdeltomi había leído el nombre de ese grupo. No hay más sordo que el que no quiere oír, pero por suerte abrí las orejas a tiempo. Sin más preámbulos, les dejo con la joya en cuestión mientras llegan las 20:45 del 2 de mayo. Escucha y aprende Jesé:


miércoles, 26 de abril de 2017

Me duele, no me duele, me duele

Un Calderón espectacular un martes noche. Además sumémosle la excelente iniciativa del fondo sur de mostrar en pancarta los grandes momentos del Atleti en él. Para más inri, víspera del 114 aniversario de nuestro club. Quitarle el balón a un equipo que suele querer ser protagonista con él y no solo eso, sino crearle peligro constante. Acabar cayendo contra todo pronóstico tras ser acreedores del triunfo y haber pensado que el empate era una decepción. Joder jode, pero perder así, cuando se ha hecho lo que se ha podido hasta el final y en este marco incomparable, tiene un sabor distinto. Casualidad que comiera salsa agridulce ese mediodía. Esta jornada 34, cuando menos debería haber acabado aguantando el 1-0 y con el Cholo de speaker a pie de campo. Lástima que hay días que, no importa lo que hagas, las cosas no quieren salir bien. Empecé a notarlo en mis carnes por el decepcionante kebab que me zampé antes del partido. Esto me pasa por comer tanta mierda. Luego fue el Atleti el que seguía con ese mal día fallando varias ocasiones para superar a un contemplativo Villarreal. Giménez chupaba cámara en el lateral, acojonante la polivalencia y los cojones de este chaval. El pundonor de Griezmann defendiendo como el que más tampoco le va a la zaga... Nada nuevo. Y en el partido muchas ocasiones sí, pero ni rastro del gol. Nada nuevo también. Tenemos que tirar con lo que queda estos próximos seis o siete partidos, pero la lectura ya se puede anticipar: falta un rompebragas como dios manda.



Tras la estéril primera parte, en el descanso yo contribuí a certificar el infortunio: no logré quedar al niño dormido aunque estaba reventado. Y así es como fue quedándose el Atleti poco a poco: exangüe. A ello contribuyó Escribá, el entrenador aldeano, uno de los nuestros hasta que no se demuestre lo contrario. Sus cambios cambiaron, vaya si lo hicieron, la fisonomía del partido. El agotamiento tras tanto llevar el cántaro del Atleti, sumado a la mayor movilidad de los que entraron en los amarillos desencadenaron un demoledor ciclo de cinco minutos en el que nos buscaron la espalda por tres veces, y finalmente encontramos añorado gol pero en meta contraria. Por desgracia al bueno de Savic le comen la cena y el desayuno del día siguiente. Ahí nos acordamos de que Gaitán es el antónimo del mano a mano, y sobre todo de que tenemos una alarmante falta de gol, especialmente cuando tenemos que llevar el peso del encuentro. Y ese fue el principal, por no decir único motivo, de que no ganásemos. Por cierto, se nota que se acerca el verano, porque vaya mosca cojonera de árbitro. Lo único bueno fue la tarjeta que le sacó al gilipollas de Soldado mientras calentaba, y que nos libró de verle pasear su nauseabundo rostro más veces.


