miércoles, 16 de agosto de 2023

"Yo no sé mañana"

El título de una canción que ni sé de quién es, pero que dice tanto. Metida en mi cabeza lleva ya varios días, compitiendo con míticos acordes y cabeceras de dibujitos. Nunca hay una canción en el tocadiscos del tarro. Pero al igual que este tema, el Atleti copa ya el número uno mi porción futbolera, no es noticia, pero ya con un cuerpo definido, lejos del humo de los rumores veraniegos, que aún pulularán, pero ya se difuminan con el correr del balón: inconcebible que el mercado termine el primero de septiembre, ¿por qué?

 

Volvemos con necesidad de vigorizarnos el Atleti y yo. Como si supiéramos que sin un "paso" superior, como dice el Cholo, no podremos llegar tan lejos como queremos. Aún no sabemos quiénes serán los abanderados y chascos de esta temporada, si habrá heitingadas o cesiones obligadas. En la plantilla, solo está claro al sol de hoy que Kokinho se ha caído, y que lo he vendido con todo el dolor en el Comunio. Lo demás, filfa y conjeturas: ¿se irá Rambo Savic, Yannick, Hermoso, el niñato portugués? ¿Jugará algún minuto Javi Galán? ¿Se dejará de cuestionar al pobre 9? ¿Cuándo se romperá Memphis? ¿Hace falta realmente un 5? ¿Llorente volverá a 2020? ¿Seguirá Griezmann entonado o el azul del pelo no mezcla bien con el rosa? ¿Es Lemar el jugador que más división de opiniones genera, o es Saúl? Siempre con la mosca detrás de la oreja y por el otro lado del oído soñando con todo. Los mejores y los peores según el segundo. Así somos... Y hoy también líderes, en el Comunio yo, y en la liga mi equipo. Aunque "yo no sé mañana". ¡Vamos, Atleti! ¡Vamos, TitoDami! ¡Vamos, Antequera! Incluso, venga... ¡vamos, selección femenina de fútbol!


Por cierto, la canción es de un tal Luis Enrique, tócate los cojones. El "rey de la salsa nicaragüense". Va por ti esta crónica, Don Luis.

jueves, 25 de mayo de 2023

Infelices

Los dos hermanos pequeños, pobres, minoritarios, ya me entendéis, de las grandes ciudades de España, se enfrentaban en un campo que se nos da como el puto culo. Y será que como el Espanyol andaba con un pie en segunda, al final nos dio apuro y por eso les dimos un soplo de esperanza, haciéndoles parecer el Bayer Leverkusen en la final de UEFA que les empataron en el 88. Y es que no supimos gestionar una pingüe, independientemente de excesiva, ventaja de 0-3, muy gracias al bueno de Pacheco. Yo, no sé por qué... Cómo coño que no, claro que lo sé: muchos años siguiendo a este pazza Atleti (guiño al Inter que ganó anoche la copa), me espero cualquier cosa cuando todo parece controlado, por mucho gen Simeone que aún quede a estas alturas, la psique es la psique. Algo me decía que no debía de irme a dormir en el minuto cincuentipico para aprovechar que la niña ya lo hacía. Y bueno, fue trepidante al menos, si bien vergonzante a rabiar, más que la pantomima Vinicius, que hasta el cabrón que nos empató era su tocayo. Un equipo al que le honra tirar con todo nos acogotó entre Cornellá y El Prat, y tan solo nos empató. Están tan mal que ni nos remontaron en la última jugada, como mandarían los cánones de este guion de partidos. De hecho, tuvimos alguna en la que perdonamos el cuarto por exceso de confianza, el mismo motivo por el que los periquitos estos parecían jodidos halcones danzando por el área de un raro Grbic, que nos salvó de algo peor. Otra vez la segunda plaza a tomar por culo. Lo único bueno fue que me llevé un carro de puntos del Comunio, porque al final creo que ambos se quedan con cara de gilipollas, aunque al menos el Espanyol tendrá el orgullo intacto: no había más que ver las caras de sus aficionados, que llevarían sin disfrutar así desde que hace poco ascendieron a primera, ojalá vuelvan a experimentar esa sensación de "volver a" pronto, porque este año lo tienen como sus propietarios, en chinesco.



