domingo, 1 de septiembre de 2024

La media inversa

"El Atlético de Madrid es el equipo más raro que hay." Esa frase me la dijo un antiguo compañero de curro y es sencillamente demoledora de cierta que resulta. Podemos corroborarlo tomando como muestra su completa historia, la etapa simeoniana (por mucha regularidad añadida que contenga), y si nos apetece, los última dupla de partidos.


Tras el descalabro contra el Espanyol en casa, con un empate feo pero inmerecido, el equipo supo sacar milagrosamente un triunfo tanto por el complemento circunstancial de lugar como el de rival. Con lo apacible que se me antojaban en desde chaval las visitas a San Mamés y cómo han ido volviendo a su realidad histórica. El pasado sábado mismamente, la balanza se empezaba a inclinar a pesar de un Atleti sobrio atrás pero absolutamente chato arriba. Luego los cambios, esta vez a todas luces magníficos, pase de Álvaro Sørlotha y gol de Correa, que dribló a Agirrezabala y al propio cerocero que el destino final querría habernos impuesto. Ganar fuera y empatar en casa me vale, máxime antes de una fecha Fifa. Para el próximo partido ya habrán vuelto la guardería, el colegio y el curro. Esperemos también un mejor juego. Hay que mejorar mucho, pero ahora no es el momento sino de dar gracias por estos dos puntos de más, al igual que nos cagamos en la puta el día del Espanyol. Raro de cojones, pero como a mi hijo, hay que quererlo aún más aunque nos desespere.

jueves, 29 de agosto de 2024

Ya estamos

Este triangular con catalanes que se nos atascan comenzó a pedir de boca, con golazos en momentos clave para batir a un Girona que estará esta tarde en el sorteo de Champions (consuelo, pero poco). Todo prometía con el fulgurante inicio del segundo encuentro en casa en tres días, ahora ante el Espanyol, que no era nada del otro mundo, de hecho colista y recién ascendido, por mucho conservas Dani de patrocinador que lleve. Ya conocemos de sobra a este insulso y exasperante rival, pero aún mejor conocemos a nuestro Atleti, que es su propio y principal enemigo. La pelotita dijo "no" y el Cholo la cagó en los cambios en todas las formas y modos, y al final sufrí por la falta de operancia arriba. Una pena, porque se debió ganar igualmente. Ahora estamos como casi siempre a estas alturas: con el agua al cuello a las primeras de cambio. No se trata de ganar la liga, no soy tan tonto, pero sí de aguantar un poco al menos. Máxime con este plantel ilusionante pero con más ruido que nueces de momento. Costado izquierdo con solo un lateral que ni siquiera es carrilero, centro de la zaga siempre con titulares con más años que el sonido. Aparte, Llorente no puede ser siempre el salvador y Griezmann está para cuatro pinceladas, que ya es algo.

Al igual que no lloro por la posible no roja a Gazzaniga (le perdonaron por ser negro?), solo menciono las pérdidas de tiempo para recordar que ninguna vez en mi vida vi que se aplicara la norma de los seis segundos. El otro día dijo Alfredo Relaño que era por el pavor de los árbitros a los libres indirectos. A eso y a más cosas. A ver si en vez de las ridículas pausas de hidratación (solo aceptables jugando a las doce del día en pleno agosto en Écija) se castiga directamente a los que lo hacen, con por ejemplo que el "infractor" pierda la posesión en forma de córner. Y que sí, que el Atleti también pierde tiempo, que sí. Ayer empezó a hacerlo pero de una forma más trascendente y frustrante. 

No sé si por el nuevo formato de mierda o por el disgusto de un partido que se debió ganar, pero me enteré de los rivales bien entrada la tarde. Me molan. Reencuentros con viejos desconocidos como Vermeeren o Saponjic, la brasa del 93' en Da Luz, cuitas pendientes de saldar con alemanes, contacto con Checoslovaquia, empacho de redbull y catadura del PSG en el escenario de la final olímpica de 2024 previa visita del Lille. Al menos tendré donde elegir para mis análisis históricos de algún equipo. Hay que esperar, pero no sé a qué. 

