miércoles, 8 de enero de 2014

Valencia 1-1 At. Madrid (Copa) - Petróleo y oro

Hay equipos cabronazos, de esos que siempre que se enfrenta tu equipo a ellos tienes la mosca detrás de la oreja. No hablo de los dos colosos, para mí, esos equipos son el Sevilla y el Valencia. El segundo de estos, además, es de los clubes que peor me caen. Pero para mí también, el Valencia CF es uno de los "cinco grandes" del fútbol español. Al estilo de Argentina, con Boca, River, Independiente, San Lorenzo y Racing, considero que en España los cinco históricos con áura de campeón son Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Athletic Club y Valencia (respecto al máximo al resto de clubes).

No me fiaba un pelo de los ché, que además tienen en sus filas a varios jugadores cabronazos (y no me refiero al apodo despectivo que tiene el club del murciélago). Entiéndase por jugador cabrón al típico rara avis, sin necesidad de ser excesivamente un crack, tiene ese magnetismo para hacer el partido de su vida ante nosotros. Al ver la alineación valenciana de ayer, la cátedra de atléticos que conformábamos ante la tele acordó que sin Banega, Feghouli, Canales, Jonas ni Piatti este Valencia no era ni la mitad de temible que podía ser. Entre medias, como siempre que tengo el gusto de oír unas declaraciones suyas, excelente el Mono Burgos en la previa. Así transcurrió la primera parte. Guilavogui, que no es un negrocampista cualquiera, daba muestras de ocupar más espacio en el campo que la versión extendida de LOTR. Quizá demasiado incrustado entre los centrales, pero aprobado alto. Por lo demás, entre choque y choque parecía que de un momento a otro se iba a lesionar uno de los nuestros (un tal Fede fue el puerco del partido) y no iba a estar ante el Barça. ¿Y el juego? Dominio vacío valenciano y las mejores ocasiones para un Atleti tranquilo. Demasiado tranquilo y demasiado ritmo del Valencia, pero eso no basta para levantar el rastrillo de nuestra fortaleza. La segunda parte aumentó el embotellamiento de los de Pizzi. Aprovecho para hacer la siguiente reflexión: ¿Por qué los jugadores se tocan los cojones cuando el entrenador no es duro con ellos? ¿No debería ser esto algo innegociable? Lamentablemente nosotros los del Atleti sabemos mejor que nadie que esto no es así. Pasa siempre, y me temo es extensible a cualquier trabajo.

Por desgracia ese martilleo del Valencia hizo que Joshua Águilavogui, que me encantó, fuera sustituido por Arda. Imagino que en busca de más control del juego. El caso es que el equipo comenzó a resarcirse y en una jugada afortunada Raúl García, who else?, marcó un gol de oro. De oro también parecía la equipación, pero ¿a qué viene esa aberración amarilla contra un rival que viste de blanco y negro? Las marcas... Hasta Luis Aragonés tuvo que soportar en Segunda División la equipación amarilla mostaza el año del ascenso. 

Guilavogui y el arbitraje, de lo mejor.
Por cierto, excelente el trío arbitral en el partido en general y en la concesión del gol en particular. Poco a poco fueron saliendo cabrones al verde, que si Canales, que si Piatti, que si Feghouli... menos mal que tenemos lo que para ellos será el hijo puta mayor, el bueno de 'Tibu' Courtois. El thibauting que hace al genial tiro de Canales es la mejor parada que he visto en mucho tiempo. Fue decisivo para que el Valencia no empatara antes. Él y Toby 'pidgeotto' Alderweireld fueron de lo mejor de este partido tan sufrido (cuánto tiempo sin poner esa palabra en mi blog...). Pero es que el sufrimiento con este señor equipo es hasta agradable joder...


Sin embargo el fútbol a veces tiene esa justicia poética, que me hizo acatar el gol del Valencia en el último suspiro casi sin lamentarme. No estuvo mal para lo poco que ofreció este Atleti, que incluso cuando no está fino es temible o como mínimo más duro de pelar que una tortuga alligator. No veo fino al equipo desde antes de Navidad, pero no me quejo, al contrario: resultan admirables los resultados obtenidos a pesar de este supuesto "valle" de rendimiento. Queda todo abierto en Copa. Y aunque es una eliminatoria, no sé si se jugará la vuelta. Yo solo sé que el sábado a las 20:00 estaré muy pendiente del Vicente Calderón. 

Todo el campo es un clamor,
 son la gente rojiblanca, 
no sé sabe de dónde vienen, 
si del este o del oeste...

ANEXO: Eusebio, se fue una leyenda

Al igual que yo me he permitido antes la licencia de hablar de cinco grandes del fútbol español y del argentino y quedarme tan pancho, en referencia a los jugadores de fútbol de la historia suele pasar lo mismo con cuatro: Di Stéfano, Cruyff, Maradona y Pelé. No hay que tener dos dedos de luces para darse cuenta de que las comparaciones son odiosas, (las mías también), y quedan en el olvido equipos y jugadores que son eternos y legendarios. Y además mítico también en mis videojuegos de culto: no he metido goles con este hombre en el Pro 6 ni nada... Aunque no tengo el tiempo que se merece este sensacional jugador mozambiqueño que nos ha dejado, no quería irme hoy sin hacerle este pequeño hueco en mi bitácora. Me ha llegado al corazón el pedazo de homenaje que le han hecho en Portugal, su tierra adoptiva, así como partes de la historia de su vida que no conocía. Obrigado, Pantera Negra. Una puta máquina.

Foto: J.M. Horcas