lunes, 22 de mayo de 2023

Siempre contigo

Era inevitable que este partido nos recordara al de hace dos años: palos, Sergio Herrera, Budimir, la zozobra, el borde del precipicio donde iba a descollarse el sueño de la liga, Lodi, el pase de Carrasco, Suárez quitándose la camiseta, mi grito por la ventana en el silencio de esa tarde de mayo de 2021 donde aún te teníamos en camino, hijo mío. No sé si, como tu hermano mayor, pasarías olímpicamente del fútbol, pero en mi cabeza tú hubieras sido futbolero, y tengo una camiseta con tu nombre que, si alguna vez voy al estadio, me la pienso poner, aunque para mí, como el de Simeone, será un traje negro. Los que sí fueron, y yo que me alegré el triple por la victoria, fueron mis queridos Nono, Amador, Pepe, Bati y el pequeño Darío, el último reducto de la cantera de niños atléticos a mi alrededor. Ojalá yo pueda ir pronto, aunque me conformo con ver un partido por la tele con gente del Atleti. Cada vez el listón más bajo en ese aspecto, si gran parte del partido tiré de Radio Marca paseando con el niño grande, y luego el final lo vi de refilón dando de comer a la niña chica, que también miraba.


Once años jugando Champions. Al mismo tiempo que no lo valoro como se merece, y pienso en cómo caímos en fase de grupos y nos descolgamos tan pronto de la liga, sé que esto difícilmente se repita en el futuro, como el Atleti de balonmano que redescubrí a través de una entrevista a Cecilio Alonso. Once años jugando Champions, cuando con catorce años me parecía la bomba jugar la UEFA, pero el equipo es prácticamente igual de competitivo a efectos de plantilla que en 2013. Seguimos peleando por las migajas del mercado, o trayendo a los jugadores que alguna vez fueron referentes en el ocaso de sus carreras. Así que no cambio al Cholo, denominador común de esto, por nadie, y tiene mi voto de confianza mientras le vea así, aunque echo en falta algo de autocrítica y veo exceso de reivindicación con lo logrado: no puedo evitarlo y lo digo. Ésta ha sido de momento su peor temporada, si bien se agradece que yo hace meses que me olvidé del Betis y de la Real Sociedad y empecé a pensar en ser segundo. Ahora el Espanyol, rival de los que me hace fruncir el ceño, al igual que los navarros. Aunque me inspiran últimamente cierta simpatía por Carlos Marañón de "Saber y Empatar", no queda más remedio que intentar cortarles un poco más la cuerda, y de paso que nos trajéramos a Darder. Qué jugador... 


En cualquier caso, tengo ganas de que termine esto. Ya ni me pongo el "Partido a partido" en los prolegómenos. Más pendiente de la F1, el WRC y el Comunio (menos mal que me lo maquillaron Yannick, Mario y Antoine) que de la liga ando, aunque me estoy enchufando más partidos de todos lados ahora que se acerca el desenlace. Ha influido mucho en ello que no estemos en primera plana europea desde noviembre para esta hibernación... 

lunes, 15 de mayo de 2023

Si nos confiamos somos muy malos

Sería el sol, que escucharon la canción de la autóctona Blanca Paloma por la megafonía y se durmieron, quizá la relajación de atisbar las vacaciones, y seguro que también un poco de subestimación al dignísimo y gallardo Elche llegando como segundos... Pero el ridículo es el mismo. Los del Caniggia Beccacece (espero que este especimen siga el año que viene entrenándoles y les ascienda de nuevo, porque me cae de cine ese equipo), nos pintó la cara. Los árbitros también tuvieron una sonrojante actuación, a la altura de la nuestra. Y es que contra todo... y contra nosotros mismos también. No nos metemos en la cabeza que esto también es muy Atleti, palmar contra el colista, resucitar muertos, fallar penaltis, caer cuando tenemos todo de cara... La cruz de este bendito equipo. Y que para mitigar ese mal endémico, jamás de los jamases, hay que bajar la intensidad, ya lo digo en el título. Ya se me ha pasado un poco el cabreo, pero si lo hubiera escrito esto ayer, yo es que a Grbic lo cambiaba al descanso tras su inconcebible fallo. Para una tranquilidad que tenía sin Oblak y va el croata y desentona más que sus compatriotas en Eurovisión. Una pupa más en la piel, que para en seco una racha excelente, con la herida vendada pero sin curar de sabernos fuera de todo en enero, pero que bueno, nos hacía disfrutar de buen juego y resultados. Espero no ver otro partido así de aquí al final, porque a mí sí me importa ser segundo (independientemente de quien lo es ahora), al equipo en Elche, parecía que no.