Y otra cosa: se ha escrito mucho, incluso los jugadores lo han declarado, que hemos tomado nuestra propia medicina. Tanta gente tendrá razón, pero hay una diferencia: el Atleti cuando hace un partido "así" apenas concede oportunidades al rival. Y en éste, pocas alabanzas se hubiera llevado el equipo groguet si hubieran encajado alguna de las ocasiones marradas por los nuestros. Muchas de ellas procedentes de robos, así que no fue para tanto ese dispositivo defensivo sino más bien que, como hemos dicho arriba, tenemos problemas con el gol, nada nuevo bajo el larguero. Eso sí, los cambios del Villarreal surtieron efecto inmediato, en eso no cabe duda que se parecieron a la habitual pericia del Cholo en partidos ajustados. Sabían a lo que venían, su plan salió a la perfección, pero muy mucho por demérito nuestro. No queda más que felicitar al equipo castellonense. Tres partidos van ya en casa sin marcarle a esta gente, así que casualidades pocas. La cerámica es el nuevo granito. Tanto es así que sufrimos una nueva lesión. Carrasco chocó contra Antonio Rukavina (qué nombre más raro) y se jodió el hombro. Una bajona la lesión del belga, nuestro único factor rompedor, (solo falta que se lesione Antoine antes del derbi joder...). No va a haber manera de tener colchón en liga de cara a la tercera plaza... Los palanganas volverán a estar pegados, porque poca fe tengo en el Celta, que seguro que aprovechará su viaje a Sevilla para poco más que preguntarles cómo se gana la Europa League. Confiemos exclusivamente en los nuestros, que sabemos les van este tipo de retos. Y a nosotros también, qué coño! No tiene sentido dejar de creer. Arriba los corazones. 

lunes, 24 de abril de 2017

Anatomía

Mi última temporada futbolera viviendo en pecado me tenía guardada una sorpresa muy especial. Un fragmento de despedida de soltero que se sobrepuso a la rutinilla que tenía prevista, en la que por supuesto estaba ver el difícil partido que teníamos ante el Espanyol. No se acaba el mundo, claro que no. Pero si les digo que la banda la compone mi suegro: mera comparsa; mi futuro cuñado: nini misántropo, y que esta inefable cuadrilla la lidera un torrentiano adicto al calor del amor en un bar, la cosa cambia ¿verdad? El tío de mi novia, que casualidades de la vida es del Atleti, nos enganchó a su conveniencia. ¿Dónde se ha visto que en una despedida pague algo el novio? Menos mal que me caso pronto.


Ese lamentable periplo de 17:30 a 23:00 no me privó de fútbol, ya que vi a nuestros próximos rivales agarrarse con la mano al triunfo contra el Lega. Incluso vi el norteño drama de condenados entre Osasuna y Sporting. Al salir del primer antro había que comer algo, yo estaba tan hasta la polla que ya me conformaba con seguir el partido por Fotmob en el móvil. Entre una interminable conversación con un mendigo y su iracundo perro, las tiradas de tejos del cabronazo ese a la camarera gordita en vez de meterle bulla con las putas pizzas, y la puta manía de la gente de sorber al comer, me refugiaba en mi Atleti mientras sacaba lecciones de en lo que no me quiero convertir. Ya quedaba poco para que el paripé terminara, aunque después de todo estaba siendo tal y como suelen ser las despedidas de soltero: hacer sentir una vergüenza inolvidable al novio. "Vamos a una discoteca que me gusta de puretonas", yonkis en el aparcadero y eso que aún no eran ni las diez... Más contacto con el inframundo, ¿cuántas historias habrá detrás de esa gente? Por si fuera poco, último movimiento de la novatada. Resulta que de propina me recuerdan a mis tiempos de niñato: "aquí con zapatillas no se puede entrar". Solo le faltó decirme si tenía un año más de mi edad para rememorar mejor viejos tiempos, aunque que esta vez casi me alegré del veto. Pero a este tío se le había puesto en los cojones llevarnos a un puticlub, y vaya que nos llevó. ¿Con qué mejor compañía que con tu suegro? Gracias a Neptuno aún no me he visto en necesidad de consumir nada ahí dentro, además de por razones obvias de los acompañantes, no quería mirar al ganado, eso significaría conversación forzada y a mí no me gusta hacer el tiempo a la gente. Bastante me lo estaban haciendo perder a mí... Afortunadamente había una tele, y un partido con un bonito marcador. Me bebí la última cerveza de la noche mientras ganábamos en un campo de esos en los que de ganar se cumplen los grandes objetivos. Vuelta a casa, final feliz.


