Mal partido de fútbol el que ayer se disputó en la, bonita aunque no la he visitado, ciudad de Coimbra. Se puso fin a la racha gloriosa que nos había llevado a ganar 16 partidos seguidos en Europa, con dos títulos de por medio. No ha sido en Champions no, pero quien niegue su mérito no merece que su equipo juegue ni la Intertoto. Era cuestión de tiempo que llegara esta derrota, no se puede ganar siempre, lo malo es que ayer no hubo esa garra que ha acompañado al equipo en la mayoría de sus partidos, aunque algunos encuentros ya se habían ganado casi por inercia más que por buen juego. Nada de qué preocuparse de momento, veremos el domingo ante el Getafe, aunque yo confío plenamente en este equipo.
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Wilson Eduardo, autor de dos goles, acabó con la racha |
La Académica, que tan solo por el nombre me recuerda al apodo de uno de mis equipos favoritos,
Racing Club de Avellaneda, no se parece en nada en historia al equipo argentino. Pero tampoco son mancos, ni cojos mejor dicho, y por eso ganaron ayer. Aprovecharon dos despistes para ganar merecidamente a un Atleti que como otras veces parecía tener el control, pero al que esta vez le vinieron mal dadas. Me sorprendió gratamente que jugaran algunos canteranos, porque si no tienen minutos aquí no sé cuándo van a jugar, pero también me sorprendió que jugaran Mario y Filipe. Ya puestos a poner suplentes, yo les habría dado descanso, sobre todo para evitar sustos como el de la posible lesión de Mario Suárez. Aunque dejo abierta esta reflexión: ¿un tío que tan solo vive para entrenar un par de horas al día y jugar a lo sumo un par de partidos a la semana se va a cansar tanto como nos hacen creer? No lo sé porque no soy uno de ellos, ya me habría gustado, pero creo que de un tiempo a esta parte está muy de moda eso del cansancio cuando no creo que sea para tanto. Yo lo veo más bien positivo para dar minutos a gente que en caso de lesión tendrán que dar la cara en partidos de mayor exigencia. Si ocurre lo de ayer mal vamos...
A pesar del desapacible ambiente lloviznoso, la escasa afición del Coimbra animó enérgicamente a su equipo, haciendo lo que pudieron por darle más lustre a un encuentro a todas luces insulso. El partido se empezó a torcer en la primera llegada de peligro hasta el momento, cuando Wilson Eduardo marcó tras anticiaparse a Sílvio, que a su vez se había anticipado al canterano Kader en el once titular. Tras el primer tiempo, con todo el dolor de mi corazón, tuve que dejar de ver este apasionante Académica-Atleti, para averigüar una hora más tarde que Wilson volvió a anotar tras penalty muy muy a destiempo del joven Pulido. El bigoleador de ayer pasará a la historia por dos motivos: cortó la racha de triunfos europeos del Atleti, y dio el primer triunfo en Europa al Coimbra tras 43 años. Casi nada.
Pero no hay tanto de qué preocuparse, la clasificación para la siguiente fase está muy encarrilada y salvo catástrofe estaremos en la siguiente ronda. Sinceramente, me da igual quedar segundo o primero, casi me apetecería más un rebotado de la Champions League, para saborear indirectamente las mieles de esa competición, que también tiene equipos muy flojos pero tiene más glamour.