jueves, 27 de abril de 2023

CXX

12 años, 12 minutos y pico de muchas prórrogas y penaltis, casi siempre con el corazón a 12 pulsaciones. Muchos, muchísimos fragmentos de 12' si metemos el descanso, en forma de partidos de liga que son los marcapáginas mentales de mi vida. Desde ahí a los 12 segundos de juego transcurridos para darle la vuelta al marcador (del 45+2 al 47), que no injustamente, pero sí tontamente, marchaba en nuestra contra en este Athletic Club de Madrid vs Real Mallorca. El fútbol es el único deporte que admite estos deslices, de otra forma no se explicaría que este atigrado Mallorca, con la tranquilidad del salvado, fuera ganando, por mucha solidez defensiva que mostrara (es medio equipo de mi Comunio). Es curioso cómo en ese añadido de 12 segundos, tuvimos hasta tres embestidas para poder empatar. No comulgo del todo con el "Nunca dejes de creer" a ciegas, pero esta vez el equipo estaba tan metido que me daba más motivos que nunca para esperar lo mejor. Gol de Rodrigo Sex Paul, que por mí que se quede. La segunda parte empezó con igual efectividad y aunque me perdí el gol en directo, me alegré igualmente por Alvarito y por ponernos ganando tras el susto de Nastasic. Otro gran cabezazo en la misma portería. En el duelo de porteros balcánicos sin Oblak, éstos poco pudieron hacer para impedir el marcador. En el duelo de heridas en el tarro, el bueno de Abdón Prats quizá si ganó al simpático Ivo Grbic. Yo aún no termino de verlo como nuestro portero titular, pero tampoco se me ocurre alguien más potable cuando nuestro superhéroe esloveno se pire. Y falta lo mejor, el gran gol de Carrasco. Yannick, porque se quiera ir al Negreirona, por la labor del Cholo o por lo que sea, está mucho mejor. Le hizo un regate a Rajkovic que no recuerdo ni yo por dónde salió el belga y por dónde la pelota (el portero se quedó en el sitio). Algarabía, trabajo bien hecho, disfrute, paz. Menos mal que este aniversario no fue como el 110, cuando yo fui, aunque ese fue víspera de un triunfo mucho más grande días después. Orgulloso de ser de este equipo, con sus mierdas, como todos, pero absolutamente inigualable para mal, y sobre todo para bien. Te quiero, Atleti, aunque hoy me pondré la camiseta del Blackburn Rovers.



