Sorprendente once y no tan sorprendente victoria en Gran Canaria. Si pongo la crónica de hace cuatro meses, cuando se ganó allí por casi idéntico marcador, sería más o menos igual. La primera similitud fue el contundente comienzo. Me estoy empezando a creer lo de Correa, no tanto lo de Vietto. Por desgracia poco he podido ver del partido, se notan las 'vacaciones'. Siguiendo con la constatación del plagio, el marcador se fue abultando como en la pasada visita, y encima hasta marcó Thomas para confirmar que hay algo de banquillo. Los goles son un buen indicador para esta mierda sea la posición que sea. Me jodiste la porra, ghanés, y eso que Oblak se había esforzado en parar el penalty de antes. Ahí justo fue donde me incorporé al partido, y menos mal que el esloveno me quitó mi complejo de gafe.
Gran victoria de obligado cumplimiento, máxime sabiendo de dónde veníamos. Mención especial merecen los dos golazos de Koke, la ausencia de Gabi y la presencia de Giménez en el eje central. De los cambios de anoche quizá este último tenga pinta de ser el más duradero. Respecto a Las Palmas, ojito esta temporada. Ojalá Vitolo les eche un cable. De momento me recuerdan al Tenerife que descendió con 500 argentinos en plantilla. Chichizola o Calleri me confirman que me hago mayor. Ni rastro del chaval que se compraba la actualización de la guía marca, ya es que ni juego al comunio...
Buen augurio pues, para que se haga más llevadera esta salida en falso. Al menos habrá un interesante España Italia con Villa y todo. Cuando vuelva por aquí muchas cosas habrán cambiado, pero esperemos que este tipo de marcadores no lo hagan.
Nunca he estado en Catalunya, y eso que he viajado considerablemente. Algo me dice que será la última zona de la Península Ibérica que actualmente pertenece a España que visitaré, a no ser que tenga que hacer escala por allí. Lo mismo cuando por azar del destino o porque me salga de los huevos vaya (mi mujer dudo que me lo proponga), pues ya será un país, o quizá ya sea un país con ínfulas de soberanismo en sus cuatro provincias. Que cada uno haga lo que quiera, no les tengo el más mínimo odio, hasta ahí podríamos llegar. Yo, como buen cromagnon futbolero, tengo solo algo de tirria a los valors de su equipo blaugrana y alguno de sus jugadores, y también si eso un poco de repelús a los pericos vikingófilos. Totalmente perdonable. Eso sí, quizá por ignorancia o por el caldo de cultivo existente, a la hora de plantearme una visita, parece que me poseyera mi padre, y entonces me digo ¿qué se me ha perdido a mí allí? Además nunca he considerado una oferta de trabajo por esa zona, cuando sí lo he hecho para A Coruña, por ejemplo, que me pilla a tomar porculo también. Es triste tener esa sensación. Ojalá acabe yendo algún día y pierda esa percepción tan superficial, y si es para ver un partido del Atleti, molt millor. Porque para saber de algo hay que vivirlo, y yo lo máximo que conozco de allí es alguna canción de Serrat, Estopa, los chistes de Eugenio, Makinavaja y sobre todo los recuerdos de los partidos del Glorioso por aquellos lares.