Si uno vivisecciona el gol, puede pulsar parte de lo que son las armas de este Atleti. Saca de banda multiusos Giménez (y yo que creí que Savic iba a ser el lateral), peina el cacique Godín (el balón parado nunca muere), volea de Saúl (su desparpajo hace que huela a gol siempre) y el oportunismo de Antoine (simplemente nuestro jugador franquicia por mucho que este sea el equipo más equipo de todos). Todo ello con nuestra gente celebrando el gol sea el campo que sea. Varias conclusiones se sacan de esto: 
  • Se llega a la recta final en un gran momento, y la ruta amarilla de la semana entrante es clave para seguir amarrando el bronce. Visto de otra forma, estamos jugando dos Champions, la que viene y la de este, pero la eliminatoria que todos vaticinábamos está aún a años luz. 
  • Ninguna persona del Atleti que conozco me deja indiferente. Muchos me parecen antimadridistas disfrazados, otros me parecen perfectos gilipollas sin más,  otros son personajes para escribirles una enciclopedia y con muchos de ellos me tiraría horas hablando aunque fuera en un puticlub. Somos diferentes en definitiva. Por todos ellos va esta entrada.
  • Y a todo esto alguien dirá, ¿por qué cojones no te fuiste si estabas tan mal, capullo? Porque tengo educación, no quería dejar tirado a mi suegro, y si no a ver de qué escribo yo en el blog que no suene siempre a lo mismo. Quería que pasara el tiempo, iba archivando en la pupila escenarios que uno no suele catar, y solo falló el hecho de no estar en mi salsa. Es como si me pones a ver fútbol de otros equipos como el Madrid-Barsa de anoche. Que sí, que está muy bien, pero me falta algo... Ellos son el tío de mi novia, el Atleti mis colegas a kilómetros. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Ambición intacta

Hacía tiempo que no tenía tantas ganas de que llegara un partido. Quizá el buen resultado de la ida, la entidad del rival (distinto al MadriBarsa que nos colaban últimamente en esta ronda) o la inmediatez de estar en semis... Así que cualquier cosa era buena para distraerme. Voy al supermercado a comprar para la cena, mientras preparo la app para el fútbol y leo en la programación 'Better call Saul'. ¿Te imaginas que marca? me dije. Constaté además el once titular, y era el que me pedía el cuerpo. En esas comenzamos tranquilos, todo lo contrario al hervidero que era el estadio. Con decir que me distraje un rato y pensé que habían marcado por el griterío que liaron al celebrar un simple córner... This is England... Pero a la primera que nos tratan de avasallar, paso al frente hasta marcar. No hubo que esperar mucho pues las señales habían sido claras. Gol de Saúl. Lo volvió a hacer el ilicitano con un cabezazo donde más duele a los porteros para matar la eliminatoria. Tras bajar el pistón y llegar al descanso sin apuros y la sensación de tener el billete más que sellado, nada hacía esperar el desarrollo del segundo tiempo. Lo raro sería vivir relajado un partido de cuartos de Champions... Tranquilo yo? Una mierda!

Porque el Leicester hizo honor al lema que les jalonaba al salir al campo y quiso resucitar la ronda. Sin miedo, abrieron el tapete con un tal Chilwell que nos jodió vivos desde la siniestra. Fueron varios blocajes en el área pequeña los que soportaron nuestros defensas, excelsos ayer. El gol de Vardy llegó por aplastamiento y creó un caldo de cultivo que no me gustaba un pelo... Ni el vinho verde que me estaba plimpando a morro se me subía... Las noticias en el parte de guerra eran pésimas además, porque precisamente por la banda del cabronazo del Chilwell ese, que seguro que ya mismo lo ficha el Madrid, se nos había lesionado Juanfrankestein. Y yo que me creí que entraba Lucas porque Godín estaba apercibido... Esto miraba de soslayo a la batalla de Glasgow... Me atormentaba una zozobra atroz porque, seamos francos, la herida hubiera sido más grande si te elimina el Leicester respecto a cualquier coco de la competición. Sabíamos que iba a ser difícil, pero creo que nadie estaba preparado ayer para asimilar una derrota. 

