miércoles, 2 de octubre de 2013

FC Porto 1-2 At. Madrid (CL) - Sin adjetivos

Ni yo y mi verborrea barata y gongoriana a partes iguales podrán describirles lo que me sugiere este Atético de Madrid. En una situación tan adversa como la vivida anoche en Do Dragão no se amilanó este equipo, a no ser que este verbo tuviera algo que ver con alguna época gloriosa del AC Milan. Se dijo bien alto y en todos los idiomas de Europa un "Estamos aquí", que suena igual en portugués que en español, un "Here we are", "Hier sind wir", "Nous sommes ici" y así hasta llegar al "Мы здесь" ruso para que nos entiendan, si no les quedó claro en la primera jornada, nuestros vecinos de grupo.


Salió el Atleti sin DC y sin Koke, y eso, aún en un bloque sólido como el nuestro, tiene que notarse algo. Máxime tras el esfuerzo del sábado, y en un campo dificilísimo ante un rival muy Atleti del Cholo: luchador, solidario y rápido arriba. Quizá por esa razón el equipo salió acarajotado. Si alguien ajeno no conociera las camisetas de ambos rivales hubiera dicho que el Oporto era el Atleti con razón. Cuando el motor rojiblanco tenía la temperatura adecuada ya se iba por detrás. Gol del colombiano Jackson Martínez y a remar en contra. Con lo que le costaba remontar al Atleti...


Afortunadamente tenemos un entrenador con recursos, y rápidamente se cambió el esquema a un más incisivo 4-3-3, con Arda, la cuarta parte de Villa y Leo Baptistao como puntas de tridente. Antes del descanso ya había quedado en evidencia que el balón parado sería crucial en este encuentro lleno de imprecisiones y lucha. Se atisbaba una posible reacción, pero aún era pronto para saberlo.
Al descanso, veía el futuro bastante negro, y temía que la tímida reacción fuera un espejismo. Además llevaba la camiseta del Atleti, cosa que a veces no hago porque pienso que si me la pongo va a perder (yo y mis gilipolleces). Pero, dicha zamarra me sirvió para ser rápidamente identificado en el Burger King por mi colchonero sobrino (esa extraña conexión). Se cena guarro si hace falta por ver a mi equipo con quien hay que verlo. 

En el segundo tiempo, se dio definitivamente un paso hacia adelante en la búsqueda del empate. Entró CR11 y se fue un gris Villa (qué preocupante). Tras un primer aviso anotó Godín aprovechando la endeblez defensiva, principalmente de Helton, amigo íntimo de Forlán entre otros. Reconozco que este empate ya me sabía a gloria. Visto lo visto en el primer acto era difícil de equilibrar la balanza. Era hasta comprensible perder. Pero este ejército no hace prisioneros, y el Cholo propuso una línea de cuatro tan claramente ordenada y reconocible como la que formábamos ante la tele los cuatro atletistas que vimos el partido, hermana lesionada a lo Manuel Pablo incluida. Dicha línea, confiaba en Arda como 9, cosa extraña, máxime cuando tan solo faltaba Diego Costa entre los alineables. Eso es lo preocupante, la sustitución más que razonable de Villa y de Leo después, sabiendo que no había más ataque en el banco. El joven brasileño al menos lo intentó más. La escasez de pólvora es manifiesta, pero también la capacidad de buscar recursos bajo las piedras de los técnicos. Entre medias se marchó lesionado Raúl García, tras hacer un partido de raza en el que solo le faltó el gol. Y aquí déjenme mencionar a la figura de Germán Adrián Ramón, ese hombre que no se separa de una libreta que vale tantos goles y puntos. El abrazo tras el segundo gol entre él y el Cholo refleja la alegría obvia que supone que te salga bien una jugada estratégica de estas. Gabi, doble asistente hoy, pasa raso a Arda, nuestro killer sarraceno esporádico, que fusiló, en un lance que pareció durar una eternidad, a un contraído Helton. Golazo en fuera de juego sí, como por ejemplo en la misma portería el gol contra el Málaga de ellos el año pasado. Ya que están, si clican en ese último enlace y ven el título, sabrán que el Atleti ha progresado adecuadamente desde entonces, mientras yo sigo estancado en la misma mierda. Además, debut en Champions de 'el chaval', que no lo hizo nada mal, y que para no trastocar el esquema acabó el partido de 9 en un casting de delanteros en pleno partido.


Así que lo dicho, ese 1-2 fue el súmum, el clímax. Una victoria que veía tan inesperada. En un partido feo e impreciso, no lo olvidemos, y que ya de por sí con el simple empate era meritorio. Rompiendo un maleficio contemporáneo además, porque el Oporto nos había meado en los cuatro partidos que les enfrentaron a nosotros en 2009. Con lo que me quedo esta vez es con la capacidad de nuestros técnicos, en plural, para buscar soluciones. Siguiendo así pocos sustos habrá. Tras la victoria de ayer estoy deseando que sigan pasando partidos para ver el techo de este equipo superlativo. Llegarán las vacas flacas, llegarán, pero si nos llegan a nosotros, más y con mayor severidad le llegarán al resto.

UN TÍO GRANDE

Ideas sueltas: 
  • líderes: ya lo éramos ganando, y encima el Zenit, supuestamente tercero en discordia, cedió dos puntos ante el Austria Viena, nuestro próximo rival. 0-0. Ganando el doble duelo ante los austríacos estamos dentro.
  • pizarra: el Mono Burgos y Diego Pablo forman un tándem brutal para crear recetas a balón parado. Luego Koke, Gabi (a veces) y los rematadores se encargan de cocinarlas a la perfección. Anda que no nos han dado puntos ya ni nada...
  • tripas: nuestros rivales son apodados los tripeiros. Documéntense! El mismo esfuerzo visceral que le pone el Cholo cuando participa en los rondos con sus pupilos es el que éstos suelen mostrar sobre el verde. El de ayer no fue un partido brillante, está claro, pero fue una muy meritoria victoria y una seña inequívoca de derroche de "coraje y tripas", que es como echarle corazón pero menos bonito, porque entre otras cosas hemos mancillado gratuitamente una frase del himno. Como muestra del trabajo que costó ganar ayer, en las imágenes del partido no muestro celebraciones sino jugadas de brega.
  • redención: Diego Godín por fin marcó de cabeza. En la primera jornada de Champions ya perdonó varias veces. Se le escurrió Jackson en el gol portugués, y finalmente se cubrió de gloria anotando el gol que inició la remontada.
  • titubeos: no es menos cierta la inestabilidad defensiva mostrada en ocasiones puntuales, más sangrante aún por querernos complicar la vida. Hablo de algunos intentos de jugar la pelota cuando no se tiene la calidad necesaria en situaciones tan comprometidas. Ojalá haya un toque de atención y se minimicen las opciones que se le dan al rival en esas situaciones. Es algo nimio respecto a la gran actitud de los jugadores.
  • fondo de armería: antes del parón de selecciones viene el Celta, un rival respetable y que nos suele complicar. Alderweireld y Guilavogui aún no han debutado. No sé si eso es bueno o malo. Si se sigue lidiando tan bien con la plantilla sigo calladito.