Esto ha sido un pequeño apunte para dejar constancia que el politiqueo/postureo me la suda, pero no tanto como para no forjarle a uno semejante opinión. Yo en realidad lo que quería remarcar es que nuestro Atleti debutaba en esta liga ante un debutante en primera, y de paso jugaba en la última provincia catalana que le faltaba: Girona. Esto me lo puso a huevo para, aparte del inconexo párrafo de arriba, mezclar mierdas varias que me gustan, como la geografía, la historia del fútbol y la estadística, aunque esto último solo mola si está la pelota de por medio. Contra el LGTB formado por Lleida, la mencionada Girona, Tarragona y Barcelona, se han disputado numerosos partidos, obviamente en su gran mayoría contra equipos de la provincia de BCN. Gracias a bendito infoatleti.com que estás en las nubes, vamos a lo que vamos:
Lleida: la Unió Esportiva fue rival del Atleti a principios de los 50 en primera división, y posteriormente en su vuelta a la misma en la temporada 93/94. Además, nos vimos las caras en el primer añito en el infierno. Sumando un total de seis partidos, con un balance claramente favorable de 4 victorias, incluido un 7-1, y dos empates. Pero claro, no todos los partidos valen lo mismo, y yo cambiaría todas esas victorias que no vi, por un partido que nunca se borrará de la galería de los horrores rojiblanca que tengo en mi cabezota. Ese empate, y no otro resultado, fue el que nos jodió el ascenso tras la remontada en la segunda vuelta de esa fatídica temporada 2000/01. Ante un Lleida que estaba clínicamente descendido y un Camp D'Esports plagado de colchoneros, no se sacó más que un empate y gracias, pese a fallar numerosas ocasiones al final. El autor del gol ilerdense? El tal Renaldo, cuyo nombre sirve de inspiración a una página que repasaba en tono jocoso algunos jugadores de los años locos fruto de la Ley Bosman. Ahora que me vuelvo a meter, parece que han cambiado el discurso y se han pasado a las anécdotas más cutres y casposas de tiempo atrás. 'Qué manera de empatar...' que diría Sabina. Habiendo vivido esto, cómo no vamos a adorar al Cholo.
Total Lleida: 4V 2E 0D
Tarragona: el Nástic, representante de Tarraco en primera en dos etapas, se las ha visto con nosotros en once ocasiones, una eliminatoria copera a partido único incluida con gol de García Calvo para pasar de ronda. Sin duda, obviando un lamentable cerocero en el Calderón en la vuelta de los granates a primera el día de Reyes de 2007, el partido que más nos debe sonar si tenemos buena memoria, es el del NO ascenso del año del ascenso a primera. Estaba el estadio engalanado para la ocasión. Tras un mal año en segunda, esta temporada se iba a subir, y la duda era el cuándo y dónde. Si ganábamos a los catalanes, se ascendía como dios manda, ganando en casa. Pero amigos, no fue así. No había mucho que celebrar, pero joder, tras dos años comiendo mierda carbonizada, no hubiera estado mal volver a donde nos correspondía de forma más señorial. El señor Ángel Cuéllar, estrella del Betis loperiano y de desafortunado paso por can barça, aún tenía magia en las botas para clavarnos el 3-3 y dejar a Diego Alonso, Correa y todo el Calderón con la misma cara de tonto que el día de Renaldo en Lleida. Mucho más reciente es el duelo ante el Reus en copa de la temporada 2015/16, con doble victoria y gol de Thomas en el Calderón.
Total Tarragona: 9V 2E 2D
Barcelona: esta parte da para dos o tres pajas si quisiéramos, pero resumiendo mucho mucho mucho, Espanyol y Barsa copan la lista de duelos de forma casi absoluta. Los pericos han estado en primera más temporadas que nosotros, ahí es nada. Aparte de un balance de 7-5 a nuestro favor en eliminatorias de Copa, ellos nos ganaron la final de 1999, con el inolvidable gol de Tamudo ante el ex-espanyolista Toni Jiménez, que no me quiero imaginar la de veces que se habrá acordado de semejante hijoputa que nos puso el último clavo de un año para olvidar. En la extinta copa de la liga les eliminamos, y nosotros a ellos también les ganamos un título, precursor de la actual Supercopa de España, en 1940. En liga, balance claramente favorable al Atlético de Madrid. Vamos ahora con los culerdos: qué decir de ellos, remontadas, partidos locos, la final de la Romareda en el 96, los baños de ese mismo año del doblete con el regate de Caminero, años de rodillo guardiolista que solo eran cuestionados por Agüero y Forlán frente a un Messi omnipotente, el testarazo de la liga de Godín, la supercopa que yo vi en directo con gol enrabietado de Villa, las dos eliminatorias de cuartos de Champions donde les eliminamos con total justicia... una gozada futbolística, porque aunque el balance en copa y liga sea favorable a los blaugrana, ellos mejor que nadie saben que somos uno de los equipos que más veces se la ha liado, en todas las épocas y en situaciones realmente desafiantes.