El contorsionismo en el esquema y en los hombres sobre el campo propuesto por el Cholo mitigó en parte la estampida británica. Se sufrió más sobre la mitad del segundo tiempo que en los últimos minutos. El mentón de este equipo está hecho de granito. Mientras, la guarra de Mahrez sacó a pasear la plantilla sobre el protagonista del gol de ayer, aunque el protagonista absoluto fue Don Jose María Giménez de Vargas. Todo lo que te diga es poco. Solo le faltó jugar de lateral... Pero sería una injusticia no mencionar al resto de jabatos, destacando a la defensa, que ganó por goleada al ataque rojiblanco anoche. Excepto varios ramalazos de Griezmann, estuvo muy gris la ofensiva colchonera... Que sí, que no había necesidad, pero se hubiera agradecido algún latigazo más para no haberlo pasado tan mal. La afición desplazada tuvo que disfrutar a pesar del agobio momentáneo, y silenció a ratos al reactivo público inglés, más de jalear en respuesta a acciones que a animar para que ellas se produzcan. Caballeroso rival por cierto, que nos felicitó y nos halagó mucho más de lo que hacen en nuestra tierra. Todo lo que tienen de cafres al sacarles de las islas lo tienen de nobles dentro de ellas. Van 3 de 4 semifinales, un lujo de quedarse ahí la cosa, pero yo soy gilipollas y ya pienso en la final. Me voy a tener que pasar por la farmacia del Sabina a por pastillas para no soñar.

domingo, 16 de abril de 2017

Para todos los públicos

Osasuna es uno de los rivales que a buen seguro más repelús provocan a la hinchada rojiblanca. La época probablemente más negra del Atleti tuvo a unos navarros que volvían a la élite como enemigo habitual.  Recuerdo cómo nos jodieron unas semis de copa en 2005, y cómo antes nos amargaron el centenario. Hace unos meses reviví ese momento, y en el pospartido Gárate y Adelardo hablaban con fuegos artificiales de fondo sobre el futuro incierto del Atlético de Madrid, que acababa de retornar a primera división. Hace poco también, se les preguntaba a estos dos miembros de la hagiografía colchonera si el Atleti actual les parecía el mejor de la historia. Muestra ello del gran momento que atravesamos. Gran dicha la nuestra que el Cholo tomara el timón. Porque a esta nueva ola de éxito hay que añadirle algo igual de importante: el consecuente incremento de pequeños seguidores aún sin equipo definido y que al final se hacen del Atlético. No todo van a ser atletistas de cuna... Se me iluminan los ojos de orgullo cuando veo algún chavalín con la rojiblanca. Eso es tener personalidad. Yo veo a este grupo y siento un sabor especial por haber vivido también momentos malos de solemnidad como los arriba citados, me tocaron en plena efervescencia futbolera, y no exagero al decir que me endurecieron y moldearon positivamente como persona. Eso no es necesario para un pequeñajo ilusionado, así que un partido digestivo como este pegaba más que nunca.


Volviendo al rival, a Osasuna de salud solo le queda el nombre. Por cierto, no comparto el odio mayoritario que reciben los irundarras más allá de lo duros de pelar que han sido casi siempre. Además, gracias a ellos llegó Raúl García a nuestras vidas. Yo no me fiaba ni un pelo de ellos, al menos hasta el gol de Yannick. Gol marca de la casa. Un espejo del estilo Robben pero con más vuelo. Menos mal porque yo ya me estaba poniendo nervioso, por no poder ver el partido en condiciones y porque veía a los rojillos convencidos de jodernos una vez más. En el camino de vuelta a casa nada más poner la radio otro gol para conducir más tranquilo. Así me ahorré de escuchar gilipolleces en las ondas sin tanto miedo del marcador. Cada vez que encendía eran buenas noticias porque Filipe ya marca hasta con la derecha. La celebración no me hace gracia, pero emana buen rollo y eso es más importante que el gusto por lo sobrio. En realidad, mientras marquen y solo se falten al respeto a ellos mismos, de buten. Tras esta entrañable chiquillada, volvieron a pisar el verde dos tiarrones que debieron sentirse como dos niños con botas de fútbol nuevas: Tiago, que nos puede venir de lujo de aquí al final, y Cerci, que tomó el relevo a Poncio Pilato como protagonista romano de semana santa.


