domingo, 26 de enero de 2014

Rayo 2-4 At. Madrid (J21) - Sonrisas y lágrimas

No, ni puta idea de qué va esa película o musical con la que titulo, pero esas dos vertientes he visto hoy: en general, y en dos equipos de fútbol de la misma ciudad. Lo dos que mejor me caen, dicho sea de paso. El Atleti trató de resolver por la vía rápida y lo consiguió ayudado por un Rayo defensivamente hemofílico. Villa fue quien cual ladrona de libros generó el primero. En serio Paco Jémez, ¿de qué cojones te sirve querer sacar la pelota jugada desde el túnel de vestuarios si ves que a tu equipo le hacen goles como churros y muchos de ellos por ese motivo? Allá ese señor con su fundamentalismo guardioliano... Ojalá me equivoque pero me temo que se van a segunda a falta de tres jornadas. Seguimos. Sin apenas tiempo Manquillo tomó el relevo de Juanfran en la alineación, con penalty absurdo incluido, pero esta vez Courtois, ese portero que crece al ritmo que hicieron sus centímetros de altura en su adolescencia, lo paró. Tras una apertura de Villa, Diego Costa volvió a tener cabeza y cedió a su acompañante, el principito Sosa, que cedió al rey mendigo Arda, para anotar el que parecía la sentencia. No contentos con esto, el noble  y quijotesco equipo que es el Rayo de Paco Jémez logró acortar en un desbarajuste. Acto seguido de nuevo Arda remacha un gol a balón parado. Lo que le faltaba ya al turco, ser un cazagol. Así terminó este ¿frenético? (no lo ví) primer periodo. Pero eso sí, vaya alegría de golpe y porrazo me llevé al ver el marcador en mi móvil. Las redes sociales o cuando algún pesad@ te habla son un coñazo, pero ese cacharro internetizado también le sirve a uno para estar al tanto de su indispensable club de fútbol.

La segunda parte, a priori, serviría para dar descanso a algunos pesos pesados (y apercibidos). Lamentablemente, entre la lesión nada más salir de Óliver y la de Tiago en el calentamiento poco se pudieron dosificar los minutos jugados. Koke se lleva la palma. No sé si es diésel, gasolina o nuclear, pero lo juega todo sin rechistar, me duele hasta a mí. Si no descansan hoy, ¿cuándo se va a poder? Nunca. Aquí la clave está en conseguir hacer de los menos habituales Raúles Garcías. Además, quiero creer que descansaron parcialmente durante la segunda parte, porque el Rayo, también por mérito suyo, atacó muy bien y fue un quebradero constante para los nuestros. Afortunadamente atrás son poco fiables y Diego Costa batió a Rubén en una de esas. Casualidades de la vida que la lata que me bebía en ese instante llevara inscrito el nombre de ese portero, el del equipo más goleado de primera. Más casualidades, ¿saben quién desvía la trayectoria del GOL DE DIEGO COSTA para que coja portería? Saúl Ñíguez. El buen canterano rojiblanco no tuvo su día y también peinó atrás en el segundo tanto de Arda. Flaco favor le hace a su formación como mediocampista jugar de central, pero ya paso de meterme más con el entrenador del Rayo, que por otro lado me cae bastante bien. ¿Qué cojones sabré yo? Más bien me debería meter con Cerezo, que fue objeto de las pancartas de los rojizos ultras del Rayo. Cuando el río suena...


Partido raro, partido ganado, ahora a olvidarnos de la liga, donde el Barça se puso ganando nada más ponerme a verlo (puto gafe que soy si no lo pongo seguro que no hubieran ganado). El miércoles los rojivascos, tras un resultado similar en liga, nos esperarán con las fauces abiertas. A tirarlos de la Copa se ha dicho, que los títulos no están como para regalarlos. Agur.