martes, 14 de marzo de 2023

Demarraje de bronce

Por fin ganamos a estos hijos de puta en Montilivi. Son más difíciles que mear empalmado. Qué rival más duro, dignísimo contrincante el catalán, que nos acompañó en este partido de lunes: horario de equipo pequeño, y estrechamente relacionado con mi actual desprecio por la Champions y la Europa League. Ambientazo y partidazo, con un dinamismo que flipas. Rachas y ocasiones para ambos, y al final nos la llevamos cuando parecía que íbamos a empatar, para equilibrar las cagadas, sobre todo en casa, sobre todo en Europa, de partidos en los que hemos perdido puntos dolorosamente. Cuando pintaba peor, Simeone cambió la broca metiendo a Morata por Depay, y sin mejorar excesivamente, cuando yo ya dormitaba con doble remordimiento: porque le fallaría a mi Atleti y por perder minutos de sueño que luego podrían ser preciosos, al final llegó la recompensa inesperada del gol. Encima en el descuento, de córner, y además con suspense arbitral a nuestro favor. No me creo aún que los acólitos de Negreira dieran el ok con ese barullo en el área que también hubo. Del fuera de juego no tenía duda de que no era, y yo que me alegro por Correa (asistente) y Morata (goleador). Me enternece la alegría con la que este muchacho celebra los goles últimamente. Y me apena por un lado, la lesión del dios del fútbol Aleix Vidal, que me deja el Comunio tiritando, así como el poco tino que tuvo Memphis, que se parece a Álvaro como un huevo mío a otro, pero que es un pelotero de cuidao. Me entusiasma este cyborg mejorado con la planta de Mario Hermoso, al que yo renovaría. Y ya puestos, venga! Perdono a De Paul, aunque sea hasta final de temporada. Para todo lo demás, su ilustrísima Jan Oblak. Superhéroe donde los haya. Esloveno, to lo que te diga es poco. Tiene cojones que no fuera el MVP. Ya te valoraremos a tu debido tiempo, como se homenajeó al Cholo entre semana. Siempre se agradece esta faceta del club en la reverencia a las leyendas de un tiempo a esta parte. A ver si se arreglan las cosas internas de aquí a poco y me entran ganas de volver al estadio, que ya toca. Se hace más ancha la brecha con nuestros compañeros de viaje: Betis y Real Sociedad. Tienen que pasar por casa, pero aún queda tiempo para volver a coquetear con ellos, aunque yo me vengo arriba y ni descarto mirar a la peste del piso de arriba tampoco. No sé si será la cerveza (de Valencia, como nuestro proximo rival) que me tomé tras varios meses sin hacerlo que me ha dejao trastocao, incluso tanto como para volver a escribir. 



lunes, 6 de marzo de 2023

Un año de la Liga de 14


Se agradece en medio del guerracivilismo una oasis como el de la goleada al Sevilla. Precisamente unos días después de haber estado en Madrid y ni haberme planteado pasarme por el estadio. Precisamente el primer partido que yo vi en casa del Atleti, hace ya más de una década.Unos meses antes de que el Cholo entrenador llegara a nuestras vidas y este lugar naciera. Hoy no es el día en el que escribiré todo lo que ha significado Diego Pablo en mi vida. Hoy solamente quiero pasar por aquí para dar vuelta al blog, al que tengo abandonado, y así seguirá me temo, recordando la importancia de, al menos, ser terceros. A mí me supo a gloria tras estar incluso fuera de Europa y con un colchón inexistente entre el ser o no ser de la cuarta plaza. Viejos rivales como la Real y el Betis, de los que nunca terminamos de despegarnos, ni siquiera aún. Ahora hace un año comenzaba ese concepto desesperado de la Liga de 14, que llegó a buen puerto, pero que nos tuvo mucho más tensos en primavera para alcanzar el objetivo. No me equivoco en que a estas alturas, en esta liga de las 4 patas, los deberes se están haciendo mejor (si bien no hay más competiciones que jugar, no te jode). Porque el equipo, sin yo tener ni puta idea de fútbol, y habiéndome perdido una altísima cantidad de minutos, transmite otra cosa, y estoy confiado de volver a refrendar el objetivo mínimo. Aparte del bajonazo de la Copa, donde la Ba-Titoneta volverá a zarpar el año próximo en una segunda intentona y el fracaso con tintes de brujería de Champions, que nos privó de una eliminatoria de octavos siquiera, me apenan aún más dos cosas: el mal rollo del estadio, que nos impedirá por unos años eso de autoproclamarnos la mejor afición de España, afirmación que de todas formas yo, hace años ya, cuestiono de puertas para adentro. Por otro lado, la lacra arbitral, que me ha hecho sacar la bandera del antimadridismo que tenía guardada desde hacía tantos años. Se me quitan las ganas de ver el fútbol a veces con esta mierda de los árbitros. Y ya está, solo quería pasar por aquí. A veces pienso que en el futuro reviviré esta época de prestigio desde que Simeone se sentó en el banquillo, y esto será un periódico precioso con cuentagotas, aunque hoy no haya muchas alharacas. Yo sigo a lo mío, con mi pequeño calendario a sucio, mi microdosis de ilusión cuando ganamos, y mi partido a partido.