En el día del niño, Fernando Torres no tuvo su tarde. Por desgracia no ha aprovechado la ausencia de Gameiro. Pero aquí no queda la cosa, que otras niñerías también se vieron. Por ejemplo el hecho de pedir dejar lanzar el último penalty a Cerci cuando el bueno de Thomas se disponía a tirarlo y además digo yo que algo más de merecimiento y galones tendrá que el italiano... No dudo de la buena fe, pero un respeto al rival, y sobre todo al Atlético de Madrid, que no era el trofeo de la cerámica. No obstante, me da a mí que Alessio tiene que pegarle bien desde las 12 yardas. Por cierto, infame e inexistente el último, además a un viejo amigo como De las Cuevas. Otro chaval que no llegó a cuajar y en el que teníamos cierta esperanza. Por no hablar de Fran Mérida... Cerrando el tema de los penales, siempre hay que buscar el bright side of life: yo lo encuentro en que en Champions los hemos metido todos... en eliminatorias al menos, porque buceando me di cuenta de que contra el Bayern también falló uno Griezmann. Se han fallado tantos que me han petado la base de datos rojiblanca de mi cabeza.


Un lujo de victoria por el quiénes, el cómo y sobre todo el para quién. Con portería a cero además, que hace tiempo que no lo decía porque ya es algo axiomático. También con un once rarísimo fruto de lo que nos jugamos en Europa. Sin el medio campo titular y con la oportunidad de ver la planta que tiene Giménez como medio centro. Se le ve cada vez más a gusto al tío. Es cosa mía o está más delgado? Ahí lo dejo...

jueves, 13 de abril de 2017

Algo más

Antes del partido recibí un regalo inesperado: al ver dentro de la bolsa paño rojiblanco me latió el corazón con reverb... Una camiseta del Almería por 14 euros mi botín! No era del Atleti pero mejor, que tengo unas cuantas. Alguien me conoce demasiado. Algún día escribiré sobre mi pedazo colección de camisetas. Ésta me la puse enseguida para crear confusión, y me la dejé todo el partido a pesar de que me rayaron con que Ulloa jugó en el Almería. Mal augurio... Ni que decir tiene que si el argentino hubiera saltado al Calderón me habría despojado de ella cual salmonete guiri en la Plaza Mayor. La cerveza ya la llevaba yo incorporada cortesía del padrino de mi hijo. Encima se ha hecho colchonero (aún es A2 diría yo), pero sin apenas influencia de un nativo como yo. Le ha bastado catar Madrid unos meses. De Perú, como él, es la camiseta que llevo hoy precisamente. Como Hernán nos salga cornudo sería para hacérnoslo mirar. Me perdí mi parte favorita de las eliminatorias: la salida al campo y el tifo de marras. No sabía qué puso en él porque la ocasión requería cambiar de móvil a tablet. 

Lo siguiente, ya con el crono moviéndose, siguió el guion que cualquiera que conozca este Atleti imaginaría. Acogotamiento al cerdo inglés hasta abrir la lata. En este caso llena de la mierda esa de beans con tomate dulzón. La principal peculiaridad fue la continua amenaza extramuros que supusieron los disparos de Koke (enchufadísimo) y un tal Antoine: olvídense de su peinado. Mucho mejor su cabalgada desde campo propio para robarle la cartera a las zorras british (por eso no pagan taxis). Esta aventura francesa terminó con un penalty de Schrödinger. Según se mire es dentro o fuera, aunque yo soy de la corriente negacionista. Curioso idilio con malas decisiones arbitrales el del Leicester contra el Atlético. Esta vez Griezmann pensó que tenía puesta la camiseta de Francia y la metió. Más mérito si cabe porque quien estaba enfrente tenía un apellido que ocupaba toda la portería (pregunten por Nervión). 

