No tenía ni puta idea de qué escribir de este partido aparte de que fui a verlo en directo, cosa que tenía en mente desde que el 17 de mayo ganamos la Copa de España. Pero esta mañana/tarde, al levantarme (estoy de vacaciones sí ¿qué pasa?), me vino a la cabeza la imagen de Rocky contra Apollo Creed. Concretamente, Rocky 1. Esa imagen de "The Italian Stallion" noqueando al rival, que ya referencié en la propia final contra el Real Madrid, pero trasladada al combate completo. Interpretando el empate a uno como una victoria moral de los nuestros por el mérito de aguantar al mejor equipo del mundo; aunque como en la película, a los puntos gana Apollo, porque está claro que la igualada con goles favorece muchísimo a los ayer más que nunca catalanes. Les acabo de destripar gran parte de esa mitica película, pero una de dos: o ya la han visto, o no la piensan ver y encima siempre hacen la broma de cuándo van a estrenar Rocky 3547. Y ya que nos vamos por las ramas, decir que sí, que esa saga peca de repetitiva pero que cada una de ellas tiene algo diferente que llevarse a la córnea. Así que guarden las gafapasta que tampoco están tan mal coño (siempre nos quedarán Scorsese y Quentin, y no es postureo por mi parte). Por otro lado, tienen frasazas para la historia y una banda sonora co-jo-nu-da. Ahí queda eso. Porque para concluir, por si no ha quedado claro, decir que yo soy muy de Balboa, de ese espíritu de lucha mezclado con humildad, que yo admiro tanto. Tanto que por eso mismo me cuesta tanto emular.
En resumen, nos queda la sensación, más bien certeza, de que el FC Barcelona es un rival poderosísimo, al que se le puede plantar cara durante algunos asaltos, pero que al final tiene todas las de ganar este título. Aunque, ¿hay algo más imprevisible que nuestro Atlético de Madrid? De aquí a unos días lo veremos.
MI 3º VISITA AL CALDERÓN
Me veo obligado a aportar otro punto de vista debido a que vi el partido in situ, cosa que no ocurre todos los días. La sensación agria que me dejó mi anterior visita al Calderón era difícil de superar, y efectivamente me fui mucho más contento que la vez anterior, a la par que presencié en directo por primera vez un partido del Barca. Quién sabe si volveré a ver otro partido más antes de su al parecer irremisible desaparición...