Pero hay más vida en Barna aparte del derbi catalá. No nos podemos olvidar de un clásico de antaño en primera como el Sabadell, al que dominamos claramente, o los duelos ante el C.E. Europa, y posteriormente conocido como Catalunya FC durante un tiempo tras su fusión con el Grácia FC y el España (sí, hubo otro equipo catalán que se llamaba España). Por otro lado están también los filiales culés (Barcelona Atlético y Barcelona Aficionados), o su precursor el Condal, que primero fue un equipo independiente. Finalmente, destacar los exitosos duelos coperos a doble partido ante equipos de la periferia barcelonesa, disputados no hace mucho contra L'Hospitalet y Sant Andreu.
Total Barcelona: 204V 90E 167D
Girona: y en estas llegó el comienzo de la 2017/18. En una primera parte para olvidar, el Girona nos hizo un ojete nuevo. Dos goles de cabeza de un viejo rockero como Stuani confirmaban la asfixia total del Atleti en este primer acto, donde de no ser por una sensacional parada de Oblak, no hubiera hecho falta volver al campo tras el descanso. El resto de segunda parte que pude ver, la misma mierda que por desgracia nos acompaña a veces en partidos de esta calaña. Ese no saber a qué se juega tan malo para la paciencia, y que es inversamente proporcional a la entidad sobre el papel del rival (Geli, lo estás haciendo de puta madre con tu equipo). De esta guisa Griezmann explotó por bocazas, y nos dejó al borde del abismo. Precisamente en ese escenario tan desalentador, surgió Angelito Correa para reclamar parte de lo que pocos esperamos que llegue a conseguir. Golazo del argentino. Y luego, para devolver la doble afrenta de cabeza, llegó el gol del empate de Giménez. Iraizoz a por uvas (les juro que anoche cuando pintaba negra la cosa con cero a cero tuve el pálpito que este tío nos podía facilitar la vida)... y así fue. Se me caía la baba viendo la celebración del uruguayo. Ese orgullo... eso es lo que quiero yo en mi equipo, y si encima viene de un puto crack como Josemari, mejor. No hablamos ya de que ese tanto y la posterior salvatoria de Oblak, nos otorgaron un punto que tras todo lo bailao no sabe tan mal. La comida mexicana me sentó mucho mejor sabiendo de esas tablas inesperadas. Hasta que no vaya de turismo, ese punto de locos y el probar las margaritas por primera vez, irán de la mano siempre que me acuerde de Girona. Esto da muchas vueltas... demasiadas diría yo en esta jornada. A partir de aquí, lástima que la sanción que le va a caer al francés no pueda convalidarse por dos hostias con la mano abierta, pero quién sabe qué hubiera pasado con él dentro del campo. Solo el vidente de la serie Vikings sabe el futuro.
Total Girona: 0V 1E 0D
Resumiendo. Con el de ayer, y haciéndole caso a mi calculadora y a infoatleti (los desconfiados si quieren que lo calculen a mano) tenemos un balance contra equipos catalanes de...
Parece que fue hace una eternidad cuando traté de escribir un poco de basura tras la eliminación de Champions. Ha sido la tercera temporada que llego a esa parte final del trayecto exhausto. Otra vez la sensación de llegar con la lengua fuera, o mejor dicho, bien escondida y sin motivación de hablar por aquí. Sin las ganas (tiempo siempre se puede sacar) para despedir aún más al Calderón, agradecer al equipo su gran intento de revertir las semifinales de Champions, hacer un balance de lo bueno y lo no tan bueno de este nuevo capítulo con el Cholo al mando... Y así con la tontería llega otro periodo de entreguerras, y a mediados de agosto me vuelve a picar el gusanillo, veo las cuatro patochadas amorfas que no llegué a publicar haciendo referencia al último partido ante el Madrid, y veo que ya no tiene sentido remover la mierda al mismo tiempo que constato que sigo queriendo más de este modo de vivir las temporadas, ¿quién sabe si será la última con el grosso de este elenco de grandes jugadores y mejor líder? Mi temporada futbolística terminó más tarde tras seguir la fase de ascenso a tercera. Después, en mi pretemporada particular, con vacaciones de goma, mudanza y labores de canguro interminables, he logrado minimizar mi síndrome de abstinencia y es ahora, cerca ya de la vuelta de calentamiento, cuando sí que desea uno que esto empiece.