A partir de ahí, ambos equipos hubieran votado sí al Brexit para irse ya a jugar la vuelta a la Inglaterra profunda. Cloroformo aplicado con consentimiento de los rivales, que se hubieran dejado sin necesidad del mismo. El mayor sobresalto fue el piscinazo de Mahrez. Cuando esté implantado el VAR ese habrá menos tertulias en el BAR pero que nos quiten lo bailao y lo llorao. Imagínense rearbitrar la mano dentro del área de Gabi contra el Barsa o el gol de Ramos en Milán. Esa incertidumbre previa al veredicto será buena para la justicia pero mala para mi pecho. Correa, en clara línea ascendente, casi cumple mi pronóstico de gol, pero entonces el rosarino me hubiera jodido la porra. Al ritmo de la zancada inconfundible de Thomas se acabó esto. Y mientras la tregua estaba ya más que firmada hasta el martes, sentía ganas de más. De un segundo gol, de más partidos en el Manzanares, de más eliminatorias en el Calderón, de más respeto al visitar un país... Esto no para y el sábado habrá una réplica de Leicester llamada Osasuna previa a la vuelta. Temo igual a los dos. Enfrente, el Atleti, algo más que un equipo.

lunes, 10 de abril de 2017

Penitencia a domicilio

No era normal el optimismo que yo desprendía antes del partido. "Hoy no perdemos, y como se pongan tontos ganamos..." decía mi voz interior. Estos excesos por mi parte suelen desembocar en partidos de sufrido desenlace, pero en esta ocasión mi aventura como pitoniso fue fiel a la realidad. Pese a las clarísimas ocasiones marradas por los del huevo frito en el escudo, el Atleti fue capaz de cambiar el panorama del partido cuando peor pintaban las cosas. Simplemente igualó, incluso superó fuerzas, ante un rival que perdió terreno no se sabe si por su entrenador, por el cansancio o porque el Atleti le obligó a ello. Probablemente por las tres cosas, y sea cual sea, algo tuvimos que ver. Lo más interesante de todo esto fue que se produjo sin grandes alardes, ni rastro de heroicidad. Más héroes fuimos mi cuñado Amador y yo al no volvernos estrábicos cuidando a la chiquillería que invadía el piso. 

Pero antes de esa última fase autoritaria, el Atleti llegó a ser empujado, que no zarandeado, por un Madrid al que si le mencionas a Jan Oblak se le nubla la camiseta. Les deja tan bloqueados que ni siquiera se les ha ocurrido ficharle aún. También mención especial al despeje bajo palos 'a lo Juanfran' de Rambo Savic. En general el equipo estuvo bien pero nos llegaron demasiado claramente cuando las tuvieron. Koke el sábado ocupó el medio cuando mejor funcionaba el dueto Gabi-Saúl. Pero la resurrección experimentada tras el gol de Pepa Pigg no fue orquestada solo por la mente del vallekano. Correa supo interpretar su papel como pocas veces, y si bien Torres no pudo empatar en la primera, Antoine el deseado hizo lo contrario en el 85 por el culo se la hinco a Roncerdo. Si llega a ser diestro no la mete. Flemático y prestigioso punto que sabe a gloria y mantiene el tono alto del equipo. Eso sí, no saquemos tanto pecho vaya que nos rompan dos costillas, que ésto pudo haber acabado en tragedia si no hubiera sido por el declive blanco. Fueron de más a menos como el árbitro. El mérito o demérito de unos y otros no es óbice para valorar puntuar en un estadio en el que no perdemos en liga desde 2012. Ahora a por los ingleses, que por fin vieron truncada su racha justo antes del miércoles. He tenido que hacer malabares moviendo compromisos ineludibles para poder verlo. Ya me baila el cuerpo...


Al segundo la tercera:
Tuve la suerte o la desgracia de poder volver a El Maulí cuatro años después para ver el Antequera - Loja (la que no es puta es coja). Pueden estar tranquilos, que no iré más para evitar que queden fuera de los playoffs. Mis disculpas por el gafazo. Me quedo con el sonido de ambulancia del megáfono cuando alguno del otro equipo se hacía el muerto y con la hermandad entre aficionados, aunque nada sería normal sin el chusma de turno.