sábado, 21 de febrero de 2015

El fútbol como medicina

Desde 1936, llevan la cruz de bayer en su camiseta.
Antes, el emblema era un león.
1904, los trabajadores de la fábrica Bayer en Leverkusen, solicitan a sus superiores la creación de un club deportivo. Tres años más tarde, el Bayer Leverkusen disputa el primer partido de fútbol de su polideportiva historia. Esta pintoresca iniciativa no es exclusiva de los alemanes, también clubes como el Sochaux (Peugeot) o el PSV (Phillips) tienen su origen en una empresa. La idiosincrasia del equipo que hoy nos atañe con motivo del próximo duelo Champions, siempre ha estado ligada a la cruz de Bayer. La empresa farmacéutica dio identidad futbolística a una ciudad formada por un conglomerado de pequeños pueblos, situada en la región de Renania del Norte-Westfalia (equipos como Schalke, Dortmund, M'Gladbach o Fortuna Düsseldorf pertenecen a ella también). No se debe confundir nunca al Bayer con el Bayern de Munich. Bayer hace referencia a las aspirinas, pero Bayern va referido a la región de Baviera. Yo me enteré no hace tanto, lo reconozco. Tampoco es exclusivo el hecho de que representen a la empresa alemana, porque no hay que olvidar el extinto vínculo del Bayer Uerdingen, pero eso amigos, es otra historia que ya está en el horno, prosigamos...

Rüdiger Vollborn levantando la UEFA del 88
Los comienzos de los Werkself, traducido es algo así como equipo-fábrica, no fueron fáciles, y en las primeras décadas tan solo pelearon en los campeonatos regionales, forjando ahí su rivalidad más fiera con el 1. FC Köln (el Colonia). No fue hasta la temporada 1978/79 cuando lograron ascender a la máxima categoría teutona. A partir de ahí jamás han vuelto a descender. Durante su historia, la sección de fútbol se separaría y volvería varias veces con el resto, pero es indiscutible que estamos hablando de un club multisport en toda regla. En los ochenta comenzó su auge, haciéndose un nombre en la Bundesliga y participando en la Copa de la UEFA. En su segunda intentona conquistó uno de los títulos con desenlace más épico de la historia del fútbol. El RCD Espanyol de Javier Clemente tenía una ventaja de la ida de 3-0. Recordemos que la antigua UEFA tenía ese formato a doble partido incluso en la final. Pero los rojinegros, con el ímpetu alemán por bandera, lograron algo casi imposible, e igualaron la final en la segunda parte. Los goles que recibió N'Kono fueron obra del brasileño Tita, del ídolo surcoreano Bum Kun Cha y de Falko Götz. Posteriormente el marcador no se movería y ganaron en la tanda de penaltis. Increíble. El segundo y último título de nuestros amigos se produjo en 1993, en la Copa Alemana. Derrotando por 1-0 al segundo equipo del Hertha Berlin. 

Bayer del 2002, antes de la final de Glasgow
Me sorprendí al conocer que estos son los únicos componentes de su palmarés. Porque el Bayer Leverkusen, a pesar de haberse convertido en un clásico de la Bundesliga, nunca ha conseguido ganarla. Hasta en cinco ocasiones han sido subcampeones, y en dos de esas ocasiones tiraron por la borda el liderato en la última fecha. Especialmente memorable fue la temporada 2002, en la que estuvieron a punto de ganar el triplete y finalmente fueron subcampeones de todo. Inolvidables los Butt, Ballack, Basturk, Zé Roberto, Ramelow, Neuville o Lucio de aquel Leverkusen dirigido por Klaus Toppmöller que se topó con la volea de Zidane y con las paradas de un imberbe Casillas en Glasgow. Quizá la "suerte" de lograr esa UEFA que estaba prácticamente deshauciada en el 88 esté cobrándose sus réditos ahora... Sin embargo, hay vida más allá del palmarés, y el Bayer goza de buena salud. Es un clásico de las competiciones europeas, y por sus filas han desfilado jugadores como Dimitar Berbatov, Paulo Sergio o el mismísimo Bernd Schuster. Mención aparte merecen Ulf Kirsten: máximo goleador de la historia de los Löwen(leones) y el guardameta Rüdiger Vollborn, jugador con más partidos oficiales en el club y protagonista en la tanda que les dio su título europeo: cosa de la que no pueden presumir sus rivales del Colonia, que les acusan, para mí erróneamente, de ser un equipo sin identidad más allá de pertenecer a una fábrica. A mí por el contrario me parece un club muy interesante y que llevó el deporte en general y el fútbol en particular, de la fábrica a la historia viva de Alemania.

Ujfa vs Barnetta
Centrándonos en la actualidad, es un rival peligroso, con varios jugadores que llevan allí toda una vida como Gonzalo Castro, Kiessling y Rolfes, combinado con el típico toque turco y asiático de Alemania en forma del coreano Son Heung-Min y del turco Çalhanoglu. Llevan cuatro años seguidos en Champions, donde han pasado tres de las cuatro veces a octavos y comparten con nosotros el cruel destino de haber disputado final y no haber sido campeones de la competición. Además, no hace mucho, concretamente en la temporada 2010/11, de gris recuerdo, nos cruzamos con ellos en la Europa League, en un grupo a priori asequible pero en el que el campeón de la competición cayó eliminado. Contra los germánicos no nos fue del todo mal. Un doble empate a uno con Quique y Heynckes en los banquillos. En el Calderón, igualó el partido Simao de penalty; en el BayArena, con el Atleti sin depender de sí mismo, fue Fran Mérida el que puso la igualada bajo la nieve. Todo quedó en tablas, y en esta ocasión tampoco va a ser fácil. Desde aquí, porque para combatir al enemigo es preciso conocerlo, hemos expuesto un cachito de historia de un club con una identidad peculiar, que nos muestra que el fútbol puede aparecer en cualquier sitio, y esperemos no nos dé mucho dolor de cabeza camino a Berlín.

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