Porque ya están quitados los puntos, en las heridas y en los casilleros de cada competición. Se levan anclas de nuevo y este año, como siempre, se vuelve a hablar de novias, follamigas y fulanas que hablan al oído a nuestros cracks y nuestros dirigentes. Me parece hace un siglo cuando veía al Manchester United levantar la Europa League, mientras pensaba que se nos iba Griezmann pallá. No es que no esté acostumbrado a la escapada de nuestros mejores jugadores, sino que este año con la sanción de fichajes, si se iba el rubiales nos dejaba con una mano delante y otra atrás. El caso es que tras no cristalizar esa marcha, tan tempranera en el largo verano que se avecinaba, me he vuelto aún más pasota con el marujeo del mercado estival, y ya no me creo ni un cuarto de lo que vea (si no, acordémonos del rocambolesco caso Vitolo). A falta de otra cosa, consolémonos pensando en lo difícil que es que un nuevo jugador llegue a hacerlo medianamente regular aquí, y esperemos que llegue el Diegoelantero Costaentro en la última campanada (eso sí, que no coja más kilos el lagarto, sino que los suelten en forma de £ para traerlo de vuelta). De aquí a que llegue la caballería de refuerzo allá por el turrón, habremos tenido tiempo de que no nos chirríe el nuevo estadio, incluso a tolerar el nuevo escudo/logo, y ojalá que no hayamos perdido el sano hábito de seguir comiendo en la mesa de los ricos, pero eructando y limpiándonos con el mantel. Entre medias, se intentará mantener al día religiosamente el cuaderno de bitácora para gloria de nuestro Atleti, con la esperanza de llegar a la meta allá por junio, a poder ser con silverware de alguna razzia, y sobre todo tener fuerzas hasta la última palada para estar a la altura del equipo hasta el final. Quizá sea triste, pero solo a través de este blog aspiro a cumplir la siguiente frase, que da gran inspiración a mi entrada, veremos si llego con gasoil suficiente:
Cuando yo pensaba que ya había disfrutado de mi última vez en el Calderón, hace un par de meses me propusieron volver para asistir al Atleti-Éibar. El hermano de mi cuñado sacó un palco VIP para ocho "a lo loco" por la ansiedad que genera saber que nuestro templo tiene los partidos contados. Me dieron donde me duele, así que en esas me enrolé en un ida y vuelta Torremolinos-Madrid (yo me incorporé desde Vélez-Málaga y me recogieron en Antequera junto a la mitad de la expedición). Rezando porque no se averiara la furgoneta y porque fuera fácil aparcar, partimos hacia Madrid con la hora pegada al culo. Afortunadamente llegamos de sobra al estadio porque no conducía yo. Esta vez sí que sí era la última visita. Pude disfrutar de una llegada diferente, porque las otras veces entraba desde la parada de Pirámides. En esta ocasión el parque del otro lado del río le daba una mística especial al ritual. Mis acompañantes: mi inseparable sobrino Bati, mi cuñado y mentor atlético Amador, su hermano Antonio y su mujer, una sobrina de los mismos de la edad de mi sobrino (Bati tírale que está buena cabrón) y Pepe, el otro hermano atlético de los susodichos. Sin duda el que más lo flipó, porque era el más colchonero de los que lo visitaban por primera vez. Una persona con más memoria si cabe que yo para la estadística rojiblanca y que aprovechó para comprarse una camiseta de Griezmann (yo no le hubiera puesto nombre por si las moscas...). Para completar el octeto, luego llegó un amigo común de ellos de Madrid.