miércoles, 21 de agosto de 2024

You're in the army now

He cruzado esta pretemporada sobre un maravilloso e inolvidable puente, paradójicamente colmado de eventos deportivos, coronados éstos por nada menos que una Euro tan impoluta como inesperada, los JJ.OO. que más he vivido en mi vida y de propina la última medalla de oro: el nacimiento de otro hijo. Entonces la rampa de bajada me dejó de sopetón con la vuelta a la realidad. Esta vez, el Atleti me esperaba más que yo a él. Si he curioseado algo de fichajes ha sido poco y mal, porque me chantajearon para volver al comunio y porque lo que sonaba prometía... Julián Álvarez, que tenía todo el sentido pero parecía quimérico, Sørloth que parecía innecesario con Samu, Le Normand, que no me parece la ostia pero siempre hay tiempo para Lenglets... Este mercado, a base de la carestía de los anteriores, nos ha despertado una ilusión que deja sin un segundo de luto a los que se marcharon (excepto mi madre) o a los que se les enseña la puerta (solo penilla por Vermeeren). Eso sí, la marcha en agónicos actos de Jou Felish es un antes y un después. No es momento de meterse con nadie, pero me debo a mí mismo un copazo para celebrar tal hazaña: "Tráeme un Cutty Sark, araña" (tú no, Julián, tu a meter goles). Habla por sí mismo que la sensación de alivio cuando el Chelsea le fichó fue cercana a cuando mis inquiokupas se piraron. Si encima viene en Harley un makinón como Conor Gallagher... Pero volvemos a lo mismo. Los flamantes atacantes nos opacan la zaga, al menos por unos días. El cholo puede haber cambiado de esquema, pero su desgastado mensaje no se concibe sin garantías atrás, y ahí, tras los fuegos artificiales de los fichajazos, a Robin le falta un Batman y el debut con empate en el ataud del Clan Roig confirma que sigue habiendo un páramo ubicuo donde nadie roba ni nadie defiende en condiciones (más allá de que el Danjuma ese siempre nos folla). Temo que estos buenos mimbres queden en menos por no saber cómo combinarlos o por hacer el tonto atrás, donde venerables como Jan o Axel ya chochean. Se acabó mi procrastinación, se acabaron los amistosos. Vuelve la guerra semanal, aunque yo lo haga más por el "qué me diré yo de mí mismo" que por ganas. Cada vez me doy más cuenta de que el fútbol de selecciones, o incluso los paralímpicos, es para lo que estoy hecho, o eso, o seguramente que tengo la energía bajo mínimos para estar a la altura de lo que yo considero un seguidor de Atleti. Va a ser eso, pero ni pienso en una indigna retirada: nada que no arregle un Hancko, un despunte de Ilias Kostis o cuatro o cinco victorias seguidas en liga... o el tiempo a secas. Si no de qué. Buen viaje para el domingo, súperhombres. Yo tendré que esperar para volver a mi segunda casa que apenas visito.



martes, 21 de mayo de 2024

Pulsar reset

Para mí no fue el del Celta sino este mi Día de Niño: inevitable no buscar paralelismos con esta fecha y la remontada de la 20/21 y lo bien que iba todo en ese embarazo hasta que todo se torció. Tras la inesperada, y no primera en su historia, tunda que nos metió Osasuna en casa, (he hecho un gran esfuerzo por no ponerle artículo delante), lo único bueno, aparte del mini pacharán con redbull que me tomé antes de enterarme del ridículo, es que esa vergonzosa derrota desluciera el buen desempeño en casa y volviera a sacar a la luz, que parecían ya olvidadas, las costuras, o mejor dicho, descosidos, de este Atleti desnortado y conformista. Finalmente, también en casa, el logo de La Vaca que ríe sustituyó al de los Chicago Bulls de Jordan, como queriéndonos mandar una autoalarma y que así nadie mire para otro lado. Pero como queda mucho para un nuevo curso, y no está en mi mano, tengo claro desde hoy que tengo que desintoxicarme, que no me hace bueno aparte de no ver muchos partidos meterme en vena doscientos podcast de actualidad, que si el Cholo ha cambiado, que si fichajes, que si Vermeeren, la directiva, que si Berta y Simeone no se conocen... Tengo que desengancharme, último partido de liga mediante, en el que curiosamente nadie se juega nada en primera, y ya que no se puede, ni es buena idea quiz.a volver a 2013, rescatar al menos el "No consuman". Mientras me ha dado por seguir la liga islandesa, chalado de mí, por el rollo geográfico y tal. Si pienso en el futuro de mi equipo, me da la sensación de que no sé ser feliz con él. Yo sé mejor de dónde venimos que sé el adónde vamos, pero me preocupa el porvenir y dilapidar estos buenos años de crecimiento para el mañana. En general, las cuatro patas de los cojones, están carcomidas. El Atleti tiene un problema de fondo y, ojalá me equivoque, me da a mí que no va a actualizarse nada en el verano, ni el comportamiento del Cholo (vaya rueda de prensa), ni en los jugadores, ni en los fichajes, ni en la afición. Cero autocrítica, y nada va a reiniciarse con este plan.

Mil gracias, Profe: