miércoles, 21 de febrero de 2024
Ma non troppo
martes, 13 de febrero de 2024
Nunca vienen solas
Las desgracias. "Morata se ha roto el cruzado". No lo quería creer, y por suerte fue menos. Encima hay que dar gracias no te jode... Yo estaba dispuesto a aguantar, a motivarme a su debido tiempo la víspera de cada partido de este truculento febrero pero... La situación es poco halagüeña con la lesión de Álvaro. Solo se me ocurre Griezmann como pieza más clave que él. Y ahora tenemos que ir a remontar a Bilbao y a aguantar a Milán sin él... No hablemos ya de los compromisos ligueros, donde tenemos que estar con un ojo en nuestros padres hijoputativos a ver si como anoche, pinchan en Almería y nos llevamos una alegría. Febrero se las trae, y yo asumo el reto, que me acuerdo de no tener más que liga hace un año, pero sin Morata en ese descanso forzado en forma de lesión... me hundo a poco que lo pienso. Me recuerda a cuando se lesionó Suárez en los últimos partidos de la liga 2021. Volviendo a Sevilla, siempre fue tierra hostil, apenas vi el partido, pero contaba con un empatito al menos. Con esa mentalidad pues así nos fue. Allí siempre que perdemos es de esa guisa, con fallando ocasiones claras, por la mínima, y sucumbiendo a los espasmos de raza palangana. Por si acaso, a animar a partir de ahora al resto de españoles en Europa, por si caemos a la quinta plaza (está dificilísimo quedar entre las dos mejores ligas) no quedarnos sin Champions como nos quedamos sin diecinueve para este mes clave. Desde ya me pongo la máscara de optimista, lo prometo.
jueves, 8 de febrero de 2024
Desesperando
Desde Leipzig no recordaba un mazazo comparable. Esto de sentir que es la tuya, que incluso eres favorito, que hay que ganar, y llevarte esta bofetada continua de frustración. Ay, Reinildo de mi vida... Te perdono, pero ayer me mataste. Por si fuera poco luego se me paró el corazón cuando caíste raro en otro lance y creí que te habías roto. Estos hijos de puta que nos odian incluso cuidaron su equipación para creerse el Madrid y no llegan ni a Sevilla. Pero lo cierto es que el rival y su portero gigante no pasaron muchos apuros. Nunca olí la sangre aunque hicimos mucho más. De hecho el cruel marcador que no se lo creen ni ellos... ni yo aún. Como guinda de este pastel amargo, recorrimos todos los caminos de ida y vuelta de la angustia a la esperanza en menos de dos minutos con ese fueradejuegopenalty a Morata. Quedan tres largas semanas, tanto que febrero tendrá un día más para no dejar de creer en un, ahora más que nunca sueño, de ganar la Copa. Espero que los jugadores no estén tan pochos como yo, que creo que se puede remontar, pero solo quiero jugar ese partido, estoy desconcertado, los demás no me interesan y me viene a la cabeza "En carne viva" de Raphael, así de mal estoy hoy cagontó.
lunes, 5 de febrero de 2024
Levantarse
jueves, 1 de febrero de 2024
Y volver a ganar
lunes, 29 de enero de 2024
Un hueso
viernes, 26 de enero de 2024
Intensa calma
¿O era agarrotamiento? Tan cerca y tan lejos de las semis. Este equipo se supera haciendo dramáticas ensaladas de emociones, que te tironean las pulsaciones como un cani con su Jog trucada. Al menos siguen terminando con final feliz en Copa. La víspera parecía como si se hablara más de los rivales en la próxima ronda, y más aún de grato que era que no estuviera ya el Parka, que de que enfrente había un rival reincidente, correoso, copero, y sobre todo dispuesto a llegar a toda costa a los penaltis, donde eran superiores. Hablando de los once metros, ahí fue donde por radio le empecé a tomar el pulso al partido, tras casi perder el mío propio en mi cirugía de "corte de grifo". A buen entendedor... Se falló, había que seguir remando, zapando, sobrevolando... Y así transcurrían los minutos, conmigo ya en primera fila con mi móvil sin moverme apenas, varado entre la parsimonia sevillana. No sé si eran los rescoldos de la sedación, o el manido miedo a que se escape el sueño en un escenario favorable, pero yo estaba lento, letárgico, como sin estar allí, con Marcao juez y parte de todo. Esto era un callejón con la salida cada vez más estrecha y oscura. Entró la moranca de Rakitic, mientras Ramos y el "Webo" Acuña me producían náuseas e incomodidad a partes iguales. Pero los más morrocotudos fueron los cambios del Cholo. Quitar de una tacada a Antoine y Morata para meter a Memphis y Correa me descorazonó tanto que ahí sí que me desperté, pero fue para peor. No daba mucho crédito, la verdad sea dicha. Seguían los goles anulados, los "son malísimos, pero éstos nos llevan a penaltis", y al final llegó lo soñado por Simeone y todos los que estábamos más tensos que en quirófano. Gol de Depay a pase de Angelito de Arabia. Digno de una novela barata y previsible, para cualquiera menos para nosotros, que no sabemos más que sufrir y nunca vemos venir los quiebros del destino de nuestro Atleti. Para más inri, ese último segundo truculento, que dentro de mi apatía de ayer, me hizo murmurar suplicando que no se concediera un penalty (me cago en tu calavera, Barrios) que nos habría sumergido en la mierda más absoluta de haber entrado. La Titoneta sigue colgando talismanes en su timón, Mario Suárez comentando en ESPN es uno de ellos, porque lo digo yo que soy el capitán. Pronto habrá que entrar en Nervión, pero no donde los palanganas afloran, sino el de la ría de Bilbao. Una batalla parricida donde en negro nos ganan ellos y en color nosotros entre los quince enfrentamientos coperos a lo largo de la historia, que ya lo he mirado. Hay que cargar víveres para llegar vivos a tan hostil terreno, aunque ya sepamos lo que es pasar una eliminatoria allí. Que al pasar por su lado, esa Gabarra atracada desde hace cuarenta años no nos inspire pena alguna, porque ellos no la tendrán de nosotros.
"La Copa que trajo nuestro Antic,
que yo la sueño y deseo tanto,
y que Miranda también nos dio,
contra el Real Madrid (BIS) "