Era una experiencia diferente. Temía que por estar en esa jaula de oro no sintiera la atmósfera del partido. No estoy hecho para los lujos, pero me acostumbré pronto. Una pechá de comer y beber, con la comodidad de mear a medio metro y una tele por si había algo que aclarar. No estuvo nada mal, aunque tenía mis reticencias y ni que decir tiene que me sentía fuera de lugar, porque yo soy más de fondo que de palco no me jodas. El trato fue correcto pero un tanto seco para gente del sur. Normal si alguien trabaja justo cuando juega el Atleti y sin poder verlo teniéndolo tan cerquita, yo también estaría de mala hostia. Supongo que porque no me esperaba sentir tanto el clima del estadio, o porque era la última vez, o porque sabía que tenía a mi alrededor gente conocida y que estaba disfrutando el momento igual o más que yo, no tuve más remedio que emocionarme al salir los jugadores. Me tengo que hacer mirar ese amariconamiento porque no es normal ya.
Delante, un Atleti con el orgullo herido y el cuerpo magullado. Enfrente, un Éibar con lo mejor de tener el futuro resuelto: desparpajo y tranquilidad. Al principio parecía que pesaban las piernas, o sería la sensación de verlo en directo, donde cualquier carrera o pase no parecen tan fáciles. El caso es que poco a poco el Atleti se fue soltando el pelo tras un inicio dubitativo. Al descanso ya habían caído dos ocasiones increíbles. Luego por fin vi a Fernando Torres jugar en el Calderón, y cuando se empezaba a instalar la zozobra y estaba a punto de ponerme nervioso de verdad, llegó el gol. Golazo mejor dicho. Imperdible la participación de Godín tanto en la celebración como en su incursión desde el flanco izquierdo (Thomas por el otro sin palabras). Grande también la maniobra de Fernando dejándola pasar. Lo más difícil estaba hecho. Siendo sincero, a esas alturas estaba más preocupado por Pepe que por mí respecto al devenir del partido. Ahí al menos ya habíamos cantado gol, porque tiene que ser una puta mierda ir por primera y última vez y no aclararte la garganta con alguno. Ya no se sufrió hasta el descuento. Parecía como si el destino se empeñara en que ese partido debía acabar en empate por cojones. Fue infartante. Menos mal que estuvo ahí Tiago para salvar el gol vasco, porque la vuelta hubiera sido más larga a pesar de la buena experiencia. Final feliz...
Y con extras, porque la arenga multitudinaria de casi la totalidad del Calderón para apoyar a los jugadores antes de la Champions fue bestial. Yo ya me olía algo así, pero saborearlo es totalmente distinto. Lo único, por poner pegas, es que no me gusta que nos acordemos tanto del rival. El Atleti es lo suficientemente grande como para no mencionar tanto a los de la acera de enfrente y sus madres con determinados cánticos. Ya bastante se acuerdan ellos de nosotros en sus grotescas manualidades. De todas formas, se consiguió marcar el primer gol de la vuelta, esperemos que ayude. Y hablando de vuelta, tras tener el lujo de ver a 20 metros al Cholo salir del estadio, todo fue bien. Llegamos al punto de encuentro a las 0:03, y la hora de camino en solitario hacia Vélez se me hizo corta, casi tanto como la vida del mejor estadio del mundo, mi otro corazón. Hasta siempre amigo mío.
Dos días más tarde, dejo constancia de la derrota de la ida de semifinales de Copa de Europa 2017 ante el Real Madrid. Antes no pude: por la mala hostia del resultado y por el estrés de esta semana, a la que se le junta todo lo malo. Aún así, más vale tarde que callar en las duras. Es mi pequeña muestra de respeto a mi equipo y a este mi diario, tras el trabajo que me ha costado volver a escribir en él.
