lunes, 27 de octubre de 2014

Otro ladrillo más

 Victoria de las que a mí personalmente no más me gustan, pero sí satisfacen más; por supuesto no por el juego desarrollado, sino por la tensión e incertidumbre palpable hasta el final. A todos nos va la marcha. Y sí, el Atleti jugó con fuego cuando menos se prestaba la situación para ello, pero afortunadamente salió ileso. Tras el arreón de jornadas iniciales, se ha mantenido en ese paquete de espermatozoides que tratarán de fecundar la liga. En mi opinión, haber llegado de esta guisa hasta aquí, es de notable alto. Pero dejemos de hacer balances y mirar de reojo al futuro y volvamos a Getafe. Allí el glorioso ganó con un extra de sufrimiento, como si quisiera compensar los pocos kilómetros del desplazamiento dando opciones adicionales al rival, que usó además todas sus artes en casquería. 


Eso fue antes, durante, e incluso después del partido. Pero al inicio del mismo, se constató lo que se viene dando como norma general: este renovado Atleti no termina de plasmar en ocasiones, y por tanto en goles, su aparente dominio del juego. No termina de estar cómodo con traje y corbata, sino que sigue echando de menos el vaquero y las deportivas. Así vimos a un Arda minimizado debido a que Koke estaba jugando más atrás. A un interesante y equilibrado ataque por bandas, y a un equipo que en tres cuartos no terminaba de dar ese último toque para desequilibrar la balanza. Pero por suerte, o mejor dicho por sacrificio, trabajo y pelea, hay más recursos con los que abrir el marcador hasta afinar la maquinaria de cintura para arriba. Con uno de los múltiples córners, cuya escenografía parecía un foso con leones esperando un trozo de carne, bastó. Mandzukic remató una de esas que son las que él mete por definición. Simples, cerca del área: el eslavo del gol. Cabronazo, con tu actitud y declaraciones me tienes ganado para la causa. Un remachador en toda regla. Si alguien dice que el tanto es ilegal, le admitiré que es discutible, pero si insiste, le diré que se vaya a tomar por el culo porque tanto a Miranda como a Manyu les empiezan agarrando. Fue la tónica: constantes provocaciones, agarrones en cada córner, combos de pisotones y sobre todo, lo más lamentable: equiparar injustamente todo ello a lo que hacen los nuestros, que ni de coña son bibliotecarias, pero no son tan orcos como lo que se pretende. Del gol al final, el Atleti jugó bastante mal, ni una contra que llevarse a la boca. Para colmo, tras la justa expulsión de Alexis y la no expulsión de Juan Rodríguez de los cojones (vergüenza ambos de malagueños), se pudo incluso encajar el empate de haber ido mejor encaminadas las llegadas del Jeta. Cada vez me cae peor este equipo, sin idiosincrasia e identidad ninguna a pesar de que en su época dorada me alegré por sus éxitos más de una vez. Ahora mucho me temo que con los ramarazos que tienen en ataque y el carácter que les mete el aprendiz deficiente de Simeone que tienen por técnico se mantendrán en primera con el pito. De todas formas, ellos solo se aprovechan de la coyuntura que tilda al Atleti de violento, mientras que el año pasado era el graciosete entre el grupo de ligones hasta que se tiró a la profesora.


La fama ya está creada, y por desgracia Sabina tiene razón en lo de que "es mentira que más de 100 mentiras no digan la verdad". ¿El Valencia (que solo lo pongo de ejemplo) gana con los tres goles de córner? El equipo de Nuno trabaja muy bien la estrategia. Lo hace el Atleti y es herejía mayor. ¿El Madrid gana al Barca con un gol de penalty y otro de córner? Es puro carácter de un equipo candidato a todo. Si lo hace el Atleti, es que no juega a nada. Pero por mucho que yo me desahogue aquí, lo mejor es pasar de esos demagogos baratos, porque como dice la letra de la canción, que deberían haber clicado porque si no para qué coño creen que la he puesto, no son más que "another brick in the wall", como los que coloca este equipo cada día para intentar ganar títulos.