domingo, 6 de abril de 2014

At. Madrid 1-0 Villarreal (J32) - Raúl selección


Pasan las jornadas y ahí sigue la obra, sólida como El Dolmen de Menga. Este Atleti aguanta más que submarino debajo de un grifo (nunca mejor dicho dado el rival de este sábado). No lo pude ver, apenas pude estar en contacto con el resultado, pero  ¿qué importa a estas alturas de campeonato? Si ya estoy como loco... Esta vez continuaba acentuándose el más difícil todavía, debido a las bajas en todas las líneas excepto en la portería. Más mérito si cabe. Aunque no es menos cierto que el Villarreal, donde Óliver Torres disfruta de una beca Séneca, también venía mermado. Aunque si les digo la verdad, si juega Toby Alderweireld en la zaga, a mí plim. Eso sí, incluso conocedor del resultado, a mí también me puso el culo prieto ese despeje que apunto estuvo de colarse. Brrr... ¿Y el gol? Les juro que no tuve ni que preguntar de quién había sido. Me habría jugado al menos dos euros a que era él. Raúl García rules again. Si no fuera por ti macho...

Cada vez hay más niebla, cada vez más espinos mientras la pendiente se hace más resbaladiza. Los indicadores no se sabe si dicen izquierda (Barcaca) o derecha (Mandril). Solo las cabras montesas parecen saber dónde está la meta, pero el equipo sigue firme el itinerario, a pesar de ir con la cantimplora en reserva. Aún queda un puñado de partidos para soñar. Encuentros con un Calderón abarrotado. Días del Cholo levantando los brazos en plan psycho jaleando a la grada. Encuentros fuera de casa donde cada rival querrá hacer el partido de su vida se juegue algo o no. Y antes de eso, una noche que puede pasar a los anales y vaginales de la historia el próximo miércoles. Adéu.