El Atleti salió con el cuchillo sin afilar, el espíritu a medio abrochar, y a todos se nos quedó el alma de tontos cuando acabó todo, seguro que antes. Fue un resultado justo por más que nos pese. Lo que no fue justo fue aguantar los comentarios de Petón, al que le queda mejor contar historias que la faceta de comentarista forofo. Mencionar también que el rival juega. Porque los nuestros lo hacen tan bien normalmente que damos por sentado que si no se consigue el éxito es exclusivamente nuestra culpa. El Madrid mordió más, y quizá eso es lo que más me apene independientemente del resultado, que nos ganaron en lo que normalmente nadie nos tose: carácter. En este día de engarrotamiento general, llegado en el peor momento, no olvidemos destacar la gran labor de Lucas Hernández, al que le tocó bailar con la más guapa. Un ejemplo más de superación como el que acostumbra el Atleti habitualmente. Por eso nos desangelamos cuando nos deja huérfanos de él. De nada sirvió que yo, creyéndome el centro del universo, me quitara mi camiseta, la de mi novia y que cambiara a Hernán la equipación por el pijama al descanso. Tampoco el motivador paseo por el Bernabéu el día antes de Gabi. Ya sabemos desde hace tiempo que el fútbol no nos debe una mierda, pero hay gente que tendemos a asociar ciertas gestos como sintomáticos de la victoria, por más que volvamos a descubrir que no importa más que meter más goles que el rival.
Solo queda estar con el equipo, como ya hacía la afición en el tiempo de alargue. Vamos a agarrarnos al alfiler ardiendo de la vuelta. No ya para tratar de remontar, sino para terminar esta competición con la cabeza alta. Lo que más me jode es tener tan sumamente truncadas las ilusiones para la vuelta. Yo, qué quieren que les diga, estaré imbécil y/o loco, pero llegar lo más lejos posible en esta competición es algo que me tiene obsesionado, como dice la canción. Quizá lo que ocurre es que tengo muy cubiertas otras expectativas, pero en cualquier caso me avergüenza, porque supongo que no habla muy bien de mí, el reconocer que es probablemente la ilusión de mi vida ganarla. La culpa la tiene un argentino que desde que llegó nos ha subido a una torreta para mirar a los ojos a los grandes tanques de este campo de batalla. Él lidera a un grupo que ha conseguido que asocie el aroma de las tardes de primavera con atmósfera de partidos grandes, cuando casi siempre eran otros los protagonistas. Hoy no te doy las gracias Cholo, ni siquiera te las daré en mi último partido en el Calderón el próximo sábado, pero cuando todo acabe, las mías serán las primeras pase lo que pase. Ni un pero.
Un día en el que entras de rebote a un restaurante que tiene un escudo del Atleti en el centro, no debe terminar mal. Antes del partido tuve la suerte de disfrutar un Informe Robinson cojonudo sobre la Lazio de las pistolas (gracias Jose Antonio). Gran historia la de los bandos de Chinaglia y Martini con el domador Tomasso Maestrelli guiándoles a la gloria. Las aristas del fútbol son infinitas... Esta pieza fue una telonera inmejorable para lo que venía luego.
Aunque yo estaba listo una hora antes, no vi bien el comienzo del duelo. Entonces oí un ruido como de motor. Sería la trituradora para la fruta del niño?, sería el cochecillo en el que lo paseaba? Qué coño! Era el Atleti, que vacunado de la fiebre amarilla había salido como una moto para acabar con la falta de puntería. Además con gol de Gameiro, que tiene que recuperar sensaciones pero ya. La cosa no terminó ahí, y en menos de veinte minutos los del pusilánime de Setién (que ostia puta jugó en el Atleti) ya iban tres abajo. El segundo fue a balón parado, que nos llegan de estraperlo y con cuentagotas, pero así se aprecian mucho más. Vaya cabezazo de Saúl para darle la razón al vestuario de Las Palmas, que ya lo advertía antes de saltar ("atentos al balón parado!"). El torocampista one more time: lo mismo te da un pase de la muerte que te pone un córner en la escuadra... Luego gran pase de un sorprendente Gaitán y otro but de Kevin, puro cuerpeo en esta ocasión. Ya sabemos que "por desgracia" nuestro otro enfant terrible es de doble o nada.
