domingo, 22 de marzo de 2015

Pintiparada


Asqueado por el sorteo de la Champions, confiaba en la victoria del Atleti este sábado. El único motivo que se podía interponer entre ella y nosotros era el simple hecho de pensar que íbamos a ganar "porque sí". Afortunadamente Fernando Torres volvió a marcar en liga ocho años después un excelente gol de cabeza, y esa acción encarriló un partido en el que se pudo obtener mayor botín goleador. Aún recuerdo el magnífico 7-0 del pasado año donde el bueno de Moyá fue masacrado. ¿Quién le iba a decir que acabaría luego a estas orillas del río? Siguiendo con el partido, el Geta hizo una vez más muestra de su indolencia, que solo destierra cuando ve las orejas al lobo del descenso, porque mala plantilla no tienen... Cerca del descanso llegó el justísimo 2-0. ¿Habrá vuelto el balón parado para no irse jamás? Otra jugada marca de la casa, con genial ejecución por parte del lanzador, de Raúl Jiménez en la prolongación y de Tiago en el remate para apuntillar. Por cierto portugués, no te quemes mucho con tu selección que ya te vale volver de nuevo a tu edad... Antes del parón de selecciones este triunfo balsámico era fundamental, máxime tras la victoria fácil del Valencia. Va a costar mucho recuperar esa tercera plaza, pero confío en que a partir de aquí la trayectoria no sea más que ascendente. 


En la segunda parte el nivel de vistosidad se redujo, y llegaron unos inexplicables cambios de Simeone, dos de ellos en el último minuto. Solo se me ocurre que nuestro líder lo hizo porque no se fiaba del marcador... A mí personalmente me hubiera gustado ver más al mexicano, y darle más minutos a Cani y descanso a Arda, pero ¿se imaginan que marca el Getafe con quince minutos por delante? Lo mismo ahí hubiera habido alguien que diría que el Cholo fue de sobrado (no sería mi caso). Pero que todos los males sean que yo no entienda a veces los cambios del argentino. Se avecinan, por enésima vez, tiempos donde no vale fallar, porque la tercera posición es sumamente importante para planificar la temporada siguiente con mayor comodidad. Y luego está la Copa de Europa... Les juro que estaba convencido que nos encasquetaban al Madrid. No me gusta nada esa eliminatoria, yo quería un extranjero joder. Voy a vomitar de tanto Bernabéu. Solo queda jugarlo... Ellos, ya saben que no aprenden, pensarán que esta vez ya toca, que si el 93, que la Champions es otra cosa, que si el 93, Roncerdo sombra aquí sombra allá, que si el 93, que si la undécima, que si el 93, que si el miedo escénico, que si el 93... Honestamente, para mí es el peor rival que nos podía tocar, mas no tengo miedo, solo asco. Pero si se piensa en hacer algo grande en Europa, ¿qué mejor forma de intentar eliminar a los que nos dejaron sin la orejona en Lusitania? Soñar no es gratis, luego lo pagas cuando estás despierto, pero aún queda demasiado para ese duelo, en el que solo pido a los nuestros que se dejen la sangre. En dos semanas vuelvo y quién sabe si con crónica in situ del Córdoba-Atleti. Entre medias, un domingo con elecciones que me han dejado como un pingüino en el desierto por culpa de las mesas electorales y un clá$ico que me importa lo mismo que el resultado de dichas votaciones: un nabo. Nägemist!