domingo, 19 de octubre de 2014

El ejército del aire

Panorama complicado, ya se sabe lo que suele pasar a la vuelta de las selecciones... Atmósfera inmejorable, donde se recordaban antes del partido el 75 aniversario de la denominación Atlético Aviación y el cuarto aniversario de la partida del gran Juan Carlos Arteche, que más pronto que tarde será homenajeado en este blog. Recordando la historia colchonera como prefacio, pasamos al partido:
Enfrente estaba ese siempre incómodo equipo, siempre entre la "ñ" y la "ny", con infinidad de jugadores con nombres y apellidos castellanos que hacen que uno no se entere quién es el bueno, el malo, el lateral o el central, pero siempre abanderados por un crack como Sergio García, ese todos sabemos quién es. Y hablando de Sergios, el técnico rival es aquel que nos terminó de amargar la final de copa del año 2000. Hay cosas que no se olvidan. Nuestro oponente se mostró correoso y peligroso en las pocas veces que se dejó ver arriba, y por poco no se adelantaron en los primeros compases. Excelente intervención del últimamente cuestionado Moyá.  Pero desde el principio me gustó el Atleti, convencido de que tarde o temprano iba a llegar el gol. Hay un filón llamado balón parado que aún tiene mineral por recoger en forma de goles. Con un sublime toque de cabeza, Tiago depositaba el balón en la portería del buen guardameta espanyolista. Gol clave para afianzar el buen trabajo del primer acto. De haber llegado igualados al descanso, hubiera sido mucho más complicado derribar el muro periquito. La paciencia es una gran virtud.

La segunda parte pareció más de lo mismo, pero sin dos de los mejores jugadores del partido. Sergio García dejaba huérfano al Espanyol por molestias, y también salía Tiago por igual motivo. Felizmente, el partido siguío donde el Atleti quería, y en esas volvió Mario Suárez con un gol debajo de los palos y con el 4 de Arteche a la espalda. Sabemos que no está bien, pero también que Simeone es especialista en revalorizar y sacar lo mejor de cada uno de sus hombres. Veremos lo que pasa en un futuro no tan lejano, pero el bajo estado de forma de Mario, sumado a la edad de Gabi y Tiago, hace que en el futuro el mediocampo rojiblanco necesite alternativas. Aunque de momento, a los viejos rockeros les queda keroseno. Nuestro capitán cumplía precisamente hoy 300 partidos en Primera. Quién se lo iba a decir cuando se fue al Getafe tras no tener éxito en su primera etapa... Subiendo de líneas, Koke y Arda notables, y reconozco que un latigazo de nerviosismo me recorrió cuando parecía que el turco se lesionaba. Arriba, liderando la Luftwaffe colchonera, me gustó la pareja de ataque RG8-Mandzukic, sobre todo el balcánico, plenamente perseguido y que aún así creó bastante peligro. Me tiene ganado el croata. De Raúl qué les voy a decir que no les haya dicho ya... Ambos encabezaron el dominio aplastante por alto del Atlético que hoy, para no variar, siguió tomando oxígeno del juego aéreo en ambos tantos. Mientras, Griezmann, cuyo papel a estas alturas poca gente hubiera asociado al de cambio de refresco, sigue en su lucha contra el gol. Por otro lado, entiendo pero me da pena la escasa presencia del Cebolla, que solo pudo jugar cinco minutos, y ya es algo, que se lo digan al grumete Giménez. Está muy caro jugar en este Atleti, lo mismo un día estás en la grada que otro tienes el jodido privilegio de ser titular o jugar unos minutejos, y eso es una noticia cojonuda si los jugadores están a lo que tienen que estar, como sucedió hoy. Con paciencia, confianza, constancia y pocos desajustes transcurrió esta nueva victoria. Importantísima, como todas. A seguir remando.