viernes, 23 de agosto de 2013

At. Madrid 1-1 FC Barcelona (Supercopa de España) - Resistir

No tenía ni puta idea de qué escribir de este partido aparte de que fui a verlo en directo, cosa que tenía en mente desde que el 17 de mayo ganamos la Copa de España. Pero esta mañana/tarde, al levantarme (estoy de vacaciones sí ¿qué pasa?), me vino a la cabeza la imagen de Rocky contra Apollo Creed. Concretamente, Rocky 1. Esa imagen de "The Italian Stallion" noqueando al rival, que ya referencié en la propia final contra el Real Madrid, pero trasladada al combate completo. Interpretando el empate a uno como una victoria moral de los nuestros por el mérito de aguantar al mejor equipo del mundo; aunque como en la película, a los puntos gana Apollo, porque está claro que la igualada con goles favorece muchísimo a los ayer más que nunca catalanes. Les acabo de destripar gran parte de esa mitica película, pero una de dos: o ya la han visto, o no la piensan ver y encima siempre hacen la broma de cuándo van a estrenar Rocky 3547. Y ya que nos vamos por las ramas, decir que sí, que esa saga peca de repetitiva pero que cada una de ellas tiene algo diferente que llevarse a la córnea. Así que guarden las gafapasta que tampoco están tan mal coño (siempre nos quedarán Scorsese y Quentin, y no es postureo por mi parte). Por otro lado, tienen frasazas para la historia y una banda sonora co-jo-nu-da. Ahí queda eso. Porque para concluir, por si no ha quedado claro, decir que yo soy muy de Balboa, de ese espíritu de lucha mezclado con humildad, que yo admiro tanto. Tanto que por eso mismo me cuesta tanto emular. 


En resumen, nos queda la sensación, más bien certeza, de que el FC Barcelona es un rival poderosísimo, al que se le puede plantar cara durante algunos asaltos, pero que al final tiene todas las de ganar este título. Aunque, ¿hay algo más imprevisible que nuestro Atlético de Madrid? De aquí a unos días lo veremos.

MI 3º VISITA AL CALDERÓN

Me veo obligado a aportar otro punto de vista debido a que vi el partido in situ, cosa que no ocurre todos los días. La sensación agria que me dejó mi anterior visita al Calderón era difícil de superar, y efectivamente me fui mucho más contento que la vez anterior, a la par que presencié en directo por primera vez un partido del Barca. Quién sabe si volveré a ver otro partido más antes de su al parecer irremisible desaparición...
Cada una de mis tres visitas ha sido en diferentes circunstancias, una con mi pareja de entonces, otra solo ante el peligro y la última con un compañero de trabajo cordobés y barcelonista (hubiera venido yo solo igualmente, por mi Atleti me la suda casi todo). Lo vi desde Lateral, cuando en las anteriores ocasiones lo hice desde Tribuna Superior Baja y Fondo Sur 1º Anf. respectivamente.


Al ser un partido veraniego y contra un equipo mainstream como el blaugrana, había gran cantidad de culés a su libre albedrío, lo cual no es nada descabellado dada la relación a lo largo de la historia entrambos clubes. Así debería ser siempre, buen rollo entre aficiones. Debería. En cuanto a mí, pues lo viví más intenso que nunca al tratarse de la mitad de una final, pero animando a muerte como siempre. El golazo de Villa fue una obra de arte y el clímax del encuentro. ¡Qué puto crack el astur la apertura que hace y cómo remata luego!

Golazo y el estadio se cayó, que no calló
En directo se ven detalles que en la tele o no se ven o pasan más desapercibidos, y en esa tónica me sorprendieron muchos gestos de calidad al sacar el balón en situaciones comprometidas por parte de los nuestros, nada que ver con la primera vez que vi jugar al Atleti en Madrid allá por el 2011. Qué buenos tiempos también... Otra cosa que me gustó mucho fue la de que a cada jugador se le homenajease con cántico propio durante el calentamiento, lo que sí que NO me gustaron fueron los uh-uh de mono en dos o tres ocasiones al asqueroso de Dani Alves. Eso nos da muy mala imagen joder, aunque me juego el cuello a que muchos de los que lo hacen no son racistas, sino que lo hacen por tocar los cojones, pero está feo y punto. Para dejar este espinoso tema, resaltar la demagogia de que decir hijodeputa no está tan mal mirado como hacer el sonido de un mono, sin embargo creo que a todas luces es peor objetivamente hablando. Lo dejamos aquí y sigamos con más cosas:

Además de eso lo típico, no sé si por sugestión del resto del público, parece que el árbitro siempre va en tu contra. Entre eso y la pinta atípica (por no decir gili) que tengo yo con las gafas para no perderme detalle, mi sufrido compañero de viaje pensaría que me había dado un trastorno bipolar porque la verdad es que lo di todo, qué cojones, como si uno viera un partido en el templo rojiblanco todos los días. Aparte de eso, pudo cantar tranquilamente el gol de su equipo, como el resto de barcelonistas. Hasta ahí podríamos llegar no? Pero en otros tipos de partido/estadios/rival no es tan sencillo, así que valoradlo los que estuvisteis allí. Tan solo se notó a lo lejos un altercado tras el gol de Neymar, no sé provocado por quién: es el riesgo de dos aficiones revueltas como ocurrió el miércoles y más a esas horas tan intempestivas para ver un partido.

Que reine la armonía
Porque en la segunda parte cuando salió Messi se me quitó un peso de encima, pero fue ver a Neymar Jr de los cojones y certificar que iba a marcar. Así fue. Puta manía de los rivales de debutar marcando contra el Atleti y mierda de sentido arácnido que tengo para esas cosas que nunca falla. Hay infinitos precedentes que no pienso mencionar. 
Además, la entrada de Óliver no mejoró la situación, y a diferencia de en el primer partido de liga no se le apreció el desparpajo que tiene. Muy bien el equipo en general, y me quedo con los movimientos de Diego Costa para llevársela siempre en los pases largos, una gozada... Se vio que hay equipo, pero cuidado con las ventas y con debilitar la plantilla más.

Es bueno el cabrón, además el chaval no parece ni tan chulo como suponía
En conclusión, la primera parte fue nuestra por cortocircuitar al Barcelona además de marcar, y en la segunda ellos fueron más, y en los minutos finales se llegó a cocer el segundo gol, pero la raza de los nuestros, demasiado reculados, y el saber que quedaban 90 minutos en el Nou Camp hicieron el resto. Fue como si estuviese apunto de llegar ese un-dos para tirarte a la lona pero siempre en el último instante algún defensor atlético erradicaba la amenaza. Así que 1-1. No está mal, y la experiencia fue magnífica antes durante y después del partido. Además, al día siguiente aprovechamos para conocer la imperial ciudad de Toledo. Yo por mi parte hice lo mismo con Córdoba el día antes, incluso me pillé unos pantalones del Córdoba CF para engrosar mi colección de material futbolero, pero es que encima luego les doy uso no se crean que tiro el dinero al río Manzanares, Tajo o Guadalquivir. Mereció la pena eso también, como escribir esta crónica aunque sea con un día y medio de retraso. Los jet-lags nacionales, la feria de Málaga y el comerme la olla tienen parte de la culpa. Hoy, por diversos motivos, uno de ellos homenajear a los vikingos rojiblancos que me acompañaron en mi anterior visita al estadio, me despido en danés: Farvel!  

Plaza Corredera de Córdoba
Torre de la Catedral de Toledo