No deja de tener gracia que en esta semana haya estado buscando viaje por Canarias. Tienen todas sus islas una pinta preciosa, pero si hay una de ellas relacionada con nuestro equipo, ésa es Gran Canaria. No viene mal recordar que nuestro rival es sobrino lejano de nuestro Atleti. Uno de los cinco escudos que orlan la parte inferior de su emblema, es el del Atlético Club. Dicho equipo fue uno de los que se unieron en 1949 para formar al club canarión. Su escudo era muy parecido al nuestro, apenas cambia el oso y el madroño por el perro y la palmera. Eso puede que dé para paja, así que guardémoslo para un posible artículo histórico. Con este 0-3, la segunda parte se presumía plácida y para dosificar. Pero tuvo que llegar la lesión nuestra de cada día. Ostiazo de Prince sobre Giménez y, supongo que fruto de la inesperada caída, el charrúa se vuelve a romper. Se me parte el alma cada vez que veo las reacciones de JoseMari al lesionarse. Una maldición lo de los laterales derechos o sucedáneos, y en el peor momento... La alternativa fue Thomas, y el experimento con gaseosaCoca-Cola salió bien. Joder que sí... El ghanés, totalmente desatado, hizo un tuya mía con Correa y definió a la africana, clavando la cadera. Luego él mismo abrió a la siniestra para que Filipe pusiera un balón de oro a Torres. Gol de El Niño siempre vale doble! Al igual que a Gameiro, le viene de perlas ese tanto al de Fuenla. Gran goleada ante un rival que se había reservado entre semana para esperarnos fresco. Excelente respuesta de principio a fin de los nuestros, que inyectaron adrenalina y cloroformo cuando la situación lo requirió. La testosterona viene de serie.
Y el encuentro fue tan apacible que vamos a tener tiempo para el tontolaba de Jesé, que dice que Griezmann en el Madrid tendría a muchos mejores que él... Éste sabe de eso un rato, porque en Concha Espina, en el PSG e incluso en la UD Las Palmas también hay muchos mejores que él, incluso tirándote a la piscina también, créelo. En la música esa que dicen que hace no sé si es el mejor, pero prefiero no comprobarlo. No obstante, sus compañeros se empeñaron en hacerle el mejor de ellos en el partido, y Antoine dejó para otro día la magia y fue un soldado raso más (pero con más fair play que Jesé como pudimos ser testigos). Por cierto, ¿tiene más pelo que antes el bocazas este o me lo parece a mí? No puede ser casualidad que a otro hijo de Picio como Diego López le ocurra exactamente lo mismo. Un claro caso de Reinjerto en la sociedad que dirían por Sevilla. Hablando de esos lares, sortearon en el curro entradas VIP para el derbi andaluz del lunes. Vamos Málaga! Pero muchas entradas para la misma semana hubieran sido, porque recordemos que la próxima semana tendré viaje relámpago al Calderón.
Para terminar, decirles que he descubierto un puto temazo, un himno mejor dicho. Fue volviendo a escuchar un CD recopilatorio que hicimos para el viaje a Lisboa mi colega Jose Miguel y yo. Estuvo ahí desde entonces, sin embargo no sé cómo no me percaté hasta ahora. Si lo hubiera escuchado seguro que la historia hubiera cambiado... Se trata de Desesperado, del grupo Mareando la Perdiz. Ahora caigo que en un bastión amigo como cronicasdeltomi había leído el nombre de ese grupo. No hay más sordo que el que no quiere oír, pero por suerte abrí las orejas a tiempo. Sin más preámbulos, les dejo con la joya en cuestión mientras llegan las 20:45 del 2 de mayo. Escucha y aprende Jesé:
Un Calderón espectacular un martes noche. Además sumémosle la excelente iniciativa del fondo sur de mostrar en pancarta los grandes momentos del Atleti en él. Para más inri, víspera del 114 aniversario de nuestro club. Quitarle el balón a un equipo que suele querer ser protagonista con él y no solo eso, sino crearle peligro constante. Acabar cayendo contra todo pronóstico tras ser acreedores del triunfo y haber pensado que el empate era una decepción. Joder jode, pero perder así, cuando se ha hecho lo que se ha podido hasta el final y en este marco incomparable, tiene un sabor distinto. Casualidad que comiera salsa agridulce ese mediodía. Esta jornada 34, cuando menos debería haber acabado aguantando el 1-0 y con el Cholo de speaker a pie de campo. Lástima que hay días que, no importa lo que hagas, las cosas no quieren salir bien. Empecé a notarlo en mis carnes por el decepcionante kebab que me zampé antes del partido. Esto me pasa por comer tanta mierda. Luego fue el Atleti el que seguía con ese mal día fallando varias ocasiones para superar a un contemplativo Villarreal. Giménez chupaba cámara en el lateral, acojonante la polivalencia y los cojones de este chaval. El pundonor de Griezmann defendiendo como el que más tampoco le va a la zaga... Nada nuevo. Y en el partido muchas ocasiones sí, pero ni rastro del gol. Nada nuevo también. Tenemos que tirar con lo que queda estos próximos seis o siete partidos, pero la lectura ya se puede anticipar: falta un rompebragas como dios manda.
Tras la estéril primera parte, en el descanso yo contribuí a certificar el infortunio: no logré quedar al niño dormido aunque estaba reventado. Y así es como fue quedándose el Atleti poco a poco: exangüe. A ello contribuyó Escribá, el entrenador aldeano, uno de los nuestros hasta que no se demuestre lo contrario. Sus cambios cambiaron, vaya si lo hicieron, la fisonomía del partido. El agotamiento tras tanto llevar el cántaro del Atleti, sumado a la mayor movilidad de los que entraron en los amarillos desencadenaron un demoledor ciclo de cinco minutos en el que nos buscaron la espalda por tres veces, y finalmente encontramos añorado gol pero en meta contraria. Por desgracia al bueno de Savic le comen la cena y el desayuno del día siguiente. Ahí nos acordamos de que Gaitán es el antónimo del mano a mano, y sobre todo de que tenemos una alarmante falta de gol, especialmente cuando tenemos que llevar el peso del encuentro. Y ese fue el principal, por no decir único motivo, de que no ganásemos. Por cierto, se nota que se acerca el verano, porque vaya mosca cojonera de árbitro. Lo único bueno fue la tarjeta que le sacó al gilipollas de Soldado mientras calentaba, y que nos libró de verle pasear su nauseabundo rostro más veces.
Y otra cosa: se ha escrito mucho, incluso los jugadores lo han declarado, que hemos tomado nuestra propia medicina. Tanta gente tendrá razón, pero hay una diferencia: el Atleti cuando hace un partido "así" apenas concede oportunidades al rival. Y en éste, pocas alabanzas se hubiera llevado el equipo groguet si hubieran encajado alguna de las ocasiones marradas por los nuestros. Muchas de ellas procedentes de robos, así que no fue para tanto ese dispositivo defensivo sino más bien que, como hemos dicho arriba, tenemos problemas con el gol, nada nuevo bajo el larguero. Eso sí, los cambios del Villarreal surtieron efecto inmediato, en eso no cabe duda que se parecieron a la habitual pericia del Cholo en partidos ajustados. Sabían a lo que venían, su plan salió a la perfección, pero muy mucho por demérito nuestro. No queda más que felicitar al equipo castellonense. Tres partidos van ya en casa sin marcarle a esta gente, así que casualidades pocas. La cerámica es el nuevo granito. Tanto es así que sufrimos una nueva lesión. Carrasco chocó contra Antonio Rukavina (qué nombre más raro) y se jodió el hombro. Una bajona la lesión del belga, nuestro único factor rompedor, (solo falta que se lesione Antoine antes del derbi joder...). No va a haber manera de tener colchón en liga de cara a la tercera plaza... Los palanganas volverán a estar pegados, porque poca fe tengo en el Celta, que seguro que aprovechará su viaje a Sevilla para poco más que preguntarles cómo se gana la Europa League. Confiemos exclusivamente en los nuestros, que sabemos les van este tipo de retos. Y a nosotros también, qué coño! No tiene sentido dejar de creer. Arriba los corazones.